Tener pareja engorda, toma nota!

Una relación de pareja pasa por distintas de fases. ¿Quién necesita comer cuando está enamorado? Nadie, el amor lo llena todo. Tras esa ‘fase rosa’ inicial llega la consolidación. Estáis cómodos y felices, y eso también se nota en vuestro apetito, que vuelve con renovadas fuerzas. Es éste el momento en el que se produce ese fenómeno común a casi todas las parejas: se empieza a engordar irremediablemente a dúo.

Se acabaron las sesiones de interminables de sexo, los encuentros a cualquier hora y la emoción de que todo es nuevo y está por estrenar. Ahora apetecen los planes más tranquilos, la televisión abrazados en el sofá y pedir comida a domicilio. Pero otro modo de vivir tu relación de pareja es posible, sin kilos extra y siendo igual de felices. Te proponemos 10 alternativas perfectamente realizables, toma nota:

1. Cambia el menú. Las parejas, a veces, alcanzan tal punto de mímesis que empiezan a pedir lo mismo en los restaurantes. Y generalmente no suele ser el que come sano quien arrastra al otro sino al revés. Aunque os pille al lado o sea más barato, cambiad de restaurante de referencia por uno un poco más sano. O explorad esa otra parte de la carta que incluye pescados, verduras, cosas a la plancha, los tartares, los sushis… En fin, que hay vida más allá de esa apetitosa pizza.

2. Hay vida fuera del restaurante. También os podéis plantear no comenzar todas vuestras citas o planes juntos con una cena. ¿Habéis contemplado ir al cine, quedar con más gente, hacer deporte, visitar exposiciones, ir de compras, pasear…? El mundo es muy grande más allá de la puerta de vuestro italiano preferido.

3. Cuidado con el alcohol. Tomar una copa puede resultar divertido y agradable pero abusar del alcohol es todo perjuicios para vuestra relación. Beber de más no solo resulta  fatal para vuestra vida sexual sino que proporciona una ingente cantidad de calorías vacías que, con el tiempo, se traducen en kilos de más. En la moderación está el equilibrio.

4. El sofá, esa perdición. Es tan cómodo y envolvente, cabéis los dos perfectamente y os podéis pasar allí todo el fin de semana sin apenas moveros porque no necesitáis nada más. Pues craso error. Explorad otros mundos fuera del salón e, incluso, fuera de casa. De verdad, os beneficiará física y mentalmente.

5. La pareja que hace deporte unida… Y uno de esos mundos es el del deporte. Sabías que hacer ejercicio puede mejorar, y notablemente tu vida sexual? Sí, está comprobado pero, si encima lo haces en pareja, podéis pasar más tiempo juntos.

6. El acomodamiento, ese enemigo. ”Total, como le veo todos los días…”. Mala filosofía de vida para mantener la llama de la pareja y, de paso, el peso. Que esa comodidad no os lleve a descuidaros y a no valorar un aspecto físico sexy para el otro. Puede que llevéis mucho tiempo juntos pero la satisfacción de desear y sentirse deseado nunca debe morir.

7. Planead las comidas en casa. Vale, no es la actividad más divertida para hacer en pareja pero no os llevará muchísimo tiempo y, si vivís juntos, os ayudará a ahorrar cada mes y comeréis más sano. Organizad los menús de la semana para hacer la compra y que siempre haya algo en la despensa que os permita no tirar de comida rápida o a domicilio.

8. No os toméis a mal el no. Quizá vuestro caso es más sencillo: uno de los dos cocina de maravilla y no hay manera de parar de comer los manjares que prepara. “¿Quieres un poco más?”. Un no por respuesta sería un auténtico drama… O no, porque no hace falta comer tanto. La fidelidad y el cariño no se demuestran atracándonos de comer, si no te apetece un plato más, simplemente di no.

9. Piensa  también en la salud. Es esencial para el funcionamiento de una pareja que perdure la atracción física. El sobrepeso puede que no sea la forma más adecuada de mantener encendida esa llama pero, además, hay que valorar también cómo afecta a la salud. Las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, la presión arterial alta, los trastornos en el sueño o los cálculos biliares -trastornos vinculados directamente con los kilos de más- tampoco son nada sexy. El amor debe ser saludable.

10. Y no te olvides del sexo.Conoces los beneficios del Coregasm, una manera de convertir las relaciones sexuales en una sesión de training sin sacrificar el principal objetivo: disfrutar. Una sesión de sexo ‘normal’, de unos 20 minutos, no es exactamente un training (no quemas más de 100 calorías), pero si te esfuerzas un poquito y aumentas la frecuencia, los beneficios para tu vida de pareja serán incontables. No solo ganaréis en intimidad sino que, esta vez sí, practicaréis sexsport.

 

fuente: glamour

El deporte activa las ganas de sexo

Cuando una persona, hombre o mujer, practica ejercicio físico varias veces a la semana, o incluso todos los días, se dice que tiene un cuerpo más preparado, y se siente mejor físicamente porque está en forma. Lo que quizás no sabes es que el deporte activa las ganas de tener sexo con la otra persona, algo que viene de la mano con estar en forma y te explicamos por qué:

  • Cuando haces ejercicio físico te cansas, sí, y por consiguiente no deberías tener demasiadas ganas de practicar sexo. Sin embargo lo cierto es que sí se tienen más porque cuando sales del gimnasio tu cuerpo “arde”, estás eufórico porque has hecho ejercicio y estás caliente, con lo cual el sexo se toma como una forma de apagar ese fuego que se tiene (a pesar de que se dura mucho más).
  • También el ejercicio te sirve para eliminar el estrés y los problemas. Es como si tu cuerpo se quitara esos problemas con el sudor y luego quedas más relajada lo cual, a la hora de mantener relaciones sexuales, te permite disfrutar más de ellas y llegar al orgasmo más fácilmente, incluso hacerlo múltiple.
  • Por último, decirte que, al tener un cuerpo más escultural, ¿no crees que la simple seducción y el hecho de que te miren con deseo hará que quieras más y más sexo? O negarlo y provocar un roce picante entre los dos.

El deporte es bueno, no solo para la salud física, también para la salud sexual, así que seguro ahora empiezas a cuidarte más para mantener una mayor actividad sexual en ti.