Noticias Pícaronas: Cuidado con las Fantasías del Sr. Grey!

Bomberos ingleses advierten de los peligros de 50 Sombras de Grey

Los bomberos ingleses están que arden y todo por culpa del estreno de la segunda parte de la saga erótica 50 Sombras de Grey. Este colectivo está tan preocupado por los numerosos avisos que han tenido en los últimos meses que se han visto obligados a advertir a la sociedad de que aquellos que quieran experimentar con el BDSM deben estar bajo supervisión de un profesional.

Resultado de imagen de bomberos grey

La alarma es tan grave que hasta en la mismísima web de los bomberos se ha expuesto a modo de ejemplo lo que no se debe hacer en el sexo, como por ejemplo utilizar esposas que no se abren, introducir anillos en el interior de genitales, realizar magulladuras o fracturas y así hasta una infinidad de martirios todos bajo la sombra de Christian Grey.

La brigada inglesa de Bomberos aconseja en su web que “si usas esposas, mantenga siempre las llaves a mano”.

Desde Reina Pícara siempre advertimos que las prácticas bondage deben ser bajo el consentimiento de todos los participantes y siempre usando los juguetes sexuales adecuados.

Resultado de imagen de bomberos grey

Si  eres de los que quiere iniciarse en el bondage, dale un vistazo a todo lo que nuestra Reina te puede ofrecer, encontrarás productos para principiantes y otros para nivel experto.  Desde las clásicas esposas hasta las nuevas cintas bondage para disfrutar de tus fantasías más atrevidas. En nuestra tienda encontrarás también toda la colección de juguetes de la famosa saga.

Seguro que encuentras el tuyo y no olvides solucionar todas tus dudas. Estaremos encantadas de atenderte.

Recuerda 0 riesgo y mucho placer para tod@s!!

Bondage para principiantes

No pienses en el bondage como una práctica sexual demasiado heavy ya que, como todo, tiene su lado más soft y puede que, una vez que pruebes, ¡te encante! Les hemos pedido a varias expertas en la materia consejos para principiantes. Open your mind, no digas no antes de tiempo…

1. ¿En qué consiste el bondage?

“El bondage es el arte de inmovilizar a una persona de forma erótica y su historia proviene de un antiguo arte marcial del lejano Japón”. Esta práctica se enmarca en la cultura BDSM (Bondage, Dominación, Sumisión, Masoquismo) y en los últimos tiempos ha tenido un papel destacado en el mundo de la moda, el arte y la literatura. Y un empujón especial gracias al apabullante éxito de la trilogía 50 Sombras de Grey.

Resultado de imagen de bondage para principiantes

2. Cread un acuerdo mutuo

“Lo primero que debéis hacer es conocer vuestros límites y hasta dónde estáis dispuestos a llegar. Crear un acuerdo mutuo y respetuoso es fundamental para garantizar el éxito de la experiencia. También necesitáis acordar quién será el sometido y quién el sometedor”.

3. Elegid una palabra clave para parar

Esta palabra tiene que ser totalmente neutra, que no tenga nada que ver con el sexo, y servirá para parar lo que estáis haciendo. Seguridad ante todo.

Resultado de imagen de bondage para principiantes

4. Preved vuestra cita

Así tendréis a mano todo lo que vais a necesitar. “Os va a servir también para ir calentando los motores de la creatividad,pasión y deseo hasta el momento clave”, Esposas, fustas, látigos suaves… escoge entre todo lo que nuestra Reina te puede ofrecer.

5. Sed totalmente conscientes

Este tipo de prácticas no se deben hacer bajo los efectos del alcohol o de algún estupefaciente, ya que es más fácil perder el control en esas circunstancias. Una cosita, a lo mejor la primera vez no sale como esperabais, tranquilos, todo es cuestión de práctica y perfeccionamiento.

6. Llegó el momento de las ataduras

Recomendamos empezar por la parte más ligera del bondage, sin nudos complicados, mejor que sean flojos y fáciles de desatar, ni posturas raras. “Durante la primera vez, os recomiendo utilizar cintas, corbatas, fulares… para tomar contacto, y así pasar a las cuerdas, cadenas, esposas, etc”,Mejor no inmovilizar las manos la primera vez.

7. Ideas para vuestra primera vez

“Es recomendable tapar los ojos durante la sesión para centrarse sólo en las sensaciones. Ante todo, debéis estar dispuestos a la sumisión sexual. Déjate hacer, concéntrate en lo que estas sintiendo y embriágate por el placer de dar vacaciones a tu propia voluntad. Tras finalizar la sesión, es recomendable hablar de la experiencia vivida, compartir vuestras vivencias, explicar cómo os habéis sentido. Esto fomentará una mayor comunicación, os servirá para mejorar en las siguientes sesiones y os dará nuevas ideas. Y recuerda, siempre hay que seguir la regla del SSC (sensato, seguro y consensuado)”.

 

fuente: cosmopolitan

Cómo contarle a tu pareja que te gusta el sadomasoquismo

La base para que cualquier relación de pareja funcione es la comunicación. Esto se aplica a cualquier relación sentimental pero es cierto que cobra mayor importancia si es que cabe cuando se trata de sexo. Si no tienes confianza suficiente con la otra personas para decirle qué te gusta y qué no te gusta en la cama lo cierto es que acabará por resultar monótono y sin ningún aliciente y vuestra vida en la cama se estancará.

El sexo es divertido, nunca debemos olvidarnos de ello, y para conseguir que lo sea hay que expresar claramente qué es lo que se quiere hacer. Si quieres probar determinadas posturas o poner en práctica unas fantasías concretas y no te ves con la confianza suficiente como para decírselo a tu pareja esa relación acabará por resentirse. Y lo que es peor, habréis perdido un tiempo en el que podríais haber disfrutado. Nunca sabrás si lo que tu quieres hacer es algo a lo que el otro estaría dispuesto. Puede estar deseándolo tanto como tú.


Hoy en día ya han desaparecido numerosos tabús que existían en torno a determinadas prácticas sexuales. Sin embargo, aún mantienen algunos, en la mayor parte de los casos debido al desconocimiento que existe en este sentido. Y uno de los más desconocidos para la sociedad en general es el sadomasoquismo.

 

¿Qué es el sadomasoquismo?

Se trata de una serie de técnicas que coinciden en el hecho de que mediante la infracción de dolor se consigue un elevado grado de excitación. Puede sentirse por ser quien padece ese dolor o por ser quien lo infringe. Dicho así, y visto por muchos, suena algo agresivo y la primera imagen que se nos viene a la cabeza es la de una persona vestida de cuero y con una fusta.

Sin embargo, como casi todo en esta vida, dentro del sadomasoquismo existen diversos grados. El querer practicar, o al menos probar, el sado no quiere decir que quieras golpear brutalmente a tu pareja ni infringirle dolorde manera intencionada. Todo lo contrario quieres que los dos os excitéis causándoos un dolor que puede ser leve. Es mas, si se alcanza el nivel de excitación adecuado no se resentirá.

Cómo decírselo

Si te encuentras en la situación de querer probar el sadomasquismo has de hablar con tu pareja. La confianza es necesaria, así que no vale el pillarle un día por sorpresa y aparecer con una fusta y vendarle los ojos. Puedes mandarle un mensaje contradictorio y, lo que es aún peor, asustarle para tener sexo contigo.

Lo mejor es aprovechar un momento de distensión e intimidad para lanzar el tema. Puede ser incluso después de unos encuentros sexuales. Tampoco has de hacerlo de manera brusca, sino introducirlo poco a poco como si fuera una conversación casual.Pregúntale qué posturas le apetece probar en la cama y a partir de ahí dile qué te gustaría a ti.

Si en el momento en que pronuncias la palabra sadomasoquismo ves que reacciona bien e incluso se entusiasma por el tema no tendrás problema para cumplir tu fantasía.Bastará hablar algo más del asunto, qué queréis y qué no admitís los dos y establecer una contraseña de seguridad para evitar que la cosa se os vaya de las manos y os acabéis por causar verdadero dolor.

En el caso de que sea reticente e incluso se niegue tienes dos opciones: dar la batalla por perdida o insistir. Nuestra recomendación es que sigas hablando del tema aunque si ves que tu pareja se niega en redondo déjalo pasar, porque lo que empezó como una sugerencia puede acabar en una discusión.

Si tu pareja se muestra receptiva a practicar sadomasoquismo o al menos no se niega en redondo lo importante es mostrarle qué es a lo que te refieres. Y dentro de esta tendencia sexual decirle exactamente qué es lo que tu quieres. Si sois principiantes lo mejor es empezar con dosis bajas de dolor y, si veis que os excita, ir incrementando hasta donde queráis.

Para ello lo más recomendable acudir a material audiovisual. Como ya os comentábamos existen diversos grados de dolor dentro de esta práctica y lo más adecuado es mostrarle el nivel de intensidad que buscas. Pídele su opinión y si no está de acuerdo con determinadas prácticas y posturas hablarlo y modificar el plan. En Reina Pícara encontrarás muchos productos que te ayudarán a iniciarte en el mundo del sadomasoquismo, te asesorarán y te ayudarán a adquirir aquellos idóneos para el nivel que buscas.

Confianza y seguridad

El sexo es una cuestión de confianza. Si la tenéis uno en el otro seréis capaces de dejaros llevar sin miedo a casi nada. También es cierto que cuando uno de los dos ya ha practicado este tipo de tendencias sexuales con otras parejas de cama da cierta seguridad, porque sabe cómo funcionan las cosas y qué hacer en determinados momentos. Se convierte en el guía del otro, algo que cuando se trata de sexo puede llegar a ser tan estimulante como determinadas prácticas o posturas.

Sin embargo si alguno de los dos miembros de la relación no está seguro de practicar sadomasoquismo es mejor que no lo hagáis. Podéis posponerlo para otro momento, esperar a un día en que se encuentre más cómodo o profundizar en vuestra investigación antes de dar el paso.

 

 

 

fuente: Bekia

¿Cómo dominar a tu hombre en la cama?

El “bondage” es una practica sexual de dominación sobre la pareja; para tener una satisfactoria sesión de bondage lo primero que debes tomar en cuenta es tener a la mano ciertos “accesorios de dominación”, como unas esposas, lazos, cuerdas, corbatas, bufandas o cualquier otro que te permita atar a tu pareja.

 

Antes que otra cosa, recuerda que debes controlar tu pasión, pues a la hora de atar a tu pareja podrías llegar a lastimarlo, asfixiarlo o en casos extremos causar incluso la muerte, son juegos con alicientes muy excitantes pero con los que también debemos extremar las precauciones.

Es un juego de mutuo acuerdo y siempre debéis tener los limites muy bien fijados por ambas partes.

Si eres principiante lo más recomendable es empezar con algo sencillo, atar los pies y manos de tu pareja con una cuerda, taparle los ojos con una bufanda y la boca con una corbata, siempre y cuando pueda respirar.

Antes que empiece la sesión bondage, estableced una señal con la que él pueda indicarte que debes detenerte por que está muy incómodo o no quiere seguir adelante.Tal vez un gemido, una posición, una palabra o gesto.

Ya que lo hayas atado y vendado, empieza explorando el cuerpo de tu pareja, recuerda que en estos momentos está totalmente vulnerable; disfruta del aroma que su cuerpo , toca toda su piel, pasa tu boca por los rincones más erógenos de su cuerpo; una nalgada ligeramente fuerte o una mordidita inocente, son absolutamente bien recibidas. Si lo combinas con aceites efecto calor y aromáticos será la bomba! Para las más atrevidas no lo dudes y opta por las velas de masaje. El verte su contenido caliente sobre el cuerpo de tu pareja es altamente erótico.

Recuerda que se trata de ser dominante, así que mientras estés en tu papel no dejes que llegue al orgasmo; parece algo drástico, pero de eso se trata, que lo desee más y casi llegué a rogar por que le des ese “mágico placer”.

Si te enfundas en un conjunto de lencería de vinilo, en color  rojo o negro la escena ya será perfecta. También te recomendamos los bodies de red, medias y algún disfraz como el de policía que te harán ganar autoridad.

Para las nalgadas, elemento fundamental en el bondage, hay artículos especiales que te pueden ayudar a darlas de una forma mucho más “candente”. Látigos, cinturones, fustas, palas y por supuesto tus manos.

En el bondage es muy importante establecer un sistema de entrenamiento a base de recompensas.  Un buen dominante jamás obligará a su pareja a hacer algo que no quiera y mucho menos llegará a lastimarlo. Se trata de ir llevando el ritmo que a los dos os apetezca pero con autoridad y sensualidad.

Te animas a llevarlo a cabo??

Mi pareja quiere practicar sadomasoquismo

A la hora de practicar sexo existen muchas actitudes y formas de hacerlo, todo depende de los gustos de la persona que lo practique.

Entre esta variedad de prácticas sexuales, encontramos una un tanto controvertida por el hecho de utilizar el dolor en el sexo para aumentar el placer, hablamos del sadomasoquismo. Ahora con la moda de la famosa trilogía de Cincuenta Sombras de Grey la cosa esta en pleno auge. Algunas personas no están muy a favor de esta práctica sexual, no encuentran el placer en algo que en realidad les va a causar dolor. El sadomasoquismo en la pareja suele ser algo que se realiza desde el comienzo de la relación, ya que ambas partes estarán seguras de que disfrutan y desean practicar sado.

Qué es el sadomasoquismo

Dentro del sadomasoquismo encontramos dos tipos de actitud. En primer lugar, los seguidores del sadismo, que son aquellas personas que sienten placer al ser dominantes en la relación, disfrutan ejerciendo su crueldad en la otra persona y la manejan durante el sexo. Si este perfil es solo de naturaleza sexual y ambas partes están de acuerdo en la pareja, estamos ante una persona sadomasoquista, si por el contrario esta actitud se extiende a otros ámbitos de la vida y esta persona disfruta siendo cruel con el resto de la sociedad, podríamos encontrarnos ante un trastorno mental.

Por otra parte, encontramos la actitud del masoquismo. La persona masoquista disfruta sufriendo durante el acto sexual. El sentirse humillado, dominado, víctima y ver cómo otros ejercen prácticas dolorosas sobre su cuerpo le proporciona placer y le hace disfrutar.

Obviamente, en una pareja de sadomasoquistas debe existir una persona con cada perfil, o bien dos con una mentalidad capaz de cambiar de rol durante cada relación sexual. Aún así, el sadomasoquismo no es solo una práctica de sexo en pareja sino que puede disfrutarse en grupo, siempre y cuando todos estén de acuerdo en lo que van a realizar. Por esta razón, hay locales donde estos seguidores del sadomasoquismo se reúnen para realizar sus prácticas en comunidad.

Algunas prácticas del sadomasoquismo

A partir de esta breve explicación y entendiendo mejor lo que es el sadomasoquismo, entenderemos que hay diferentes niveles de sado en el sexo. Existen los sadomasoquistas más extremos y después existen personas curiosas que quieren introducir el dolor en sus prácticas sexuales, pero siempre dejando unos límites marcados.

Durante la práctica sexual, existirá el papel del dominante y el papel del dominado. La persona dominante puede utilizar juguetes durante la práctica sexual, bien sea para penetrar al dominado con consoladores u otros artilugios, atar al dominado con unas esposas para que no pueda moverse, insultarle o humillarle, o bien si se desea y ambos están de acuerdo flagelarle o atacarle físicamente.

Algunos sadomasoquistas disfrutan también utilizando disfraces para meterse en otro personaje y recrear una historia paralela a la realidad. El hecho de meterse en otro personaje ayuda a que puedas comportarte de un modo más libre y puedas exteriorizar tus actitudes más reprimidas. De este modo, si el sumiso se disfraza de animal, el dominante recreará una escena en que trata violentamente a su fiera.

La utilización de cuero en la vestimenta se ha extendido mucho en el mundo sado, ya que acompaña muy bien a este tipo de prácticas y ayuda a meterse más en el papel si esto es necesario. Además, el uso de máscaras puede ser muy interesante durante las relaciones sexuales ya que los personajes perderán su identidad durante un tiempo.

En cuanto a las prácticas de tortura física, es necesario saber a lo que vamos a enfrentarnos y estar seguros de que ambas partes tienen los mismos límites a la hora de realizar el sado. De lo contrario, podríamos llevarnos una sorpresa un tanto desagradable. Hay que tener en cuenta que cuando hablamos de tortura física nos referimos a prácticas como pellizcar o pegar, pero podemos llegar a quemaduras con cera caliente o realización de perforaciones en nuestro cuerpo.

Si crees que ninguna de estas prácticas te va a producir placer, será mejor que antes hables muy bien con tu pareja sobre los actos que llevaréis a cabo durante la realización del sexo. Lógicamente, el hecho de hablarlo durante el sexo para llegar a un acuerdo iría en contra del espíritu sado, ya que estarías dejando de lado el rol de dominador y sumiso.

Estas prácticas sexuales pueden realizarse tanto entre parejas heterosexuales como homosexuales, pues es una cuestión de gustos personales que no tiene nada que ver con la orientación sexual.

A mi pareja le gusta el sadomasoquismo, ¿es normal?

Si a tu pareja le ha gustado el sadomasoquismo desde que empezasteis la relación, no es ninguna sorpresa. Se entiende que tú también disfrutas con ello y que vuestras relaciones sexuales son estupendas. Por otra parte, si tu pareja es sadomasoquista y pensaste que le podrías cambiar, has caído en un grave error, pues cada persona tiene sus propios gustos y hay que aceptarlos tal y como son.

Si tu pareja siempre ha disfrutado con el sexo convencional y ahora empieza a decantarse por el sexo sadomasoquista, quizá es debido a que vuestras relaciones sexuales empiezan a aburrirle y necesita realizar cosas nuevas. Es posible que haya conocido estas prácticas gracias a la pornografía y tú deberás pensar si quieres realizar estas prácticas junto a él o no. Si la respuesta es negativa, háblalo con tu pareja, puede que simplemente quiera cambiar sus relaciones sexuales y lleguéis a una práctica diferente en la que ambos disfrutéis por igual.

En cuando a saber si el sado es normal o no, la respuesta es clara. Si el sadomasoquismo no sale del ámbito sexual, es completamente normal. A tu pareja le gusta el sadomasoquismo y disfruta con ello. Si por el contrario tu pareja se ha vuelto agresiva, se comporta cruelmente con todo el mundo y en la cama se muestra violento contigo, seguramente no le interese el sadomasoquismo. En estos casos quizá deberíais buscar la ayuda de un especialista que diagnostique si está sufriendo algún tipo de trastorno mental y así poder tratarlo a tiempo.

¿Debo practicar el sadomasoquismo?

Ahora, si te ves con ganas y quieres probar este tipo de prácticas sexuales con tu pareja, adelante. Si eres soltero, hay muchas personas abiertas a este tipo de práctica y solo hay que buscarlas. Además, si al fin descubres que esto es de verdad lo que te gusta, sentirás que tus relaciones sexuales son más placenteras de lo que podrías haber imaginado.

El hecho de hacer en la cama lo que de verdad nos gusta es algo muy positivo para nuestro estado de ánimo. Reprimir nuestras necesidades es lo peor que podemos hacer y con ello no solucionamos nada. Si esto sucede en tu relación de pareja, lo que hoy es silencio crecerá hasta convertirse en incomprensión. La clave del sexo es siempre hablar los problemas y llegar a un acuerdo para así poder disfrutar ambos del placer por igual.

 

Fuente: Bekia

El sexo ‘pervertido’, signo de buena salud mental

Dormitorio con látigos, cadenas, mordazas… Sus huéspedes seguramente son personas psicológicamente más sanas que los que se conforman con encajes y sedas. Aunque a menudo se piense lo contrario, parece que las personas que practican bondage y otras formas de sexo extremo pueden ser psicológicamente más saludables.

Lo asegura un estudio publicado por la revista Journal of Sexual Medicine y dirigido por los investigadores de la Universidad de Tilburg, en los Países Bajos. En sus pruebas, los practicantes de bondage tuvieron mejor salud mental que las personas con sexo convencional.

Como lo veis?? estáis mentalmente sanos??

 

fuente: Quo.

Kit de bondage

Con el éxito de los libros eróticos  y sobre todo de 50 sombras de Grey, los juguetes eróticos relacionados con el BDSM, bondage y sado están a la orden del día y cada vez más parejas se decantan por este tipo de juegos.

Por eso desde Reina Pícara hemos pensado que quizás os podría interesar uno de nuestros productos, un kit de bondage con el cual hacer realidad todas las fantasías que puedas tener con tu pareja. El kit está compuesto por un antifaz en material que simula la piel, esposas, correas y látigo con mango en forma de pene.

Además, viene también con algunas ideas para utilizar todos estos productos como propuestas de sujeción y juego que darán muchas variantes a la hora de crear divertidas escenas que excitarán a ambos.

También lo puedes utilizar con otros juguetes de bondage como fustas, pinzas para pezones o lo que se te pueda ocurrir y dependerá de que quien esté atado sea un hombre o una mujer.

Eso sí, cuidado a la hora de utilizarlo porque hay que estar bien seguro de lo que se hace. Os recomendamos que se tenga una palabra de seguridad para evitar que se pueda hacer daño o que la otra persona se sienta más segura sabiendo que parará todo cuando no se sienta capaz de hacer lo que hace.

En este caso el kit te servirá para probar nuevas experiencias y, quién sabe, quizás y te acabe gustando más que el sexo vainilla.

Puedes adquirir tu kit de bondage con nosotros en Reina Picara.