Los ritos sexuales más extraños del mundo

Iniciarse en el sexo es todo un ritual. Si en occidente parecemos complicados con eso de la “edad del pavo”, espera a ver el resto de costumbres que pueblan el mundo: desde llevar tapada la cara durante cuatro años hasta dormir en auténticos hormigueros.

Un gorro para la pubertad

La llegada de la pubertad es uno de los momentos más importantes del ser humano. Pero, ¿te imaginas que durante toda tu adolescencia, como símbolo de desarrollo sexual, tu familia te obliga a llevar un gorro de palmas que te cubra media cara? En Occidente, puede parecer humillante, pero para la tribu colombiana de los u´wa  es todo un honor. Este ritual cuenta con más de 3.000 años de antigüedad y los jóvenes pasan casi un lustro con este gorro-máscara en la cabeza.

Una cama nido para la noche de bodas

La cama es para la mayoría de los mortales el lugar preferido donde mantener relaciones sexuales. Para los miembros de la etnia Nuba, también. En la noche de bodas, los habitantes de esta zona meridional de Sudán utilizan la cama (además de para dormir) parar tener encuentros fogosos con sus parejas. Eso sí, hace falta estar muy delgado y ágil, ya que para acceder al lecho es necesario acceder por unos orificios en la pared de 35 centímetros de diámetro.

La fricción, germen del calor sexual

En Nueva Guinea, en la tribu de los mehdi, las parejas se desnudan y comienzan a frotar su cuerpo poco a poco. Al final, con el ambiente caldeado, las ganas de tener relaciones son enormes. Otra peculiaridad es que lo hacen sobre el suelo cubierto con caña de azúcar.

Las orgías de insultos

A quién no le gusta que le digan guarradas en pleno éxtasis sexual? Los Kalash, que viven en una región al norte de Pakistán, utilizan el insulto en sus orgías sexuales. Lo hacen al llegar el solsticio de invierno, en la fiesta de los ‘chaumos’, en la que para exaltar el amor entre las parejas se dedican todo tipo de obscenidades e insultos. Hay que añadir que el vino no falta en estas celebraciones. Según los kalash, el ”lenguaje del pene” sirve para apretar lazos y regenerar fuerzas vitales.

Danzar para ocultar los gemidos

Lo de bailar para seducir es algo común en muchas civilizaciones, pero en el estado de Madya Pradesh, al noroeste de la India, los jóvenes muria se inician en el arte amatorio a través de hombres y mujeres más mayores que ellos. El encuentro se produce en una choza comun al que recibe el nombre de “ghotul”. Antes de practicar sexo, los adolescentes bailan. ¿El motivo? Disimular y ocultar con sonido los ruidos y gemidos provocados por el acto sexual. Así, disfrutan de sus primeras veces con total discreción y libertad.

Escarificaciones sexuales

Voy a acabar con una etnia que por el nombre es la que más me gusta. Los saras, originarios de Chad, también bailan como parte del ritual del sexo pero de una forma muy original y un tanto sanguinaria. A las mujeres, antes de comenzar, se les realiza una incisión en el vientre en la que se vierte ceniza para que quede como un tatuaje. A pesar de lo descabellado de la situación, para ellas también forma parte del ritual estético del sexo.

 

fuente: gonzoo