Sexo para acabar con la depresión otoñal

¿Qué hay de la temible depresión otoñal? Hay muchos datos que dicen que si algo nos puede salvar del hastío de esta estación es la práctica sexual! Genial, no?

Tres de cada cinco españoles se apuntan cada año a tal desafío y viven el cambio de estación con más fogosidad que en ningún otro momento. Son gajes de la naturaleza y ya sea por el fresquito otoñal, que se presta al achuchón, o por cuestiones hormonales, el otoño nos vuelve más zalameros y juguetones con la pareja.

El otoño se caracteriza por esta chispa sexual y las parejas disfrutan de un momento muy dulce cuando vuelven a la rutina después del período vacacional. “Hay mayor disponibilidad para esos momentos íntimos y cercanos”. También los usuarios de Facebook pueden comprobar cómo en los perfiles aumenta el número de amigos que marcan en su estado “en una relación” o “comprometido”.

Al preguntar a la psicóloga Concha Etiens Cruzado las razones de esta efervescencia sexual, aporta varias y las acredita con diferentes investigaciones y también desde su experiencia clínica:

  1. Entre octubre y noviembre aumentan los niveles de testosterona, según la Asociación Española de Andrología. Esto significa que despierta el instinto de apareamiento y el deseo sexual es mayor. Hombre y mujer se lanzan a la búsqueda de pareja y de relaciones. En el varón se produce un mayor flujo sanguíneo hacia el pene, por lo que las erecciones son más prolongadas.
  2. Los hombres consideran que todas las mujeres son más atractivas en los climas fríos.
  3. Las parejas estrechan vínculos debido a la vuelta a la rutina y la bajada progresiva de la temperatura. El ser humano se vuelve más cálido y generoso en sus relaciones.
  4. Puesto que la concentración de espermatozoides es más alta que en verano, es la época propicia para la reproducción. Las posibilidades de fecundación son más altas, de acuerdo con un estudio de Division of Reproductive Healt Center. Nuestros antepasados relacionaban el fin de la cosecha con una mayor frecuencia en sus relaciones sexuales.
  5. El otoño trae consigo una cesta cargada de alimentos excelentes para nuestra sexualidad. Las nueces, las castañas y los tomates son algunos de esos alimentos energizantes y con propiedades afrodisíacas. Una investigación de Smell &Taste Treatmentand Research Foundation reveló que el olor de la calabaza y de los buñuelos, propios de otoño, incrementan un 20% el flujo sanguíneo hacia el pene. La razón podría estar en la conexión tan estrecha entre el bulbo olfativo y el centro del placer del cerebro.
  6. Si el verano es la estación de las rupturas, el otoño propicia la unión. Hay mayor número de solteros disponibles que, animados por esa conjunción de factores climatológicos y hormonales, inician una nueva relación. Los investigadores Jackson Gorham y Andrew T. Fiore, expertos en Comunicación Social, hicieron un seguimiento en Facebook y la conclusión fue rotunda: en otoño aumentan los romances con la misma fuerza que durante los días previos a la fiesta de San Valentín.

Y para cuando llegue el invierno con sus temperaturas extremas, que nos pille precavidos! Con buenos frutos para estimular el apetito sexual y evitar desajustes en nuestro organismo; picardía contra la melancolía; un buen puñado de orgasmos que liberen oxitocina en cantidades suficientes para sentirnos amorosos; y acopio de arrumacos para que pase desapercibida la caída de la temperatura.

 

 

fuente:yo dona