Cinco mandamientos imprescindibles para ligar en verano

Es posible que la operación bikini no haya sido tan exitosa como esperabas o que el destino escogido sea menos idílico de lo que imaginaste, pero una cosa es indiscutible: el verano te hará irresistible.

Hemos preguntado Mario Luna, experto en seducción, las pautas básicas para desenvolverse en medio de tantas opciones, humanas y tecnológicas, sin que nos resulten apabullantes.

1. El primer desafío es la competencia. ¿Cómo? Marcando diferencia. Hay una buena noticia: muchas de las actividades y objetivos que toda mujer inteligente suele dejar para el verano son ideales para aumentar su atractivo y la posibilidad de conocer a alguien especial. Por ejemplo, las ganas de estar bien físicamente te habrán llevado a tomarte más en serio tu salud. Aunque la belleza no es siempre salud, la salud sí se traduce en belleza. Es posible que para prepararte de cara al verano hayas asistido a clases de yoga o senderismo, cursos de nutrición o de kite surf… ¿Acaso todo esto no es suficiente para sentirte mucho más sexy? No solo eso. Además, te permitirá conocer personas más interesantes con las que compartirás valores e intereses clave. Hay un montón de actividades veraniegas excelentes para el cuerpo, la mente y las emociones. Si además te llevan a descubrir a tu media naranja, o al menos mandarinas de mayor calidad, darás por bien exprimidas tus vacaciones. Quien de verdad quiera un modo de ligar con un toque de distinción deberá dejar atrás el tradicional resort con pulserita o el apartamento con amigas en zona de ligoteo. Quizás haya que sacrificar la cantidad de opciones para conseguir calidad y afinidad.

2. Distinguir una conquista pasajera de una relación con algún potencial de continuidad. Es un acto necesario y saludable. Recrearte en un encuentro puntual y decorarlo con mil matices está muy bien y convertirá la aventura fugaz y pasional en un momento imborrable en nuestra memoria, pero habrá que tener claro que no puedes esperar demasiado de esa persona. Esa sensualidad veraniega podría jugar en tu contra y hacer que termines viendo una rana divertida o excitante como el príncipe que te acompañará el resto de tu vida. ¡Ojo con ello!

3. El cortejo tiene que ser rápido. Hay que actuar pronto y reducir el tiempo de encontrarse. Existen muchas aplicaciones que aceleran el proceso con espacios virtuales donde dar rienda suelta al deseo, enviar besos y abrazos virtuales o conocer los gustos del usuario. Si se usan, elegir la adecuada es importante, tanto como escoger la terraza o el local donde uno se sentirá más cómodo. Si te mueves con seguridad, te ayudará a brillar y exhibir tu potencial. La aplicación se encarga de hacer esa primera criba, pero el recurso tecnológico es solo un primer paso. No conviene estancarse en la red. No hay tecnología capaz de reemplazar el flirteo a través del tacto, el gusto o el olfato. El móvil seguirá ahí, pero como un juguete erótico más para seducir y caldear el ambiente entre encuentro y encuentro.

4. Practicar sexo seguro. La protección frente a hongos, virus, bacterias y embarazos no deseados es una lección casi de Perogrullo. El escudo emocional aún flojea en muchas mujeres. Hay que ser realista a la hora de formarse expectativas. El “preservativo emocional” es igual de obligado como el de látex. Si eres directora de una sucursal de banco y te lías con tu profe de surf (que vive y sueña con la próxima ola), no debe sorprenderte que lo vuestro no resista “el test del invierno”.

5. ¿Disfrutaste? Genial, pero toca pasar página. O al menos uno debe estar preparado por si la cosa no prospera. Para bien o para mal, siempre quedará la opción del móvil para acortar distancias o crear ese espacio simbólico, seguramente con menos encanto que los momentos vividos durante las vacaciones. Gestionarlo será otro cantar.

 

fuente: yo dona