Swingers, follamigos, otakus.. descubre las nuevas formas de amar.

Siempre se ha dicho que cada pareja es un mundo. Ya es hora de admitir que no hay modelos universales. Cada vez más relaciones rechazan ser encorsetadas para vivir alternativas propias e igualmente gratificantes. Estos alérgicos a los tópicos asumen que existe un abanico de opciones que podría condensarse en este pequeño diccionario de la heterodoxia:

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Follamigos

Quienes defienden estas relaciones están convencidos de que la amistad y el sexo pueden ser una magnífica combinación, física y emocionalmente satisfactoria, y además exenta de molestos compromisos. Amanda, usuaria de un blog de parejas, razona allí sus ventajas: “Es fantástico contar con ellos [amigos con derecho a roce]; no esperan compromiso, no te montan un pollo si un día no quieres quedar y no tienes que planificar las vacaciones pensando en si les gustará el destino. Y esa es la gran diferencia con una pareja formal, que no hay ataduras ni obligaciones para satisfacer a la otra persona en el día a día”.

Asexuales

Aman con la misma intensidad, pero no necesitan la intimidad física. Eloise y Fred son buen ejemplo de ello. Se conocieron hace cuatro años y esperan seguir juntos el resto de sus vidas. “No he tenido el más mínimo contacto sexual con Fred, pero me satisface plenamente. Y yo a él”, dice Eloise. Y añade: “como nosotros hay muchas otras parejas. La sexualidad es una gran mentira”. Así lo creía Salvador Dalí

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‘Swingers’

“¿Acaso no podemos permitirnos relajar la cláusula de exclusividad de 24 horas, siete días a la semana, de nuestros contratos de compromiso?”, se pregunta la periodista Helen Croydon. Los que practican el intercambio de parejas sí lo creen. Además, según han comentado actrices como Megan Fox o Mo’Nique, es una buena manera de salpimentar la propia intimidad.

‘Otakus’

Es el nombre que reciben en Japón quienes renuncian a los amores reales por las perfectas parejas virtuales. Se trata de relaciones a través de programas informáticos que recrean su media naranja, con la que quedan a comer, van al cine y practican cibersexo. Nurika es una ‘otaku’ que en el programa This World, de la BBC, explicaba su opción así: “Con novios de verdad una tiene que considerar el matrimonio, así que lo pensaría dos veces antes de salir con un hombre en tres dimensiones”.

Relaciones híbridas

A uno no le interesa el sexo o se conforma con el que comparte con su pareja; el otro desea una actividad sexual más intensa. La solución es que la busque fuera de casa tras un acuerdo que suele establecer como condición que los encuentros sean esporádicos y nunca más de dos veces con la misma persona, similar al que, todo indica, establecieron hace mucho tiempo los Clinton; o al que Demi Moore ofreció, si es verdad lo que afirman algunos amigos cercanos, a Ashton Kutcher para salvar su relación.

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LAT (‘Living Apart Together)

“Tres años después de divorciarme comencé otra relación. Ya me había acostumbrado a estar sola, a hacer de mi capa un sayo sin tener que dar explicaciones a nadie. A él le pasaba igual, de modo que decidimos no seguir viviendo en la misma casa, juntos pero no revueltos. Y de eso ya hace casi cinco años”, dice Sofía, una enfermera que se acerca a la jubilación. Podría ser la portavoz de una tendencia cada vez más habitual entre parejas que entienden que la convivencia puede restar más que sumar. Durante años, Helena Bonham Carter y Tim Burton hicieron que su matrimonio funcionara residiendo en casas contiguas. El mismo acuerdo entre Monica Bellucci y Vincent Cassel tuvo éxito durante más de una década.

Flexisexuales

Podría considerarse una variante de las parejas abiertas. En este caso, la búsqueda de placer fuera de la relación surge porque uno de los dos se siente atraído también por personas de su mismo sexo, y el otro considera mejor permitirle vivir esas experiencias antes que la frustración suponga un lastre para el amor. Una manera altruista de cohabitar con la bisexualidad, como han conseguido hacer las actrices Anna Paquin o Evan Rachel Wood.

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Poliamorosos

Para ellos las relaciones no son exclusivas y los sentimientos resultan más enriquecedores si se comparten con dos o más. Según la escritora Lucía Etxebarría, “es la filosofía no posesiva, honesta, responsable y ética de amar a varias personas al mismo tiempo. Implica el consentimiento de los involucrados”. Blythe Pepino, cantante que puso banda sonora al filme ‘Cincuenta sombras de Grey’, lleva años con Tom Jacob y, en paralelo, casi dos saliendo con Alice, una artista de Bristol. Tom también disfruta de otra relación, con una joven que conoció a través de Tinder.

Parejas abiertas

Se aceptan aventuras con terceros. Casada hace 23 años, Noelia siempre quiso vivir su amor en libertad: “Lo que hagamos fuera de casa importa poco”, dice. Como Brad Pitt y Angelina Jolie, que afirman que la fidelidad no es esencial, o Will Smith y Jada, quienes han dicho: “En nuestros votos matrimoniales no juramos renunciar a todos los demás”.

 

Sorprendido?

 

fuente: yo dona

Pros y contras de ser single

Solteras, divorciadas, separadas que viven solas, son independientes y viven sin ataduras emocionales. A continuación tenéis opiniones de nuestras clientas y vemos los pros y contras de ser single:

 

Pro: Es ideal no tener que dar cuentas a nadie de lo que haces.

Contra: La vida single es mucho más cara, no compartes gastos

 

Pro: Te da más movilidad y disponibilidad para viajar sin que nada te limite salvo tus propias responsabilidades.

Contra: Cuando no tienes a nadie con quien compartir la emoción de ver una ciudad o un lugar bonito, es muy triste, tu sola haciéndote selfies no tiene mucha gracia.

 

Pro: Aunque parezca contradictorio, los singles tienen más probabilidades de conocer gente  y ampliar tu círculo social.

Contra: Solo por no pasar las tardes de domingo más sola que la una, con la tablet o whatsappeando, daría oro. Me encanta charlar, tocar y reír cara a cara.

 

Pro: No tienes que compartir piso con nadie, con nadie. Felicidad completa.

Contra: He tenido mucha suerte, me he hecho muy amiga de mi compañero de piso, salimos también juntos y compartimos las tareas de la casa. He tenido mucha suerte, lo se.

Pro: No tienes que preguntarte si llamará o no, no tienes que lidiar con celos.

Contra: Discuto mucho con mi pareja  pero nos queremos y divertimos mucho también.

 

Pro: No tienes que estar depilada constantemente, lo puedes retrasar unos días más.

Contra: Me gusta mucho arreglarme para salir con mi chico, me encanta que diga que cada día estoy más guapa.

 

Pro: Vivir sola aporta libertad en general y te da muchas tablas para valerte por ti misma.

Contra: Tengo pareja para ir a las bodas y cenas de compromiso. No es lo mismo ir tu sola.

Pro: El cuarto de baño para mí sola.

Contra: Me encanta ver a mi pareja afeitarse. Y ducharse…..

Pro: Se liga mucho más, claro está.

Contra: Tener pareja estable  te quita la incertidumbre del “me gusta pero ¿cómo será?” o “¿me llamará?”.

Pro: No tienes que salir cuando no te apetece.

Contra: Seamos sinceras, cuando tienes pareja se multiplican las opciones para ir a cenar, salira tomar una copa o ir a un concierto si tus amigos no pueden. Tomarte un cóctel o un vino sola en una terraza no es muy apetecible. Un día vale, a veces también, pero siempre…

 

Ahora eres tú la que eliges!

 

fuente: cosmopolitan

Los nueve ‘pecados’ del primer mes de relación

Un chispazo desencadena todo lo demás. Las relaciones deben superar la frontera de las primeras semanas para consolidarse y dar un paso hacia el compromiso, pero a veces esa frontera es una diabólica carrera de obstáculos. El ansia por sentirnos queridas o la inseguridad pueden hacer que nos comportemos como auténticas psicópatas y echemos a perder justo aquello que andábamos persiguiendo.

 Para evitar los errores en los albores de una relación, el portal de citas EHarmony ha elaborado una lista con los nueve pecados más frecuentes durante la primera toma de contacto con una posible media naranja.

  1. Llegar tarde

    Puede parecer una tontería, pero no lo es en absoluto. Hacer esperar a la otra persona no es solo una falta de educación, sino también una falta total de respeto. A nadie le gusta sentirse despreciado, y menos durante el comienzo de la relación. De modo que, si eres de las que deja todo para el último momento, ponte las pilas y organízate para llegar con 20 minutos de antelación.

  2. Pasarte con las copas

    Un par de vinos pueden ayudarte a sentirte más a gusto y hacer que la cita fluya mejor. Sin embargo, parecer una ebrio durante la cena no hará que él o ella te mire con buenos ojos. Si piensa que no eres capaz de moderarte, podría entender que también eres irresponsable en otras áreas de tu vida. La emoción está bien, pero vivir junto a un torbellino incontrolable no es divertido. Por tanto, un persona que valga la pena preferirá una pareja tímida y sobria -al menos en la primera fase- que alguien que se líe la manta a la cabeza mientras agita el quinto cubata.

  3. Hacer ‘la búsqueda’ en internet

    Es un clásico: conoces a alguien y te lanzas a investigarle en las redes sociales. Te sientes Sherlock por unos minutos (o incluso unas horas). Al final del día sabes dónde estudió, quiénes son sus padres y cuáles son sus cinco grupos de música favoritos. Lo de ‘La Búsqueda’ es una auténtica droga, sí, pero debes dejarla. De modo que bloquea tus instintos y espera para conocer a tu cita por los cauces normales: cena y conversación, de esa forma resultará mucha más natural y divertido para ambos.

  4. Hablarle de tu ex

    Probablemente te marcó para siempre, pero no es el momento de hablar de él o de ella. Cuando comienzas una relación tienes que centrarte en el futuro, no en el pasado. En caso de que sigas siendo amigo/a de tu ex pareja, tampoco deberías compartir los detalles de esa amistad con tu nueva conquista, porque podría crear inseguridad y hacerle creer que tiene un competidor demasiado cerca. El tema de los amoríos pasados debe quedarse en el cajón, por lo menos hasta que tu nueva relación sea un poco más sólida.

  5. Decirle que te estás enamorando

    Hablar de esa clase de sentimientos demasiado pronto puede estropear la relación. Durante las primeras semanas, la pareja aún no es lo suficientemente fuerte como para decir ‘te quiero’. Al principio, los sentimientos de cada uno evolucionan a ritmos diferentes, de manera que siempre habrá una parte más ‘colgada’ que la otra. Dar a entender que estás enamorado hará sentir incómoda a tu pareja y podría arruinar lo vuestro. Es mejor esperar y disfrutar de su compañía, ver cómo se van desarrollando los acontecimientos y dejar el ‘te quiero’ para cuando sea una expresión real y correspondida.

  6. Soltar la ‘bomba’ del matrimonio

    Puede que comiences a quedar con alguien con la idea de terminar teniendo una relación seria. Quizá planeas, en un futuro no muy lejano, casarte y tener hijos. Sin embargo, las primeras semanas de una relación no son el mejor momento para poner ese tipo de cartas sobre la mesa, ya que una declaración así podría asustar a tu pretendiente. Interrogarle sobre su opinión acerca del matrimonio no es buena opción tampoco. La mejor estrategia es esperar, porque entre conversación y conversación, sus perspectivas respecto al compromiso quedarán claras sin necesidad de ponerle contra la espada y la pared.

  7. Criticar

    La línea entre preocuparse y criticar a alguien es peligrosamente fina. Si no te gusta cómo le queda la barba o el vestido que se ha puesto, no es buena idea dejárselo caer en la tercera cita. De la misma manera, debes tener mucho cuidado con las personas que vierten críticas sobre ti demasiado pronto, puesto que es una actitud que seguramente empeorará con el tiempo. Si te dice que debes perder un par de kilos o que no le gusta cómo vistes, posiblemente no sea para ti.

  8. Poner verde a alguien

    Todos tenemos nuestra opinión sobre los demás. Hay personas que nos hacen hervir por dentro y rasgos que no soportamos. Sin embargo, con un puñado de citas con alguien en nuestro haber, no sabemos lo suficiente como para ensañarnos con alguien. Podemos detestar ciertas ideas políticas o algún tipo de acento, pero cuidado, no sabemos si su hermano, por ejemplo, cumple con nuestro objeto de rechazo. Ser moderado puede evitar un comentario muy desafortunado para el que no estáis preparados.

  9. El sexo

    Ese arma de doble filo. Cuando conocemos a alguien que nos gusta, a las pocas citas sentimos la tentación de intimar en todos los sentidos. El deseo aparece enseguida y es difícil decir que no a los instintos naturales. El problema es que ir a la cama sin estar preparados puede abrir una brecha grande en la pareja. Estar seguros de los sentimientos y que fluya cierta confianza es importante para que los juegos sexuales actúen como un vínculo y no un motivo de distanciamiento.

fuente: yo dona

Los nueve ‘pecados’ del primer mes de relación

Un chispazo desencadena todo lo demás. Las relaciones deben superar la frontera de las primeras semanas para consolidarse y dar un paso hacia el compromiso, pero a veces esa frontera es una diabólica carrera de obstáculos. El ansia por sentirnos queridas o la inseguridad pueden hacer que nos comportemos como auténticas psicópatas y echemos a perder justo aquello que andábamos persiguiendo.

Muchas veces ser natural es lo más difícil. Como decía Fernando Pessoa, “amar es pensar”, y pensar demasiado hace perder el norte a cualquiera. Para evitar los errores en los albores de una relación, el portal de citas EHarmony ha elaborado una lista con los nueve pecados más frecuentes durante la primera toma de contacto con una posible media naranja.

 

  1. Llegar tarde

    Puede parecer una tontería, pero no lo es en absoluto. Hacer esperar a la otra persona no es solo una falta de educación, sino también una falta total de respeto. A nadie le gusta sentirse despreciado, y menos durante el comienzo de la relación. De modo que, si eres de las que deja todo para el último momento, ponte las pilas y organízate para llegar con 20 minutos de antelación.

  2. Pasarte con las copas

    Un par de vinos pueden ayudarte a sentirte más a gusto y hacer que la cita fluya mejor. Sin embargo, parecer una ebrio durante la cena no hará que él o ella te mire con buenos ojos. Si piensa que no eres capaz de moderarte, podría entender que también eres irresponsable en otras áreas de tu vida. La emoción está bien, pero vivir junto a un torbellino incontrolable no es divertido. Por tanto, un persona que valga la pena preferirá una pareja tímida y sobria -al menos en la primera fase- que alguien que se líe la manta a la cabeza mientras agita el quinto cubata.

  3. Hacer ‘la búsqueda’ en internet

    Es un clásico: conoces a alguien y te lanzas a investigarle en las redes sociales. Te sientes Sherlock por unos minutos (o incluso unas horas). Al final del día sabes dónde estudió, quiénes son sus padres y cuáles son sus cinco grupos de música favoritos. Lo de ‘La Búsqueda’ es una auténtica droga, sí, pero debes dejarla. De modo que bloquea tus instintos y espera para conocer a tu cita por los cauces normales: cena y conversación, de esa forma resultará mucha más natural .

  4. Hablarle de tu ex

    Probablemente te marcó para siempre, pero no es el momento de hablar de él o de ella. Cuando comienzas una relación tienes que centrarte en el futuro, no en el pasado. En caso de que sigas siendo amigo/a de tu ex pareja, tampoco deberías compartir los detalles de esa amistad con tu nueva conquista, porque podría crear inseguridad y hacerle creer que tiene un competidor demasiado cerca. El tema de los amoríos pasados debe quedarse en el cajón, por lo menos hasta que tu nueva relación sea un poco más sólida.

  5. Decirle que te estás enamorando

    Hablar de esa clase de sentimientos demasiado pronto puede estropear la relación. Durante las primeras semanas, la pareja aún no es lo suficientemente fuerte como para decir ‘te quiero’. Al principio, los sentimientos de cada uno evolucionan a ritmos diferentes, de manera que siempre habrá una parte más ‘colgada’ que la otra. Dar a entender que estás enamorado hará sentir incómoda a tu pareja y podría arruinar lo vuestro. Es mejor esperar y disfrutar de su compañía, ver cómo se van desarrollando los acontecimientos y dejar el ‘te quiero’ para cuando sea una expresión real y correspondida.

  6. Soltar la ‘bomba’ del matrimonio

    Puede que comiences a quedar con alguien con la idea de terminar teniendo una relación seria. Quizá planeas, en un futuro no muy lejano, casarte y tener hijos. Sin embargo, las primeras semanas de una relación no son el mejor momento para poner ese tipo de cartas sobre la mesa, ya que una declaración así podría asustar a tu pretendiente. Interrogarle sobre su opinión acerca del matrimonio no es buena opción tampoco. La mejor estrategia es esperar, porque entre conversación y conversación, sus perspectivas respecto al compromiso quedarán claras sin necesidad de ponerle contra la espada y la pared.

  7. Criticar

    La línea entre preocuparse y criticar a alguien es peligrosamente fina. Si no te gusta cómo le queda la barba o el vestido que se ha puesto, no es buena idea dejárselo caer en la tercera cita. De la misma manera, debes tener mucho cuidado con las personas que vierten críticas sobre ti demasiado pronto, puesto que es una actitud que seguramente empeorará con el tiempo. Si te dice que debes perder un par de kilos o que no le gusta cómo vistes, posiblemente no sea para ti.

  8. Poner verde a alguien

    Todos tenemos nuestra opinión sobre los demás. Hay personas que nos hacen hervir por dentro y rasgos que no soportamos. Sin embargo, con un puñado de citas con alguien en nuestro haber, no sabemos lo suficiente como para ensañarnos con alguien. Podemos detestar ciertas ideas políticas o algún tipo de acento, pero cuidado, no sabemos si su hermano, por ejemplo, cumple con nuestro objeto de rechazo. Ser moderado puede evitar un comentario muy desafortunado para el que no estáis preparados.

  9. El sexo

    Ese arma de doble filo. Cuando conocemos a alguien que nos gusta, a las pocas citas sentimos la tentación de intimar en todos los sentidos. El deseo aparece enseguida y es difícil decir que no a los instintos naturales. El problema es que ir a la cama sin estar preparados puede abrir una brecha grande en la pareja. Estar seguros de los sentimientos y que fluya cierta confianza es importante para que los juegos sexuales actúen como un vínculo y no un motivo de distanciamiento.

 

 

 

fuente: yo dona

Qué evitar en la primera cita: guía para chicas

La primera cita puede ser el punto de partida de una relación o también el fin de la misma con un estrepitoso fracaso. Es un momento de nervios, de dudas, de incertidumbres, de no saber qué hacer ni que decir en algunos momentos. Hay muchas cosas que pueden salir mal en una primera cita, pero también puede ir como la seda y convertirse en el primero de otros muchos encuentros.

Sé tu misma, sé natural. Es probablemente el consejo más repetido entre la gente de tu entorno si comentas que estás nerviosa por ir a una primera cita. Es un buen consejo, pero no podemos dejarlo todo a nuestra personalidad, hay otras cosas a tener en cuenta y a evitar. Por ello vamos a centrarnos en esas, en las cuestiones a evitar. Una determinada situación, un look o un plan pueden dar con la cita al traste.

Antes de acudir a la cita

Pero antes de todo empecemos por la personalidad, factor tan recurrido a la hora de buscar pareja. Cierto que en una primera cita tienes que mostrarte tal como eres, pero también es cierto que hay que ser un tanto comedida. Casi todas conocemos nuestras virtudes y también nuestros defectos y en una primera cita no viene mal ocultar alguno de estos últimos y centrarse en lo positivo.

A la hora de acudir a una primera cita no es bueno presentarte sin haber pensado un poco en la misma y en la persona con la que te vas a encontrar. Investiga un poco sobre lo que hace y lo que le gusta y piensa en lo que podéis tener en común para entablar conversación. Si tenéis amigos en común no dudes en preguntarles. Probablemente él haya hecho lo mismo.

La primera impresión que causa una persona es importante, sobre todo con vistas a tener una relación con ella, por eso el look que elijamos para la ocasión es importante. Lo es tanto que si llevas una ropa inadecuada o demasiado extravagante él puede plantearse que lo vuestro no va llegar a ningún lado.

Una primera cita no requiere ir vestida de gala, probablemente, pero tampoco en chándal. Debes elegir un look que sea acorde a la actividad a realizar y al sitio al que vayáis. Si vuestra primera cita tiene lugar en plena naturaleza no es buena idea llevar un vestido ajustado y unos tacones de vértigo, al igual que si vais a un restaurante elegante los vaqueros y las deportivas están descartadas.

 

La moda puede ser una manera de expresar tu creatividad, pero también puede asustar a tu acompañante. Huye de los excesos y las extravagancias. Un abrigo de pieles puede darle distinción a tu look pero si has quedado con un aférrimo defensor de los animales a buen seguro que no lo verá con buenos ojos.

Unos tacones muy altos, sobre todo si nuestro acompañante no lo es tanto, un maquillaje muy oscuro, el uso de muchas joyas o incluso el de cadenas, piercings o tatuajes pueden hacer que él se cree una imagen de ti que puede llegar a ‘asustarle’.

¿Dónde quedar?

En una primera cita, sobre todo si los implicados no se conocen de antes, puede llegar a ser complicado elegir en qué sitio quedar. Si se da la circunstancia de que no conoces a tu acompañante lo mejor es no sugerir un plan extremo. Practicar deportes de riesgo o participar en actividades que duran más de dos horas es mala idea, porque la cita se extenderá en el tiempo. Si todo va bien no pasa nada, pero el problema es que no esté resultando tan bien como pudierais imaginar.

Si él tiene una idea y tu otra de donde quedar podéis hablarlo y llegar a un punto de entendimiento, pero tampoco hay que aferrarse a tu idea porque puede derivar en una discusión. Hay que saber ceder incluso cuando se está preparando la primera cita.Una buena idea es que uno de los dos elija el plan de la primera vez y el otro decida el lugar de la segunda cita. Para eso tiene que ir bien la primera, claro está.

Lo ideal sería que el primer encuentro tuviera lugar en un sitio neutral, que no sea demasiado conocido por ninguna de las dos partes. Si quedáis en el bar al que tu vas con tus amigas él puede sentirse intimidado porque conozcas a la clientela, tengas buena relación con el personal y él se vea desplazado.

La conversación

Una vez elegido qué look llevar y donde ir en la primera cita sólo queda algo que puede salir mal: de qué hablar. Es el momento de conoceros, pero hay ciertos temas que mejor no meter en la conversación. Son aquellos que pueden suscitar discusiones y que son un clásico arruinando encuentros familiares.

La política y el fútbol, salvo que sepáis que tenéis la misma opinión, son los dos principales temas de conversación a evitar en una cita. Lo mismo ocurre con los ex. Puedes hablarle de si has tenido suerte en el amor o no, pero no hace falta entrar en el detalle de contarle las vacaciones del año pasado con tu antiguo novio.

El futuro es un tema recurrente en una primera cita, pero tampoco hay que mostrarse demasiado ansiosa. La maternidad es un tema a tratar con cuidado en la mayor parte de los casos. A la hora de empezar una relación está bien saber si él quiere tener o no hijos, pero no está bien mostrarse demasiado ansiosa por tenerlos, porque puedes asustarle. Lo mismo ocurre con el matrimonio. Si él te dice que no cree en el matrimonio ni se te ocurra insistir en el tema o tratar de convencerlo.

Detalles a cuidar

En una primera cita, como en muchas otras facetas de la vida, es muy útil el consejo:no hagas lo que no querrías que te hicieran a ti. Por ejemplo, no llegues tarde a propósito. No te harás la interesante, sino que parecerá que no tenías interés suficiente en él como para llegar a tiempo. Y si llegas tarde, discúlpate.

Una cita es para conocerse, así que hay que prestar atención a la persona que tienes en frente. Escúchale, presta atención, dale tu opinión si te la pide, interactúa con él,…. Y en especial: olvídate del móvil. Si estás continuamente mirando tus mensajes dará la sensación de que tienes más interés en hablar con quien te los escribe que con él.

No monopolices la conversación. Si vas al encuentro después de tener una bronca con tu jefe es de esperar que te quieras desahogar y contárselo con pelos y señales y encima lo hagas un tanto enfadada. No es buena idea, esa no es una buena conversación para alguien que acabas de conocer o con el que quieres tener algún plan romántico. Tampoco lo es beber más de la cuenta y acabar montando una escena.

No discutir por quien paga. El hombre no tiene que pagar siempre. Si él se ofrece dile que a cambio de que tu pagues en la segunda cita. También podéis pagar a medias. A la hora de despediros, si quieres que te acompañe a casa díselo. Puede que él quiera hacerlo y no se atreva a sugerirlo, pero si tú se lo dices y quiere seguro que te dice que sí.

Buena suerte y a por tu chico!!

 

fuente: Bekia

Lenguaje sexual: un diálogo de a dos

En el lenguaje del sexo es muy importante que se nos entienda. No cualquier tipo excitación da lo mismo, no cualquier estímulo nos lleva a las situaciones que queremos. Conocer y hacerle saber exactamente a tu pareja qué te gusta y que no te gusta, qué quieres ese día, es básico para mantener un diálogo amoroso y para evitar colocar al otro en el papel de experto infalible que todo lo sabe y todo lo puede.
Tampoco es real que nosotras no sabemos nada y por ello nos entregamos a la voluntad del otro. Nadie sabe más que yo sobre mi propio cuerpo y es justo compartir ese conocimiento explícitamente con tu compañero.
Con demasiada frecuencia, en lugar de intentar comunicarse sentimientos, las personas se obstinan en demostrar que tienen razón y que la otra persona no la tiene. Esta actitud está condenada al fracaso, pues, aunque uno de los dos gane esta batalla, el otro encontrara alguna manera de desquitarse.
Muchas personas esperan que en una buena relación no exista nunca ningún enfado, ningún desacuerdo. Pero la cólera y la discrepancia son tan normales como la alegría y el consenso. Resulta imposible que dos personas que se criaron en dos familias diferentes, con sistemas de valores diferentes, opinen del mismo modo sobre todos los temas.
Aceptando estas discrepancias, tenemos que darnos cuenta que es absolutamente necesario comunicarle al otro nuestros deseos y preferencias. De hecho, muchos problemas surgen cuando uno de los dos cree adivinar lo que piensa y siente el otro y actúa en consecuencia. Esta creencia nace de la idea “si mi pareja me amase de verdad, sabría que deseo”. Una vez que se ha abandonado este mito, es posible hacerle preguntas directas a nuestra pareja, erradicando así las confusiones.
En el ámbito de la comunicación sexual, las frases en primera persona “me gusta que me acaricies el cuello suavemente” o “siempre me tocas con demasiada fuerza”, tienden a obtener la respuesta deseada, las frases en segunda persona suelen generar una discusión.
Muchas mujeres tienen otras dificultades a la hora de la comunicación sexual a través de la palabra, porque fueron criadas en un ambiente en el cual estaba totalmente prohibido nombrar a sus genitales. Como consecuencia de aquella prohibición, a muchas les resulta totalmente desagradable el lenguaje explícito de los varones, quienes desde pequeños aprenden a nombrar sus genitales. Nosotras usamos eufemismos, ellos utilizan términos directos.
Es importante llegar a un lenguaje propio y personal que permita con una mirada adulta nombrar los genitales propios, los del otro y las situaciones sexuales con palabras coloquiales, no necesariamente científicas, pero que no produzcan incomodidad.
El lenguaje amoroso usado dentro de las situaciones sexuales suele adquirir distintos significados: algunas mujeres se excitan cuando les dicen frases cariñosas, a otras les excita que les hablen de la acción que está transcurriendo. Es necesario e importante que una pareja explore ese lenguaje, el lenguaje de ellos.
Tips de la escena sexual
  • Intimidad para comunicarnos a través de las palabras, compartiendo nuestras emociones y poder así sentirnos física y espiritualmente cerca de nuestro compañero.
  • Honestidad y confianza para mostrar nuestros deseos y necesidades, no fingiendo lo que no sentimos.
  • Sensibilidad para captar lo que a nuestro compañero le agrada y preguntarle lo que necesita.
  • Espontaneidad y creatividad, jugar y explorar para contactar con los propios sentimientos sexuales no temiendo expresarlos al tiempo que permitimos que nuestros deseos y fantasías fluyan.
  • Seguridad, porque la cama es un lugar muy especial para la igualdad de derechos. Si una se siente sexual y si el vínculo y la confianza lo permiten, seguramente será nuestro el primer movimiento para acercarnos.
  • Amar porque el amor es un factor muy importante en una buena relación sexual. Colorea todo con un matiz único. Cuando nos enamoramos, los encuentros sexuales nos permiten expresar lo que sentimos. Es y seguirá siendo el mejor afrodisíaco.

En las relaciones de pareja por lo tanto vemos que lo básico es lograr una buena comunicación para poder conocernos en todos lo ámbitos y sobretodo en el sexual e íntimo.

 

 

fuente: minutouno

¿Más infieles por culpa del paro?

El paro se ha convertido en uno de los enemigos modernos del amor. Al menos, según demuestra un estudio llevado a cabo por la web de contactos extramatrimoniales AshleyMadison.com, que relaciona el aumento de la cifra de desempleados con el crecimiento del número de suscripciones a su página.

Este portal, ha realizado una comparativa entre la tasa de paro trimestral y el aumento de usuarios inscritos desde su desembarco en nuestro país a finales del 2011, cuando la tasa de parados se situaba en el 21,52%, según datos oficiales, y la web de contactos registró un aumento del 25,34% en tan solo tres meses.

Unas cifras que seguían creciendo a medida que aumentaba el número de desempleados, tal y como demuestran los resultados del último trimestre de 2011, que finalizó con un del 22,85% de la población en edad de trabajar en paro, mientras que las inscripciones a la web de aventuras extramaritales aumentaron en un 29,81%.
Una tendencia que se ha mantenido a lo largo del 2012, cuando el paro alcanzó máximos históricos -24,44% en el primer trimestre, un 24,63% en el segundo, un 25,02% en el tercero y un 26,02% en el cuarto- y la web de contactos continuó creciendo -desde el 34,97% registrado en los primeros tres meses hasta el 43,96% con el que cerró el año-. Sin embargo, y aunque el número de desempleados disminuyó ligeramente a finales del 2013, los socios de esta web continúan en aumento.

Según esta comparativa se demuestra que los españoles necesitan tener una válvula de escape para lidiar con los problemas diarios a los que tienen que enfrentarse, destacando como los más representativos no sólo el paro, sino también las condiciones laborales y salariales a las que mucha gente con trabajo tiene que aferrarse para sobrevivir.

Además, debido al tema económico muchas parejas no se plantean la opción de divorciarse, por lo que una aventura les ayuda a salir de su rutina diaria sin crear consecuencias negativas para terceras partes.

Estáis de acuerdo con el estudio?? el paro también esta afectando a nuestra sexualidad?

 

 

fuente: Yodona

20 cosas que las mujeres odian de los hombres

Está claro: las mujeres y los hombres somos muy distintos, y por eso es inevitable que no nos entendamos y en muchas ocasiones tengamos conflictos. Pero juntando y preguntando a muchas chicas picaronas hemos llegado a realizar un listado de las 20 cosas que las chicas odiamos de los hombres.

¿Sabes qué aspectos comunes de los hombres, no les gusta para nada a las mujeres?

1. Que no recuerden…

Si hay algo que no nos gusta para nada a las mujeres, es que se olviden de lo que para nosotras es importante. Cómo nos gusta el café, cómo se llama nuestro perro o si esta semana tienes hora en la peluquería o has quedado con tus amigas.

2. Que no ayuden en casa

 Muchos no ayudan para nada en casa o realizan lo mínimo o lo que más les gusta. No saben que si hay algo que nos encanta, es que crean en la igualdad y consideren que tienen que lavar los platos tanto como nosotras. Ya lo vimos en ‘El diario de Bridget Jones’, cuando Mr. Darcy ayudó en la cocina por motivo de la celebración del cumpleaños de Bridget… y es una de las razones de por qué todas nos hemos enamorado de él.

3. Que no pidan ayuda

Los hombres tienen fama de entender los mapas mil veces mejor que nosotras, pero… también ellos se pierden, y cuando lo hacen ¡no preguntan a nadie! Van de listos y en muchas ocasiones no tienen ni idea!

4. Que no hablen sobre la relación

A nosotras nos gusta hablar sobre todo lo que sentimos, y resolver nuestras diferencias con la palabra, pero a ellos les cuesta mucho más hablar sobre los sentimientos, eso si, de fútbol y batallitas de amigotes no hay problema XD

5. Necesitarte demasiado

Al igual que a un hombre no le gustaría tener a alguien detrás de forma constante, llamando a todas horas y pidiendo para quedar, a nosotras no nos gusta cuando un hombre memoriza todas nuestras actualizaciones en Twitter o Facebook e insiste en vernos en el día de hoy, y en el de mañana, y también en el de pasado mañana. ¡Ellos también tienen que hacerse los difíciles de vez en cuando para que no perdamos interés!

6. Que dejen en la cama su toalla usada

Si está mojada… ¡no la pongas encima de la cama, que ahí es donde dormimos! Calcetines y demás ropa interior en el suelo … y un sinfín de cosas más.

7. Que en el cine no nos dejen elegir

Esto también es una queja para las mujeres, porque tanto el uno como el otro deberían turnarse para escoger la película. Una vez de terror, otra de ciencia ficción y de vez en cuando una comedia romántica femenina.

8. Que no llamen lo suficiente

Si no llamas para saber cómo estamos y puedes estar un día entero sin saber de nosotras… olvídate, ya hemos perdido el interés.

9. Que no se den cuenta de cuánto nos hemos arreglado

Sí, no van a notar un exceso de maquillaje… ¡pero ese es el punto, porque la idea es maquillarnos de forma natural! Pero eso no significa que no le hayamos dedicado a la pre-base, base, corrector, máscara de pestañas  y colorete. Estrenamos vestido, y nos cuidamos el pelo para que en muchas ocasiones no le presten atención.

10. Que no nos digan que somos guapas

En el fondo, es lo que más necesitamos oír. Nos arrancareis una sonrisa para toda la jornada.

11. El apodo ‘gorda’

¿A alguna chica le gusta ser llamada de esta manera? Con la de apodos monos y cariñosos que existen escogen el peor para el genero femenino.

12. Que escupan en la calle

Totalmente inaceptable. Por favor, no hagáis eso. ¡Es asqueroso!

13. Que no apuesten por la comunicación

Cuando hay un problema, si no se habla no se resuelve. Muchos hombres no quieren hablarlo, y esto es algo que desespera a las mujeres.

14. Llenarte de babas… hasta el cuello y exceso de fogosidad en público

Los besos no deberían ser tan excesivos, que tengas que pasarte una toalla por las mejillas y el cuello…besos y caricias húmedas sólo para ciertas situaciones.

15. Que no nos abracen después de tener sexo.

¡No es aceptable!

16. Que no bajen la tapa

Tampoco es aceptable.

17. No van al médico cuando lo necesitan

Dicen conocer la solución de su problema de salud, dicen que no es nada… ¡pero los síntomas ahí siguen!

18. Ellos y su fútbol…

No se pierden ni un partido y, por más que no lo entendamos, es algo con lo que tendremos que convivir.

19. Empiezan muy detallistas

Bombones, rosas rojas y blancas, cartas y mensajes  románticos  que escriben sus sentimientos hacia ti y muchas más cositas originales… pero al comienzo de la relación. Luego, cuando van pasando los meses, de repente ¡olvidan cómo ser detallistas!

 

20. Los hombres demasiado directos

Los que no tienen ningún inconveniente en decirte que ‘El diario de Noa’ es la película más cursi que han visto en su vida. Los que se ríen porque has llorado por una tontería. Esos hombres pierden mil puntos.

 

Bufff y si seguimos al igual haríamos una lista algo más larga, jajajja pero lo dejamos en vuestras manos! Chicas añadiríais algo más??

 

Fuente: Bekia

Trucos para enamorar a un hombre

¿Cómo conquistar al chico que te atrae? En primer lugar hay que tener en cuenta que, al igual que ocurre con las chicas, ningún chico es igual que otro y, por lo tanto no podemos considerarlos como tal a la hora de plantearnos la forma de llegar a su corazón. Una vez que se tiene claro que han de ser tratados como seres individuales, sí que hay conductas que a todos hacen que la otra persona nos atraiga o que la sintamos más especial comparada con el resto. Las muestras de cariño, la capacidad de hacer sonreír o la comprensión, harán que ese chico que nos gusta nos vea como una persona más cercana y tenga cierta necesidad de tenernos a su lado llegando, incluso, a enamorarse.

Algo principal que debe quedar claro es que hay que tener paciencia. No se consigue enamorar a un hombre de un día para otro, ya que es un proceso que requiere su tiempo. Si de verdad le quieres conseguir, esperarás lo que sea necesario, además sabes que el resultado será más que satisfactorio a la larga.

En el caso de que finalmente tu amor no sea correspondido, no debes desistir porque eso no significa que algún momento la situación cambie y mucho menos debes sentir que es una derrota. Intentarlo cuenta, además existe la posibilidad de que,aunque no hayas ganado un novio, tengas un amigo para toda tu vida.

Algunas recomendaciones y trucos para enamorar a un hombre:

Lo principal es ser una misma. No se puede estar toda la vida fingiendo ser otra persona, ya que en algún momento nuestro verdadero ‘yo’ sale a la luz. Además, para empezar a ligar con ese chico que te gusta, la naturalidad y espontaneidad sumarán puntos. Ten en cuenta que has de darle lo que tú le pides, y la sinceridad siempre es un punto a favor. Dentro de esto también se incluye tu aspecto físico.

No te obsesiones con estar siempre como piensas que le gustas más. Tú tienes tu propio estilo y tu manera de arreglarte, por lo que si el chico llega a enamorarse de ti lo aceptará, de lo contrario te verás obligada a cuidar una estética que no te representa y, a su vez, no le dejarás conocer tus propios gustos.

Aparte de amor, también es necesario que exista amistad. Si te convierte en su amiga, poco a poco irás conociendo aspectos de él que, si fueras directamente a ligar, pasaría por alto. A la vez que vais conociendo cómo sois interiormente, se va creando un vínculo afectivo acompañado de confianza. Esto supondrá que te posicione como una persona importante en su vida ya sin ser su pareja aún. Si llega a enamorarse de ti, lo hará conociendo cada aspecto de tu personalidad y sabiendo que, pase lo que pase, aparte de su novia, vas a ser su amiga y le ayudarás en lo que sea necesario.

Con una sonrisa a tiempo puedes ganar mucho rápidamente. Los chicos suelen buscar a una mujer que les divierta, que les aporte alegría en su vida. No quieren a alguien al lado que les aburra y haga que la rutina se vuelva más pesada. Haz que cuando esté contigo se olvide de todo lo malo del día y esboce una sonrisa. Le tendrás en el bolsillo.

Intenta amoldarte. Esto no tiene nada que ver con ser como tú crees que quiere que seas, sino con interesarte por sus gustos y aficiones y, si los desconoces, dile que te enseñe. Ese interés le gustará, además, te ayudará a pasar más tiempo con él y, en el caso de que te guste algo ya tienes excusa para poder plantearle planes. Si quieres sorprenderle sin que se de cuenta, puedes utilizar a su entorno como aliado para enterarte de sus gustos y así planear una sorpresa sin que se entere.

No le agobies. Si estás mucho tiempo encima de él puede que acabe necesitando un respiro y empiece a poner distancia entre vosotros. Para enamorar a un hombre tienes que conseguir que te desee, que te eche de menos. Esa necesidad de ti hará que te llame antes de que tú descuelgues el teléfono para hacerlo. Ten paciencia, todo llega.

No te muestres de primeras del todo, deja que tenga curiosidad sobre cómo eres en ciertos aspectos. Si el primero día ya te descubre, no podrás jugar al juego del misterio y, además, estarás en desventaja ya que el chico tendrá más información sobre ti que tú de él. Paso a paso, vete viendo, además las reacciones que vas creando en él, te ayudarán para seguir con la conquista.

Muéstrate segura de ti misma. Si a la hora de ligar con el chico que te gusta, ve inseguridad en ti, igual no ve claras las intenciones que tienes con él. Además, puede que la falta de tranquilidad haga que cometas errores como hablar más de la cuenta o quedarte totalmente callada. Esto no hará más que darle una imagen equívoca de ti y puede que no llegue a enamorarse. Si te muestras firme y decidida, aparte de actuar de una manera más directa, verá a una persona que tiene las cosas claras y que no dará margen a la incertidumbre.

Gánate a sus amistades. Si no consigues que sus amigos te admitan, puede que él decida que no quiere conocerte. Saca tu lado más social y métetelos en el bolsillo ya que influirán en tu chico y más al principio de una relación. Muéstrales que eres la persona idónea para su amigo y que contigo va a estar perfectamente.

Lo que el hombre espera de ti

Cuando un hombre busca algo que más que una relación esporádica, quiere encontrar a esa persona especial con la que compartir todo. Serás su amiga, compañera, su amante, su confidente, etc. Por ello no se va a obsesionar con ligar, ya que querrá encontrar estabilidad y eso no se consigue probando de una en otra. Si ve en ti algo que crea que te hace diferente al resto, verás cómo no te dejará escapar. No te obsesiones con lo que piensa que espera de ti, para enamorar a un hombre nada mejor que la naturalidad y ser uno mismo. Es lo que nos caracteriza.

En realidad nunca va a buscar nada distinto a lo que una mujer busca en una relación, así no busques complicaciones donde no las hay porque la realidad es mucho más simple y fácil.

 

Toma nota de todas estas pautas y atrévete a llevarlas a la práctica!!

 

 

Fuente: Bekia

Síndrome post-vacacional y desencanto sexual

Cuando llega el mes de septiembre parece inevitable hablar de síndrome post-vacacional. La vuelta a la rutina, la necesidad de adaptarnos a los horarios, el trabajo que espera como una pesada carga, hace que podamos sufrir cansancio, desgana, angustia, ansiedad y cierta melancolía agudizada por el cambio de tiempo y las primeras lluvias. Este estado psicológico favorece la vulnerabilidad afectiva y sexual, pudiendo hacer que los desencuentros se conviertan en conflictos insuperables.

El desencanto y la vuelta a la rutina hacen estragos en la pareja cuya vida sexual no va bien y atribuye su malestar a la falta de tiempo, al trabajo, al estrés, esperando que las vacaciones sean la solución. Cuando ya no hay excusas y se tiene todo el día -y toda la noche- por delante y no se manifiesta ni el más tibio deseo… Cuando las escasas relaciones dejan un poso de amargura y desencanto… Cuando se piensa en el sexo como una asignatura pendiente que no se aprobó durante el curso y se lleva mal para septiembre… Cuando el placer no visita a la pareja y la intimidad sexual no ayuda a difuminar las rencillas y conflictos que toda convivencia genera… Y aun más, se perfilan y agigantan aquellas manías y defectos que en la vorágine cotidiana pasan más desapercibidos…

En esta situación la pareja está a la deriva y abogados, psicólogos y sexólogos sabemos que en el mes de septiembre se incrementan las visitas de parejas. En unos casos para formalizar la irremediable separación y, en otros, en un intento desesperado por salvar la convivencia.

Ante esta vorágine de sentimientos y emociones es mejor no tomar decisiones precipitadas, no nos dejemos llevar por el desencanto post-vacacional. Las ilusiones y emociones con las que una vez se construyó ese vínculo de pareja bien merecen delimitar si es una crisis pasajera o si son discrepancias irreconciliables. Identificar sosegadamente los sentimientos, deseos y afectos es muy importante y para esto puede ser muy útil la ayuda de un profesional.

Dale un toque distinto y anímate a probar juguetitos, lencería nueva o cosmética erótica que ayude a romper la rutina de pareja, seguro que quedareis encantados.

¿Has vivido alguna crisis post-vacacional? ¿Cómo vive tu libido la vuelta de vacaciones? ¿Qué opinas de este tema?

fuente: el mundo