El condón femenino

Seguro que cuando oyes hablar del condón, también llamado preservativo, piensas en el condón masculino, el que se colocan ellos en su miembro para penetrar a la mujer y prevenir así de enfermedades de transmisión sexual, sobre todo cuando no se tiene pareja, o bien para prevenir de embarazos cuando no se quieren tener más hijos.

Sin embargo, lo que a lo mejor no sabes, o no has visto, es que también para las mujeres hay un condón femenino, más grande y extraño una vez que lo ves, pero efectivo cuando sabes cómo ponértelo.

El condón femenino

El condón femenino también es llamado condón vaginal y es una funda, como el masculino, que se pone en las paredes de la vagina con un tiempo limitado, no como el masculino, de solo unos minutos, sino de horas ya que se puede poner hasta 8 horas seguidas.

Este condón es más sencillo de poner porque no queda ajustado, al contrario, la humedad y temperatura de la vagina es lo que hace que se adhiera y, según dice, no se nota siquiera, pero sí te puede proteger como el condón masculino.

El primero que apareció fue en 1992 en Inglaterra y Estados Unidos y poco a poco se fue comercializando en otros países aunque lo cierto es que no está tan extendido como el condón masculino.

Hoy día este tipo de condones son muy efectivos porque pueden proteger, no solo a la mujer, sino también al hombre. Lo único es que la colocación suele ser complicada.