Dogging o cancaneo: práctica sexual solo para atrevidos

QUÉ ES EL DOGGING O CANCANEO

La práctica sexual del Dogging se cree que proviene del Reino Unido, donde los dueños de algunos perros salían a pasear a altas horas de la noche y aprovechaban la soledad de las calles y los parques para tener relaciones sexuales en espacios públicos. Estas relaciones eran consentidas en ambas partes  y además las personas que las estaban practicando decidían si querían ser vistos o no. Aquellos que no tenían problemas en exponerse a las miradas de los curiosos también les dejaban formar parte de la práctica sexual si querían en el mismo parque.

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Actualmente se cree que esta práctica sexual ha llegado también a nuestro país y que se realiza en grandes ciudades. Sin embargo, el modo de practicarlo es distinto, ya que se conoce aquí como el Cancaneo porque se realiza normalmente dentro de un coche, no en los parques o al aire libre, y una de las posturas más populares en este lugar es la del can. No obstante, son muchas  otras las posturas que realizan las personas que tienen sexo en el coche y que deberías conocer si quieres hacer esta experiencia mucho más placentera.

No obstante, aquellos que realicen el Cancaneo deben tener en cuenta que es una práctica sexual que se realiza originalmente con personas desconocidas, es decir, encuentros fugaces entre dos personas que van por la calle y conocen el código del Dogging en el Reino Unido o del Cancaneo en nuestro país. Ambas acceden a tener relaciones sexuales voluntariamente dentro de un coche o en un parque y pueden decidir si quieren ser vistos o no.

Tanto la intimidad como si quieren volver a encontrarse con la otra persona es algo totalmente personal, pero la práctica sexual es conocida como un encuentro que no da pie a una segunda cita, algo fugaz y casual, divertido para aquellos que disfrutan realizando este tipo de prácticas sexuales. En cuanto a la intimidad, como en el Dogging, ambos pueden escoger si quieren tapar las ventanas del coche para que no puedan tener mirones tras ellos o bien pueden decidir no taparlas para que los demás puedan mirar. Esta práctica sexual invita a que terceras personas puedan ver este sexo expuesto y además, quienes lo deseen, pueden dejar que los demás les toquen o incluso se unan a la misma práctica sexual al aire libre.

FACTORES A TENER EN CUENTA

Sin embargo, debemos tener en cuenta muchos factores antes de realizar el Dogging o Cancaneo. Si tenemos relaciones sexuales con desconocidos deben ser siempre protegidas, ya que podrías contagiarte de alguna enfermedad muy peligrosa y arrepentirte durante el resto de tu vida o durante mucho tiempo. Además el peligro que conlleva tener relaciones sexuales  con un desconocido es que puedes tener la suerte de que sea alguien que solamente quiere pasar un buen rato como tú o una persona que pueda hacerte daño o que no sea compatible con tu personalidad y no respete tus deseos.

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También debes tener en cuenta que son relaciones sexuales que se realizan al aire libre, una práctica que no es legal en muchos países, por lo que lo más aconsejable es que reservaras el sexo a la intimidad de tu hogar, de lo contrario podrías tener que hacer frente a algunos problemas que seguramente no hubieses deseado.

 

fuente: bekia

Prácticas sexuales que tu chico no se atreve a pedirte

La comunicación es un aspecto muy importante de la pareja y la ausencia de ella es una de las causas de frustración dentro de una relación, y más si se trata del terreno sexual. A la hora de tener sexo, los gustos de cada persona son muy dispares y resulta muy difícil concretar a nivel global qué cosas suelen gustar más en la cama.

Sea como sea, sí hay una serie de prácticas que, generalmente, suelen responder a los deseos de la mayoría de la población mundial. Nuestra Reina te desvela qué cinco fantasías son con las que los hombres sueñan más.

 

VER MASTURBARSE A SU PAREJA

Muchísimos hombres tienen la fantasía de ver sus respectivas parejas tocarse así mismas. Por norma general, cualquier varón responde muy bien a los estímulos visuales y nada hará que se excite más que ver a su pareja masturbarse. En caso de que esto pase, el hombre también agradecerá que su pareja lo haga mirándole a los ojos y siendo muy expresivo/a.

Pedir esta práctica puede resultar raro o incómodo pero nada más lejos de la realidad. El sexo está para disfrutar y en este terreno todo vale siempre y cuando sea consentido. Pedirlo directamente no debería de ser un problema pero si tanto tu pareja como tú sois personas bastante vergonzosas, podéis aprovechar la hora de la verdad para entrar en situación.

Si además utilizas algún juguete sexual el resultado ya será la bomba.

 

SEXO ANAL

En las relaciones heterosexuales el  sexo anal suele ser un tema evitado. Existiendo la penetración vaginal, muchas mujeres obvian o rechazan cualquier intento por probar dicha práctica por miedo a que sea algo bastante dolorosa o por puro pudor.

Muchos hombres fantasean con esto, en mayor medida, porque es algo que se sale de la norma y porque supondría una experiencia nueva para sentir. Tanto tú como tu pareja debéis tener en cuenta que no hay nada malo en practicar sexo anal siempre y cuando se lleven a cabo una serie de precauciones.

Pedir esta práctica no debe de ser un problema siempre y cuando se haga con tacto y entendiendo a la otra persona. Investigad y plantearos las diferentes posibilidades. Con el uso de lubricantes específicos y con mucho cuidado y paciencia, la penetración anal puede llegar a resultar una experiencia llena de placer y no hacer nada de daño. ¡La paciencia y ayudarte de algún juguete para empezar a dilatar son  es la clave del éxito!

HACER UN TRÍO

Quizá un trío sea una de las fantasías más recurrentes que a un hombre le pueda apetecer. Convencer para llevarlo a cabo no siempre será fácil pero, como todo, una buena comunicación y el saber cómo llevar el tema, ayudará mucho. Compartir cama con tu pareja y otra persona, sea desconocida o no, es algo con lo que muchos sueñan.

Sin embargo, no todas las parejas están dispuestas a pasar por ahí. Los celos, los complejos o las inseguridades dificultan que una persona acceda a compartir, aunque sea en el terreno sexual, a quien ama. Aún así, si las tres razones de antes son las causas de la negativa de su pareja, lo recomendable es hablarlo y hacerle ver a la otra persona que no hay motivos para no poder disfrutar de una experiencia sexual así. Déjale claro a tu pareja que el sexo y el amor son cosas totalmente diferentes y que, pase lo que pase, a quien querrás es a ella y no a otra persona con quien compartáis esporádicamente alguna experiencia.

HACERLO EN UN SITIO PÚBLICO

El miedo a ser descubiertos puede llegar a excitar y dar mucho placer a una gran mayoría de gente. Los sitios públicos no suelen ser el escenario más idóneo para mantener relaciones sexuales pero, de vez en cuando, suelen dar una cierta chispa a la relación. Baños públicos, parques o un portal de un edificio suelen ser los emplazamientos que más propician un encuentro sexual.

Si sueñas con vivir una experiencia de este tipo pero a tu pareja no le hace mucha gracia la idea, recuerda, planteárselo tranquilamente y no forzar las cosas será lo que te ayude. Además, siempre se puede recurrir a la opción de intentar convencer a tu pareja en el momento en el que estés fuera de casa. Un intenso pero pequeño roce, unas miradas furtivas o alguna que otra frase pasional podrían convencer hasta al más vergonzoso para desinhibirse.

USAR DISFRACES

Jugar a ser otra persona nunca viene mal. La fantasía más recurrente de un hombre suele ser el cambio de rol dentro del encuentro sexual. En el caso de una relación heterosexual, al varón puede llegar a excitarle enormemente que su pareja se vista de una determinada forma y actúe en consecuencia.

Enfermera y paciente, stripper y observador ,alumna y profesor… son cientos de posibilidades que existen y que mayor placer pueden llegar a dar a un hombre. Además, los disfraces eróticos suponen también una liberación sexual y de la imaginación que ayudan a que el sexo sea satisfactorio.

El uso de tacones, medias de rejilla o ropa de interior muy sexy pueden servir para introducirse en esta práctica que, aparte de placer, brindará a la pareja mucha diversión y confianza.

 

Te animas?