Dolor después y durante el sexo

A pesar de que, por lo general, disfrutes del sexo con tu pareja, seguramente hayas sido una de las miles de mujeres que ha sufrido en más de una ocasión dolor tras el coito. Y, vale, una vez puede pasar, dos también, pero cuando la cosa se convierte en costumbre, puede pasar factura a tu salud física y mental y, sobre todo, a tu relación sentimental.

Estos son las causas más comunes que afectan en tus relaciones sexuales y cómo puedes prevenirlas para la próxima vez.

PASASTEIS POR ALTO LOS PRELIMINARES (O EL LUBRICANTE)

Todo el mundo sabe que la sequedad vaginal puede hacer que las relaciones sexuales sean incómodas, pero además, también es una de las principales causas de molestias tras el sexo.

¿Cómo actuar al respecto? Es uno de los problemas íntimos más fáciles de resolver. Una excitación previa puede ayudar a que lubriques lo suficiente para el acto y tu vagina esté más elástica. Si con los preliminares no es suficiente, siempre puedes echar mano de un buen lubricante.

TU PRÁCTICA SEXUAL FUE ESPECIALMENTE LARGA O JUGUETONA

Si sueles tener relaciones sexuales muy intensas es normal que después te duela tu zona íntima. Una reflexión que ha compartido Leah Millheiser, especialista en Medicina sexual femenina del departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Stanford con la revista Women’s Health US. Sobre todo si no estás bien lubricada, esas sesiones de sexo apasionado pueden causas pequeñas irritaciones en el tejido vaginal.

¿Qué hacer en este caso? Esta especialista recomienda tomar un baño tibio con sales minerales sin perfume y, si es necesario, usar una crema de hidrocortisona alrededor de la abertura vaginal para aliviar el dolor. Y, lo más importante, escucha tu cuerpo y descansa siempre que lo necesites.

LOS ANTICONCEPTIVOS TIENEN LA CULPA

Uno de los efectos secundarios de las píldoras anticonceptivas (que no tiene porqué pasar siempre) es el dolor vaginal. “Esto está relacionado con el descenso de los niveles de estrógeno y testosterona naturales que provoca este método para prevenir el embarazo”, asegura la doctora Millheiser. Este factor puede hacer que el tejido vaginal de algunas mujeres se vuelva más delgado y especialmente seco, casi como si estuviera en la etapa posmenopáusica, lo que les hace ser más vulnerables a las irritacionesy el dolor.

Si este es tu caso, los expertos sugieren el uso de lubricantes naturales. Aunque si el dolor persiste, lo mejor es que acudas a tu médico para cambiar el método anticonceptivo.

TIENES TENSOS LOS MÚSCULOS DEL SUELO PÉLVICO

Cada vez son más las mujeres que padecen algún tipo de lesión en el suelo pélvico debido a los entrenamientos diarios. Como reconoce Isa Herrera, fisioterapeuta, si haces running, crossfit o estás sentada en una mala postura en el trabajo, los músculos de esta zona corporal se tensan y no pueden soltarse durante la actividad sexual.

¿Qué se puede hacer? Los ejercicios de Kegel pueden ser muy útiles en este caso, o incluso la respiración profunda puede ayudar a relajar los músculos del suelo pélvico. Mientras tanto, intenta cambiar tu posición sexual para tener el control. Es posible que tu pareja esté golpeando un punto de activación.

ERES INTOLERANTE A ALGUNOS PRODUCTOS

Si el dolor solo aparece después de usar ciertos productos de higiene (jabón íntimo, compresas, tampones), condones o espermicidas, se podría afirmar con total seguridad que el dolor esté relacionado con la irritación que te produce estos tipos de productos. Así pues, deshazte de todo lo que te provoque malestar y busca las alternativas más naturales que encuentres.

TIENES UNA ENFERMEDAD RELACIONADA CON LA VAGINA

Vaginitis bacteriana, infecciones por hongos u enfermedades de transmisión sexual como la clamidia, la gonorrea o el herpes, son afecciones que pueden hacer que el sexo (y sus consecuencias) sea incómodo. Incluso los quistes, fibroides o la endometriosis, pueden ser síntomas del dolor que sufres tras el coito. Por lo tanto, si tienes algún tipo de secreción o lesión inusual, lo mejor que puedes hacer es ir al ginecólogo. Las infecciones se curan fácilmente, los quistes y fibromas se pueden tratar o extirpar si es necesario. Además, la endometriosis se puede controlar de manera efectiva si se diagnostica correctamente.

 

fuente: womens health

Dispareunia: todo sobre el dolor en el sexo

La dispareunia se define como el dolor genital persistente o recurrente que se produce justo antes, durante o después del acto sexual dando lugar a un sexo doloroso. En ocasiones puede producirse únicamente en la penetración  denominándose coitalgia. Este tipo de dolor en el acto sexual afecta tanto a hombres como a mujeres, sin distinción de edad, produciendo diferentes síntomas. La dispareunia masculina se relaciona de manera directa con el dolor en el momento de la eyaculación que puede deberse a distintas causas.

Tipos y causas de dispareunia

Roque Ocete, médico urólogo del Hospital Torrecárdenas de Almería asegura que “las principales causas de dispareunia en el acto sexual en los hombres son infecciones en el pene y/o próstata e infecciones de la vesícula seminal (reservorio de los espermatozoides, antes de la eyaculación). Estas causas tendrían un tratamiento médico sencillo, como la medicación por vía oral.

Además de acudir a un médico, también es recomendable ir al psicólogo o sexólogo

Esto sería suficiente para acabar de manera eficaz con el sexo doloroso y asegurar el placer en la pareja”. Existen otras causas de dispareunia masculina más complicadas que requieren de cirugía para su curación, como por ejemplo, la fimosis (reducción del prepucio) o la brevedad del frenillo del glande.

En la dispareunia femenina las causas que prevalecen son generalmente orgánicas, como por ejemplo, agentes infecciosos, irritación ante el uso de anticonceptivos de barrera (preservativo, diafragma…) y/o enfermedades urinarias o genitales. Marta Meca, médico interno residente en la especialidad de ginecología afirma que “la dispareunia en mujeres se produce en muchas ocasiones tras haber tenido un parto instrumental en el cual han tenido que ayudarse de fórceps para sacar al bebe. Tras dichos partos, las recientes mamás manifiestan sentir dolor en el acto sexual y por consecuencia, ven disminuido el placer en los meses postparto“.

El último tipo de dispareunia es la producida por causas psicológicas siendo decisivas en la disfunción sexual, siendo menos habitual en hombres que en mujeres. Las causas más comunes a la hora de producirse una dispareunia por causa psicológica, tanto en hombre como en mujeres, suelen ser debido a la ansiedad por la relación, la falta de placer, la existencia de diferentes fobias sexuales y la pérdida de interés por la persona con la que se lleva a cabo la relación sexual.  La dispaurenia puede afectar tanto a hombres como mujeres.

Todo ello puede ocasionar una inadecuada lubricación vaginal o falta de excitación y por consiguiente, producirse una coitalgia que puede perdurar en el tiempo.

Diagnóstico y tratamiento de la dispareunia

El diagnóstico es sencillo ya que estas personas acuden al especialista (ginecólogo en el caso de mujeres, urólogo en el caso del hombre) por el malestar o limitaciones que la coitalgia y/o sexo doloroso le está provocando. El médico especialista llevará a cabo un estudio clínico exhaustivo, como por ejemplo, realizar ecografías y/o examen pélvico y eventualmente o en el caso de padecer una dispareunia aguda o un posible caso de coitalgia se realiza otro tipo de pruebas complementarias.

Marta Meca aclara que “lo ideal sería abordar el diagnóstico contando no solo con los especialistas en cuestión, sino también con un psicólogo y sexólogo que descarte la posibilidad del factor psicológico o de presión a la hora de llevar a cabo la relación sexual. En muchos casos, una vez solucionado estos apartados el sexo doloroso desaparece sin necesidad de pruebas médicas ni de tratamiento específico y el placer vuelve con normalidad a las relaciones sexuales de la pareja”.

Así que tomad nota picarones, ante cualquier duda, molestia o síntoma anteriormente comentado,  fuera tabúes y vergüenzas y acudid a un especialista para poder disfrutar a tope de tus relaciones de pareja.

Fuente: Bekia