Orgullo Gay, una celebración con mucha historia

Comienzan las Fiestas de Orgullo Gay en Madrid y la ciudad se ha teñido con los colores del arco iris. Marchas, conciertos, carrozas inundan las principales arterias de la ciudad entre el 1 y el 5 de julio pero no será hasta la tarde del 4 cuando se podrá vivir la gran manifestación en pro del colectivo LGBT. Se estima que alrededor de 2,5 millones de personas llegarán a la capital de España con un lema común ¡Identidad sexual y tolerancia! 

Hay quienes aún viviendo en el siglo XXI se siguen llevando las manos a la cabeza ante la exposición y alardeo de conductas sexuales diferentes a lo “normal” pero, ¿qué es lo normal?

Las primeras referencias que se tienen en la historia sobre el Orgullo Gay son más antiguas que el nacimiento de Cristo pero no fue hasta finales de los años 60 del siglo XX, y como resultado de los disturbios de Stonewall en Nueva York, cuando por fin gais, lesbianas, bisexuales y transexuales salieron a la calle para reivindicar sus derechos y dejar de ser perseguidos por una sociedad que imponía cánones ”normales” con conductas anormales.

Londres, Ámsterdam, París o Barcelona son otros lugares del mundo donde también se celebra esta fiesta por la libertad y contra la discriminación sexual. Esto no ha sido de la misma manera siempre. Como diría la canción de Sabina, ”pongamos que hablo de Madrid”…

Años 70, la bandera bicolor

Y tan en bicolor ya que la televisión sólo emitía imágenes en blanco y negro sobre el comienzo del activismo gay en Barcelona. La primera manifestación que se produjo en España tomó las calles de la ciudad condal el 28 de junio de 1977, fecha que pasaría al calendario como el comienzo del Orgullo. A pesar de que lesbianas y gays acudieron a la marcha, sus reivindicaciones no llegaron a tener ninguna repercusión social.

Por fin, ¡no somos delincuentes!

En 1978 se firmó al Constitución Española. Este texto derogaba la Ley de Peligrosidad Social despenalizando la homosexualidad pero tuvo que pasar aún una década para que el colectivo saliera de su sombra y viera por fin la claridad.

Poco a poco la cifra de personas que se unen al Día del Orgullo Gay comienza a ser mayor a medida que las reivindicaciones se simultanean en otros lugares del mundo como Nueva York o Londres. En el año 92 algo más de 500 personas salían a las calles de Madrid por sus derechos. Esta semana serán más de dos millones.

Faltaban aún muchos pasos por dar. En el año 1995, el Congreso de los Diputados aprobaba un nuevo Código Penal por el cual se castigaba la discriminación por cuestiones de orientación sexual. Ya no eran delincuentes y tampoco vulnerables. Será por ello que un año más tarde las marchas del Orgullo colonizaban el país desde Sevilla hasta Bilbao.

En Madrid ya eran más de 3000 personas las que luchaban bajo el lema de visibilidad pues a pesar de los logros obtenidos aún eran señalados con el dedo. ¿La diferencia? Esta vez lo harían con la mano en alto pues apareció la primera carroza en las marchas del festejo.

Adiós a la vergüenza

En el año 2000 Madrid estaba a la cabeza de ciudades europeas con más afluencia de visitantes durante las marchas del Orgullo. Carrozas, látex, marineros, cuerpos esculturales, patrocinadores, prensa, conciertos…y sobre todo aperturismo. Adiós a la vergüenza.

Cada año son más las personas que llegan a la capital para disfrutar de una fiesta que todo un país ha logrado hacer suya con compromiso, esfuerzo y muchas veces contra leyes absurdas que pretendían tapar una realidad social. En 2005 llegó el gran avance con la aprobación del matrimonio homosexual.

Normalización, respeto, libertad, son sinónimos de avance pero también son palabras con mucho peso y con las que millones de personas en el mundo se pueden sentir CON MUCHO ORGULLO.

 

 

fuente: gonzoo