Flipa! Ya hay empresas que dejan a tu pareja por ti

Dejar a tu pareja resulta en ocasiones dificultoso. Y es que, la presión ante la reacción de ella si es en persona, o el cabreo que adquiere al recibir la noticia por mensajería instantánea se ve influenciado por la creación de empresas que lo hacen por ti.

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Muchos negocios utilizan lo ocurrido para facilitarle las cosas a la persona que quiere transmitir el mensaje. Y es que, por un módico precio, estos hacen el trabajo ‘sucio’.

El problema podría venir desde la parte perjudicada, que si ya de por sí es dura la noticia, que te la comunique otra persona o una compañía digital, debería enfadar mucho más.

The Breakup Shop ha creado un negocio con el cuál se intenta apoyar a la parte de la pareja que quiere romper su relación. Mediante un mensaje de texto, comunican a la otra persona el fin de su noviazgo.

Los precios van desde 10 dólares por un mensaje de texto hasta los 80 dólares con un pack de una caja de galletas, la película “El diario de Noah” o el videojuego “Call of Duty: Ghosts”, incluso una tarjeta de 30 dólares para ver Netflix.

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Los problemas sociales se pueden reflejar en las relaciones personales. Con la inestabilidad actual de las parejas, algunas relaciones han recibido una tipología.

Tres son las categorías en las que se puede etiquetar una relación inestable:

El ghosting que trata de dejar de lado la comunicación con la otra persona. Dejar de hablar, no contestar a sus mensajes y, finalmente, optar por el bloqueo. Algo que deja en vilo a la otra persona, pero que te aleja de la relación.

El benching es un práctica que se podría colocar fuera de las relaciones personales. Y es que trata el coqueteo entre las dos personas, pero sin llegar a concretar nada. Los planes no salen, no se muestra mucho interés en la conversación. Lo que acaba derivando en un ghosting.

Y otro tipo, que no obtiene resultados buenos, es el zombing. Es parecido a la primera categoría, pero más obsesiva. No quiere nada serio, pero no puede vivir sin esa persona. Igual quedan tres días seguidos, que no hablan en un mes. Algo que puede perjudicar la psicología de alguno de los dos.

Como lo veis?

 

fuente: gonzoo

4 Pasos útiles para olvidar a una expareja

Olvidar a una ex pareja es un tema complicado y doloroso. Y es doloroso tanto si se es la persona que toma la decisión de dejar como quien es dejada…

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Y, a menudo, lo que nos sucede cuando hemos dejado a alguien o nuestra apareja nos ha dejado es: remover una y otra vez aquella colección de recuerdos que nos hacen sentir culpables, que nos hacen sufrir y que nos hacen pensar una y otra vez en aquello que no se ha hecho correctamente, en lo que falló y lo que pudo haber sido si hubiera funcionado.

Es por ello que, es habitual, que muchas personas hagan ciertas cosas que, en lugar de dejarles avanzar, superar la ruptura y reconstruir su vida, quedan ancladas en ese capítulo de su vida y no sanan la herida de la ruptura.

Vamos a intentar dar algunos consejos para que podamos olvidar a nuestra ex pareja y, así, seguir adelante construyendo nuestro futuro:

– Contacto 0: es decir, no quedar con esa persona, no buscarla, llamarla, mirar sus redes sociales, mirar si está on line en el whatsapp. Intentar no sumergirnos en los recuerdos: fotografías, canciones, momentos vividos juntos… Todo eso nos remueve la herida y no deja que se cure. Solamente mantener el contacto necesario en caso de tener una familia juntos ya que no se deja de ser padre de los hijos…

– Encaminarnos hacia el futuro: construir paso a paso cómo queremos que sea nuestra vida a partir de ahora. Buscar pequeñas cosas que aporten alegría, buenos momentos, cuidarnos. Para ello debemos seguir quedando con nuestras amistades, no debemos dejar de arreglarnos, podemos buscar actividades que nos aporten energía positiva

- Darnos un capricho: Irte de compras, regalarte aquel capricho que hace tiempo que tienes en mente.. o por que no? comprarte un juguete erótico?

No querer evitar el dolor: no hay anestesia para superar una ruptura de pareja. Es uno de los momentos más duros en la vida de una persona. Por lo tanto, hay que aprender a transitar el dolor. Y nada puede calmarlo excepto facilitar su curación.

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Eliminar el contacto, mirar hacia el futuro y no querer evitar el dolor son 3 pasos necesarios tanto para quien ha dejado a su pareja como quien ha sido dejada por ella. La diferencia entre una y otra es que quien deja a la pareja ha tenido más tiempo para elaborar la decisión y quien es dejada siente que es una decisión tomada en contra de su voluntad. Pero es una situación difícil para ambas personas.

Superar una experiencia como esta aporta más autoconocimiento, fortalece y eso, en el fondo, nos hace mejores personas (aunque suene un poco extraño).

¡Esperamos que os sea útil!

 

fuente: womens health

¿Por qué nos afectan tanto las rupturas de las celebrities?

“Qué pena que hayan roto, parecían la pareja perfecta”. Esta frase la hemos pronunciado en infinidad de ocasiones refiriéndonos a rupturas inesperadas (o no tanto) de famosos que   prácticamente nos rompieron el corazón. En plena ruptura de Angelina Jolie y Brad Pitt  una psiquiatra neoyorquina ha encontrado los motivos por los que estas separaciones -que realmente nos son ajenas- nos puedan llegar a afectar. “Parejas a las que vemos ‘perfectas’ juntas nos hacen reforzarnos en la creencia de que el amor es todo lo que necesitamos“, explica esta profesional.

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Claro, si rompen, esta representación del amor verdadero que hemos construido en nuestra cabeza también se rompe en mil pedazos. Una idea muy romántica que viene de proyectar directamente nuestro deseo de tener una historia tan bonita como la suya y que ya no se producirá jamás. Además, nos asalta un cierto sentimiento de culpabilidad: si ellos han terminado siendo tan perfectos… ¿qué será de mi relación, que no lo es tanto? Sí, encima tendemos a dramatizar aún más pero es completamente normal. Y es que, el ‘seguimiento’ que hacemos de estas relaciones celebrity está basado únicamente en la parte más romántica del amor; nos hace olvidarnos de asuntos más mundanos como la convicencia, las peleas, las diferencias entre uno y otro… Sí, nos permite olvidarnos de la realidad de tener pareja, algo que tiene factores positivos y negativos. Pero esa realidad es tan compleja como natural; no existen las parejas y como las hemos idealizado en nuestra mente. Debemos recordar que las relaciones no solo se basan en el amor. Aunque la canción dice ‘love is all you need’ en realidad necesitas muchas más cosas para que lo vuestro funcione: comprensión, compatibilidad, paciencia, momentos buenos, momentos malos… Y esto no quiere decir tu relación sea peor por incluir todos estos factores sino todo lo contrario: es real. Quédate solo con lo positivo de estas rupturas de celebrities: si ellos son capaces de recuperarse rápidamente, tú también.     fuente: Glamour

Sexo tras una ruptura, ¿guardar luto o pasar página cuanto antes?

“Todas las familias felices se parecen unas a otras; pero cada familia infeliz tiene un motivo especial para sentirse desgraciada”, esta cita que eligió Tolstoi para empezar Ana Karenina puede servirnos también, si cambiamos la palabra ‘familias’ por amores, para el comienzo de este artículo sobre relaciones fallidas, rupturas, desengaños o pérdidas.

Cosas todas mucho más literarias e interesantes que las historias que acaban con el típico “fueron felices y comieron perdices”, porque cuando la infelicidad irrumpe no hay reglas que seguir y encarar el temporal requiere planes y propuestas cada vez más creativas.

No hace mucho que imperaba la idea de que un tsunami de estas características necesitaba, innegablemente, de un periodo de duelo, descanso y reflexión para desmenuzar los porqués y analizar minuciosamente las causas, para evitar volver a tropezar de nuevo en la misma piedra. Pero están también los partidarios de “el muerto, al hoyo, y el vivo al bollo”, que se inclinan más por la filosofía de “un clavo quita otro clavo” y que dan por descontado que, por muchas las reflexiones que hagamos, el ser humano lleva incrustado en su ADN tropezar una y mil veces, especialmente en cuestiones emocionales. De hecho, los psicólogos no son ya tan categóricos como acostumbraban y empiezan a contemplar que el sexo puede tener también su función terapéutica –si se toma en la dosis acertada y no se abusa de él– a la hora, no de olvidar un amor, pero sí de pasar esa fase de la forma más llevadera posible.

Un estudio que llevaron a cabo dos psicólogas de la universidad de Misuri, Lindsay L. Barber y M. Lynne Cooper, y que fue publicado en Archives of Sexual Behavior, ponía de manifiesto que recurrir al sexo ocasional es una de las armas más esgrimidas tras una ruptura, ya que hasta un tercio de las personas que participaron en el experimento reconocieron haber tenido aventuras sexuales para superar el fin de una relación; mientras un 25% admitía haberlo hecho, única y exclusivamente, por venganza a su ex.

Este comportamiento se hacía más patente cuanto más dolorosa había sido la ruptura y mayor era el compromiso con la pareja, en un intento de aliviar los sentimientos negativos, aunque la promiscuidad desaparecía con el tiempo, a medida que uno iba admitiendo la nueva situación.

Según Silvia Pastells, psicóloga clínica, sexóloga y terapeuta de pareja del Institut Clinic de Sexología de Barcelona, “una de las cosas que más nos hace sufrir es querer a una persona y que ésta nos deje. Cómo gestionar esta angustia dependerá de muchos factores: si se veía venir o no, los planes de vida y expectativas que se tenían con la pareja y el factor de la personalidad, que es lo que determina cómo la persona va a afrontar ese dolor. Hay muchas estrategias para abordar este problema. Hay personas que se encierran en casa y no quieren saber de nada ni de nadie y hay otras, más activas, que aunque estén con el alma rota prefieren optar por salir con los amigos e incluso ir de ligoteo. Y las dos tácticas son igual de legítimas, solo hay que evitar caer en conductas victimistas o perjudiciales para uno mismo o los demás”.

Excepto casos contados, la mayor parte de las rupturas son crónicas de muertes anunciadas, relaciones que se mantenían vivas con respiración asistida, en las que el sexo –el más listo de todos y el primero siempre en enterarse– hace tiempo que había pasado a ser de esas actividades que se han convertido en leyenda. Aun así es curioso cómo la capacidad del ser humano para el sufrimiento convierte una relación moribunda en un amor maduro y estable, apto para llorar por él y pasarlas canutas cuando nos abandona. ¿O será que lo que realmente lloramos es a nuestro ego, dolorido y apaleado por el despecho? “Cuando llevas muchos años con alguien y la relación funciona, te sientes seguro, consolidado, aunque esto también tiene su coste, el de la rutina y el conocimiento del otro, que pueden menoscabar la pasión”, cuenta Silvia Pastells. “Cuando alguien nos dice que nos deja, incluso cuando la relación no es del todo satisfactoria, esa persona puede volver a ser interesante para nosotros, porque el saber que vamos a perderla la sitúa, automáticamente, en un nuevo plano. La seguridad ha desaparecido y eso añade atractivo a la persona. Es por eso por lo que muchas veces las infidelidades o las crisis, si se superan, son positivas porque renuevan el interés y el enamoramiento. Añaden un ingrediente de aventura que se había perdido”.

Cuando la relación que ahora se rompe había enterrado el sexo hacía mucho tiempo y los preservativos habían caducado décadas atrás –señal de que tampoco había indicio de aventuras extraconyugales–retomar de nuevo la actividad erótica es siempre alentador. La resurrección de la carne sin tener que esperar al juicio final. El truco está en no autoengañarse pensando que un revolcón es la señal de haber encontrado al alma gemela, y no engañar al otro. “El sexo por venganza no es buena estrategia, porque está dirigido desde el rencor y la rabia y con este punto de partida pueden tomarse decisiones muy tajantes desde emociones intensas. Incluso puede haber un cierto relajo a la hora de tomar las debidas precauciones para un sexo seguro. Otra cosa es tener una relación para pasar el mal trago, sin engañar al otro ni crearle falsas expectativas. Es solo otra estrategia para superar la crisis”, cuenta Pastells.

Que nos dejen es siempre una tragedia para nuestra autoestima, incluso en los casos en los que el sujeto está embarcado en otra relación y el abandono, por parte de su pareja, supone una entrega en bandeja de plata de la libertad tan ansiada, sin tener que interpretar el papel de malo/a. Incluso en este golpe de suerte, nuestra delicada autoestima no puede por menos que preguntarse si realmente no está perdiendo facultades. Es en estos casos, en los de personas con exagerada tendencia a la autocrítica, en los que el sexo puede ser, en ocasiones, contraproducente,ya que si sale mal la noche o no se ha disfrutado todo lo que se esperaba –lo cuál no es difícil, ya que la cabeza está en otro sitio–, la anécdota puede utilizarse como un nuevo látigo para flagelarse –no soy bueno/a en la cama, ya no soy lo que era, jamás encontraré a alguien que me aguante–.

Según Silvia Pastells, hay dos cosas que habría que evitar en una ruptura amorosa: tratar de volver, cuando la otra parte ha tomado ya la decisión y analizar demasiado las causas de la catástrofe. “La tendencia a revisar y examinar detalladamente la relación y los posibles motivos de su fracaso es una fase más del duelo, porque surge de la ansiedad. Lo que ocurre es que, en individuos con personalidades más analíticas y obsesivas, se hace más patente. Pero embarcarse en buscar culpables no hace el sufrimiento más llevadero. La aceptación es indispensable para poder pasar página. Entender que no podemos controlarlo todo y que hay cosas que están fuera de nuestro alcance. Llegar a comprender y aceptar esto no debería ser sinónimo de fracaso, sino de todo lo contrario. Hemos conseguido algo y eso es fruto de un buen trabajo. El tiempo hace siempre el resto y es el que nos ayuda a superar una relación, aunque en este mundo tan vertiginoso hayamos perdido la paciencia y el hábito de esperar”, asegura.

La vuelta a la soledad es otro de los grandes retos que hay que afrontar tras este tipo de cataclismos, por eso conservar las amistades en todo momento, incluso en pareja, y dedicarles tiempo es el mejor plan de pensiones para encarar el fin de una relación en un estilo diferente al de Robinson Crusoe. También es recomendable apuntarse a todo tipo de actividades para volver a hacer amigos. Pero la soledad supone un buen aprendizaje. Si algo he entendido en la vida, es que primero debemos saber hacer las cosas con nosotros mismos para luego disfrutarlas con los demás. Masturbarse y conocer bien el propio mapa del placer para luego compartirlo, o sentirse a gusto consigo mismo para luego estarlo con los demás. Afortunadamente, los estereotipos del bachelorbon vivant–que disfrutaba plenamente de cada segundo de su soledad– y la divorciada histérica, a la que la falta de pareja le afectaba al cerebro, están cambiando y cada vez hay más mujeres que saborean la falta de compañía, viajan solas e incluso salen de noche sin más compañía que la de su barra de labios. Aunque Silvia Pastells puntualiza que “es importante percibir que, aunque se esté sola o se hagan cosas en soledad, existe un cierto apoyo social, amigos, familiares, personas con las que se puede contar. Porque también es cierto que con la crisis hay muchas personas que siguen con sus parejas simplemente porque no tienen autonomía económica y no pueden permitirse mantenerse a sí mismas”.

Otro error típico de los corazones rotos es la idea de tener expectativas muy elevadas a la hora de buscar una nueva pareja. Exigencias que, en muchos casos, se endurecen tras un fracaso sentimental para evitar las imperfecciones de la anterior pareja, entonando el “a mí no me van a coger en otra igual”. Subir tanto el listón, a medida que nos hacemos mayores y acumulamos fracasos sentimentales, es una táctica diametralmente opuesta a la de nuestra naturaleza, que hace que con los años todo baje. “Una relación de pareja implica riesgo”, señala Silvia Pastells, “por lo que muchas personas, tras rupturas previas y para evitar el dolor, deciden no implicarse de nuevo o exigir demasiado y buscar al hombre o a la mujer perfectos.

Si estás bien solo vale, pero si lo que te gusta es vivir en pareja tienes que arriesgar y ser flexible con tus expectativas. Pasa en el ámbito de las relaciones y en todo en la vida. Cuando abandonamos la rigidez empezamos a ver otras alternativas o vías que antes ni siquiera considerábamos y que puede que nos sorprendan gratamente”. Ya saben, mientras llega el príncipe azul siempre se puede cultivar la amistad del mayordomo o el mozo de cuadras que, a juzgar por las películas porno inglesas de los 70, poseía un montón de ‘buenas cualidades’.

 

fuente: el pais

Consejos para superar una ruptura sentimental

La ruptura de una relación es un momento traumático que en muchas ocasiones no se sabe bien cómo enfocar. Tanto si se ha dejado a una persona, como si nos han dejado es duro, aunque existen unas pautas o consejos para que no se hagan tan difíciles esos momentos.

Estar triste, sin ganas de salir de casa y tumbada en la cama es lógico por la pérdida que se acaba de producir. Muchos psicólogos denominan este trance como un período de luto y es que el no tener a una persona querida al lado nos hace sufrir.

La rutina, las acciones cotidianas y el cariño y compañía que podía darnos esa persona ya no está, pero hay que saber aprovechar las circunstancias de la vida y darle la vuelta a la situación y sacar provecho de ella. El positivismo es clave en este momento.

Ahora tienes más tiempo para ti

No quiere decir que antes no se tuviese, sino que ahora se puede focalizar todos esos momentos libres para mimarnos, cuidarnos y hacernos sentir guapas. Apuntarnos al gimnasio, clases de pilates o yoga nos ayudarán a superar en parte la ruptura por dos motivos: al hacer ejercicio se liberan endorfinas y serotoninas, una inyección de vitalidad y alegría, y dos, porque nos mantendrá distraídas y encima cuidamos nuestro cuerpo

 

Crear nuevas rutinas

Al desaparecer la persona con la que se compartía un día a día, se queda un vacío que hay que llenar. Lo importante es buscar cosas con las que distraernos, leer un buen libro, engancharnos por la noche a una serie, apuntarnos a clases de idiomas.

Todo lo que sirva para ocupar nuestra mente y evadirnos de esos momentos en los que podamos sentirnos solas. Un buen recurso en el caso de haber convivido con esa persona es utilizar la radio, evitando silencios eternos, con música o con programas de humor.

Quedar con amistades y salir de casa es primordial

Aunque lo que más apetezca sea quedarse en casa, tirada en la cama, es justo todo lo contrario lo que hay que hacer. Llamar a una amiga para que salga a tomar algo, quedar para ir al cine, ir de compras etc. 

Cuando hace buen tiempo estar en la calle con nuestras amigas es un placer y hay que aprovecharlo. Lo importante es salir, no de fiesta pues puede ser lo último que apetezca, sino distraernos con personas, hablar de otras cosas, desahogarnos y comenzar a tomar las riendas de nuestra vida.

Lo más importante es saber que no se está sola, que es cuestión de tiempo y que estar triste, sentirse sola y tener ganas de llamar a la otra persona es normal, pero eso no ha de durar mucho tiempo, sino caeremos en un bucle de depresión.

Cuanto antes se comience a rehacer nuestra vida, adquirir nuevas costumbres, nuevos hábitos y recobrar las amistades, antes se saldrá de ese fatal momento. Estar distraídas es clave y servirá para mantener lejos nuestra mente de los malos pensamientos.

 

fuente: Bekia