Historia del cómic erótico: Humor, Lucha y Erotismo

El cómic erótico nace como vía de escape de la sociedad ante la crisis, haciendo uso de las fantasías sexuales como arma de lucha de los movimientos sociales: poner fin a la segregación racial, a los prejuicios contra los gays y lesbianas, a la falta de derechos laborales de las mujeres…

EEUU. Años 30. El crack del 29 y la caída de la Bolsa hacen mella en una sociedad carente de valores. Los dibujos de Tijuana Bibles comienzan a calar en la sociedad estadounidense, permitiendo evadir a las personas de ese mal llamado dinero. Las ilustraciones muestran a personajes tan conocidos como Popeye teniendo sexo explícito, pero pronto hacen su presencia nuevas heroínas encarnadas por mujeres, nacidas de las fantasías más recónditas de los hombres.

Cómics underground

Durante los años 50 se produce el retroceso de los cómics eróticos al promulgarse una ‘ley mordaza’ por la que los dibujantes tuvieron que  asumir un código concreto. A partir de ese momento no se debían mostrar imágenes explícitas sobre sexo, pues provocaban “la seducción de los inocentes”. O lo que es lo mismo, posibles adolescentes convertidos en violadores y asesinos futuros solo por ver dibujos eróticos.

Ya se sabe que quien hizo la ley, hizo la trampa y pronto comenzaron a aparecer aquellos que escapaban de las reglas establecidas. Destaca la figura de Robert Crumb, fundador de los cómics underground. El autor basa sus dibujos en mujeres entradas de peso, de escasa belleza, las cuales mantienen sexo mientras están siendo violadas o maltratadas por hombres de igual estética grotesca.

Pronto hacen aparición mujeres de todos los rincones del mundo que se sienten ofendidas lanzando dardos contra el artista. Sin embargo, Crumb se defiende tras la idea de que en el cómic no hay límites y la fantasía está al servicio de las perversiones sexuales más inauditas.

Con una estética mucho más cuidada y bella encontramos las figuras de Milo Manara, cuyas mujeres de rasgos perfectos y pechos enormes sucumben a los deseos eróticos de hombres que desean diosas. Sus cómics se han llegado a traducir a más de 20 idiomas, hechos que convierten a Manara en el padre del dibujo erótico.

COMIC ERÓTICO MANARA - Reina Pícara

El tercer máximo representante del cómic erótico es el japonés Suehiro Maruo. La violencia, de nuevo contra la mujer, se apodera de cada uno de sus dibujos. Los seres mitológicos, los animales convertidos en hombres, lo erótico y lo grotesco se funden en trazos perfectos. Lo terrorífico para el autor japonés se convierte en bello observando con deseo la imagen de una de sus mujeres siendo penetradas por una oruga.

 

El dibujo reivindicativo

La década de los 70 es considerada como la edad de oro del cómic erótico. Es el turno de mezclar humor y erotismo “Happy Sex” y de reivindicar los derechos de gays, lesbianas, mujeres y personas de color. A partir de este momento se utilizará el sexo como reclamo y protesta del reflejo de la sociedad. Ya en los años 60, colectivos feministas utilizaron este tipo de tiras cómicas para luchar por los derechos de las mujeres.

Wonder Woman irrumpió en el mundo del cómic en diciembre de 1941 en la revista ‘All  Star Comics’. Gracias a esta publicación, creada por William Moulton Marston para DC Comics (factoría de Superman y Batman), Wonder Woman está considerada como la primera gran súper heroína feminista. El cómic trata de una forma crítica un momento en la sociedad estadounidense situado justamente durante la vuelta de todos aquellos maridos que combatieron en la II GM. Ellos vuelven a sus puestos de trabajo y las mujeres retoman las tareas domésticas. Será en los años 50 y 60 cuando Wonder Woman comenzará a  reivindicar, a través de su aspecto de súper heroína, los mismos derechos laborales para hombres y mujeres.

 

Otros temas como el sida o los homosexuales también irrumpieron con fuerza en el mundo del cómic erótico. Destacan los Kake Comics  de Tom Finland, en los que se comienzan a mostrar las primeras imágenes de homosexuales musculados, de cuerpos perfectos, manteniendo relaciones sexuales.

Otros autores como el alemán Ralf König permitieron que cada vez más personas salieran del armario sin miedo en un momento en el que la homosexualidad estaba terriblemente mal vista en la sociedad. Gracias a las relaciones sexuales mantenidas entre sus personajes, se concienciaba sobre el uso del condón como forma de parar esa epidemia que ya en los años 80 asolaba el primer mundo: el VIH.

Hoy en día el cómic erótico sigue siendo un objeto fetiche para aquellos que aman el dibujo y el erotismo. Es difícil pensar que en la era de internet haya personas que aún sigan utilizando el papel para sucumbir a sus deseos más absolutos.

El cómic se diferencia del cine porno en que no existen límites ni prejuicios, la fantasía está al servicio del lector más allá de lo que plasme el artista, el cómic se vende como objeto de culto y está mejor valorado por los intelectuales que el cine porno. Se estima que a diario se venden más de 250.000 cómics eróticos manga. Y es que ya se sabe… siempre el libro fue mejor que la película.

 

 

fuente: gonzoo

Literatura romántico-erótica

A comienzos del verano de 2012 la literatura erótica se puso de moda con la saga de libros 50 sombras, compuesta por tres títulos que encandilaron a muchas y muchos, aunque las críticas que tienen estos libros  son bastante duras en cuanto a lo que se refiere a las relaciones de Amo y sumisa.

A pesar de eso, el libro fue y todavía lo es, uno de los más vendidos. Y tras él han venido muchos más, por ejemplo 30 noches con Olivia, u otro también de temática Amo-sumisa, del que los que practica en BDSM (donde se engloban los roles de Amo/a -sumiso/a) no lo ven con demasiados buenos ojos, La sumisa insumisa.

Esto nos hace ver que ahora mismo está de moda la literatura romántico-erótica, literatura que se caracteriza por tener una historia romántica con tintes eróticos, pero primando lo primero, es decir, la relación de amor que surge entre los protagonistas seguida por unas  relaciones salvajes, diferentes del sexo convencional, para finalizar en un final feliz en la gran mayoría de los casos.

La principal diferencia que existe con la novela romántica es el hecho de relatar las relaciones entre los protagonistas, es decir, no es solo pasar por encima las relaciones íntimas que tienen los protagonistas sino contarlas, relatarlas lo mejor posible para excitar al lector y conseguir que, de alguna forma, también él o ella llegue a un estado de calentura que necesite incluso alivio.