Reglas básicas para ligar en una playa nudista

Las estrategias de seducción están rodeadas de artificios, adornos y complementos que ayudan y cumplen una importante función de photoshop. Es decir, resaltar y, en los casos más graves, tapar la verdadera personalidad por medio de la ropa, maquillaje o complementos. Durante muchos años las llaves del coche, que los hombres lucían en la mano con el correspondiente llavero identificativo del utilitario, suponían una importante información sobre el status de su usuario. Hoy se combinan con el móvil, y ya no quedan manos para nada más. Volver a la etapa más primitiva de la seducción es elleitmotiv del programa holandés Adam looking for Eve (con su correspondiente versión española), en el que los concursantes tienen citas a ciegas en una playa y en pelota picada. Una especie de experimento antropológico similar al de la reinserción de animales salvajes, nacidos en cautividad, en su medio natural. Deben aprender a cazar y a valerse por si mismos, lo mismo que los concursantes de este dating show, cuyo fin no solo es sentirse confortables estando como dios los trajo al mundo, sino tener los arrestos necesarios para convencer a alguien de que tras la cruda y patente desnudez se esconde algo que realmente merece la pena investigar.

Los resorts nudistas, esos lugares en los que se está sin ropa las 24 horas del día y en los que es tan fácil preparar las maletas para ir allí, disponen de una serie de reglas muy estrictas, ya que lo políticamente correcto o incorrecto varia según la cantidad de ropa que uno lleve encima.

 En países como EEUU, donde las playas nudistas están especialmente delimitadas, hay que conocer bien las normas si se quiere entrar en el juego, pero en España, esta frontera es más difusa y, generalmente, en este tipo de playas conviven naturistas convencidos, nudistas esporádicos, textiles y hasta mirones. Sin embargo, es importante observar algunas nociones básicas de urbanidad nudista.

Reglas básicas para los que se animen este verano a ir a una playa nudista

1. Evitar las fotos. Y mucho menos subirlas a las redes sociales. Sentido común.

2. Buscar una ocupación si te quieres quitar de encima a algún mirón

Según Lucía 41 años (Vigo), nudista practicante, siempre que puede, cuando va sola a una cala nudista, procura “llevar algo que leer o hacer, porque si estas sin hacer nada, con la vista perdida, puede ser un reclamo para los que van ahí a ligar porque creen que una chica sola en un sitio así busca que alguien se le acerque. Generalmente, todo el mundo es muy respetuoso, pero siempre puedes encontrarte con algún pesado que tiene un concepto totalmente equivocado sobre esta practica”.

3. Evitar ciertas posturas

Según Lucía, “estar con las piernas cruzadas o abiertas, algo que suelo hacer inconscientemente, puede ser malinterpretado”, comenta.

4. No cambiar tu forma de ligar porque estés desnudo

“En cuanto a las reglas para ligar, son las mismas que con ropa. Aquí la sorpresa es ver luego a esa persona vestida. A veces te llevas un chasco porque resulta que desnudo está bien pero luego se pone encima unas cosas tremendas”.

5. Separar la sexualidad de la desnudez

¿Es posible mantener el misterio –imprescindible en toda seducción– con el culo al aire? Según expertos, “el misterio se puede y se debe generar de otras formas, más interesantes y sutiles que estando sin ropa. Pero por lo pronto, una persona que ha sido capaz de romper los moldes y los prejuicios que hay sobre el tema, tiene ya un cierto valor en sí”. La revista  The Cut publicaba un artículo sobre el tema, en el que Felicity Jones, cofundadora junto a su pareja, Jordan Blum, de la asociación Young Naturists of America, hace ya algunos años, contestaba a esta misma pregunta. “Odio cuando la gente dice que el sexo será menos excitante porque nos vemos el uno al otro desnudos todo el tiempo. Es una inadecuada visión de la sexualidad. La parte más sexual de nuestra anatomía es el cerebro, no el cuerpo. Se trata de energía, de tacto físico, de intimidad. Hay algo más que el simple hecho de que ella se quite la camiseta y él vea sus tetas”.

6. ¿Y si viene una erección?

Cuando se habla de nudismo siempre está la eterna pregunta de qué hacer cuando de repente viene una erección. Tal vez una buena idea sea ir a refrescarse al agua o tumbarse boca abajo”. Desde luego, es totalmente inaceptable en grupo y con compañía. Como cuenta Jordan Blum en el artículo de The Cut, “es el gran no-no. Y puedes ser expulsado rápidamente. Yo creo que los centros nudistas son unos de los pocos lugares donde la sexualidad masculina está más severamente regulada que la femenina”.

 

fuente: el pais

Manual para practicar sexo en una tienda de campaña

Discrepamos con Nell Frizzell de The Guardian, cuando sostiene que las acampadas son el mejor antídoto para la lujuria, en un artículo que titula “Why camping is a passion killer”   Aunque estamos de acuerdo con ella en que no es lo mejor que se puede hacer cuando se está empezando una relación con alguien que realmente interesa y en quien se han depositado, si no todas, algunas esperanzas. “La última cosa que necesitas cuando los pegajosos brotes del potencial amor aparecen en las ramas de la vida de soltero, es ir de camping. Deslizarse en una claustrofóbica mortaja de nailon llena de olor a pies junto a alguien al que se conoce desde hace muy poco tiempo y bajo el insano bamboleo de un techo en medio del campo es el equivalente, en cuanto a relaciones, a poner tu brazo en la boca de un Rottweiler. Puedes salir ileso, pero tienes muchas posibilidades de que no”, dice Frizzell.

“El problema con el camping”, continúa Nell, “es que es íntimo y anti higiénico. No es el mejor lugar para cimentar una nueva relación. La mayor parte del tiempo que pasas dentro de la tienda, lo haces enroscado como una gamba a la plancha y la mayor parte del tiempo que pasas fuera, lo haces llevando un forro polar. Nadie está sexy con un forro polar”. Es verdad que el camping suele ser un lugar incómodo y poco acogedor, pero es muy probable que algunos de los mejores momentos de sexo  de nuestra vida los hayamos echado en malolientes váteres de bares, destartalados coches, portales llenos de meadas de perros o estrechísimos retretes de aviones. Y también cabe la posibilidad de que cuando planeamos la noche de nuestra vida, en un hotel de ensueño, con el hombre o mujer que más nos calienta, resulta que sobreviene el gatillazo. Sí, los camping son sucios, pero el sexo también lo es.

Además, volver, aunque sea de forma simulada, a la naturaleza y al modo de vida de nuestros ancestros, nos hace sentir vulnerables, insignificantes y a merced de los animales o las inclemencias del tiempo, lo que puede contribuir a abrir nuestras mentes, corazones  al mismo tiempo, en una poco corriente e interesante combinación. .

Michelle Waitzman es otra entusiasta de este deporte, tanto que ha escrito el libro Sex on a tent: A wild couple’s guide to getting naughty in Natura, en el que da consejos para practicar el sexo en una tienda de campaña, además de sugerir enclaves románticos alrededor del mundo y recetas para comer ese tipo de cosas que solo se ingieren cuando no se dispone de cocina, nevera y lavar los platos es una de las actividades a evita a toda costa. Dejarlo todo a la aventura, no es la mejor idea para tener una ídem dentro de un pequeño cubículo de nailon, en medio del bosque, por lo que hay que observar ciertos puntos en los que Waitzman y todos los que tienen algo que contar al respecto coinciden.


1. Para tener una relación sexual en una tienda, lo primero que hay que tener es una tienda.

El material de camping se ha modernizado mucho en los últimos años y ha dejado atrás a aquellas tiendas de campaña que tardaban horas en erguirse y segundos en desplomarse, especialmente si alguna actividad, más interesante que dormir como una piedra, tenía lugar en su interior. La regla básica para comprar una tienda es que hay que elegirla de cuatro plazas, si los que planean pasar la noche son dos y la de ocho, si lo que se pretende hacer es un cuarteto; ya que los fabricantes de estos productos tienen una idílica idea de sus clientes y creen que son todos muy delgados y que no se mueven mientras duermen. Los techos mínimamente altos son otra característica a tener en cuenta, si uno pretende hacer algo más que la postura del misionero y no quiere acabar con tortícolis o lumbalgia, y también hay que procurar que la tienda tenga ventanas, con mosquitero incluido. Las que cuentan con dos entrada son perfectas, porque así no habrá que pasar por encima del otro si uno quiere ir al baño en mitad de la noche. Siguiendo con el equipo, no estaría de más hacerse con un saco de dormir doble o con cremalleras compatibles y que unido a otro pueda convertirse en uno más grande porque, aunque estamos en verano, las noches pueden refrescar en el campo o en la montaña. Finalmente, un colchón hinchable o una esterilla algo ancha y consistente es importante. Por mucho que limpiemos el suelo sobre el que vamos a plantar la tienda siempre habrá una piedra o raíz que se nos incruste en la espina dorsal en el momento menos indicado.

2. El kamasutra de las acampadas

Aunque unas vacaciones en el camping no es el mejor momento para probar el nivel advanced del Kamasutra, tampoco hay que limitarse a la aburrida postura del misionero. Todo dependerá de las dimensiones de la tienda, la altura y la creatividad que se despliegue con los accesorios propios de una acampada, pero ya hay una postura indicada especialmente para estos casos. Según el terapeuta sexual Ian Kerner, autor dePassionista: the empowered women’s guide to pleasuring a men, la de la cuchara –los dos de lado y él detrás de ella– es la más adecuada porque según Kerner “no importa lo larga, corta o alta que sea la tienda”, y añade que para darle más emoción al asunto se puede utilizar un anillo vibrador de pene, para estimular aún más el clítoris. Si se cuenta con un colchón o algo mullido, la cosa no debería ser muy distinta a estar en la propia cama, lo que sí hay que evitar a toda costa es aquellos movimientos en los que sea necesario asirse a una barra o algo sólido. En las tiendas de campaña nada es lo suficientemente resistente, créanme. Los juguetes eróticos son siempre bienvenidos mientras no sean demasiado ruidosos, aunque implican que hay que lavarlos a conciencia y mantenerlos limpios. Y si la tienda no es lo suficientemente grande y no hay moros en la costa, siempre se puede salir al exterior y secundar el movimiento erótico-ecologista Fuck for Forest, para salvar las masas verdes del planeta, al mismo tiempo que uno da rienda suelta a la lujuria.

3. Evitar dar un espectáculo de luz y sonido

El delicado tema de la luz es otro de los aspectos a tener en cuenta, porque las populares velas están estrictamente prohibidas dentro de una tienda y es normal que queramos algo de claridad, e incluso la necesitemos para echar mano de algún complemento. Los camping gas son artilugios a evitar porque además de servirnos para inhalar dosis indeseables de gases, proporcionan una luz nada favorecedora, que convierte al más pintado en una aberración de la naturaleza. Existen linternas con luz graduable y suave, mucho más apropiadas. Aunque lo más importante es el lugar donde se coloque el foco luminoso. Si lo ponemos en el suelo de la tienda este hará el efecto de sombras chinescas y agrandará las siluetas de los que están dentro; mientras fuera, un público entusiasta disfruta de una sesión de porno a la fresca. Si no queremos proporcionar este espectáculo la solución esté en poner la luz arriba, en la cúpula de la tienda, lo más suave posible.

Los/las amantes ruidosos tienen tres opciones: ir de camping a un festival de música lleno de gente –nadie notará los gemidos–, practicar la acampada libre en un lugar remoto y apartado o jugar al juego del silencio. Esta última opción puede añadir morbo al asunto. Uno está rodeado de tiendas y debe experimentar todo tipo de sensaciones sin emitir un solo sonido. Puede incluso, que si no lo consigue alguien deba taparle la boca y seguir adelante con el experimento.

4. Un poco de higiene, pero sin obsesionarse

Si hay algo imposible de mantener limpio y en orden es una tienda de campaña, pero para eso han sido creadas, para retener olores aunque se las ventile de la mañana a la noche y para que nunca encontremos nada dentro de ellas. En cuestión de sexo muchos aconsejan usar preservativos, aunque se tenga pareja estable y no se utilicen habitualmente, por el simple hecho de evitar el derramamiento de fluidos; tener siempre toallitas húmedas a mano y disponer de bolsas de plástico con cierre, para no ensuciar más de lo necesario. Los hay tan precavidos que proponen llevar un váter portátil para asearse en caso de que en el baño haya cola. Aunque tal vez lo mejor sea relajarse, asumir que tras unos días de acampada es posible que las moscas empiecen a girar sobre nuestras cabezas y beneficiarse de los eróticos efectos de las feromonas, esas sustancias presentes en el sudor de forma natural que luego compramos en esencias y perfumes carísimos para atraer al sexo contrario, o al propio.

No, no creemos que ir de camping sea un mata pasiones y la prueba viviente es que Nicholas y Bobbin Ercoline, la pareja que fotografió Burk Uzzle en el mítico festival de Woodstock de 1969 –que aparecía abrazada y cubierta por una manta– y que ilustró un disco, se mantiene unida y en perfecto estado de salud. Nicholas y Bobbi rompieron todas las reglas: fueron de acampada y casi seguro que hubo sexo, drogas y rock & roll y, contra todo pronóstico, siguen aún juntos y felices.

 

fuente: el pais

Las zonas erógenas menos conocidas que deberías explorar cuanto antes

Una zona erógena es aquella parte del cuerpo cuyo estímulo puede activar sexualmente a una persona, provocando excitación y, eventualmente, un orgasmo. Todos conocemos algunos de estos lugares en hombres y mujeres. Los más fáciles de excitar y más obvios son el clítoris, el pene, los pechos, los pezones… Pero hay muchos más.

Cierto es que los genitales son las zonas erógenas por excelencia, pues tienen un número especialmente elevado de terminaciones nerviosas y al excitarse se vasocongestionan, lo que provoca un aumento del flujo sanguíneo y, por tanto, de la sensibilidad. Pero el cuerpo humano está repleto de terminaciones nerviosas, y en todas ellas se puede excitar a una persona.

 

Estas son algunas de las zonas erógenas de nuestro cuerpo más olvidadas:

 

1. El cerebro

No, no debemos hacer una lobotomía a nuestra pareja para darle un masaje a sus neuronas. Pero el cerebro es en realidad la mayor zona erógena del cuerpo, pues es el encargado de generar la excitación sexual. Y para ello ni siquiera necesita estímulos táctiles o visuales. Es posible tener una erecciónhablando con un amante o, incluso, chateando con él. Y esto es gracias al cerebro, que no sólo es el órgano encargado de generar la excitación sexual, además es el que tiene el control durante el orgasmo.

Es imposible detenerse a explicar las formas en que se puede excitar a una persona a través de su mente, pero lo importante es saber que todo suma: desde las proposiciones indecentes al oído hasta la lencería. No hace falta tocar a una persona para excitarla. De lo contrario no existiría la pornografía ni las poluciones nocturnas.

 

2. Cuero cabelludo

Los masajes en la cabeza son relajantes para la mayoría de personas, pero hay a quienes les resultan además especialmente excitante. En cualquier caso, es un preliminar perfecto para entrar en situación que no debemos subestimar.

Ejerciendo una presión suave con los dedos sobre el centro de las sienes, a modo de masaje, y acompañándola con relajantes círculos en el cráneo, liberaremos tensiones y ayudaremos a nuestra pareja a entrar en una situación de completo relax. Acompañar estos movimientos de una respiración apropiada, el constante contacto de las manos con su cuerpo y, por qué no, algún que otro beso, pueden descubrirte todo un universo de sensaciones.

 

3. Los labios

Esta zona erógena está muy presente en el acto sexual, pero no siempre ha sido así. De acuerdo a un nuevo estudio  llevado a cabo en 168 culturas, sólo el 46% de las sociedades practican el beso como gesto romántico. Y parece ser una invención relativamente moderna: se cree que en las sociedades del paleolítico nadie lo practicaba.

El hombre de Cromañon no sabe lo que se perdía: el beso desencadena un cóctel de hormonas y neurotransmisores capaz incluso de generar orgasmos sin necesidad de contacto genital. Los labios son, de hecho, la zona erógena de nuestro cuerpo más expuesta y tienen 100 veces más sensibilidad que nuestros dedos.

Por todo ello, no es una mala idea usar los labios para excitar cualquier otra zona erógena de nuestra pareja: así también estaremos excitándolos nosotros mismos. ¿Quién quiere usar la mano pudiendo usar la boca

4. Los ojos

La estimulación sexual que genera la vista es igual de importante que la que proviene del tacto. Podemos excitarnos sólo viendo a alguien que nos gusta. Las pupilas se dilatan cuando nos excitamos, lo que hace que seamos más atractivos para el sexo opuesto. Cuanto mayor sea el contacto visual entre dos personas mayor y más profunda será su intimidad.

También los párpados pueden ser una importante zona erógena, pues son muy sensibles y tienen numerosas terminaciones nerviosas. Prueba a besar a tu pareja en la zona mientras tiene los ojos cerrados.

5. El cuello

Según una reciente investigación  publicada en la revista Cortex, el cuello es la zona erógena preferida por las mujeres tras el clítoris, la vagina y los labios. Así que no debemos subestimarla.

El cuello, el área de la clavícula y la nuca son muy sensibles, tanto en hombres como en mujeres, y se pueden estimular con besos y caricias. Hay personas que se excitan muchísimo tras recibir pequeños mordiscos en el área (los míticos “chupetones”). Todo es probar.

 

6. Vientre y ombligo

Muchas personas sienten una excitación especial en esta zona del cuerpo, sobre todo en la parte más cercana al pubis. El ombligo, además, es una región de nuestro cuerpo especialmente sensible y, por tanto, susceptible de excitarnos.

Algunos investigadores creen incluso que el ombligo y los genitales provienen de un tejido común y en algunas personas siguen conectados, de modo que las caricias en éste provocan un cosquilleo en la zona erógena por excelencia. ¿A que estás esperando para saber si tu amante tiene esta facultad?

 

 

fuente: el confidencial

Cinco situaciones que pueden hacerte perder el apetito sexual

La sexualidad forma parte de la pareja, y cuando algo falla en la cama, las consecuencias trascienden más allá de las sábanas. Por eso, es importante reconocer los problemas que van surgiendo a lo largo de la relación para poder remediarlos antes de que sea demasiado tarde.

En este sentido, la psicóloga y sexóloga María Felipa Gea López, advierte que cada vez son más las mujeres que acuden a su consulta buscando respuesta a su falta de apetito sexual. Este ‘Trastorno del Interés’ es un mal que afecta principalmente al género femenino, y que, según afirma la experta, puede persistir durante, como mínimo, medio año.

“A veces la problemática no proviene únicamente de la falta de deseo, sino de la pareja en sí misma. Por eso hay que entender los diferentes tipos de esta ausencia de interés sexual”, reconoce Felipa. Sobre esto, asegura que el trastorno puede ser primario, cuando desde siempre se ha presentado falta de apetito sexual o secundario. Este último es el más problemático, y se da cuando se pierde el deseo. Además, puede dividirse en generalizado (si esta pérdida de interés es hacia cualquier persona o situación) o hacia la pareja. El caso más grave, asegura, sucede cuando la disminución del deseo se convierte en aversión sexual. “Normalmente, este bajo deseo no suele incomodar cuando no se tiene pareja. Pero se convierte en algo preocupante cuando sí se tiene, ya que se relaciona, por ejemplo, con sentimientos de culpa, con desamor o con la falta de atracción sexual”, explica la experta. Estas son sus principales causas:

  1. Problemas dentro de la propia pareja: esta es la más frecuente, desapareciendo cuando estos conflictos se solucionan. Felipa aconseja trabajar en la mejora de la relación para así recuperar el deseo sexual femenino de manera natural.
  2. Sobrecarga de tareas: mujer, madre, trabajadora y todos los demás papeles que la sociedad exige al género femenino pueden ser también causantes de un cansancio que alcanza incluso el ámbito sexual. “Con tantas exigencias, la mujer acaba por ansiar la cama, pero no precisamente para practicar sexo”, bromea Felipa.
  3. Falta de compenetración: los miembros de la pareja no siempre van a compartir el mismo grado de deseo, y esta diferencia puede ser crucial si no se trata con cuidado. Cuando uno de los dos presiona al otro a tener relaciones, es normal que, en la otra persona, disminuyan aún más las ganas de practicar sexo. En este caso, la solución, cuando es un hecho puntual, es respetar a la persona y no forzar ninguna situación. Si se prolonga en el tiempo, es recomendable acudir a un profesional.
  4. Educación sexual inadecuada: la sexualidad, según afirma Felipa, ha sido tradicionalmente mal explicada: “Nuestra cultura ha optado por tomar la sexualidad como un degenerante del ser humano que sólo debía tener como fin la reproducción. El sexo ha sido visto como algo sucio, asociado al pecado capital, y por eso se nos ha olvidado que forma parte de un aspecto más del ser humano”, defiende la experta.
  5. Anticonceptivos hormonales: hay determinados tratamientos, como el uso de anticonceptivos orales, que puede alterar el apetito sexual de la mujer. Esto se debe a que inhiben la producción natural de andrógenos como la testosterona, hormona encargada, entre otras cosas, del aumento del deseo.

Así mismo, la experta recomienda no obsesionarse con las variaciones que se puedan producir en la libido, ya que, como tantas otras situaciones en la vida, son inevitables. “Sabemos cuando se ha convertido en una patología cuando estos síntomas se prolongan en el tiempo y crean un malestar lo suficientemente fuerte como para que estos influyan en otros ámbitos de su vida”, apunta Felipa. Es entonces cuando debe tratarse como un problema de deseo sexual hipoactivo, con atención psicológica y sexológica.

 

Tomad nota y no dudes en acudir a un especialista.

 

fuente: yo dona

20 cosas que no sabías del porno, contadas por sus protagonistas

Actores, productores y otra gente de la industria del cine para adultos te cuenta todo lo que que no sabías de su profesión

1. Trabajo de riesgo… seguro.

“Estamos obligados a pasar por un protocolo de control riguroso llamado PASS según el cual se nos examina cada dos semanas de todas las enfermedades de transmisión sexual usando las mejores pruebas disponibles en el mercado. Entre los actores y actrices porno, la incidencia de VIH es inferior a la de la población general”.

2. Una industria regulada.

“Existe un estatuto llamado 18 USC 2257 que regula el negocio del porno. Todas y cada una de las escenas que ves distribuidas en el mercado americano cuentan con un registro para cada uno de los actores involucrados en el que se incluyen fotos del carnet de identidad, sus nombres artísticos, su número de la Seguridad Social, fecha de nacimiento y otras informaciones. La próxima vez que veas porno en el que el actor es aparentemente ‘engañado’ para tener sexo contra su voluntad, ten en cuenta que esa actriz ha tenido que sentarse durante varios minutos a rellenar todos esos papeles antes de que una sola cámara se encienda”.

3. Mucho de lo que ves es falso.

“No es raro que el actor no sea capaz de contenerse y acabe eyaculando demasiado pronto. En esos casos hacemos lo siguiente: usas un ángulo de cámara estudiado para hacer parecer que él se está corriendo cuando en realidad es un asistente el que está estrujando fuera de cámara una bolsa como las de suero intravenoso de la que sale un tubo que queda escondido entre la pierna y el pene del actor. Usamos semen falso bastante a menudo: cuando un actor no consigue eyacular por la razón que sea, o cuando quieres hacer ver que es increíblemente viril, o cuando una actriz tiene cierta posición en la industria y piensa que es demasiado buena para el semen real”.

4. No sólo enemas.

“El anal requiere preparación, incluyendo enemas, pero también trabajo previo con los dedos y una dieta particular o saltarse las comidas ese día”.

5. Gay-not-gay.

“A principios de los dosmil, la mayor parte del porno gay estaba filmado por actores heterosexuales. A menudo teníamos que llevar al rodaje porno hetero y viagra porque los tipos se acababan ablandando… y es que no eran gais”.

6. Sin derechos de autor.

“No recibimos royalties por el porno. Todo se hace en base a tratos por escena con una tarifa diaria decente, pero después de eso no vemos ningún tipo de rendimiento residual. La gente piensa que estamos siempre forradas y para la mayoría de nosotras, eso no podría estar más lejos de la realidad”.

7. Placer a chorros.

“La mayoría del porno que se vende como ‘squirting’ es realmente orina”.

8. Viviendo de la publicidad.

“Los ingresos por suscripciones en los sitios de pago no son tan altas como puedes pensar. Hoy en día la publicidad y los patrocinadores son unas vías de ingresos mucho más importantes”.

9. Mantener la línea importa.

“Recuerdo estar a menudo hambrienta porque me preocupaba salir inflada en cámara… Recuerdo una vez que estaba filmando y el director no paraba de cortar la escena porque yo estaba mirando un plato con sándwiches que habían traído para el equipo. Ahí fue cuando me di cuenta de que el porno no era mi vocación en la vida y que prefería un buen sándwich de jamón y queso cortado en triángulo al dinero y al miembro masculino”.

10. Los sets de rodaje apestan, pero también tu habitación.

“El sexo es oloroso. Incluso si ambas personas implicadas en una escena están recién lavadas, siempre hay una cierta peste ahí. Y lo mismo sucede cuando tú tienes sexo en tu habitación. Yo sólo he notado ese olor después de dejar una habitación y volver a entrar. Está definitivamente ahí. Simplemente no lo percibes porque nuestro sistema olfativo subestima entre el 90 y el 95 por ciento de los olores que nos rodean. Esa es la misma razón por la que tú no puedes oler tu aftershave, pero otros sí pueden”.

11. El tamaño es (casi) siempre una sorpresa.

“No existen indicadores que puedan ayudar a predecir el tamaño de un pene. Pies o manos grandes, peso, genes asiáticos… todo mentira. El único estereotipo que se ajusta a la realidad es el que se refiere a lo bien dotados que suelen estar los hombres negros”.

12. Placer fingido y pasión entre escenas.

“Las mujeres están casi todo el tiempo fingiendo. Pero cuando están disfrutando de verdad, el sexo es realmente excitante. Nosotros intentábamos siempre contratar a parejas o amigos que ya tenían una cierta intimidad entre ellos. Recuerdo una vez que hicimos una escena chica-chica en la que el director le contó a cada una de ellas, por separado y antes de empezar, que la otra opinaba que era hermosa y que estaba muy excitada por poder trabajar con ella. Las escenas de aquellas mujeres fueron intensas, y siguieron teniendo sexo entre ellas en los tiempos muertos entre escenas”.

13. Buen negocio para ellas.

“Las mujeres hacen mucho más dinero que los hombres. Se les paga en función de lo que hagan. Chica-chica, chico-chica, anal, doble penetración, ‘ass to mouth’, inserción de objetos, etc. Allá por el 2003, cuando yo rodaba, una chica podía sacar unos 2.500 dólares por escena, dependiendo de lo que hiciera. Un hombre, sin embargo, alrededor de 500 dólares”.

14. Un arte improvisado.

“Hay porno que está escrito, que se hace sobre un guión, pero la mayor parte está improvisado sobre la marcha”.

15. Responsabilidades legales.

“Todas las compañías deben contar con un “custodio de registros”. Esto es, una persona responsable de guardar toda la documentación necesaria, incluida la edad de todas las personas que intervienen en un rodaje. Si alguien es filmado teniendo sexo, y esa persona tiene menos de 18 años, el custodio es quien responde legalmente por esa situación.

16. No apto para mentes inestables.

“Los espectadores no son conscientes de lo mucho que lleva filmar un vídeo y lo falso que es todo. Yo he participado en más de cuarenta películas. Sé que no es el trabajo más duro del mundo, y no pretendo sostener aquí que el porno sea algo complejo como la aeronáutica espacial, pero este trabajo no es para todo el mundo. Es extremadamente exigente tanto física como mentalmente. Entrar en esta industria sin tener la cabeza bien amueblada es peligroso”.

17. Un viejo oligopolio con muchos alias.

“Básicamente, todas las plataformas de ‘video sharing’ en internet pertenecen a la misma empresa matriz. Sólo tienes que subir lo suficiente en la cadena para comprobarlo”.

18. Mucha viagra.

“El rodaje de un vídeo lleva mucho más tiempo de lo que es la duración final del vídeo. E incluso antes de empezar a rodar, tenemos que hacer las fotos. Para eso me tengo que poner en todas esas posiciones que luego vamos a hacer y estar ahí quieto entre 20 y 50 segundos, lo que resulta bastante incómodo, porque no puedes moverte en absoluto. Esa es una de las razones por las que suelo tener que tomar viagra antes de empezar, es duro mantener la erección”.

19. Una industria poco dada a la socialización.

“Cuando el rodaje termina, cada uno se va por su lado. Rara vez he hablado mucho con las chicas con las que me ha tocado trabajar. Disfruto de mi trabajo, pero no de la compañía de esas chicas fuera del trabajo. Me he encontrado con alguna chica interesante en los rodajes, pero no es lo más habitual”.

20. Semen en el café.

“El semen de pega que se usa en las sesiones de foto fija está hecho con azúcar glas. Es bastante habitual usar semen falso como edulcorante del café en los rodajes”.

Fuente: PlayGround

Decálogo para ligar con éxito en internet

Las redes sociales son la última avanzadilla en el cortejo humano. Nueve millones de españoles se mueren por encontrar pareja en internet. Muchos de ellos entran todavía ruborizados y transitan de perfil en perfil de puntillas, con esa muletilla hipócrita “entré en esto por curiosidad…”. Solo unos pocos irrumpen de una manera desenfadada, pisando seguro y logrando que a su paso se gire media barra de este bar virtual.

¿Cómo conseguir que nuestro perfil no sea uno más en una página saturada de personas con un aluvión de datos descontrolados? Hemos hablado con el experto en marketing virtual Manuel Moreno, que acaba de publicar ‘Cómo triunfar en las redes sociales’ y ha compartido con nosotros algunos consejos útiles y las últimas tendencias para triunfar en la búsqueda de pareja.

Él dice que crear este perfil requiere un poco de técnica y mucha filosofía. Técnica porque no queda más remedio que manejar y sacar el mejor partido a las herramientas que ofrece cada portal de búsqueda de pareja. Filosofía porque ligar es, ante todo, una postura mental y una actitud. Es el momento de empezar a abrir nuestro corazón y de exhibir nuestro encanto personal. Resulta fascinante indagar en uno mismo y llenar cada espacio del formulario con ese contenido.

Estos son, a su juicio, los recursos más inteligentes para disparar las flechas del amor por la red:

  1. Debes aceptar esta forma de buscar pareja con una visión nueva y una buena dosis de ingenio para aprovechar las herramientas disponibles en cada aplicación o página web.
  2. Cada detalle del perfil debe reflejar educación, actitud amable y respeto por el servicio que estamos utilizando. Procura no dejar espacios en blanco. El hermetismo provoca rechazo.
  3. Gánate credibilidad. Implica seguridad a la hora de responder a los mails, veracidad e interés por la otra persona.
  4. Busca exclusividad. Cada relación que entables debe ser individual y empática. El error más lamentable es confeccionar un mensaje o carta que enviarás a todos tus pretendientes. El destinatario debe sentirse único.
  5. Hazte tangible. Si no has publicado foto, envíasela enseguida mediante una dirección electrónica personal. La conexión virtual no debe prolongarse tampoco más allá de dos o tres semanas.
  6. Utiliza el sentido común y define bien tu objetivo en la búsqueda de pareja. Cada plataforma está ideada para un tipo de relación diferente (casual, extramatrimonial, duradera, amistad….). Es importante escoger la que mejor se adecue a nuestro fin para no sufrir disgustos y desengaños.
  7. No vale improvisar. No vas a desnudar tu alma, pero sí debes ofrecer una pincelada sobre tu manera de ser o cómo te mueves por la vida. Dibuja siempre tu lado bueno, positivo y divertido.
  8. ¿Qué foto cuelgo? Si eres mujer, esfuérzate en mostrar aquello que, sin mentir, realce tu atractivo físico. Es verdad que la mujer se decanta más por una personalidad que por un físico imponente. Pero ellos apuntan irremediablemente a la belleza. Ya habrá tiempo de demostrar que la verdadera belleza habita en el interior. Y si eres hombres, olvídate de exhibir la dichosa tableta. La mujer quiere el chocolate en la mesa. Para dormir, prefiere personalidad y cerebro antes que un físico imponente, según confesó el 62% de las mujeres cuando le preguntó la web de citas esporádicas Victoria Milán.
  9. Sé claro y directo en el mensaje. Si buscas una relación casual, ni se te ocurra mencionar la palabra amor. Si, por el contrario, buscas una relación duradera, dilo y muéstrate empático y cariñoso.
  10. Nunca es tarde para iniciarse en la práctica de yoga, surf o running. ¿Por qué? En primer lugar, tu salud te aplaudirá. Pero, sobre todo, porque por alguna razón aún sin desvelar, estos tres deportes arrasan en la red y aportan un plus de atracción a quien los menciona. Es un dato que llega de las páginas de búsqueda de pareja Match.com y Ok Cupid. El karaoke, sin embargo, funciona como revulsivo para los candidatos.

Nuestro perfil debe ser, en definitiva, como un TAC, un escáner que ofrece información precisa, veraz y atractiva de dos personas en su primer encuentro virtual”. Para poner la guinda, Manuel Moreno recuerda que buscar pareja en internet entraña un riesgo, pero es idéntico al que entrañaría en la vida real. Esto no resta utilidad a esta forma de conexión amorosa o sexual tan rápida y directa.

Has tomado nota?