El sexo: la mejor medicina para casi todo

Además del placer, el sexo es una gran medicina. Cuando mantenemos relaciones sexuales se produce una auténtica descarga química que, entre otros beneficios, aumenta nuestra esperanza de vida. Esto se debe a la secreción de proteína deshidorepiandrosterona (DHEA), que ayuda a prevenir la depresión, problemas cardiovasculares y degenerativos. Pero hay más.

1.- Se ha demostrado que practicar sexo con regularidad refuerza el sistema inmunológico, ya que le obligamos a generar más anticuerpos.

2.- Durante el orgasmo se liberan estrógenos, una hormona que ayuda a que la piel y el cabello luzcan mejor, ya que induce a la síntesis de colágeno.

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3.- Mantener una vida sexual activa en la menopausia es clave, ya que previene la atrofia vaginal. También es un gran entrenamiento para el suelo pélvico que ayuda a evitar la incontinencia urinaria.

4.- Según la Universidad Estatal de Nueva Jersey (EE.UU), el orgasmo libera hormonas que ayudan a bloquear el dolor. Además, la estimulación vaginal ayuda a las mujeres a bloquear el dolor de espalda, el menstrual o el dolor de cabeza.

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5.- Es un poderoso ansiolítico contra el estrés. Nos relaja y aumenta la secreción de dopamina. Además, después del orgasmo, se libera prolactina, responsable de la somnolencia y la relajación: dormiremos mucho mejor.

6.- Nos mantiene en forma. En una relación sexual quemamos de media 5 calorías por minuto y ejercitamos varios músculos del cuerpo.

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Has tomado nota de todos los beneficios?

 

fuente: womenshealth

Demasiado sexo puede hacerte infeliz?

Tras la presentación de un nuevo medicamento que ayuda a las mujeres a potenciar su actividad sexual —tal y como hace la viagra en los hombres— han salido a la luz estudios que demuestran que demasiado sexo puede destruir la felicidad de una pareja.

Dicen que practicar demasiado sexo puede hacer infeliz a una persona. La idea se plasma en un estudio realizado por la Univerisas Carnellie Mellon, en Pittsburgh, donde sus científicos han comprobado que doblar la actividad sexual de un grupo de matrimonios no les ha traído más que desgracias. Es conveniente matizar que los resultados negativos provenían de parejas en las que uno de los dos se veía obligado por el otro a mantener relaciones sexuales.

Sin duda, un dato revelador. A pesar de ello, siguen apareciendo en el mercado multitud de medicamentos con los que potenciar la actividad sexual. La reina de todas ellas es la viagra, que saltó a la fama como la gran solución a la disfunción eréctil. Después de Levitra y Cialis, ahora lo último es una pastilla tipo viagra pero para mujeres: la finalidad es poner ‘erecto’ el clítoris. Aún no ha hecho su aparición en el mercado, pero la FDA  (panel de asesores de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU)respalda su comercialización.

Antes de la química, la psicología

Conocido como flibanserina, su objetivo es incrementar el deseo sexual en las mujeres a través de la modificación de tres sustancias químicas del cuerpo: aquellas que son clave para tener ganas de tener relaciones sexuales. La gran pregunta es: ¿está bien manipular la química del cuerpo antes de pasar por otro tipo de tratamientos? En nuestra opinión, en lo relativo al sexo, todo está en la cabeza. La medicina avanza y siempre es bueno saber que algo más allá de la terapia puede ayudar a practicar un sexo de manera sana y feliz, pero ¡no nos saltemos el primer paso!

Es importante destacar que todos estos fármacos están sujetos a prescripción médica. Internet se ha convertido en el mercado ilegal de este tipo de sustancias, pero no es para nada recomendable.

Habla con tu pareja

La comunicación con la pareja es la base para solventar problemas sexuales. En algunos casos, una depresión o un cambio vital provocan la pérdida de la libido. Exteriorizar los sentimientos ayuda a paliar los problemas. La terapia de pareja con un sexólogo es otro recurso antes de empezar a ingerir sustancias químicas.

Como veis, el sexo es bueno pero siempre y cuando se tengan ganas,. Ganas las de verdad, de las que no hace falta más que un roce para que la situación se ponga bien caliente. Más sexo no es más felicidad. Solo nos hará felices el sexo verdadero.

 

fuente: gonzoo

Los ritos sexuales más extraños del mundo

Iniciarse en el sexo es todo un ritual. Si en occidente parecemos complicados con eso de la “edad del pavo”, espera a ver el resto de costumbres que pueblan el mundo: desde llevar tapada la cara durante cuatro años hasta dormir en auténticos hormigueros.

Un gorro para la pubertad

La llegada de la pubertad es uno de los momentos más importantes del ser humano. Pero, ¿te imaginas que durante toda tu adolescencia, como símbolo de desarrollo sexual, tu familia te obliga a llevar un gorro de palmas que te cubra media cara? En Occidente, puede parecer humillante, pero para la tribu colombiana de los u´wa  es todo un honor. Este ritual cuenta con más de 3.000 años de antigüedad y los jóvenes pasan casi un lustro con este gorro-máscara en la cabeza.

Una cama nido para la noche de bodas

La cama es para la mayoría de los mortales el lugar preferido donde mantener relaciones sexuales. Para los miembros de la etnia Nuba, también. En la noche de bodas, los habitantes de esta zona meridional de Sudán utilizan la cama (además de para dormir) parar tener encuentros fogosos con sus parejas. Eso sí, hace falta estar muy delgado y ágil, ya que para acceder al lecho es necesario acceder por unos orificios en la pared de 35 centímetros de diámetro.

La fricción, germen del calor sexual

En Nueva Guinea, en la tribu de los mehdi, las parejas se desnudan y comienzan a frotar su cuerpo poco a poco. Al final, con el ambiente caldeado, las ganas de tener relaciones son enormes. Otra peculiaridad es que lo hacen sobre el suelo cubierto con caña de azúcar.

Las orgías de insultos

A quién no le gusta que le digan guarradas en pleno éxtasis sexual? Los Kalash, que viven en una región al norte de Pakistán, utilizan el insulto en sus orgías sexuales. Lo hacen al llegar el solsticio de invierno, en la fiesta de los ‘chaumos’, en la que para exaltar el amor entre las parejas se dedican todo tipo de obscenidades e insultos. Hay que añadir que el vino no falta en estas celebraciones. Según los kalash, el ”lenguaje del pene” sirve para apretar lazos y regenerar fuerzas vitales.

Danzar para ocultar los gemidos

Lo de bailar para seducir es algo común en muchas civilizaciones, pero en el estado de Madya Pradesh, al noroeste de la India, los jóvenes muria se inician en el arte amatorio a través de hombres y mujeres más mayores que ellos. El encuentro se produce en una choza comun al que recibe el nombre de “ghotul”. Antes de practicar sexo, los adolescentes bailan. ¿El motivo? Disimular y ocultar con sonido los ruidos y gemidos provocados por el acto sexual. Así, disfrutan de sus primeras veces con total discreción y libertad.

Escarificaciones sexuales

Voy a acabar con una etnia que por el nombre es la que más me gusta. Los saras, originarios de Chad, también bailan como parte del ritual del sexo pero de una forma muy original y un tanto sanguinaria. A las mujeres, antes de comenzar, se les realiza una incisión en el vientre en la que se vierte ceniza para que quede como un tatuaje. A pesar de lo descabellado de la situación, para ellas también forma parte del ritual estético del sexo.

 

fuente: gonzoo

¿Y tú qué prefieres: dormir o practicar sexo?

Dormir es un placer. Cada vez que una persona lo hace, elimina los residuos celulares de su cerebro, consolida su memoria, descansa, libera adrenalina y regula los biorritmos. Un ser humano pasa más de un 60% de su vida durmiendo (algunos más que otros, claro), mientras el resto del tiempo lo destina a trabajar, hacer deporte, actividades de ocio y, por supuesto, al sexo.

A veces, las relaciones sexuales son clave para poder “pillar el sueño” pero al parecer suele afectar como somnífero más en los hombre que en las mujeres. Un proyecto llevado a cabo por The Science Health and Environmental Reporting Progam (SHERP) en la Universidad de Nueva York asegura que tras la eyaculación los hombres liberan norepinefrina, serotonina, oxitocina y otras hormonas y sustancias químicas que generan una sensación de bienestar que, a su vez, provoca sueño.

Dormir frente a sexo y tecnología

Científicos como el francés Sergé Stoléru consideran que tras el orgasmo, el cerebro del hombre desconecta de la realidad, es decir, la corteza cerebral que se encarga del pensamiento consciente se apaga tras el placer de la eyaculación. Sin embargo, según el estudio, el caso de las mujeres es mucho más ‘enrevesado’ y afecta a cuestiones psíquicas y físicas.

Al parecer, las mujeres anteponen dormir a practicar sexo y también a la tecnología. Ellas prefieren descansar para lidiar con el día siguiente, sobre todo si tienen que hacer frente a un trabajo o una familia. Según este mismo estudio, ellas encuentran un placer muy parecido entre dormir y tener relaciones.

Sin embargo, lo que sí es cierto es que la pérdida del deseo es común en ambos sexos y requiere un compromiso por parte de la otra persona para no dejar caer la relación en picado. Hablar el uno con el otro, conocer sus retos y expectativas sexuales y, sobre todo, saber buscar el momento adecuado son las piezas clave para disfrutar del sexo.

 

Entonces dormimos o practicamos sexo  ;-) ??

 

 

 

fuente: gonzoo

La mejor hora para tener sexo (y la más propicia para ser infiel)

Llega la hora de la comida y solo piensan en tener sexo. Se ven todos los días, se gustan, pero ninguno de los dos tiene el coraje de dar el primer paso. Ni aunque se sientan cerca son capaces de dirigirse una palabra, solo miradas furtivas, en busca de algún roce o aproximación. Esta es la historia divertida contada por Danny Sagra en la película  ” A Lunch Break Romance” que está dando mucho de qué hablar en foros femeninos y en la que la hora de la comida se convierte en una buena ocasión para flirtear.

Pero, ¿por qué es tan excitante hacer el amor en la pausa para la comida? La sexóloga catalana y vicepresidenta de la Federación Española de Sociedades de Sexología, la doctora Francisca Molero, cuenta que la franja de dos a cuatro de la tarde es en la que más sexo se tiene “por una cuestión de tiempo”.

-¿El estrés del día a día nos hace tener menos sexo?

Suelo tratar a parejas que tienen serios problemas para encajar sus horarios laborales, hecho por el que no le dedican el tiempo suficiente a la actividad sexual. Hay que hacer un esfuerzo, buscar la motivación para encontrar y agendar un hueco porque el sexo es fundamental para que cualquier tipo de relación funcione bien.

-¿Tenemos diferentes biorritmos eróticos?

En una pareja uno puede ser más diurno y el otro más nocturno y en algún momento del día sus biorritmos eróticos coinciden. En este caso, la franja de la comida o la siesta -sobre todo en verano- es el mejor momento para tener sexo. Es un momento que se valora de manera positiva porque en días de trabajo no hay niños a esa hora en casa y las parejas pueden aprovechar para quedar a comer y tener encuentros sexuales.

 

-¿Por qué excita hacer el amor en la pausa de la comida?

Se trata de una cuestión de fantaseo, de morbo y transgresión. Si quedas para comer con la persona a la que deseas estás pensando en que vas a tener sexo. Es muy difícil desear si no piensas en sexo. Sabes que tienes poco tiempo antes de volver a la oficina o de que tu jefe te reclame, hecho que motiva y excita aún más.

-¿Por la mañana o por la noche?

A diferencia de la doctora Mulero, que asegura que no existen diferentes biorritmos por sexo sino por persona, el sexólogo alemán Peter Platz reveló en un curioso estudio  las diferentes franjas horarias en las que ellas o ellos tienen la líbido más alta.

Nada más despertarnos. Al despertar, según el experto, el organismo femenino aún se encuentra adormecido porque la melatonina -la hormona del sueño- es más alta y la temperatura corporal más baja. Lo contrario para los hombres, que es cuando tienen las hormonas sexuales más disparadas.

A media mañana. Ellas tienen las endorfinas en su nivel máximo y les costará menos excitarse y ellos tienen el nivel de testosterona más elevado de todo el día.

La hora de la comida. Es el momento en el que mejor coinciden tanto las mujeres como los hombres. Ellas son capaces de tener encuentros largos y efectivos y ellos un sexo muy excitante, puesto que disponen de poco tiempo para efectuarlo.

Por la noche. Después de la cena y con poco tiempo para el ocio antes de irse a la cama, el nivel de melatonina aumenta en las mujeres y la excitación decrece aunque estén en el momento hormonal “más romántico”.

El WhatsApp y las infidelidades

Pese a esto, después del trabajo, por la noche, también es una buena ocasión para tener encuentros furtivos con la persona deseada con la que has estado chateando o mandándote mensajes por WhatsApp durante el día para calentar la situación. En este sentido, varios estudios ponen en evidencia que el número de infidelidades ha aumentado en los últimos años por culpa de las redes sociales.

 

¿Tú qué opinas? ¿Cuál es tu mejor franja horaria?

 

fuente¨: el Confidencial

Dieta Sexualmente Sana

Todo aquel que tritura cincuenta piñones, los mezcla con pimienta y los toma disueltos en un vaso de vino adquiere la capacidad para culminar varias veces el acto amoroso.” La receta data de la Grecia clásica, pero sus ingredientes forman parte del puntal de la salud sexual más actual, que insiste en que dieta y sexo forman un equipo imbatible.

El doctor José Benítez, director médico de Boston Medical Group, es aún más claro: “Una dieta sana permite prolongar la sexualidad más allá de los 60 años. Por el contrario, un joven de 22 años y hábitos perniciosos, como alcohol, tabaco y exceso de grasas, puede presentar ya trastorno eréctil”.

Una cucharada de miel al día

Muchos de los alimentos más cotidianos poseen vitaminas y sustancias con múltiples beneficios sobre nuestro desempeño sexual, y especialmente en el varón. Para entenderlo, el doctor José Benítez recuerda cómo se origina la erección en el hombre:

“Es la respuesta a un estímulo provocado por la circulación sanguínea. Si hay un buen funcionamiento en las arterias del pene, la respuesta da lugar a una función sexual satisfactoria. Por eso, cualquier hábito, como una dieta rica en ciertos alimentos, encuentra su gratificación en la función sexual y en el mecanismo de erección”. Tanto es así que, si las cifras de colesterol en sangre son mayores de 240 mg/dl, las posibilidades de padecer una disfunción eréctil se multiplican por dos. Esto explica que el 78% de los hombres con niveles altos de colesterol la sufran.

También los restauradores han tomado nota y no escatiman florituras a la hora de servir platos sexualmente saludables. Por ejemplo, unas hojitas de menta (que pudo ser la primera planta medicinal usada con fines afrodisíacos) sobre una bola de helado. O el mango, tan rico en vitaminas esenciales para la coagulación de la sangre. ¿Quién se resistiría a saborearlo lentamente con sus rodajas bañadas en leche condensada y una pizca de canela en polvo? Irreprimible y con efecto inmediato.

Parece impensable es entregarse a la pasión sin energía. Por más que la medicina haga ahora especial hincapié en ello, los pueblos antiguos supieron transformar en sabiduría muchas de sus evidencias. En Persia, los recién casados consumían un cucharada de miel  cada día durante el primer mes de matrimonio para cargar energía y revitalizar el organismo después de cada encuentro sexual. La miel es, además, un alimento rico en vitamina B, fundamental en la producción de testosterona, por lo que allanaba el camino hacia la fertilidad. Los árabes tienen por costumbre masticar un puñado de almendras antes del acto sexual. Ricas en arginina, dilatan los vasos sanguíneos y mejoran la circulación, y por tanto, impulsan las erecciones. Esta vitamina abunda también en los huevos.

Pescado contra ‘el gatillazo’

Algunos productos tienen un efecto casi Viagra, sobre todo en hombres con dificultades de erección. Como la zarzamora, que, por su alto contenido en fibra soluble, ayuda a deshacerse del exceso de colesterol. “En general”, dice José Benítez, “una dieta rica en pescado azul ayuda a prevenir la disfunción eréctil al reducir la probabilidad de producir coágulos y mejorar la circulación sanguínea”. Los pescados azules, entre los que cabe destacar la sardina, el atún, el salmón y la caballa, son ricos en ácido omega-3. Este último produce unas moléculas denominadas prostaglandinas, que tienen, entre otras funciones, una importante acción vasodilatadora y reguladora de la presión arterial. Además, elevan los niveles de dopamina en el cerebro, algo que favorece la excitación.

A la hora de consumir el pescado azul debemos tener en cuenta las formas de elaboración más saludables, como a la plancha, a la parrilla, en papillote, al horno (sin añadir grasas), cocido y al vapor. Por el contrario, se trata de reducir el consumo de pescado azul a base de fritos o en conserva.

Todos son alimentos de la dieta mediterránea, rica en frutas, verduras, legumbres y pescado, y que está también relacionada con una mayor movilidad de los espermatozoides, según un estudio realizado en la Universidad de Harvard (EEUU). Por el contrario, la dieta occidental, en la que abundan la carne roja y procesada, la pizza, los snacks, los dulces y las bebidas energéticas, reduce la calidad y la movilidad seminal.

Según una investigación de la Universidad de Texas, los hombres que consumen 200 miligramos de vitamina C al día, preferentemente uvas y naranjas, mejoran el conteo y la movilidad de los espermatozoides. En palabras de Benítez, el hombre debe estar atento ante la disminución de la rigidez peniana o si un fallo eréctil le ha impedido una sexualidad plena dos o tres veces seguidas. “Puede ser síntoma de otras patologías, como una diabetes, una hipertensión o un problema circulatorio. Es fundamental acudir al especialista y tratar el problema, puesto que casi siempre es reversible”.

 

Alimentos del amor

Cereales con tiamina y riboflavina: Favorecen el funcionamiento del sistema nervioso y garantizan placer durante el acto.
Miel y polen: No solo proporcionan vitalidad, sino que ayudan a aumentar los niveles de testosterona y la capacidad orgásmica.
Huevos: Fuente de vitamina B, clave para mantener la mente libre de estrés.
Helado de vainilla: Rico en calcio y fósforo, aumenta la libido.
Nueces de Brasil: El selenio que contienen ayuda a mejorar la salud de los espermatozoides. Estos frutos son también ricos en vitamina E, un antioxidante que contrarresta el daño que causan los radicales libres.
Hígado: Gracias a su vitamina A, la cantidad de esperma que se genera es mayor. Mejora el desempeño sexual de los hombres.
Naranjas y otros cítricos: Vitamina C. Su ausencia deteriora el esperma. Ricos también en antioxidantes, favorecen la reproducción.
Fresas: Además de estimular las glándulas endocrinas, también mejoran la circulación.
Sandía: Es un potente estimulante de la libido.
Carnes a la plancha: Aumentan los niveles de dopamina y norepinefrina, dos químicos en el cerebro que aumentan la sensibilidad durante el acto sexual.
Pescado azul: Rico en ácidos grasos poli-insaturados y en ácido omega-3, por lo que ejerce una importante acción vasodilatadora.
Aguacate: Excelente para el flujo sanguíneo de los genitales.
Almendras y espárragos: Su contenido en zinc, que eleva la libido, y vitamina E garantiza una sexualidad plena.
Frutos secos: Ricos en vitamina B1, facilitan la transmisión de señales entre el cerebro y los genitales.
Vegetales verdes: Casi todos los vegetales ayudan al buen funcionamiento de los órganos sexuales, puesto que dilatan los vasos sanguíneos.
Semillas de calabaza: Su gran cantidad de zinc ayuda a un aumento notable del número de espermatozoides.
Té sin azúcar: Eficaz antioxidante que estimula el flujo sanguíneo y, por tanto, el deseo sexual.
Aceite de oliva: Su alta concentración de fenoles, estimula el flujo sanguíneo y la dilatación de los vasos.
Lentejas: La fibra disminuye los niveles de colesterol y el zinc contribuye al control hormonal y el deseo sexual.
Pollo: Incrementa el nivel de dopamina, sustancia que aumenta la sensibilidad de la piel durante el acto.

La hora del almuerzo
El menú del día puede influir en el rendimiento posterior entre las sábanas. Lo que comemos nos pasa factura en el ámbito de la intimidad

ELLAS

  • Comer con estrés tiene efectos perniciosos sobre su libido, ya que el incremento de la presión sanguínea y del ritmo cardíaco menoscaban el deseo sexual.
  • El consumo de aceite de oliva permite una mayor irrigación de sangre hacia los genitales, debido a la concentración de fenoles.
  • Las mujeres que toman dos copas de vino al día disfrutan de una mayor lubricación natural.
  • La energía y vitalidad que proporciona el ginseng ayudan a una vida sexual mucho más intensa.

ELLOS

  • El colesterol alto entorpece la producción de testosterona, la principal hormona masculina, lo que llega incluso a anular la excitación ante un estímulo sexual.
  • El ajo y la cebolla, aunque dejan un aliento repelente, favorecen una buena erección al incrementar el flujo sanguíneo.
  • Los andrólogos aconsejan que la consulta para tratar una disfunción eréctil se haga en pareja.
  • El hombre aún no es consciente de la relación tan directa entre sus hábitos de vida y su desempeño sexual.

 

  • ¿Quién no se ha preguntado alguna vez…… La dieta influye en la erección del pene? Con una alimentación adecuada las erecciones pueden ser bastante más potentes. Por eso, no debería faltar en la dieta ginseng, canela, nueces y aceite de oliva virgen.… Existe algún alimento que despierte la atracción? Alan Hirsch, autor de Scentsational Sex, menciona el apio. Al parecer, sus ramas contienen androstenona y androstenol, dos sustancias que, liberadas en la boca, despiertan la atracción a través del olfato de la pareja.… Una copa de vino aumenta el deseo sexual?Hay estudios que avalan esta idea. Los antioxidantes y el alcohol del vino pueden iniciar la producción de óxido nítrico en la sangre, lo que ayuda a incrementar el flujo sanguíneo hacia los genitales.… Si comes yogures tendrás niñas? Según el doctor François Labro, la alimentación de la madre influye en el sexo del bebé, debido al pH del moco cervical. La leche, los yogures, el queso fresco y los lácteos son acidificantes y disminuyen el pH, lo que favorece el nacimiento de mujeres.

 

fuente: Quo

Cómo decirle a tu pareja que no quieres nada con ella (y sin que se moleste)

Se suele asegurar que las personas que viven en pareja tienen su vida sexual solucionada, pero la realidad es muy diferente y, desde luego, no es así en todos los casos. La convivencia cotidiana termina cambiando los hábitos sexuales de la relación, que pasa de exprimir al máximo aquellos momentos en que pueden encontrarse a solas, como ocurría durante el noviazgo, a tener todo el tiempo por delante para ellos. Y, junto a esa situación, cada cual tiene sus propios ritmos, sus compromisos y sus apetencias, que pueden seguir caminos muy diferentes.

El cansancio, el estrés, las preocupaciones tanto laborales como familiares, diversas enfermedades u otros factores externos pueden provocar que nos veamos obligados en un mayor número de ocasiones de las que nos gustaría a decir que no a la proposición sexual de la pareja. Harto más complicado resulta si esta no comprende nuestra motivación y sigue insistiendo, algo que nos puede poner en una seria encrucijada que le lleve a plantear dudas sobre la relación (“¿ya no te gusto?”, “¿por qué no es como al principio?”, “¿es que acaso hay otra persona?”).

Ser rechazados es traumático, y es peor aún si se trata de nuestra pareja. A menudo, estas acusaciones que se realizan ante una negativa no son más que una manifestación de la inseguridad que produce el “no”. A nadie le gusta ser rechazado, y menos por alguien que se da por hecho que nos quiere, nos desea y nos respeta. Por eso, hay que ser particularmente cuidadosos con la manera que tenemos en decir que será mejor dejarlo para otro día, pues puede resultar humillante para nuestra pareja y, a largo plazo, poner en peligro nuestra relación.

En un reciente artículo publicado en Salon, la editora Rachel Kramer Bussel recogía algunos de los consejos que, respecto a este tema, había recopilado durante los últimos días y que iban desde simples enseñanzas proporcionadas por gente común a reflexiones cortesía de escritoras como Kristina Wright, autora de Bendición en la cama: la guía para el deseo eterno de una pareja(Cleis Press) . A continuación recogemos algunos de los consejos que podemos decir que ejerzamos nuestro de derecho de decir “no”.

Proporciona una razón

No hay nada más dañino que responder a un flirteo en la cama dando media vuelta y apagando la luz, como si nada hubiese ocurrido. Debemos confiar en la capacidad de nuestra pareja para entendernos y explicarle la razón concreta por la que no nos apetece: en ese caso, la pelota estará en su tejado. Hay que entender, no obstante, que el deseo que los miembros de una pareja sienten no suele ser equivalente, y que, salvo milagrosas excepciones, siempre uno es más sexual que otro (o puede ser que estos roles se intercambien según el momento que atraviese la relación). Un “no” a secas puede dar lugar a una especulación muy peligrosa; “no, porque…” nos ayudará a entender mejor a nuestra pareja.

Manifiesta tus preferencias

Cuando recibimos un “no” por respuesta, quizá estemos haciendo algo mal. ¿Nos preguntamos por qué hemos recibido tal contestación? A veces, el momento no es el adecuado, ni la situación, ni el día, ni la situación mental de la otra persona. Si se explica a la pareja aquello que le ha conducido a rechazar el coito, para la próxima, es más probable que esta se adapte a nuestras preferencias. Si no, seguiremos tropezando una y otra vez en el mismo error.

Date un poco de tiempo

La autora de Bendición en la cama sugiere que nos demos a nosotros mismos un poco de tiempo para ponernos de humor y preparar un estado mental un tanto más atrevido. Cuando nuestra pareja comienza a indicar que le apetece ir a la cama, quizá a nosotros nos pille tan de sorpresa que nuestra reacción inmediata sea decir que no. Bussel propone esperar cinco o diez minutosantes de ser tan tajantes, y utilizar otros recursos externos (la imaginación sexual) para prepararnos.

 

Ante todo, sinceridad

Tan perjudicial es salirse por la tangente sin dar ninguna explicación como decir que sí a regañadientes, simplemente para evitar el conflicto. Hacer el amor cuando no apetece puede provocar que, a la larga, el sexo termine viéndose como una obligación. Si no es el momento adecuado, debemos comunicarlo a la pareja con total confianza.

Si quiere sexo, dale otra cosa

En muchas ocasiones, el problema es el aburrimiento que provoca hacer siempre lo mismo. Decimos que “no” porque ya conocemos a la perfección la película y, sobre todo, cómo va a terminar. Existen otras alternativas sexuales de menor intensidad (la autora propone, por ejemplo, la masturbación mutua) o la posibilidad de probar cosas nuevas para salir de lo habitual, es decir, de lo conocido y lo previsible.

Prevedlo con tiempo

Para muchas personas puede resultar un tanto frío programar los encuentros sexuales, pero no es una alternativa tan descabellada si de esa manera se consigue crear expectación, más ganas y un mejor resultado cuando llegue la hora. Una cena romántica, una escapada, una noche de copas… Pueden ser el prolegómeno ideal. Eso sí, hay que evitar, una vez más, que el plan se convierta en costumbre.

No presiones (pero tampoco contraataques)

Como hemos dicho, decir que no a tu pareja puede resultar violento para ambas personas. Por ello, de igual manera que conviene no insistir si ha quedado claro que no apetece, puesto que hacerlo tan sólo empeorará la situación, tampoco debemos contraatacar y acusar a la otra persona de tener un deseo excesivo, de no tener nunca suficiente o, simple y llanamente, de ser “un guarro/a”. Si ni siquiera con su pareja puede mostrarse tal cual es, ello terminará creando una inseguridad letal en el largo plazo.

Entiéndete a ti mismo

En serio, ¿por qué no quieres hacer el amor? A veces utilizamos la primera respuesta que se nos pasa por la cabeza sin pensar de verdad en lo que hay detrás de ello. ¿Estamos cansados o es que ya no nos atrae nuestra pareja? ¿Es nuestra vida sexual aburrida? El primer e inexcusable paso es entendernos a nosotros mismos, pues sólo de esa manera, podremos explicar a nuestra pareja aquello que nos ocurre, y de esa manera, trabajar juntos para que no exista otro “no” en nuestro futuro (o, si lo hay, lo comprendamos mejor y de manera menos traumática).

 

fuente: el confidencial

¿Pones los cinco sentidos en el sexo?

En el mundo de los sentidos los hombres y mujeres también somos muy diferentes.

En general, los hombres suelen iniciar su excitación de manera mucho más visual. Es por ello que son los grandes consumidores material visual pornográfico: porque buscan una excitación sexual fácil y rápida a través de la vista.

Un cuerpo desnudo, un conjunto de lencería sexy pueden ser altamente excitantes para el sector masculino.

Las mujeres, en cambio, suelen excitarse más fácilmente a través del oído. Por esto, suelen ser quienes demandan más que se hable durante el sexo o que parte del juego de la excitación el deseo conste de palabras que puedan excitar (el grado de sutileza de dichas palabras en del juego verbal depende de cada la mujer). También el tacto es un gran sentido de excitación femenino, una caricia o un masaje erótico pueden ser grandes fuentes de excitación de la mujer. Si además utilizas productos especiales como aceites de masaje comestibles, afrodisíacos y aromáticos el resultado ya puede ser la bomba!

Cuando nos enamoramos es muy lógico que sintamos que nuestra excitación y nuestro deseo se descontrolan y aumentan. En ese momento seguiremos dirigidos por nuestro canal sensorial favorito pero nuestra excitación no suele tener dificultades, por lo que nos fijamos poco en qué nos excita o cómo lo hacemos para excitarnos. Estamos tan extasiados que no nos hace falta forzar el momento de tener relaciones.

Cuando la rutina entra en la relación de pareja, al inicio el deseo puede no verse dañado porque tendemos a buscar aquellas cosas que nos excitan a través de nuestro canal sensorial dominante. Pero para cuidar el deseo, que con el paso del tiempo tiende a disminuir si no lo cuidamos, quizás es importante que entren en el juego los demás sentidos, explorar otros canales como el oído, el tacto, el olfato.. para conocer y utilizar todo el potencial que tenemos en nuestro cuerpo, a nivel sexual y erótico.

Muchas veces, cuando una pareja desea tener relaciones sexuales, espera a que la excitación llegue como por arte de magia. Y eso sucede durante el enamoramiento, ya que parte de la química que se da en nuestro cerebro hace que aumenten nuestras ganas de sexo. Pero con el tiempo, esas alteraciones químicas disminuyen y seguimos esperando que nos excitemos sin hacer casi nada al respecto. Y hay quien lo puede ir manteniendo a lo largo de su vida, pero la mayoría de las personas se encuentran con que cada vez se va complicando más encontrar ganas para tener relaciones sexuales.

Es en ese momento en el que podemos llamar a nuestros sentidos para que nos ayuden a sentir más, a gozar más y promover de manera activa nuestro deseo y nuestra excitación sexual. Es altamente recomndable para luchar contra la rutina el uso de juguetes y cosmética erótica que te ayudarán a darle un aire nuevo a tu relación de pareja.

Os propongo un juego: antes decía que los hombres suelen excitarse más fácilmente por el canal visual y las mujeres por el auditivo. Pero eso es en términos generales. Vamos a vuestro caso concreto:

-¿Ya sabes qué sentido predomina en tu excitación?

-¿Sabes qué tiene que suceder para que tu deseo surja?

Si lo sabes, felicidades, es importante conocerlo bien. Si no lo sabes, te animo a que te fijes en cuáles son aquellas pequeñas cosas que te pueden ir excitando e incrementando tu deseo.

Primero es importante conocer cuál es la vía que predomina de manera natural… debes conocer tu sentido predominante… búscalo! pero nunca descartes explorar todos los demás!!

 

Fuente: Mucho más que sexo

 

Formas de durar más

Seguro que, cuando estás con tu pareja, te gustaría muchísimo poder durar más en el sexo para proporcionarle más satisfacción. Pues, ¿sabes que eso se puede lograr? Hay algunos trucos que te permitirán durar más sin tener que recurrir a pastillas que puedan tratar la eyaculación precoz o el que se dure más tiempo en la cama.

Una de las formas para lograrlo es que cambies la posición de la penetración. Penetrar siempre de la misma forma puede hacer que llegues al orgasmo al cabo de unos minutos por la estimulación que tienes. Sin embargo, si logras modificarlo eso te dará placer pero no una plena excitación. Por ejemplo, en lugar de meterlo recto, puedes hacerlo con movimientos circulares para no tener tantas ganas de eyacular, o dejándolo inmóvil en ella, para calmar las ansias de explotar tú, y será un momento muy íntimo para ambos.

También existen unos condones especiales que permiten retrasar el orgasmo porque están cubiertos, por dentro, de un lubricante hecho con benzocaína que retrasa la eyaculación. Lo mismo puede ocurrir con geles retardantes o, si puedes soportarlo, unos anillos para el pene.

Recuerda controlarte y para ello, respira. Si respiras pausadamente, sin excitar la propia respiración, tu cuerpo estará relajada y no sentirá que tiene que llegar al clímax en poco tiempo. Si te descontrolas, párate y respira profundamente hasta conseguir el control de nuevo. Así seguro que lograr durar mucho más.

¿Conoces algún truco más para conseguir durar más en la cama para dar más placer a tu pareja?

Dónde tener relaciones sexuales

Antaño las relaciones sexuales sólo se consentían cuando eran en la intimidad, en la habitación de matrimonio y con la persona que era su pareja.

Hoy en día las relaciones se suelen dar también en otros lugares, tanto públicos como privados, que hacen subir la adrenalina en muchos casos y provoca que el placer sea mayor por el hecho de que los puedan pillar.

Uno de los lugares habituales en los que se tiene relaciones sexuales de algún tipo son los restaurantes. En ellos, por debajo de la mesa, se suelen producir toqueteos o formas de excitar a la otra persona sin que el resto de la gente que hay alrededor lo note provocando una reacción tanto en la otra persona como a sí mismo bastante más intensa por el peligro que es ser descubierto  manteniendo relaciones en la intimidad.

Otro lugar público que suele utilizarse es el cine, en la oscuridad y un poco alejados de la gente para tener un mínimo de intimidad y también un mínimo de decoro para con el resto de la gente.

Pero si no te gusta hacer espectáculo público entonces tu lugar no está solo en la cama sino que, en la propia casa, hay muchos lugares donde puedes tener relaciones con tu pareja. Uno bastante original y que sin duda es posible que no hayas probado es la habitación donde esté la lavadora. Imagina que te subes encima con el programa del centrifugado y tu pareja comienza a hacer de las suyas; sin duda será una experiencia única que querrás repetir.

El salón es otro de los lugares que se utiliza actualmente junto con el baño y, para los más atrevidos, mantener relaciones delante de una ventana o un balcón puede ser muy excitante.

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