¿Tu pareja es celosa?

El modelo del amor romántico tiene a los celos como a un ingrediente de su receta pero este tipo de romanticismo se basa en un amor que no es sano, se basa en la toxicidad… y cuando el amor es tóxico, no es amor. Cuando los celos son parte de la base de la relación de pareja, no es amor.

Escuchaba esta mañana en la radio que todas las personas somos celosas. Y es posible que así sea. Aunque el amor de verdad, el auténtico, no debe incluir los celos en su receta, al menos no como se normaliza en nuestro entorno.

Evidentemente, nadie quiere que su pareja le sea desleal pero de ahí a conductas típicamente celosas, hay un trecho.

¿Qué es una conducta celosa?

Aquella en la que se desconfía de la pareja. Por ejemplo: sufrir cuando sale con sus amigos/as o intentar que no salga si no es en pareja, mirarle el teléfono móvil, fisgonear en su facebook, necesitar que te consulte algunas cosas que desea hacer pidiendo permiso, hacer conductas de comprobación para asegurar que la pareja se encuentra en el lugar donde dice estar, etcétera.

De hecho, los celos, que para muchos son una prueba de amor, pueden llegar a ser la antesala del maltrato.

¿Por qué los celos no son una prueba de amor?

Porque uno de los ingredientes principales del amor sano es la confianza y los celos parten de la desconfianza. Desconfianza en uno mismo y/o en la pareja.

Nos han hecho creer que cuando una persona nos ama dejará de ver al resto del mundo, solamente tendrá ojos para ti, solamente querrá estar contigo, el centro de su mundo serás tú… pero eso no ayuda a enriquecer la relación de pareja, al contrario, la limita, la empobrece, hace que cada vez sea más pequeña.

Por lo tanto, si realmente deseas amar sanamente a tu pareja no deberías desear que se cegara contigo, deberías querer enriquecer la relación. ¿Y cómo se hace eso? Se enriquece el amor no cortando sus alas, dejando que cada uno tenga su espacio, alimentando otras esferas de la vida para crecer como persona, evitando todas aquellas conductas celosas, no esperando que nuestra pareja nos haga feliz ya que para poder ser feliz en pareja debemos ser feliz con nosotros mismos, solamente de esta manera, la relación de pareja nos sumará felicidad.

Hemos asociado durante muchos años que el amor es sacrificio por el otro y si nos sacrificamos, eliminamos parte de nosotros mismos por el otro y de esta manera no se puede cocer una relación de amor auténtico, una relación sana…

Os animo a encontrar vuestra felicidad, a eliminar todo rastro de celos y a hacer que la relación sea el ingrediente extra que deseáis añadir a vuestra vida y que os suma mucha más felicidad a la que ya tenéis.

 

 

 

fuente: el periodico