¿Influyen el peso y la altura a la hora de disfrutar en el sexo?

Al observar una pareja donde uno es mucho más alto o más grueso que el otro solemos decir la mítica e inoportuna frase de : “mira…si parecen el punto y la i.” La verdad es que el amor o la atracción sexual no entiende ni de fronteras, ni de centímetros, algo que no es para nada criticable siempre y cuando no influya en la calidad del sexo.

 

Según un estudio realizado por la Universidad Chapman de California la altura y el peso sí influyen en el sexo. La muestra se ha tomado a 60.000 hombres y mujeres heterosexuales. El estudio ha concluido con un dato que puede levantar ampollas en la sociedad ya que afirma que los bajitos tienen menos sexo que las personas de estatura media. ¿En qué se basa la Universidad Chapman para lanzar este dato? Ellos no son de los que tiran la piedra y esconden la mano…todo lo contrario. Según los investigadores, hombres y mujeres buscamos una serie de cualidades físicas en el ser humano con un motivo; procrear.

No es algo casual ni novedoso. Ni siquiera cuando no se está buscando traer un retoño al mundo. Viene intrínseco en el código genético del ser humano. Ellas los prefieren altos y atléticos pues el cerebro considera que determinados atributos son sinónimos de “semental.” Por otra parte, en la prehistoria, los hombres más fuertes solían ser los cazadores, los sustentadores de la tribu y por tanto quienes tenían el poder o llevaban las riendas de la familia.

En el caso de los gustos de ellos hacia ellas la cosa cambia. Las mujeres con curvas resultan más atractivas de cara al futuro y al igual que en el caso anterior, es herencia del pasado; mujeres con grandes pechos o caderas para alimentar a la prole son más llamativas. En conclusión y siempre desde la perspectiva de este estudio, las personas de menos estatura  y delgados echarían menos polvos que el resto. Según palabras del director de la investigación David Frederick, “es posible que las mujeres tengan un umbral mínimo de altura para considerar a un hombre como potencial pareja sexual.”

Al final, para gustos los colores, la  altura, el peso… Es evidente que para un “aquí te pillo, aquí te mato” nos fijamos en los atributos físicos de las personas pero si la elección de una pareja con la que tener un futuro y formar una familia dependiera de lo guapos o atléticos que seamos nos iría bastante mal. La sociedad ha evolucionado y sí, el físico es importante, pero el cerebro lo es aún más.

 

fuente: gonzoo