Muñecas con ‘cerebro’ listas para el sexo

Hace tan solo un par de semanas se  hablaba de los robots sexuales como alternativa en el futuro. Pues chicos y chicas, el futuro ya está aquí. La compañía Real Dolls ha anunciado que en 2017 comenzará a comercializar “mujeres de goma”. ¿Qué las diferencia de otras creadas hasta la fecha? Ellas son inteligentes, o eso aseguran sus creadores. Las ‘Real Dolls’ llevarán una cabeza robótica diseñada para mantener no solo sexo, también conversaciones con su propietario. Aquellos que odian que les hablen mientras practican sexo podrán programarlas para que charlen o no.

Su inventor, Matt Mc Mullen, ya ha dicho que baratas no son: quien quiera hacerse con una de estas tendrá que pagar unos 6.000 euros solo por la muñeca (y otros 8.000 por implantarle un ‘cerebro’). Eso sí, se pueden personalizar según el gusto de cada uno: rubias, morenas, ojos claros, pechugonas, con el trasero de Kim Kardashian…

Ante este tipo de comercio del “sexo tecnológico” nos surgen varias preguntas que englobamos en una general: ¿buscan los hombres del siglo XXI una relación sexual artificial? Creemos que si hay algo le gusta al sexo masculino es la capacidad de decisión de una mujer, sentirse amado y, por qué no, sometido por una persona de carne y hueso. Consideramos que después de tres relaciones sexuales artificiales, acabarán saliendo a la calle en busca de una mujer que piense por sí misma.

Opinamos que la tecnología debe estar al lado del progreso y no del retroceso. Pero fabricar este tipo de androides acaba con la capacidad de las personas de socializar y de crear lazos y conexiones. Sigamos creyendo en lo bonito de las relaciones sexuales, de las primeras veces y de las mariposas en el estómago.

 

fuente: gonzoo

‘Porno social’, el cine X para luchar por una causa justa

Cada vez más, los seres humanos nos volcamos en que la Tierra se convierta en un lugar más habitable. La industria del porno, aunque parezca mentira, también contribuye a ello a través de acciones sociales. Hemos recopilado algunas de ellas para que veáis que el sexo también puede servir a la hora de salvar el planeta.

 

Tener sexo  y plantar árboles

El sitio web Pornhub se ha puesto firme para luchar contra la deforestación de los bosques. Lo que hizo fue anunciar que por cada 100 vídeos visitados en su portal, la empresa plantaría un árbol. En abril salieron los primeros datos y eran más que reveladores. Nada más y nada menos que casi 14.000 árboles son los que ha tenido que plantar el portal.

 

Greenpeace como guía

La ONG sabe bien cómo cuidar el planeta. Esta vez lo ha hecho a través de guías del sexo: “Sexo Amigable para el medioambiente”da las claves para disfrutar cuidando el entorno. Usar ecolubricantes, jugar con frutas libres de pesticidas y compradas en pequeños establecimientos, apagar las luces durante el sexo y ahorrar agua duchándote en pareja son algunas de las claves.

 

Salvar la selva con el porno

Esta es la iniciativa llevada a cabo por Fuck for Forest. La ONG alemana decidió ponerse manos a la obra y dejar como nuevas las selvas tropicales de América del Sur y Centroamérica a través de vídeos eróticos realizados en estos lugares. Además, se pretende contribuir a la lucha contra la deforestación del Amazonas. Nunca el porno fue tan verde. A través de su cortos han conseguido recaudar cerca de 400.000 dólares.

 

Save the Boobs

Detrás de esta iniciativa vuelve a estar la página web Pornhub. El objetivo se centraba en la recaudación de fondos destinados a la lucha contra el cáncer de mama. Durante el mes de octubre de 2012, por cada 30 vídeos reproducidos bajo las categorías de “pechos grandes” y “pechos pequeños”, se donaba un centavo de dólar a organizaciones que trabajan contra esta lacra. Más de 20 millones de vídeos fueron vistos y desde ese momento el contador no ha dejado de subir.

 

 

fuente: gonzoo.

Demasiado sexo puede hacerte infeliz?

Tras la presentación de un nuevo medicamento que ayuda a las mujeres a potenciar su actividad sexual —tal y como hace la viagra en los hombres— han salido a la luz estudios que demuestran que demasiado sexo puede destruir la felicidad de una pareja.

Dicen que practicar demasiado sexo puede hacer infeliz a una persona. La idea se plasma en un estudio realizado por la Univerisas Carnellie Mellon, en Pittsburgh, donde sus científicos han comprobado que doblar la actividad sexual de un grupo de matrimonios no les ha traído más que desgracias. Es conveniente matizar que los resultados negativos provenían de parejas en las que uno de los dos se veía obligado por el otro a mantener relaciones sexuales.

Sin duda, un dato revelador. A pesar de ello, siguen apareciendo en el mercado multitud de medicamentos con los que potenciar la actividad sexual. La reina de todas ellas es la viagra, que saltó a la fama como la gran solución a la disfunción eréctil. Después de Levitra y Cialis, ahora lo último es una pastilla tipo viagra pero para mujeres: la finalidad es poner ‘erecto’ el clítoris. Aún no ha hecho su aparición en el mercado, pero la FDA  (panel de asesores de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU)respalda su comercialización.

Antes de la química, la psicología

Conocido como flibanserina, su objetivo es incrementar el deseo sexual en las mujeres a través de la modificación de tres sustancias químicas del cuerpo: aquellas que son clave para tener ganas de tener relaciones sexuales. La gran pregunta es: ¿está bien manipular la química del cuerpo antes de pasar por otro tipo de tratamientos? En nuestra opinión, en lo relativo al sexo, todo está en la cabeza. La medicina avanza y siempre es bueno saber que algo más allá de la terapia puede ayudar a practicar un sexo de manera sana y feliz, pero ¡no nos saltemos el primer paso!

Es importante destacar que todos estos fármacos están sujetos a prescripción médica. Internet se ha convertido en el mercado ilegal de este tipo de sustancias, pero no es para nada recomendable.

Habla con tu pareja

La comunicación con la pareja es la base para solventar problemas sexuales. En algunos casos, una depresión o un cambio vital provocan la pérdida de la libido. Exteriorizar los sentimientos ayuda a paliar los problemas. La terapia de pareja con un sexólogo es otro recurso antes de empezar a ingerir sustancias químicas.

Como veis, el sexo es bueno pero siempre y cuando se tengan ganas,. Ganas las de verdad, de las que no hace falta más que un roce para que la situación se ponga bien caliente. Más sexo no es más felicidad. Solo nos hará felices el sexo verdadero.

 

fuente: gonzoo

Los nueve ‘pecados’ del primer mes de relación

Un chispazo desencadena todo lo demás. Las relaciones deben superar la frontera de las primeras semanas para consolidarse y dar un paso hacia el compromiso, pero a veces esa frontera es una diabólica carrera de obstáculos. El ansia por sentirnos queridas o la inseguridad pueden hacer que nos comportemos como auténticas psicópatas y echemos a perder justo aquello que andábamos persiguiendo.

Muchas veces ser natural es lo más difícil. Como decía Fernando Pessoa, “amar es pensar”, y pensar demasiado hace perder el norte a cualquiera. Para evitar los errores en los albores de una relación, el portal de citas EHarmony ha elaborado una lista con los nueve pecados más frecuentes durante la primera toma de contacto con una posible media naranja.

 

  1. Llegar tarde

    Puede parecer una tontería, pero no lo es en absoluto. Hacer esperar a la otra persona no es solo una falta de educación, sino también una falta total de respeto. A nadie le gusta sentirse despreciado, y menos durante el comienzo de la relación. De modo que, si eres de las que deja todo para el último momento, ponte las pilas y organízate para llegar con 20 minutos de antelación.

  2. Pasarte con las copas

    Un par de vinos pueden ayudarte a sentirte más a gusto y hacer que la cita fluya mejor. Sin embargo, parecer una ebrio durante la cena no hará que él o ella te mire con buenos ojos. Si piensa que no eres capaz de moderarte, podría entender que también eres irresponsable en otras áreas de tu vida. La emoción está bien, pero vivir junto a un torbellino incontrolable no es divertido. Por tanto, un persona que valga la pena preferirá una pareja tímida y sobria -al menos en la primera fase- que alguien que se líe la manta a la cabeza mientras agita el quinto cubata.

  3. Hacer ‘la búsqueda’ en internet

    Es un clásico: conoces a alguien y te lanzas a investigarle en las redes sociales. Te sientes Sherlock por unos minutos (o incluso unas horas). Al final del día sabes dónde estudió, quiénes son sus padres y cuáles son sus cinco grupos de música favoritos. Lo de ‘La Búsqueda’ es una auténtica droga, sí, pero debes dejarla. De modo que bloquea tus instintos y espera para conocer a tu cita por los cauces normales: cena y conversación, de esa forma resultará mucha más natural .

  4. Hablarle de tu ex

    Probablemente te marcó para siempre, pero no es el momento de hablar de él o de ella. Cuando comienzas una relación tienes que centrarte en el futuro, no en el pasado. En caso de que sigas siendo amigo/a de tu ex pareja, tampoco deberías compartir los detalles de esa amistad con tu nueva conquista, porque podría crear inseguridad y hacerle creer que tiene un competidor demasiado cerca. El tema de los amoríos pasados debe quedarse en el cajón, por lo menos hasta que tu nueva relación sea un poco más sólida.

  5. Decirle que te estás enamorando

    Hablar de esa clase de sentimientos demasiado pronto puede estropear la relación. Durante las primeras semanas, la pareja aún no es lo suficientemente fuerte como para decir ‘te quiero’. Al principio, los sentimientos de cada uno evolucionan a ritmos diferentes, de manera que siempre habrá una parte más ‘colgada’ que la otra. Dar a entender que estás enamorado hará sentir incómoda a tu pareja y podría arruinar lo vuestro. Es mejor esperar y disfrutar de su compañía, ver cómo se van desarrollando los acontecimientos y dejar el ‘te quiero’ para cuando sea una expresión real y correspondida.

  6. Soltar la ‘bomba’ del matrimonio

    Puede que comiences a quedar con alguien con la idea de terminar teniendo una relación seria. Quizá planeas, en un futuro no muy lejano, casarte y tener hijos. Sin embargo, las primeras semanas de una relación no son el mejor momento para poner ese tipo de cartas sobre la mesa, ya que una declaración así podría asustar a tu pretendiente. Interrogarle sobre su opinión acerca del matrimonio no es buena opción tampoco. La mejor estrategia es esperar, porque entre conversación y conversación, sus perspectivas respecto al compromiso quedarán claras sin necesidad de ponerle contra la espada y la pared.

  7. Criticar

    La línea entre preocuparse y criticar a alguien es peligrosamente fina. Si no te gusta cómo le queda la barba o el vestido que se ha puesto, no es buena idea dejárselo caer en la tercera cita. De la misma manera, debes tener mucho cuidado con las personas que vierten críticas sobre ti demasiado pronto, puesto que es una actitud que seguramente empeorará con el tiempo. Si te dice que debes perder un par de kilos o que no le gusta cómo vistes, posiblemente no sea para ti.

  8. Poner verde a alguien

    Todos tenemos nuestra opinión sobre los demás. Hay personas que nos hacen hervir por dentro y rasgos que no soportamos. Sin embargo, con un puñado de citas con alguien en nuestro haber, no sabemos lo suficiente como para ensañarnos con alguien. Podemos detestar ciertas ideas políticas o algún tipo de acento, pero cuidado, no sabemos si su hermano, por ejemplo, cumple con nuestro objeto de rechazo. Ser moderado puede evitar un comentario muy desafortunado para el que no estáis preparados.

  9. El sexo

    Ese arma de doble filo. Cuando conocemos a alguien que nos gusta, a las pocas citas sentimos la tentación de intimar en todos los sentidos. El deseo aparece enseguida y es difícil decir que no a los instintos naturales. El problema es que ir a la cama sin estar preparados puede abrir una brecha grande en la pareja. Estar seguros de los sentimientos y que fluya cierta confianza es importante para que los juegos sexuales actúen como un vínculo y no un motivo de distanciamiento.

 

 

 

fuente: yo dona

Bwom, la nueva aplicación para ejercicios Kegel

A lo largo de la vida de la mujer, la musculatura de la zona pélvica experimenta cambios, que muchas veces la debilitan y otras simplemente requiere más atención. El embarazo, el postparto, la madurez, la menopausia… Cada uno de estos momentos vitales  supone un gran cambio en nuestro cuerpo y sobre todo la zona pélvica, es gran desconocida, a la que se le ha negado la importancia que tiene para la salud y el bienestar general. ¿O acaso no generan malestar los escapes de orina, que se han venido asociando con total naturalidad a esas situaciones? Bueno, pues tener un hijo o hacerse mayor no conlleva inexorablemente sufrir pequeñas pérdidas de orina cuando estornudas, toses o haces ejercicio. Vaya, que se puede evitar, y de una manera sencilla y barata.

Una de las grandes revelaciones durante el embarazo fue la importancia del suelo pélvico y el papel de un sencillos ejercicios, los Kegel, para mantenerlo en forma. Lo repiten hasta la saciedad tanto la ginecóloga y la comadrona como en las clases de yoga y de danza del vientre para embarazadas. Hasta entonces habíamos oído hablar de los Kegel (ideados por el Dr. Arnold Kegel) pero lo difícil es  incorporarlos a nuestra rutina.

Además de tener en cuenta las mejoras que supone en la vida sexual tener los músculos vaginales bien tonificados, ya que mejora la sensibilidad.

El problema, al menos desde nuestro punto de vista, es acordarte de hacerlos. Si eres muy organizada seguramente no te costará mucho incluirlos en tu rutina: igual que te lavas los dientes, haces tus Kegel. Además como se hacen de manera discreta, los puedes hacer en cualquier sitio: metro, autobús, oficina… tranquila, que nadie se va dar cuenta! Para las mamás, y sobre todo primerizas que nos sentimos desbordadas los primeros meses, acordarse de hacerlos es todo un logro.

Y como sucede en muchas ocasiones nuestro inseparable compañero, el smartphone, viene a echarnos un mano. Ya no hablamos solo de recordatorio sino de acompañamiento y de un plan de entrenamiento.

Un grupo de mujeres, entre los que se encuentra la mentora e inversora Helena Torras, ha desarrollado y financiado Bwom, una nueva app para entrenar el suelo pélvico que ofrece ejercicios para fortalecer esos músculos pero también planes de fisioterapéuticos personalizados, esta parte ya de pago. Antes de nada, se realiza un test de evaluación y en base a tu resultado personal recibes una valoración de tu estado de salud pélvica.

Disponible para iOS y Android, la app plantea ejercicios prácticos que se pueden realizar en tan solo 10 minutos, mientras vas en el metro, el bus o estás en la oficina. Puedes seguir las instrucciones a través del video que viene en cada tanda de ejercicios. Y si quieres algo totalmente personalizado, hay planes desde unos 10 euros al mes. Una fisioterapeuta del suelo pélvico te contacta, estudia tu caso personal y establece unos objetivos. En base a ello labora un plan semanal con ejercicios, cuidados y consejos adaptados a los resultados obtenidos en tu test. Ah y se incluye seguimiento, para que no haya excusas ;-)

 

 

fuente: yodona

¿Es la mujer menos sexual que el hombre? 10 claves para entenderlo

Bastó con darle permiso para vivir su sexualidad cómo y con quien le apeteciese para que la mujer hiciese del placer genio y figura. Esto ocurrió el día en que pudo contar, sin miedo al escándalo, que le basta entre dos y cuatro minutos para llegar al clímax, que se masturba casi a diario o que se excita más rápidamente y con mayor intensidad que el promedio de los hombres.

Y una vez que estalla la barahúnda, no le importa ya mostrarse como una mujer muy sexual que, según nos relata el psicólogo Santiago Frago, director del centro sexológico Amaltea, utiliza un repertorio asombroso de estrategias para seducir y disfrutar. Descubrimos que, ante un estímulo erótico, responde tan rápido como un hombre: en 10 segundos. Y resulta que casi la mitad de las mujeres son multiorgásmicas y que un 30% usa la masturbación como el más eficaz de los ansiolíticos cuando quiere aliviar algún dolor o conciliar mejor el sueño.

 

Roto, casi definitivamente, el candado del pudor, se atreve a hablar por fin de sexualidad y lo hace de manera muy explícita. Sus palabras delatan que su juego erótico está mucho más desarrollado. Y, por una vez, los años favorecen a la mujer. “Las chicas jóvenes tienen mucha fuerza, ilusión y ganas de enamoramiento, pero el auténtico deseo va tomando fuerza a partir de los 35 y desde ahí su nivel erótico va ‘in crescendo’”, explica Frago, quien no pasa por alto la confusión que crea al hombre la mujer sexual: “Se asusta porque no sabe cómo será su respuesta sexual ante una amante que ha tomado la iniciativa con tal fuerza erótica”.

¿Qué está pasando? ¿No era el hombre el que tenía una sexualidad más ruidosa y pensaba en sexo unas 7.200 veces por día? Para empezar, conviene aclarar que un grupo de investigadores de la Universidad Estatal de Ohio se tomó la molestia de computar sus pensamientos sexuales y moderó la cifra bastante: 19 veces por día. Hubo, no obstante, algún voluntario que llegó a 388 pensamientos.

Quizás deberíamos empezar a invertir frases como “el hombre necesita sexo, la mujer cariño“. Raymond Rosen, investigador del New England Research Institute, detectó que el abrazo es uno de los mejores indicadores para predecir la felicidad masculina en su relación de pareja. Para la mujer lo es la satisfacción sexual. El hombre busca en sus encuentros sexuales el acercamiento a su pareja y un grado mayor de intimidad con ella. Y esto precisamente acrecienta su deseo sexual.

Gloria Arancibia, psicóloga y autora de ‘Placer y sexo en la mujer’, concluye que pensar que la mujer es menos sexual que el hombre es una idea errónea: “El deseo está presente en el ser humano, con más o menos intensidad, pero independientemente de que uno sea hombre o mujer”. ¿Qué ha llevado entonces a subestimar la sexualidad femenina? La psicóloga menciona algunas de las causas:

  1. El peso del coito. Se le ha infundido una sexualidad dolorosa y cargada de vergüenza, culpa o miedo ante el riesgo de infecciones y embarazos. Esto le ha provocado que considere el sexo una fuente de malestar e insatisfacción que le aboca a la desgana o a la renuncia del placer.
  2. Una mordaza para el placer. Nunca se le permitió expresar su deseo. Como consecuencia, su silencio ha supuesto un grave perjuicio para la relación de pareja.
  3. La cultura le ha negado estímulos eróticos. La pornografía, la publicidad más sugerente, los juguetes eróticos… todo está diseñado para excitar al hombre.
  4. Mercadotecnia masculina. Se ha cosificado el cuerpo de la mujer. Ha aprendido a ser deseada, pero no a desear o a conectar con su propio deseo.
  5. Discursos masculinos. El hombre contabiliza sus conquistas. La mujer las oculta. Y se la juzga desde los extremos: castidad y pureza o inmoralidad total.
  6. Confusión: Sexualidad igual a reproducción, como si esta fuese el único fin, algo que ha sucedido durante muchas generaciones.
  7. Desconocimiento. Al contrario que el hombre, anatómicamente le resulta más complicado acceder a sus genitales. No se le ha enseñado a formarse una visión de sus genitales como zonas erógenas, sino como motivo de problemas.
  8. Necesidad de alimentar el ego masculino, aunque el 60% quede insatisfecha. Solo ahora su sexualidad empieza a pertenecerle y se deja llevar por sus sensaciones.
  9. Acto estrictamente genital. Para sentir placer, la mujer necesita poner en juego sus sentidos y desarrollar un arte de amar. ¿Cuántos encuentros sexuales terminan en el orgasmo masculino y su eyaculación? Ella piensa que el erotismo empieza en el café de la mañana y ya no acaba. Tradicionalmente, para el hombre ha empezado y terminado en la cama.
  10. Excelente coartada masculina. Esgrimiendo razones biológicas y culturales, se han querido justificar comportamientos de abuso en la pareja. Ni siquiera sus niveles de testosterona disculparía actitudes derivadas de un supuesto incansable deseo sexual.

 

fuente: yo dona

Los ritos sexuales más extraños del mundo

Iniciarse en el sexo es todo un ritual. Si en occidente parecemos complicados con eso de la “edad del pavo”, espera a ver el resto de costumbres que pueblan el mundo: desde llevar tapada la cara durante cuatro años hasta dormir en auténticos hormigueros.

Un gorro para la pubertad

La llegada de la pubertad es uno de los momentos más importantes del ser humano. Pero, ¿te imaginas que durante toda tu adolescencia, como símbolo de desarrollo sexual, tu familia te obliga a llevar un gorro de palmas que te cubra media cara? En Occidente, puede parecer humillante, pero para la tribu colombiana de los u´wa  es todo un honor. Este ritual cuenta con más de 3.000 años de antigüedad y los jóvenes pasan casi un lustro con este gorro-máscara en la cabeza.

Una cama nido para la noche de bodas

La cama es para la mayoría de los mortales el lugar preferido donde mantener relaciones sexuales. Para los miembros de la etnia Nuba, también. En la noche de bodas, los habitantes de esta zona meridional de Sudán utilizan la cama (además de para dormir) parar tener encuentros fogosos con sus parejas. Eso sí, hace falta estar muy delgado y ágil, ya que para acceder al lecho es necesario acceder por unos orificios en la pared de 35 centímetros de diámetro.

La fricción, germen del calor sexual

En Nueva Guinea, en la tribu de los mehdi, las parejas se desnudan y comienzan a frotar su cuerpo poco a poco. Al final, con el ambiente caldeado, las ganas de tener relaciones son enormes. Otra peculiaridad es que lo hacen sobre el suelo cubierto con caña de azúcar.

Las orgías de insultos

A quién no le gusta que le digan guarradas en pleno éxtasis sexual? Los Kalash, que viven en una región al norte de Pakistán, utilizan el insulto en sus orgías sexuales. Lo hacen al llegar el solsticio de invierno, en la fiesta de los ‘chaumos’, en la que para exaltar el amor entre las parejas se dedican todo tipo de obscenidades e insultos. Hay que añadir que el vino no falta en estas celebraciones. Según los kalash, el ”lenguaje del pene” sirve para apretar lazos y regenerar fuerzas vitales.

Danzar para ocultar los gemidos

Lo de bailar para seducir es algo común en muchas civilizaciones, pero en el estado de Madya Pradesh, al noroeste de la India, los jóvenes muria se inician en el arte amatorio a través de hombres y mujeres más mayores que ellos. El encuentro se produce en una choza comun al que recibe el nombre de “ghotul”. Antes de practicar sexo, los adolescentes bailan. ¿El motivo? Disimular y ocultar con sonido los ruidos y gemidos provocados por el acto sexual. Así, disfrutan de sus primeras veces con total discreción y libertad.

Escarificaciones sexuales

Voy a acabar con una etnia que por el nombre es la que más me gusta. Los saras, originarios de Chad, también bailan como parte del ritual del sexo pero de una forma muy original y un tanto sanguinaria. A las mujeres, antes de comenzar, se les realiza una incisión en el vientre en la que se vierte ceniza para que quede como un tatuaje. A pesar de lo descabellado de la situación, para ellas también forma parte del ritual estético del sexo.

 

fuente: gonzoo

Mitos sobre las enfermedades de transmisión sexual

La educación sexual es una materia que pasa desapercibida para casi todos y nos hace caer en errores o creer en mitos infundados. Es hora de abrir la mente y pensar que es un problema que nos afecta a todos, por lo que debemos ser responsables.

En temas tan controvertidos como el de las enfermedades de  transmisión sexual  todavía existen lagunas que nos hacen hablar con cierto desconocimiento. En algunos casos, incluso, provocan que cometamos errores graves cuando mantenemos una relación sexual. Por ello, hoy os hablo de cinco mitos (o creencias falsas) que todos deberíamos tener en cuenta.

  1. Las ETS se pueden contagiar en un baño público. A pesar de que los baños públicos pueden ser un nido de bacterias, no se dan las condiciones adecuadas para que nos infectemos.
  2. Me puedo contagiar bebiendo del vaso de un infectado. Las formas de contagio de una ETS son a través de contacto directo sangre con sangre, de madre a hijo en el embarazo, contacto de flujos durante la relación sexual y el uso de jeringuillas compartidas.
  3. No hay peligro de contagio si realizo la marcha atrás. Existe el mismo peligro debido a la expulsión del líquido preseminal antes de la eyaculación.
  4. Es imposible que me contagie por el contacto piel con piel. Determinadas ETS como los herpes o la clamidia pueden contagiarse por el contacto cutáneo.
  5. Drogadictos y homosexuales son los grupos de riesgo de contagio. Todos tenemos el mismo riesgo de contraerlas cuando llevamos a cabo conductas de riesgo.

Actualmente considero que los jóvenes reciben una educación sexual bastante pobre. El sexo sigue considerándose un tabú, el preservativo se ve mayoritariamente como forma de prevenir un embarazo y no una ETS, y la pornografía continúa sin dar una imagen correcta de lo que debe ser el sexo responsable.

Es obligación de todos abrir la mente y pensar que es un problema que, aunque se ha solventado con el tiempo, puede afectar a cualquier en determinado momento.

El vibrador, ¿un pequeño gran enemigo para el hombre?

Cuando una pareja lleva tiempo saliendo, a veces, las relaciones sexuales se hacen monótonas. No es que tu pareja te haya dejado de excitar, sino que el día a día o la falta de novedad hace que hagamos las cosas más mecánicas.

Los preliminares se esconden en un cajón y sólo se sacan en fechas señaladas. Para el resto de días, que suelen ser escasos, recurrimos al ‘aquí te pillo, aquí te mato’. Es en este momento cuando el sexo con nuestra pareja necesita ser rescatado pero, ¿cómo podemos hacerlo?

Son muchas las técnicas que podemos utilizar: crear situaciones, recurrir a la excitación a través del porno e incluso para los más atrevidos o liberales realizar intercambios de parejas. De este tipo de tácticas hablaremos en otro momento, ya que la forma más fácil y quizás divertida de revivir nuestra vida sexual con nuestra pareja sea recurriendo a los juguetes sexuales (o al menos para ellas).

No un suplemento, sino un complemento

Es importante saber qué es lo que se busca para elegir un vibrador que se adapte a nuestras necesidades. En el mercado hay todo tipo de productos: dildos, vibradores, dilatadores anales, de diferentes materiales y formas, desde el más sutil (¡esto parece un pintalabios!) al más explícito, con todos los detalles anatómicos…

Vibrador Butch Cassidy - Reina Pícara

Desde el punto de vista de ellos, las mujeres recurren a un aparato cuyo tamaño suele ser mayor al de la media normal de penes ‘patrios’ y que, además, usamos a nuestro antojo, sin necesidad de ponernos coloradas si queremos pedir algo. A esto se añade que en muchos casos no sólo vibra y se mueve, sino que también estimula una parte que para muchos varones es desconocida: el clítoris.

Es normal que ellos se sientan intimidados por tal utensilio, por eso cuando una pareja utiliza estos juguetes para mejorar su vida sexual no deben suponer un suplemento del cónyuge si no un complemento del mismo. Chicas, imaginad que estáis en pleno apogeo con vuestras parejas y que de repente sacaran del armario una muñeca hinchable con la que llegaran al orgasmo mientras tú miras. Ocurre lo mismo con ellos.

Los juguetes sexuales son buenísimos para mejorar, divertirse y cambiar la monotonía por una vida sexual mucho más plena y mejorada, pero no olvidéis que la persona que tenéis al lado es con la que realmente debéis compartir vuestro momento de placer. El resto no tiene alma, sino un motor que puede apagarse en el momento más inapropiado.

Ven a visitarnos y nuestra Reina estará encantada de asesorarte y ayudarte a escoger el vibrador que más se adapte a tus necesidades, tanto si es para disfrutar a solas o en pareja.

Pero recordad chicos!! no es competencia!! pensad que luego el vibrador no te abraza XD