5 tips para convertir tus orgasmos en ¡Ohhhhhrgasmos!

Hay muchos factores que influyen en la intensidad del orgasmo femenino y que hacen que sea más suave o de los que viene con luces y sonido estéreo.  Aquí van algunos tips para ponernos en órbita.

1 ¿Excitada? Cuanto más, mejor

A mayor excitación más probabilidad de tener un orgasmo, y un orgasmo potente además. Todo eso que (mal)llamamos “preliminares” tienen una enorme utilidad (además de ser sexo, con todas las letras, y de proporcionar placer en sí mismos): y es que incrementan la excitación. Poner en práctica fantasías, estimular manualmente el clítoris (tú misma o tu pareja), sexo oral… y en general todo lo que nos resulte excitante es (muy) bienvenido.

2 Atención y concentración para entrar en acción

Hoy en día pocas nos libramos de ser “multitasking”, por ejemplo podemos (y de hecho solemos) ver nuestra serie favorita mientras vemos y comentamos en Instagram el último y minúsculo modelo de la Kardashian. Pero esto de “estar en misa y repicando” para el sexo no vale: porque un placer estratosférico requiere toda nuestra atención. La interferencia de pensamientos nos “sacará de la escena” y hará que placer y excitación desciendan.

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3 Practica a solas

Es tu cuerpo y nadie mejor que tú para saber qué necesita, cuándo y cómo. Además, la masturbación, al ser en solitario, favorece la concentración y evita las distracciones que pueden darse en pareja, con lo que puede hacer que sea más sencillo alcanzar el orgasmo.

4  Pon a tono tus músculos “del amor”

Practica los ejercicios de Kegel (y cualquier tipo de ejercicio en general que tonifique el suelo pélvico: un mayor tono de los músculos de lo que llamamos el suelo pélvico hace que el orgasmo sea más intenso. Y es que durante el orgasmo se produce la contracción de estos músculos, así que a mejor tono, más intensidad de contracción y más placer. Hazte con unas bolas chinas y fortalece tu musculatura íntima.

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5  Mantén una buena autoestima en general, y una buena autoestima sexual en particular

Un estudio (entre otros muchos) realizado por la Universidad de Johns Hopkins  encontró que factores como una buena autoestima y una alta capacidad de empatía correlacionaban con un mayor placer sexual.

Lo mejor de todo es que esto es una dinámica que se retroalimenta (para nuestro placer): hay estudios que determinan que las mujeres que se masturban de manera habitual tienen una mejor autoestima. De manera que cuanto más practiquemos una más mejorará la otra y viceversa… así que manos a la obra.

Toma nota y disfruta!

 

fuente: trendencias

Por qué a tantas mujeres les cuesta llegar al orgasmo

Cada orgasmo de mujer suele llegar acompañado de su propio lenguaje de gemidos, pero esta sonoridad es poco elocuente para los científicos que tratan de resolver la gran incógnita: por qué una de cada cuatro mujeres es incapaz de alcanzar tal placer.

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La Universidad de Santa Bárbara ha prestado atención al placer femenino y ha expuesto en su página web las razones que sus investigadores sospechan que podrían ser causantes de anorgasmia:

  1. La presión que se imponen las mujeres a sí mismas y la frustración que genera la falta de deseo suficiente para conseguir el orgasmo.
  2. Falta de comunicación con la pareja para guiarle y conflictos cotidianos que empañan la libido.
  3. Miedo o pudor ante cualquier ocasión de disfrutar sexualmente.
  4. El estrés y otros sentimientos negativos que, sin querer, inhiben la sensación de placer.
  5. Sólo en casos puntuales, el motivo es un problema médico, como un trastorno cardiovascular, el efecto de un antidepresivo o de otro fármaco o un daño neurológico.

Ya que hay un interés universal, el doctor Francisco Cabello Santamaría, director del Instituto Andaluz de Sexología, propone intensificar aún más la investigación para entender definitivamente la jerga del orgasmo: “Hay que seguir profundizando en los mecanismos cerebrales de la respuesta sexual. Se ha invertido mucho en el comportamiento genital, pero los genitales son como las impresoras. No funcionan si la computadora no da la orden”.

Toma nota de los puntos anteriormente citados y ayúdate de una crema potenciadora del orgasmo femenino o juguete externo que te ofrezca un plus de estimulación! notarás la diferencia!

 

fuente: yodona

Sexo: 6 trucos reales para tener orgasmos múltiples

Cierto. Los hombres tienen muchos menos problemas para alcanzar el orgasmo que las mujeres, y son muchas las que, lamentablemente, se sienten sexualmente insatisfechas. Pero un gran número de afortunadas, cuando llegan, no se conforman con uno.

Los expertos y estudios han recogido los pasos que se deben seguir para que después del primer orgasmo  lleguen unos cuantos más. Toma nota porque no es tan complicado como imaginas.

1. Aléjate del clítoris

 Sí, bien, has memorizado aquello de que es la llave del placer y que es bastante más común que una mujer alcance el orgasmo clitoridiano antes que el vaginal. Pero si queremos multiplicar el placer debemos obviarlo por completo. Más del 53% de las encuestadas aseguraron que no podían soportar cualquier tipo de presión, roce o tocamiento sobre su clítoris después de haber alcanzado el orgasmo número uno.

No es un botón del placer que se active una y otra vez. De hecho, resulta incluso doloroso toquetearlo en exceso, más aún justo después de haber alcanzado el clímax, cuando las contracciones y palpitaciones –recordemos que la sangre se concentra en la zona del mismo modo que ocurre en el pene al ponerse erecto o eyacular– hacen que esté especialmente sensible. Mucho mejor cambiar de estrategia y excitar otras zonas erógenas.

2. No repitas el camino

Tal y como comentan la mayoría de mujeres multiorgásmicas, después de alcanzar el clímax, lo menos aconsejable es tratar de seguir la misma estrategia para que el éxtasis se repita. La clave está en sorprender y si antes nos habíamos, por ejemplo, centrado en excitar los pechos, ha llegado el momento de pasar a las nalgas. Y cómo no, cambiar de postura. “Necesitan algo nuevo para la segunda ronda”. 

3. Céntrate en su labios

No, claramente no hablamos de besos y caricias postcoitales. Conocido como el ‘sándwich del clítoris‘, es la mejor estrategia para conseguir que el primer orgasmo no se quede solo. Consiste en apretar los labios y moverlos. No es el método definitivo, pero un número importante de mujeres aseguró que así consiguen múltiples orgasmos seguidos sin necesidad de un periodo de recuperación.

4. Sigue sus indicaciones

“Lo que averiguamos en estos estudios es que las mujeres que hablan específicamente sobre lo que les gusta o no en la cama tienen ocho veces más probabilidades de ser felices en su relación, y son seis veces más propensas a sentirse sexualmente satisfechas”, relata el experto Rob Perkins. ¿Cómo averiguar qué nos gusta? La respuesta la has escuchado en más de una ocasión: con la masturbación..

 

5. Los años dorados

Como se suele decir, a la vejez viruelas, y en la vida sexual este dicho se cumple más que nunca. Según explica Perkins, un elevado porcentaje de las participantes en el estudio no se dieron cuenta de que podían tener múltiples orgasmos hasta que fueron un poco mayores. El experto cree que esto probablemente se deba a que “han tenido más tiempo para experimentar con sus propias vulvas”. Así, ante el total de mujeres multiorgásmicas –calculan que en torno al 47% de las encuestadas– la tasa de adultas mayores de 40 años es bastante más alta que la de jóvenes de 20.

 

6. Sin relax no hay paraíso

Es importante partir de la base de que conseguir llegar al orgasmo al mismo tiempo que la otra parte es casi tan complicado como que los multiorgasmos se produzcan con la mera excitación del punto G. No es algo mecánico y si ponemos demasiado énfasis en que esto ocurra, aquellas mujeres que no lo consigan pueden terminar por frustrarse, y esto sólo conduce a que se tensen  y sus relaciones sexuales sean menos satisfactorias. Así que chicas, relax y a disfrutar del momento sin presiones ni prisas!

 

 

fuente: el confidencial

Squirting: todo lo que necesitas saber sobre el gran misterio del orgasmo femenino

Está de moda, y no hay más que echar un vistazo a cualquier buscador pornográfico para darse cuenta. La eyaculación femenina se ha convertido en uno de los grandes fetiches de la producción erótica más reciente, y se han intentado dar muchas explicaciones a tal fascinación. Por un lado, parece un equivalente del muy difundido fetiche de la eyaculación masculina, ya un subgénero en sí mismo para algunas productoras que ha sido criticado por el feminismo.

Además, resulta particularmente espectacular, y por ello, las productoras pornográficas se preocupan por exagerarlo incluso hasta el punto de que nadie en su sano juicio puede pensar que en algunos casos, el squirting no es un montaje. Parece para algunos hombres una especie de demostración de que se ha alcanzado el objetivo, como una recompensa al esfuerzo amatorio.

Hasta tal punto ha llegado la moda que el pasado mes de diciembre fue prohibido en Inglaterra junto a otros comportamientos indudablemente violentos como los azotes o las estrangulaciones. El Reglamento de Medios Audiovisuales de 2014 intentaba, con esta orden, proteger a la infancia y restringir aquello que puede ser visto en una pantalla. ¿Qué tiene la eyaculación femenina de problemático, más allá de que pueda resultar desagradable para muchos?

Porque, en realidad, lo que prohibió la junta fue el squirting, y no la eyaculación femenina en sí, dos cosas que, como explica un artículo  publicado en Fusion, se parecen pero no son iguales. Una investigación publicada en el pasado mes de diciembre por el doctor Samuel Salama en el Journal of Sexual Medicine aclaraba que se expelen distintos líquidos en ambos actos, y que en el caso del frecuente squirting del porno, este puede incluir orina. Y registrar actos escatológicos está prohibido por las autoridades inglesas, lo que explica que su inclusión en la lista de actos a erradicar.

De qué hablamos cuando hablamos de eyaculación

La gran pregunta sobre la eyaculación femenina es qué es dicho líquido y cómo se origina. Durante décadas, nadie supo dar una respuesta correcta, y se pensaba que era una sustancia de origen desconocido y semejante al semen. Eso fue hasta hace relativamente poco, cuando se empezó a mantener, debido al espectacular flujo que podía verse en algunas películas pornográficas, que no era más que orina. No estábamos muy desencaminados, como demuestra la reciente investigación del doctor Samuel Salama.

Por una parte, se encuentra aquello que podemos considerar como eyaculación femenina, casi siempre una cantidad ínfima de líquido que se produce en la glándula de Skene –una especie de próstata femenina– cuando algunas mujeres alcanzan el orgasmo. Esta se encuentra al final de la uretra, y también puede servir de lubricante natural durante el acto sexual. El de Salama no es el único estudio que señaló a dicha glándula como la productora de dicho líquido, como el realizado en Italia que señaló que sólo un porcentaje muy pequeño de mujeres disponen de esta próstata masculina que está formada por el tejido que habría formado la próstata en caso de nacer hombres.

Harina de un costal muy diferente es el condenado –o tan anhelado– squirting. Los investigadores no tienen ninguna duda de lo que se trata: de “una gran cantidad de líquido proveniente de la vejiga”. Más claro, agua: como sospechaban mucho, se trata de un fluido muy semejante a la orina. Además, este es expelido de forma tan espectacular como sospechosa. Lo innovador de la investigación recientemente publicada es que se han utilizado ultrasonidos para comprobar de qué manera la vejiga se llena de orina durante la estimulación sexual en algunos casos.

Un mundo lleno de squirters

Hay dos cosas que se encuentran fuera de toda duda. Por un lado, que el número de mujeres que realmente eyaculan grandes cantidades de fluido durante el acto sexual es muy bajo. Por otro, y como consecuencia de lo previo, que la mayor parte de “fuentes del amor”, como las denominan los franceses, son fingidas. Existe todavía un gran desacuerdo sobre el porcentaje exacto de mujeres que eyaculan. Un estudio publicado en 1984 fijaba dicho porcentaje entre el 25 y el 50%.  Otro de 2007 expandía dichas cifras al 10 y el 69%. Un artículo del Journal of Sexual Medicine aportaba su granito de arena con un margen de entre el 10 y el 54%. La cantidad expelida es igualmente muy variable, y como señaló un estudio publicado en International Urology and Nephrology, puede variar entre cantidades imperceptibles y 5 mililitros.

¿Cómo se produce? A veces, se trata simplemente de nacer con dicha capacidad, que producirá la eyaculación de forma natural; en otras, la estimulación puede provocar un aumento en el caudal, como ocurre igualmente en el caso de los hombres. En resumidas cuentas, más mujeres de las que pensamos eyaculan, sólo que no de la manera a la que se han acostumbrado millones de hombres de todo el mundo. Como explica el artículo de Focus, lo que estos ven no es más que un montaje, pero que les satisface en cuanto que, como obliga la visión tradicional del sexo, hace evidente de manera visual el momento del clímax.

Como explica el artículo publicado en Fusion, la demanda en el mercado porno de este tipo de contenido es tan grande que muchas actrices están intentando mejorar su capacidad eyaculatoria, ya sea a través de los ejercicios vaginales o la sobrehidratación. Sin embargo, en muchos casos, no se trata más que de un truco de efectos especiales de igual manera que la sangre borbotea sin parar de un cuello supuestamente cortado en una película de terror. Desde luego, se trata de un efecto excitante para muchos hombres (y mujeres), pero corre el riesgo de convertirse en una obsesión que muy tiene muy poca relación con la realidad.

fuente: el confidencial

Así, sí: 4 consejos para conseguir que ellas tengan un orgasmo

Es complicado determinar el tipo de amante que somos: ¿activos y exploradores o perezosos y comodones? Para muchos hombres el orgasmo femenino se ha convertido casi en un mito, pero no es tan difícil encontrarlo.

Aunque en muchas ocasiones depende más del día, las ganas o el cansancio acumulado que de la mucha o poca idea que tengan sobre cómo moverse en el terreno, es sencillo convertirse en un amante de diez si se tienen en cuenta algunas zonas que no hay que pasarse por alto para conseguir –cuando menos intentar– que ella alcance el orgasmo.

Cada mujer puede responder de forma diferente a los estímulos sobre sus zonas erógenas –muchas más de las que, en general, se tratan de excitar– pero lo importante es conocer dónde encontrarlas hasta averiguar si se está tocando la tecla perfecta.

Si además tiene en cuenta que las horas del día más propensas para practicar sexo también varían entre sexos –aunque hace poco un estudio habló de la hora de comer como el momento ideal  para ambos– y que en el caso de las mujeres la concentración y el poder de la mente juegan un papel bastante importante, tendrás más posibilidades de conseguir que ella alcance el orgasmo y tener relaciones sexuales mucho más placenteras.

En general, las mujeres valoran el esfuerzo y la voluntad de explorar y agradar –sin que parezca que van a perder su turno en una partida del juego Operación, algo de seguridad también se agradece–, pero no está de más que conozcas las cuatro consejos que pueden conducirte a llevarla clímax.

 

1. Llamando al clítoris: cómo encontrar el famoso botón del on

Como explica Valentine Njoroge en All Africa, “si no sabes dónde está el botón, no desesperes”. Incluso hay muchas mujeres que desconocen exactamente cómo estimular y acariciar la zona erógena más famosa. Quién sabe si explorando en equipo os encontráis con el denominado “botón” que inicia la partida.
Poniendo el dedo entre los labios vaginales y deslizándolo hacia abajo, hacia la zona de la entrada de la vagina, se siente un pequeño bultito que, de estar estimulando correctamente, percibirás cómo se pone duro. Acarícialo suavemente alrededor con la yema del dedo encontrando el ritmo y la fricción que le guste a ella. Es importante escucharos y hablar para que ella te indique si no se te ha ido de las manos –nunca mejor dicho– y estás acariciando donde le gusta.

 

También puedes agenciarte de una crema orgásmica o estimuladora de clítoris, destacamos Valkiria de Nuei que hará que tu riego sanguíneo se active y que tu clítoris este mucho más receptivo.

2. El periné o perineo: zona erógena común que debes (debéis) explorar

Más conocido por dar nombre a la zona erógena masculina más rehuida por muchos hombres, también resulta excitante y placentera para ellas. Se encuentra entre el ano y los geniales y es una zona en la que confluyen numerosas terminaciones nerviosas, por lo que acariciarlo y tocarlo puede despertar sensaciones excitantes y sorprendentes.

La zona del ano puede conducir al orgasmo si se comienza excitando el periné y se va poco a poco hacia el esfínter, donde se acumulan las terminaciones nerviosas que producen una mayor excitación.

Eso sí, igual que en el caso de ellos, ten en cuenta que no a todas las mujeres les gustan los juegos por estas zonas.

Un buen lubricante, sobretodo de base silicona te ayudará a masajear y estimular suavemente la zona.

3. El punto U: por qué excitar la zona de la uretra

Este punto erógeno femenino se encuentra en la uretra, entre los labios mayores del clítoris y el inicio de la vagina. Se trata de una zona que está rodeada por tejido eréctil por lo que acariciarlo por encima o por debajo suavemente puede conducir a la mujer al orgasmo.

No es demasiado común excitar esta zona pero, de hacerlo bien, sin que la sensación de micción distraiga la atención de ella y se consiga excitarlo a la par que se trabajan otras zonas erógenas, puede conseguirse un placer mucho más completo. Como explica Njoroge “en Uganda se les enseña a los hombres cómo acariciarlo suavemente con la punta de sus penes” para estimularlas.

 

4. Conoce y encuentra el punto A: el epicentro del placer

Aunque no se le tiene demasiado en cuenta, es otro punto erógeno femenino que se encuentra entre el Punto G y el cuello de del útero, cerca del fórnix anterior. “Al igual que un terremoto, una mujer tiene un epicentro”, comenta Njoroge. Se le considera el equivalente a la próstata masculina y se halla entre el final del conducto vaginal y el cuello uterino.

Si se estimula sin cuidado, puede conducir a contracciones vaginales violentas por lo que se recomienda hacerlo con suavidad acariciando con el dedo la pared vaginal anterior –la parte delantera– arqueándolo en forma de gancho.   Ayúdate de algún juguete con curvatura para acceder con más facilidad.

 

Has tomado nota de todo? Pues ahora a ponerlo en práctica!

 

 

fuente: el confidencial

 

Los cuatro motivos por los que las mujeres fingen el orgasmo

Una investigación científica realizada sobre 481 mujeres heterosexuales y publicada en la revista especializada Archives of Sexual Behaviour ha concluido que cuando una mujer finge un orgasmo durante la práctica del sexo en la gran mayoría de los casos lo hace por cuatro motivos básicos.

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En primer lugar se encontraría el “altruismo”: es decir, el deseo de hacer sentir bien y no herir los sentimientos de su pareja en la cama.

En segundo lugar se encontrarían los “miedos e inseguridades” relacionados con experiencias negativas en la cama.

En tercera posición estaría el deseo de autoexcitarse.

El cuarto y último motivo para fingir el orgasmo buscaría, directamente, terminar con el coito haciendo creer a la pareja que la mujer ya ha llegado al clímax.

El estudio también preguntó a las mujeres por qué fingen el orgasmo cuando se les está practicando sexo oral. En este caso, los tres primeros motivos principales serían idénticos a los mencionados anteriormente, pero en cuarto lugar se encontraría el miedo a posibles disfunciones sexuales.

 

Vosotras también lo hacéis? son vuestros motivos distintos a los anteriormente mencionados?
fuente: la vanguardia

El orgasmo femenino

Todas sabemos lo que es el orgasmo masculino y que éste llega de muchas formas diferentes. Pero hay ocasiones en que el orgasmo femenino, que también puede darse, en algunas mujeres puede tardar más en darse  y eso hace que no disfrutes tanto como tu pareja pero, ¿sabes que un orgasmo puede conseguirse?

El orgasmo es algo así como “arder”, es un placer intenso que se siente en todo el cuerpo y se produce con la excitación está al máximo. Normalmente esto suele ocurrir cuando se estimula la zona del clítoris y la vagina y, dependiendo de que la mujer sea clitoriana o vaginal, es decir, que se excite más con el clítoris o con la vagina, potenciarlo o no.

Una de las diferencias que hay con el orgasmo masculino es que el femenino puede producirse en cascada, es decir, que no se queda solo en uno, puedes provocar a tu pareja varios a la vez simplemente sin dejar de estimular la zona mientras está teniendo el primer orgasmo. La mayoría de las mujeres, en esa situación, rompen en un segundo orgasmo y pueden tener más siempre que se les estimule aunque hay que tener cuidado porque el corazón sufre en esos periodos cuando es demasiado ya.

Si quieres sentir lo que se siente con un orgasmo tu órgano es el clítoris. Con él, al ser tan sensible, conseguirás llegar a uno con solo tocarlo y estimularlo aunque puedes utilizar otros juguetes como un vibrador o una bala vibradora que te ayude a ir más rápido. Que no te asuste si te dan ganas de orinar, es algo normal y no tiene por qué ser orina de verdad, es algo llamado eyaculación femenina.