50 preguntas rápidas para chequear tu vida sexual

Nuestra respuesta sexual es inesperada, misteriosa, menos mecánica de lo que pensamos y sometida a un montón de parámetros emocionales, intelectuales, sociales y físicos. Siguiendo los últimos hallazgos de investigadores del Instituto Kinsey (Universidad de Indiana), hemos elaborado el siguiente test con 50 preguntas que indican qué aspectos te enriquecen y mejoran tu modo de vivir el sexo y qué hábitos e ideas están bloqueando tu capacidad de gozar.

¿Sabes, por ejemplo, que el mejor modo de mantener en forma tu sexualidad es ejercitarla regularmente? Son cuestiones que servirán para averiguar esa conexión entre tu vida sexual y tu bienestar general. La respuesta positiva a cada una de ellas es garantía suficiente de una sexualidad saludable y satisfactoria. La respuesta negativa, por el contrario, ayudará a destapar carencias y a crear las condiciones ideales para mejorar esa capacidad de dar y recibir placer que tiene todo ser humano y controlar su comportamiento sexual, sabiendo que la seguridad en uno mismo se va a trasladar de inmediato a la relación de pareja.

 

Test de autochequeo sexual

  1. ¿Sabes que el sexo, practicado a diario, puede sustituir al ejercicio físico, en cuanto a la quema de calorías, sudoración o salud cardiovascular?
  2. ¿Practicas algún deporte en pareja, aunque sea pasear todos los días de la mano?
  3. ¿Has puesto a prueba tus fantasías?
  4. ¿Las conoces al menos?
  5. ¿Has descubierto los gustos sexuales de tu pareja?
  6. ¿Respondes en positivo a una provocación erótica?
  7. ¿Conoces el potencial erótico de las diferentes partes de tu cuerpo?
  8. ¿Introduces elementos nuevos en la relación para no caer en la monotonía (posturas diferentes, juegos, música, ambiente, etc)
  9. A pesar del estrés y todas tus responsabilidades, ¿sabes encontrar un momento para el placer sexual, aunque no sea más que para un encuentro rápido?
  10. ¿Te atreves a mostrar tu deseo sexual y a tomar la iniciativa?
  11. ¿Aprenderías la técnica para hacer un striptease y dejar sin aliento a tu pareja?
  12. ¿Pruebas nuevos lugares donde vivir tu pasión?
  13. ¿Te has expuesto en alguna ocasión al riesgo de ser pillado practicando el sexo?
  14. ¿Paras el reloj cuando se trata de hacer el amor?
  15. ¿Sabes poner límites y decir no cuando algo no te apetece?
  16. ¿Podrías enumerar tres alimentos afrodisíacos que te hagan subir la temperatura sexual?
  17. ¿Y tres frases sugerentes que pongan a mil a tu pareja?
  18. ¿Alguna vez has preparado un excitante baño de espuma y velas aromáticas para ti o para los dos?
  19. ¿Te excita la idea de acariciar a tu pareja sin tocarla con las manos?
  20. ¿Conoces el potencial de los pies?
  21. ¿Has probado a vendar vuestros ojos para poner a prueba el resto de los sentidos?
  22. ¿Entrenas tu suelo pélvico con los ejercicios de Kegel u otros programas específicos para fortalecer el músculo pubococcígeo y disfrutar aún más del sexo?
  23. ¿Estimulas su imaginación con lencería y ropa sugerente?
  24. ¿Consigues el orgasmo sin penetración?
  25. ¿Os disfrazaríais uno del otro para sacar el potencial erótico de este cambio de roles?
  26. ¿Conoces tu particular punto G?
  27. ¿Practicas el sexo más allá del coito o del orgasmo?
  28. ¿Agudizas el ingenio cuando las circunstancias parecen poco favorables (embarazo, menstruación, etc)?
  29. ¿Usas el sentido del humor para hacer frente a algún contratiempo?
  30. ¿Has probado el poder erótico del hielo?
  31. ¿Vives la sexualidad con confianza y autoestima?
  32. ¿Disfrutas de un relato erótico o una película subida de tono?
  33. ¿Te gusta desnudarte delante de tu pareja, independientemente de las curvas de tu cuerpo, las grasas o la celulitis?
  34. ¿Encuentras recursos suficientes para disfrutar de tu sexualidad aunque te cueste llegar al orgasmo?
  35. ¿Te exploras tu cuerpo para descubrir tus zonas erógenas?
  36. ¿Te esfuerzas por averiguar el mapa erógeno de tu pareja?
  37. ¿Recurres a prácticas diferentes al coito para mantener en forma tu disposición erótica?
  38. ¿Sabes que practicar sexo con asiduidad ayuda a lubricar con facilidad e intensidad durante muchos años?
  39. ¿Has descubierto ya si hay ideas irracionales te impiden gozar?
  40. ¿Sabes qué ejercicios te pueden ayudar a mejorar el desempeño sexual tanto si eres hombre como si eres mujer?
  41. ¿Practicas ejercicios con el fin de fortalecer los músculos y mantenerte en forma y con flexibilidad en los momentos de intimidad?
  42. ¿Eres capaz de lograr y mantener diferentes posiciones durante el coito?
  43. ¿El espejo te devuelve una imagen sexy?
  44. ¿Mimas a tu pareja, cuidas el vínculo afectivo?
  45. ¿Descansas el número de horas suficiente para mantener tu libido en forma?
  46. ¿Dirías que tu vida sexual es satisfactoria, independientemente del número de coitos o fantasías y prácticas ajenas?
  47. ¿Vives tu sexualidad de modo personal, sin temor a un mal desempeño o a la comparación con parejas sexuales anteriores?
  48. ¿Buscarías ayuda profesional para corregir cualquier disfunción o intentar salvar tu relación?
  49. ¿Te ha interesado alguna vez cultivar el arte de la sexualidad?
  50. ¿Con el tiempo has ido adquiriendo habilidades y destrezas que te permitan disfrutan más y mejor a ti y a tu pareja?

Esperamos que la mayoría de respuestas sean positivas, en caso contrario toma nota y a por ellas!!

 

fuente: yodona

Festivales eróticos por el mundo

Un país lo forman sus ciudadanos, instituciones, banderas y costumbres. La cultura ofrece un sinfín de posibilidades para adentrarnos en lo más recóndito de una nación. Evidentemente, dentro de esas costumbres no podemos obviar su forma de entender la sexualidad. ¿Se te ocurre una mejor forma de hacerlo que en forma de fiesta global? Estos son algunoslos festivales eróticos más importantes del mundo.

Sexpo (Londres)

Del 13 al 15 del noviembre, Londres se convierte en la capital del sexo a nivel internacional. Más de 300 expositores muestran todo tipo de espectáculos y productos ligados a la erótica. Además,este evento cuenta con un escenario central donde no sólo se disfruta de sexo explícito en directo sino también de desfiles de más de 50 modelos y bailarines que exhiben moda, tatuajes, cosmética… con una clara referencia al sexo. Algo que llama especialmente la atención es que cuenta con un desfile de lencería que emula al de la misma firma Victoria’s Secret.

Kinky Salon (Copenhague, Dinamarca)

El pasado mes de marzo se celebró en la capital de Dinamarca el Kinky Salon Copenhagen, un festival destinado sólo a aquellos que tengan la mente abierta (y las piernas también). Su lema es “Hacemos cosas sexys en nombre del arte… y cosas sucias en nombre del sexo“. Arte, disfraces, juguetes… pero sobretodo mucha diversión se dan lugar en un espacio donde se puede interactuar con otras personas en fiestas privadas o con strippers. La pansexualidad  es su premisa.

Exotic Erotic Ball y Folsom Street Fair

Hablamos de dos de los festivales eróticos más importantes del mundo. Por una parte encontramos el The Erotic Ball, en el que artistas consagrados del burlesque se reúnen en fechas aproximadas a Halloween para hacer realidad sus sueños más húmedos. Más de 25 años avalan a esta fiesta.

Mucho más colorido es el Folsom Street Fair, donde los amantes del SADO podrán disfrutar de cuerdas, látex y esposas por doquier. Más de 400.000 personas acuden a este lugar para disfrutar del exhibicionismo en plena calle, clausurando así la Semana del orgullo del cuero en San Francisco(California, EEUU).

Salón Erótico de Barcelona

Del 1 al 4 de octubre se desarrolla en la ciudad condal  este salón que, para este año, ha querido lanzar un singular mensaje al mundo. Y lo ha hecho a través del actor porno Nacho Vidal. “Evolucionemos, amemos, follemos” es su mensaje.

 

Has anotado en tu agenda todas las fechas??

 

fuente :gonzoo

Las peores excusas para no tener sexo

Hemos llegado a la conclusión de que las etapas de buen sexo son como el entretiempo, algo que tiende a reducirse, cuando no a desaparecer.

Un periodo en peligro de extinción. La mayor parte de nuestra vida lo pasamos queriendo tener relaciones o intentando evitarlas, y tan complicado resulta una cosa como otra.

Si alguna vez nos hemos preguntado qué hacer para llevar a alguien a la cama, es muy probable que llegue un momento en la vida en el que nuestra inventiva esté dirigida a qué decir para evitar el sexo, sin que nuestra pareja se sienta ofendida. Aunque en este campo no parece que la humanidad haya avanzado demasiado. Un estudio llevado a cabo por victoriamilan.es, una de las muchas páginas de contactos concebida para planear una infidelidad, revela las peores excusas más utilizadas por las españolas para evitar el cuerpo a cuerpo. Los resultados provienen de haber encuestado a 5.586 hombres, supuestamente infieles, que a la pregunta de si estaban cansados de que sus parejas evitaran el sexo, el 88,9% respondía si, mientras solo el 11% decía que no.

La lista de pretextos desafortunados la encabeza “no tengo tiempo”, seguido de “me duele la cabeza”, “no me apetece ahora, ¿lo hacemos luego?”, “los niños pueden oírnos”, “estoy viendo una película, espera a que termine”, “estoy muy estresada, ha sido un día duro”, “tengo el periodo”, “me duele todo el cuerpo, podría estar cogiendo una gripe”, “no me puedo moverme, tengo agujetas del gimnasio” o “mañana me levanto temprano”.

Se estarán preguntando qué es lo que dicen ellos, porque la idea de que el hombre siempre está dispuesto y somos las mujeres las que nos negamos es una mentira piadosa que nos dijeron nuestras madres para vernos crecer más felices y confiadas. Mientras Victoria Milan promete preguntar a las mujeres infieles los pretextos que más les molestan de sus parejas, la Asociación Española de Andrología Medicina Sexual y Reproductiva (ASESA) se ocupó hace algún tiempo de hacer ese trabajo para averiguar las coartadas masculinas, en un informe llamado EXCUSE. La primera de la lista es “estoy cansado” seguida de “estoy estresado”, “tengo ansiedad”, “he bebido demasiado”, “estoy preocupado por mi economía”, “he comido mucho” o “ha perdido mi equipo de fútbol”. ASESA está convencida de que en muchas ocasiones estas evasivas no esconden sino conflictos sexuales, ya que según el estudio 5 de cada 10 hombres rechazan tener sexo por problemas de erección.

Que tire la primera piedra el que no haya utilizado alguna vez este arsenal disuasorio, el problema viene cuando la excusa se vuelve reiterada, como dice Alicia Gallotti, periodista, escritora de libros de sexo y portavoz en España de Victoria Milan, que cuenta con 5 millones de usuarios en todo el mundo, de los que 500.000 viven en nuestro país. “El rechazo sexual disimulado tras una justificación poco creíble puede generar problemas de autoestima en ambos sexos”, cuenta Gallotti, “además de inseguridad y miedo al rechazo, con lo que es muy probable que tras recibir un no como respuesta varias veces, la persona no vuelva ya a tomar la iniciativa. Se entra entonces en un círculo vicioso que acaba con la vida sexual de la pareja. Se crean víctimas y verdugos y esto hace que muchos y muchas busquen en otro sitio lo que en casa dan ya por perdido”.

Un repaso a las excusas más comunes nos muestra que, además de poco creativas, son meros pretextos para no mandar al otro a freír espárragos y que encierran, muchas veces, una concepción errónea del sexo.

- “No tengo tiempo”, una de las más utilizadas, no hace sino decirnos que la sexualidad no es lo suficientemente importante para nosotros y que casi nunca contemplamos dejarle un espacio en nuestras vidas. Si alguien rastreara nuestras agendas, en las que anotamos todo tipo de menudencias, hasta que tenemos que comprar un kilo de peras conferencia, jamás nadie verá “tener sexo en una habitación de hotel” o “beber una copa de vino y masturbarme”. ¡Una pena, serían mucho más divertidas! Sin embargo, seguimos pensando que el sexo debe ser algo que surja, espontáneo, irracional, tumultuoso… Pero eso si, los fines de semana y días libres que nos viene mejor. “Yo siempre digo que la sexualidad la tenemos guardada en una cajita y la abrimos de vez en cuando, en el horario que más nos convenga y esperamos entonces que funcione como un resorte, pero no es así”, comenta Gallotti, “la sexualidad hay que entrenarla a lo largo del día, con gestos, llamadas, mensajes.

En Argentina siempre se ha dicho que seducir es un deporte, y como todos los deportes, se practican mejor cuanto más entrenamiento se haga. Hablamos a menudo de los países caribeños, donde la sensualidad está más a flor de piel, pero es que allí está incorporada a la vida cotidiana, a todos los momentos del día”.

- “No tengo ganas” es otro clásico, además de un nuevo ejemplo de como el sexo es casi siempre el último mono en nuestro orden de prioridades, a no ser que estemos en época de enamoramiento que, como todos sabemos, dura solo un año. Gran parte de nuestras actividades las hacemos, generalmente, sin muchas ganas: trabajar, hacer las tareas de la casa, comprar, coger el metro, pagar las facturas, comer con los suegros los domingos… Sin embargo, le exigimos al sexo mucho entusiasmo para empezar a ponernos en marcha y atenderle como es debido. Piensen en las veces que salieron de noche sin apenas ganas, arrastrados por algún amigo, y no solo se lo pasaron bien y se emborracharon, sino que hasta ligaron. O en aquel affaire que, aparentemente, no era gran cosa pero que luego en la cama se convertía en un semental o una gata salvaje. Si queremos que el sexo nos sorprenda y nos entusiasme, debemos abrirle la puerta, aunque estemos en zapatillas y esa noche no nos apetezca salir. Además, como comenta Alicia Gallotti, “hay infinitas modalidades dentro de la sexualidad y no todo tiene que llevar a la penetración”. Elija la que más se ajuste a sus fuerzas y a lo mejor descubre que tiene más energía de la que creía.

- “Me duele la cabeza”, “estoy nervioso” o “estoy estresado”. Bajo este epígrafe se engloban las excusas sanitarias que aluden a dolencias o estados críticos y estas son siempre un golpe bajo porque desde niños se nos contó que con la salud no se juega. El dolor de cabeza fue el arma esgrimida durante siglos por nuestras madres, abuelas y tatarabuelas así como una forma de chantaje para que sus maridos accedieran a sus peticiones, cuando no lo hacían por las buenas. Estos tres pretextos, sin embargo, son fácilmente refutables, ya que cada día surgen numerosos estudios sobre los beneficios del sexo para el sistema cardiovascular, nervioso, para aliviar el estrés, la ansiedad, para ayudarnos a mantenernos más jóvenes, e incluso para evitar el alzheimer. Tan solo hay que recopilarlos todos, imprimirlos y guardarlos en la mesita de noche para esgrimir al primer intento de intimidación sanitario. Y por cierto, la Wake Forest University School of Medicine, en Winston-Salem, EEUU, lleva años estudiando  la conexión entre la migraña y el deseo sexual. Los investigadores han llegado a la conclusión de que los que padecen estos fuertes dolores de cabeza tienen niveles de deseo más altos y que esta dolencia y la libido pueden estar desencadenados por la misma sustancia química en nuestro cerebro, según expone un artículo de la revista Science Daily.

- Las excusas que nos damos a nosotros mismos. Dentro de esta filosofía del engaño, la más peligrosa siempre es la que va dirigida a la misma persona que la fabrica. En este campo si que hay una mayor creatividad y variedad, pero yo me atrevería a englobarlas en dos grandes grupos. Las que hacen referencia al aspecto físico de uno mismo y las que hacen referencia al otro – no es lo suficientemente guapo/a, interesante,sexy, atractivo/a- y que, en el fondo, no encierran sino los miedos y complejos del que las utiliza. ¿Cuántas veces hemos rehusado irnos con alguien porque no estábamos perfectamente depiladas, arregladas, delgadas o con la ropa interior adecuada? Lo que se traduce, en el idioma psicológico, como una falta de aceptación del propio cuerpo y, me temo que este problema no es solo ya de las mujeres. Es también muy probable que cuando nunca encontramos al hombre o mujer a nuestra altura y todos nos parecen de tercera o cuarta división, haya algo más profundo que indagar, seguramente un cierto miedo al sexo, al compromiso o a que de cerca, alguien pueda darse cuenta de nuestros defectos, que ocultamos con una capa de autosuficiencia, bolsos y zapatos de marca.

Claro que aquí el arsenal de justificaciones y evasivas debe ser variado y estar siempre a punto, porque hay gente francamente insistente, como el millonario de Con faldas y a lo loco (1959), enamorado de un Jack Lemmon disfrazado de mujer contrabajista, que no se puede decir que no eche mano de su imaginación para evitar la temida noche de bodas. “No puedo casarme con el vestido de tu madre, seguro que no tenemos el mismo tipo”, “no soy rubia natural”, “fumo muchísimo”, “tengo un horrible pasado, desde hace tres años estoy viviendo con un saxofonista”, “nunca podré tener hijos” y hasta “soy un hombre”.

 

fuente: el pais

Cuando la tecnología se aplica al sexo

¿Quién dijo que el sexo era exclusivo de parejas? El siglo XXI pasará a la historia como el de la tecnología aplicada a las diferentes parcelas de nuestras vidas, también a la del sexo. En la intimidad, las manos ya están siendo sustituidas por dispositivos inteligentes que hacen del onanismo la práctica sexual más avanzada (tecnológicamente).

Si la manzana es el fruto del pecado, de aquí en adelante lo va a ser más que nunca. El Apple Watch contará con una app/vibrador sexual que recibirá el nombre de ‘Blush’. El ‘juguete’ tendrá un funcionamiento muy similar al de los vibradores normales, con la diferencia de que se activará mediante un reloj de la misma marca.

Será la muñeca de cada persona la que controlará niveles y velocidad, pero también el ritmo acorde con la música que estemos escuchando en un momento determinado. El futuro se ha hecho presente en lo que respecta a los juguetes sexuales.

 

Android lleva tiempo funcionando con una tecnología parecida a la que presenta Apple. Se trata de un vibrador conectado a un dispositivo que se controla con un mando a distancia o bluetooth. Se llama ‘OhMiBod‘ y desde el mismo teléfono y a través de una app se controla la velocidad del aparato. Eso sí, si lo usan dos personas deben estar relativamente cerca para que funcione. Lo mismo ocurre con ‘Blush’ que no funciona más allá de los diez metros de distancia.

 

Salvando las distancias (y nunca mejor dicho) encontramos Vibease. Con este vibrador no importan los metros de distancia que existan entre ambas personas, ya que se conecta a través de 3G. Solo hace falta alguien desde la otra parte del teléfono para que controle el juguete. Y es que, como todo en el sexo y el amor, para recibir la señal ambos deben estar conectados…

 

Selfie… ¡vaginal!

De los eBook normales a los sexuales. Los Vibease también son un tipo de audiolibros que, conectados a una app, vibran con la intensidad del relato erótico del que nos estemos deleitando. Nunca antes leer 50 Sombras de Grey fue tan placentero.

Que la ‘selfitis’ es un fenómeno en auge no es nada nuevo. Pero, ¿y si un vibrador fuera capaz de hacer autofotos de la vagina mientras uno pasa un buen rato? Sí, el Svakom Gaga Intimate Sex Selfie Stick HD Camera Vibrator lo hace. Este dispositivo cuenta con una cámara HD 720p con luz LED y una batería recargable por medio de USB que también podrá ir conectada al ordenador para tener videollamadas a través de FaceTime con la persona con la que queramos tener ese ratito placentero.

 

Su uso es muy similar al de una endoscopia, pero con la característica de que se realiza una videollamada desde el interior de la vagina. Eso sí, no esperes que conteste alguien y limítate a mirar lo que ocurre en el interior del cuerpo humano, siempre y cuando esto te cause algún morbo. En su lanzamiento, y con un precio que oscila los 200 euros, se llegaron a agotar todas las unidades disponibles.

Queda claro que masturbarse supone un gasto físico. Al menos de las muñecas o de los dedos, pero ¿qué desgaste en concreto? Wankbandpermite saber la energía gastada por masturbación y, atención, ¡promete almacenarla para una ocasión posterior! Algo similar es lo que lanzó la plataforma de cine X PornHub: una pulsera equipada en su interior con una válvula que, dependiendo de los movimientos de la mano, obtiene energía cinética que se almacena en una batería.

 

fuente: gonzoo

Seis cosas cotidianas que están matando tu potencia sexual

Todo lo relacionado con el miembro viril siempre afecta sobremanera al sexo masculino. Especialmente cuando se trata de algo negativo, puesto que no solo muchos hombres creen que se vería dañada su masculinidad, sino que también podría afectar negativamente a sus relaciones íntimas y, por tanto, posiblemente causar insatisfacción en sus parejas.

Uno de los problemas más comunes es, sin ningún tipo de duda, la disfunción eréctil. Actualmente se calcula que cerca de dos millones de españoles tienen problemas de erección. Es cierto que es más común entre personas mayores y que en algunos casos es ley de vida, ya que conforme avanzan los años lo más posible es que se acabe presentando este tipo de problemas. Sin embargo, en otras muchas ocasiones la disfunción eréctil es consecuencia de la vida que lleva cada uno y de una serie de hábitos negativos. Estos son algunos de ellos:

 

Sobrepeso

La mala alimentación y la ausencia de deporte son los principales culpables de muchos problemas de erección. Actualmente se calcula que un 79% de los hombres con disfunción eréctil padecen problemas de sobrepeso. Estas cifras no pueden ser más claras, si un hombre quiere dejar de tener problemas de erección, lo primero que debe hacer es practicar más deporte, comer más sano, adelgazar y ponerse más en forma. No solo lo agradecerá su miembro, sino también el resto de su cuerpo, lo que también terminará por ser positivo en sus relaciones sexuales. Dos alimentos recomendables para incrementar las erecciones son el aguacate o la sandía, puesto que ambos provocan efectos positivos en la circulación sanguínea.

Ansiedad

Los problemas de ansiedad son cada vez más comunes en nuestra sociedad. Se calcula que un 40 % de la población española sufre estas molestias. Además de sus expresiones más conocidas, la ansiedad también puede afectar a nuestra vida sexual. En el caso de los hombres se puede manifestar de diferentes formas, pero las más habituales son la eyaculación precoz o la disfunción eréctil. Tal y como señalan  en CalmClinic, la razón probablemente resida en cómo cambia la propia libido debido a la sensación de angustia y preocupación. Cuando esto ocurre muy posible que un problema retroalimente a otro, puesto que la disfunción eréctil posiblemente genere una mayor angustia y esta preocupación derive en más nervios y agobios en el próximo encuentro sexual. Cuando esto ocurra hay que poner solución para encontrar la calma, más intimidad y, sobre todo, no culparse por ello.

Abuso del alcohol

Beber en exceso aumenta enormemente el riesgo de padecer problemas sexuales. Un estudio realizado por los investigadores Bijil Simon Arackal yVivek Benegal detectó que en torno al 72% de los hombres que participaron en el estudio, todos bebedores, tenían diferentes problemas sexuales, entre los que destacaban la eyaculación precoz, el bajo deseo sexual y la disfunción eréctil. Quizá algunos crean que el alcohol es una buena forma para desinhibirse a la hora de conocer nuevas personas, pero quizá no sea la mejor idea si se quiere rematar la faena.

Abuso de las drogas

Por todos ya son sabidas las numerosas consecuencias negativas que tienen las drogas sobre nuestro organismo. Una de ellas es la forma en la que afecta a nuestro campo sexual. Según un estudio  muestra que cerca del 66% de los consumidores de cocaína padecen problemas de erección. Una de las razones es que tras el consumo de esta sustancia disminuye la circulación de sangre por la zona pélvica, aspecto necesario para la erección. Por otro lado, el consumo de tabaco también tiene una influencia negativa, ya que el abuso de cigarrillos provoca daños en el sistema circulatorio, por lo que también se verá dificultado el proceso de erección al llegar la sangre al pene con mayor dificultad.

Consumo de soja

Muchas son las ventajas de uno de los alimentos de moda. Sin embargo, también tiene sus aspectos negativos. Tal y como indican en Yahoo Health, la soja posee diversos elementos que son negativos para la libido masculina. La manifestación de este problema es más común entre vegetarianos y veganos, puesto que el consumo de soja suele tener una mayor importancia en su alimentación. La razón reside en que un excesivo consumo de esta legumbre puede disminuir los niveles de testosterona en sangre y esta hormona tiene una enorme influencia en el comportamiento sexual de los hombres.

Algunos medicamentos

El consumo de medicamentos es una gran herramienta a la hora de combatir determinados problemas de salud, pero estos pueden ser negativos en nuestra vida sexual. Tal y como indican en el mencionado artículo de Yahoo Health¸ los antidepresivos pueden disminuir la libido y dificultar la eyaculación. Los diuréticos, medicamentos antihipertensivos, bajan la tensión de la sangre, por lo que también pueden dificultar que esta llegue al pene y, por tanto, generar problemas de erección. Algo similar ocurre con los antihistamínicos, tan usados para combatir la alergia, puesto que pueden disminuir el flujo sanguíneo, además de otros efectos secundarios como la somnolencia.

Has tomado nota para poner soluciones??

 

fuente: el confidencial

Tres lecciones para aprender a tener orgasmos

Casi la mitad de las mujeres sufre anorgasmia en alguna ocasión, es decir, se ven incapacitadas para llegar al orgasmo. Si recorriésemos su cerebro, hallaríamos que lo han sellado con una gruesa capa de tretas e inhibiciones que vetan el paso a la sexualidad. Si observásemos el de una mujer que disfruta de su erotismo, lo encontraríamos, sin embargo, lleno de imágenes sensuales, escenas obscenas o deseos ocultos muy útiles para activar e intensificar la maquinaria que lleva al orgasmo femenino.

Puede que, en un intento de ponerle cara a las primeras, nos vengan a la mente personas recatadas y quizá un tanto atormentadas. Nada más lejos de la verdad: “Le ocurre a cualquier mujer y en el momento más insospechado, porque la pasión humana y el deseo femenino son muy susceptibles. Pueden inhibirse por desidia en la pareja, alteraciones hormonales, estrés u otras circunstancias vitales pasajeras. Peor aún, hay mujeres que jamás han disfrutado de un orgasmo. Ni durante el coito, ni a través de otra práctica sexual”, explica el psicólogo Fernando Villadangos, presidente de la Sociedad de Sexología Al Garaia.

Afortunadamente, el orgasmo se puede aprender y el primer paso consiste en despertar nuestra mente erótica. Aunque solamente un 10% de las afectadas recurre a terapia para solucionar su impericia a la hora de disfrutar, existen entrenamientos específicos muy eficaces para que nuestros órganos sexuales -incluido el cerebro- respondan eróticamente.

El orgasmo debería suceder de manera natural cuando la mujer acumula excitación sexual, pero a veces esta habilidad necesita un aprendizaje  personalizado en el que cada mujer descubre de qué manera quiere alcanzarlo. “No debemos considerarlo una situación patológica, sino más bien como una falta de maña y de conocimiento de nuestro cuerpo. Por eso no hay píldora que pueda remediar la situación”, aclara Villadangos, Él ha ideado un programa de trabajo erótico que incluye las tres dimensiones del deseo sexual: la disposición psicológica y emocional, los estímulos internos y externos y, por último, la activación física. “Excepto si hay una enfermedad física o mental grave, o un conflicto en la pareja insuperable, todas las mujeres son capaces de aprender a llegar al clímax”.

El psicólogo propone una guía fascinante para recorrer el cuerpo y explorar qué pasa en nuestras cabezas y en nuestros órganos sexuales. Una especie de alquimia que dará como recompensa el orgasmo y la posibilidad de disfrutar de una sexualidad plena. La terapia se adapta a cada mujer (o pareja, si la hubiera) con un programa erótico que incluye ejercicios para practicar de forma individual y juntos. Por lo general, en unos meses se soluciona y la efectividad es del 100%.

 

1 – Autoestimulación. Aunque no existe un único camino para llegar al orgasmo, la estimulación del clítoris y los labios menores es un paso casi obligado para lograrlo. Es el modo más sencillo y eficaz. La mujer aprende a concentrarse en distintas zonas de su cuerpo para después explorarlas y sentirlas. Cuando tienen experiencia en masturbación -algo bastante infrecuente en las mujeres que se quejan de falta de orgasmo- responden más fácilmente a la terapia, según el Instituto Andaluz de Sexología y Psicología. Lo principal es dedicar un tiempo a darse placer. Relajada, sin prisas, sin más objetivo que descubrir el propio cuerpo y llenar la imaginación. La masturbación debe entenderse como una experiencia positiva, saludable y muy intensa. Si dejásemos volar a nuestra cabeza, nos llevaría a lugares inesperados. Supone además un magnífico entrenamiento para después intentar el orgasmo con la penetración, una vez que se han desbloqueado miedos y ansiedades. Toda mujer debería saber que es más fácil un orgasmo por estimulación externa que por el coito o penetración, pero muchas personas están confundidas en este punto crucial.

2 – Erotización. Devolverle el protagonismo sexual a la mujer y dejarle que exprese su sexualidad de manera natural y positiva. No existe un programa erótico universal. Villadangos insiste en que hay que analizar en cada mujer qué bloqueos le impiden disfrutar sexualmente. “Pueden ser factores de tipo psicológico como el miedo al descontrol, la vergüenza por expresarse sexualmente, estar demasiado pendiente del placer de tu pareja o no resultar atractiva físicamente”. Cuando esto pasa, el coito no facilita la erótica femenina, ya que deja de lado sus necesidades sexuales y la mujer acaba disfrutando del orgasmo por estimulación externa de los órganos geniales. En las terapias el psicólogo observa que persiste un modelo sexual demasiado centrado en las formas de disfrute de los hombres que lleva a muchas mujeres a adaptarse en exceso a las preferencias de su pareja (ritmo y prácticas sexuales) y a no atender lo que realmente las excita o les resulta válido eróticamente. Por eso, esta segunda lección finaliza marcando una estrategia de comunicación con la pareja. El primer consejo es hablar sobre ello y planteárselo como un descubrimiento para enriquecer la sexualidad. “La falta de orgasmo o la dificultad para lograrlo no es una enfermedad, sino la señal de que no estamos atendiendo las necesidades sexuales de la mujer. Por tanto, es inteligente dar a conocer a la pareja la anatomía y fisiología sexual femenina y realizar unas tareas eróticas adaptadas a cada caso”.

3- Gimnasia sexual. El ejercicio físico constituye la tercera lección estupenda para fortalecer los músculos en general, conseguir un mejor flujo sanguíneo, mejorar la capacidad de oxigenación y ejercitar los músculos que intervienen durante el orgasmo y permitirán un mejor desempeño sexual.

Abdominales, elevaciones de cadera, sentadillas, ejercicios de Kegel, etc. Además, la falta de deseo nace en ocasiones por la insatisfacción física o el miedo a no resultar atractiva. Mantener un cuerpo ágil ayuda a descubrir el placer de mostrarse desnuda y de ser acariciada en ciertas zonas. La mujer tendrá entonces la certeza de que todo cuerpo posee la capacidad de dar y recibir placer.

Es necesario ponerse en acción de inmediato, antes de que la relación de pareja se deteriore de modo irreversible y para recuperar el orgasmo como la expresión natural y más elocuente de nuestro goce.

 

 

fuente: yo dona

Sexo tras una ruptura, ¿guardar luto o pasar página cuanto antes?

“Todas las familias felices se parecen unas a otras; pero cada familia infeliz tiene un motivo especial para sentirse desgraciada”, esta cita que eligió Tolstoi para empezar Ana Karenina puede servirnos también, si cambiamos la palabra ‘familias’ por amores, para el comienzo de este artículo sobre relaciones fallidas, rupturas, desengaños o pérdidas.

Cosas todas mucho más literarias e interesantes que las historias que acaban con el típico “fueron felices y comieron perdices”, porque cuando la infelicidad irrumpe no hay reglas que seguir y encarar el temporal requiere planes y propuestas cada vez más creativas.

No hace mucho que imperaba la idea de que un tsunami de estas características necesitaba, innegablemente, de un periodo de duelo, descanso y reflexión para desmenuzar los porqués y analizar minuciosamente las causas, para evitar volver a tropezar de nuevo en la misma piedra. Pero están también los partidarios de “el muerto, al hoyo, y el vivo al bollo”, que se inclinan más por la filosofía de “un clavo quita otro clavo” y que dan por descontado que, por muchas las reflexiones que hagamos, el ser humano lleva incrustado en su ADN tropezar una y mil veces, especialmente en cuestiones emocionales. De hecho, los psicólogos no son ya tan categóricos como acostumbraban y empiezan a contemplar que el sexo puede tener también su función terapéutica –si se toma en la dosis acertada y no se abusa de él– a la hora, no de olvidar un amor, pero sí de pasar esa fase de la forma más llevadera posible.

Un estudio que llevaron a cabo dos psicólogas de la universidad de Misuri, Lindsay L. Barber y M. Lynne Cooper, y que fue publicado en Archives of Sexual Behavior, ponía de manifiesto que recurrir al sexo ocasional es una de las armas más esgrimidas tras una ruptura, ya que hasta un tercio de las personas que participaron en el experimento reconocieron haber tenido aventuras sexuales para superar el fin de una relación; mientras un 25% admitía haberlo hecho, única y exclusivamente, por venganza a su ex.

Este comportamiento se hacía más patente cuanto más dolorosa había sido la ruptura y mayor era el compromiso con la pareja, en un intento de aliviar los sentimientos negativos, aunque la promiscuidad desaparecía con el tiempo, a medida que uno iba admitiendo la nueva situación.

Según Silvia Pastells, psicóloga clínica, sexóloga y terapeuta de pareja del Institut Clinic de Sexología de Barcelona, “una de las cosas que más nos hace sufrir es querer a una persona y que ésta nos deje. Cómo gestionar esta angustia dependerá de muchos factores: si se veía venir o no, los planes de vida y expectativas que se tenían con la pareja y el factor de la personalidad, que es lo que determina cómo la persona va a afrontar ese dolor. Hay muchas estrategias para abordar este problema. Hay personas que se encierran en casa y no quieren saber de nada ni de nadie y hay otras, más activas, que aunque estén con el alma rota prefieren optar por salir con los amigos e incluso ir de ligoteo. Y las dos tácticas son igual de legítimas, solo hay que evitar caer en conductas victimistas o perjudiciales para uno mismo o los demás”.

Excepto casos contados, la mayor parte de las rupturas son crónicas de muertes anunciadas, relaciones que se mantenían vivas con respiración asistida, en las que el sexo –el más listo de todos y el primero siempre en enterarse– hace tiempo que había pasado a ser de esas actividades que se han convertido en leyenda. Aun así es curioso cómo la capacidad del ser humano para el sufrimiento convierte una relación moribunda en un amor maduro y estable, apto para llorar por él y pasarlas canutas cuando nos abandona. ¿O será que lo que realmente lloramos es a nuestro ego, dolorido y apaleado por el despecho? “Cuando llevas muchos años con alguien y la relación funciona, te sientes seguro, consolidado, aunque esto también tiene su coste, el de la rutina y el conocimiento del otro, que pueden menoscabar la pasión”, cuenta Silvia Pastells. “Cuando alguien nos dice que nos deja, incluso cuando la relación no es del todo satisfactoria, esa persona puede volver a ser interesante para nosotros, porque el saber que vamos a perderla la sitúa, automáticamente, en un nuevo plano. La seguridad ha desaparecido y eso añade atractivo a la persona. Es por eso por lo que muchas veces las infidelidades o las crisis, si se superan, son positivas porque renuevan el interés y el enamoramiento. Añaden un ingrediente de aventura que se había perdido”.

Cuando la relación que ahora se rompe había enterrado el sexo hacía mucho tiempo y los preservativos habían caducado décadas atrás –señal de que tampoco había indicio de aventuras extraconyugales–retomar de nuevo la actividad erótica es siempre alentador. La resurrección de la carne sin tener que esperar al juicio final. El truco está en no autoengañarse pensando que un revolcón es la señal de haber encontrado al alma gemela, y no engañar al otro. “El sexo por venganza no es buena estrategia, porque está dirigido desde el rencor y la rabia y con este punto de partida pueden tomarse decisiones muy tajantes desde emociones intensas. Incluso puede haber un cierto relajo a la hora de tomar las debidas precauciones para un sexo seguro. Otra cosa es tener una relación para pasar el mal trago, sin engañar al otro ni crearle falsas expectativas. Es solo otra estrategia para superar la crisis”, cuenta Pastells.

Que nos dejen es siempre una tragedia para nuestra autoestima, incluso en los casos en los que el sujeto está embarcado en otra relación y el abandono, por parte de su pareja, supone una entrega en bandeja de plata de la libertad tan ansiada, sin tener que interpretar el papel de malo/a. Incluso en este golpe de suerte, nuestra delicada autoestima no puede por menos que preguntarse si realmente no está perdiendo facultades. Es en estos casos, en los de personas con exagerada tendencia a la autocrítica, en los que el sexo puede ser, en ocasiones, contraproducente,ya que si sale mal la noche o no se ha disfrutado todo lo que se esperaba –lo cuál no es difícil, ya que la cabeza está en otro sitio–, la anécdota puede utilizarse como un nuevo látigo para flagelarse –no soy bueno/a en la cama, ya no soy lo que era, jamás encontraré a alguien que me aguante–.

Según Silvia Pastells, hay dos cosas que habría que evitar en una ruptura amorosa: tratar de volver, cuando la otra parte ha tomado ya la decisión y analizar demasiado las causas de la catástrofe. “La tendencia a revisar y examinar detalladamente la relación y los posibles motivos de su fracaso es una fase más del duelo, porque surge de la ansiedad. Lo que ocurre es que, en individuos con personalidades más analíticas y obsesivas, se hace más patente. Pero embarcarse en buscar culpables no hace el sufrimiento más llevadero. La aceptación es indispensable para poder pasar página. Entender que no podemos controlarlo todo y que hay cosas que están fuera de nuestro alcance. Llegar a comprender y aceptar esto no debería ser sinónimo de fracaso, sino de todo lo contrario. Hemos conseguido algo y eso es fruto de un buen trabajo. El tiempo hace siempre el resto y es el que nos ayuda a superar una relación, aunque en este mundo tan vertiginoso hayamos perdido la paciencia y el hábito de esperar”, asegura.

La vuelta a la soledad es otro de los grandes retos que hay que afrontar tras este tipo de cataclismos, por eso conservar las amistades en todo momento, incluso en pareja, y dedicarles tiempo es el mejor plan de pensiones para encarar el fin de una relación en un estilo diferente al de Robinson Crusoe. También es recomendable apuntarse a todo tipo de actividades para volver a hacer amigos. Pero la soledad supone un buen aprendizaje. Si algo he entendido en la vida, es que primero debemos saber hacer las cosas con nosotros mismos para luego disfrutarlas con los demás. Masturbarse y conocer bien el propio mapa del placer para luego compartirlo, o sentirse a gusto consigo mismo para luego estarlo con los demás. Afortunadamente, los estereotipos del bachelorbon vivant–que disfrutaba plenamente de cada segundo de su soledad– y la divorciada histérica, a la que la falta de pareja le afectaba al cerebro, están cambiando y cada vez hay más mujeres que saborean la falta de compañía, viajan solas e incluso salen de noche sin más compañía que la de su barra de labios. Aunque Silvia Pastells puntualiza que “es importante percibir que, aunque se esté sola o se hagan cosas en soledad, existe un cierto apoyo social, amigos, familiares, personas con las que se puede contar. Porque también es cierto que con la crisis hay muchas personas que siguen con sus parejas simplemente porque no tienen autonomía económica y no pueden permitirse mantenerse a sí mismas”.

Otro error típico de los corazones rotos es la idea de tener expectativas muy elevadas a la hora de buscar una nueva pareja. Exigencias que, en muchos casos, se endurecen tras un fracaso sentimental para evitar las imperfecciones de la anterior pareja, entonando el “a mí no me van a coger en otra igual”. Subir tanto el listón, a medida que nos hacemos mayores y acumulamos fracasos sentimentales, es una táctica diametralmente opuesta a la de nuestra naturaleza, que hace que con los años todo baje. “Una relación de pareja implica riesgo”, señala Silvia Pastells, “por lo que muchas personas, tras rupturas previas y para evitar el dolor, deciden no implicarse de nuevo o exigir demasiado y buscar al hombre o a la mujer perfectos.

Si estás bien solo vale, pero si lo que te gusta es vivir en pareja tienes que arriesgar y ser flexible con tus expectativas. Pasa en el ámbito de las relaciones y en todo en la vida. Cuando abandonamos la rigidez empezamos a ver otras alternativas o vías que antes ni siquiera considerábamos y que puede que nos sorprendan gratamente”. Ya saben, mientras llega el príncipe azul siempre se puede cultivar la amistad del mayordomo o el mozo de cuadras que, a juzgar por las películas porno inglesas de los 70, poseía un montón de ‘buenas cualidades’.

 

fuente: el pais