A mayor discusión, ¿más brutal es el sexo?

Cuanto mayor discusión, ¿el sexo de reconciliación es más brutal? Parece que sí, pero hablamos, por supuesto, de enfados y quejas que pueden aparecer en una pareja normal y sana; pequeños enojos que no afectan al estado psíquico o físico de la persona. Una vez establecidos estos parámetros, cabe añadir que el ser humano es una máquina. Algunos se atreven a afirmar que la mejor del mundo pero, en ocasiones, cuerpo y mente actúan en solitario.

Según Aaron Ben-Ze´ev, filósofo de la Universidad de Haifa (Israel), el sexo tras una discusión no es otra cosa que “un alto estado de agitación asociado a la pelea que hace fluya entre ambas personas una mayor excitación sexual“. Algunos sexólogos corroboran esta idea y añaden que el enfado, la rabia o los celos podrían incrementar la intensidad de las relaciones sexuales.

Esto se debe a una respuesta química del cerebro que se genera tras la discusión. Por otra parte, se forja un sentimiento de reconstrucción del vinculo emocional dañado por culpa de una pelea, así como las ganas de amar, tocar, besar o acariciar a la otra persona a la que pensábamos que habíamos perdido.

Compensar un mal rato

También hay quienes consideran que tras una discusión queremos mostrar el lado más amable y cariñoso para compensar el mal rato. Ese es el motivo por el que, quizá, se pone más empeño en ese encuentro sexual que en cualquier otro rutinario.

El problema surge cuando se establece un hábito: que cada vez que se quiera practicar sexo brutal, una de las dos partes provoque una pelea. Esto puede ser una causa principal de ruptura entre las personas.

Mito o realidad, lo que está claro es que el sexo no arregla los problemas. Puede que a corto plazo sirva para evitar las dificultades, pero a la larga tienden a salir de golpe todos los sentimientos negativos que un día desencadenaron una discusión.

 

 

fuente: gonzoo

Cinco formas muy bestias de llegar al orgasmo

El sexo puede ser romántico, erótico, sensual y, por supuesto, bestial. Lo salvaje que puede ser una relación sexual depende del consenso entre las partes y de todo aquello que estés dispuesto a hacer. Te hablamos de algunas prácticas que van más allá de lo concebible.

 

El cangrejo ruso

El cangrejo ruso es una Práctica milenaria utilizada en Rusia, aunque sus raíces están en la antigua China. Se realiza entre tres personas y es también conocida con “el golpe de amor”. Más que golpe yo diría “puñetazo en las costillas”. Aunque pienses que quizá te pueden reventar el bazo, lo cierto es que el golpe, seco e indoloro, estimula zonas del ano, que se contrae. Así puedes llegar a disfrutar de un orgasmo impactante mientras otra persona te realiza sexo anal.

Asfixia sexual

Esta es una de las prácticas sexuales más peligrosas, ya que puede causar la muerte si no se realiza bien. Se trata de obtener mayor satisfacción sexual a través de la disminución de la respiración. Hay quienes pasan de realizarlo en pareja, siendo la propia persona la que, con ayuda de bolsas o cuerdas, se provocan una asfixia erótica. Recuerda que una persona puede perder el conocimiento ante la falta de oxígeno. Sin la ayuda de otra que desate una cuerda o quite una bolsa de la cabeza estás completamente perdido.

Bondage acuático

El bondage pertenece al grupo de prácticas sexuales del BDSM y se basa en atar el cuerpo de una persona con diferentes cuerdas bajo la dominación del amo. Lo bestia del bondage acuático es que se realiza en el interior de una piscina, lago o mar. ¡Imagina no poder salir del agua por estar atado mientras tienes sexo y a la vez te ahogas! También se puede realizar en una bañera y, además, es menos peligroso.

Fisting

Fisting o… que introducir el puño por la vagina. Esta práctica no es peligrosa, pero sí un poco bestia. Para llevarla a cabo es necesario estimular a la mujer como para que lubrique lo suficiente, y así poder introducir toda la mano en la vagina. Existen diferentes posiciones. Se debe realizar poco a poco, dedo a dedo: el tiempo es clave para no dañar los genitales. Con empeño, al final el puño entra. También se puede realizar en el ano. Para evitar infecciones o cortes es necesaria una correcta higiene de mano y uñas y también recomendamos utilizar un  lubricante específico.

Sitofilia

Hace días hablábamos de una práctica sexual en la que las personas se excitaban vertiendo diferentes alimentos sobre el cuerpo de otra persona. Líquidos, sopas, siropes… Pero la sitofilia (o ‘food play’) va más allá: se trata de introducir alimentos por la vagina o por el ano. La variante light utiliza verduras (pepinos, zanahorias o calabacines), pero la bestia acepta mazorcas de maíz, piñas u otros alimentos que causen dolor e incluso heridas. Es recomendable utilizar siempre preservativo. Un plátano no te deja embarazada, pero se puede romper dentro y a ver quién es el listo que va al médico diciendo: “Tengo una banana en el ano”. No mola XD

 

 

fuente: gonzoo