La sangre como lubricante y otras prácticas sexuales peligrosas

En el sexo todo está permitido hasta que se sobrepasa la línea de lo saludable. Está claro que no vivimos en una sociedad homogénea donde todas las personas estamos cortadas por el mismo patrón, pero existen una serie de normas básicas para la convivencia entre seres humanos. Hay quienes se pasan estos ‘códigos’ del sexo por el forro y prefieren experimentar con los límites, incluso poniendo en juego su propia salud.

Jugar con enfermedades es un riesgo que algunos asumen a la hora de mantener relaciones sexuales con otras personas. La excitación para ellos se basa en poner en peligro su vida por el posible contagio.

Blood Play

Este Fetiche utiliza la sangre como elemento indispensable en las relaciones sexuales. Por supuesto, si la chica está con la regla, los y las amantes de esta práctica están de enhorabuena, pues no hará fatal recurrir a cortes o incisiones en la piel para lograr extraerla del cuerpo.

Como su propio nombre indica, esta práctica invita a jugar con la sangre, utilizarla de lubricante, lamer heridas, restregarla por el cuerpo e, incluso, probarla. Se define como hematolagnia la atracción física por la sangre a través del olfato, la vista o la textura, y la excitación que provoca en una persona. Lo normal es que los cortes se realicen mutuamente, pues lo que importa es la sangre del ‘amado’. Cabe recordar que una de las principales vías de contagio de enfermedades se produce a través de la sangre; por eso, jugar con ella es un gran riesgo.

La ruleta rusa del VIH

La ruleta rusa no es ningún juego, sino más bien jugarse la vida. Es la absurdez llevada al extremo donde la meta es sobrevivir a una bala. Las posibilidades de hacerlo solo son fruto del azar, al igual que en la ruleta rusa del sexo.

Esta práctica consiste en mantener relaciones sexuales “a pelo” sabiendo que una o varias personas presentes en la orgía están infectadas por el VIH. A mí, nosotros solo de pensar en la idea, personalmente nos da más miedo que placer.

 

Zoonosis

Las infecciones que se transmiten de los animales a los seres humanos se llaman zoonosis. Algunas pueden ser transferidas a través del contacto casual, mientras que otras se transmiten por las actividades que exponen a los seres humanos a sangre, semen, fluidos vaginales, orina, saliva y heces. Esto significa que la actividad sexual con los animales es una actividad de alto riesgo, además de ser considerado un delito de maltrato animal.

 

Echar un polvo con fiebre

Hay personas a las que les pone a cien hacerlo con gente que tiene fiebre. La temperatura corporal provoca reacciones diferentes en el cuerpo de la persona enferma. El investigador suizo Manfred Schedlovski afirmó, tras realizar un estudio, que practicar sexo puede curar un resfriado y que esto se debe a que refuerza el sistema inmunológico y lo estimula para combatir la enfermedad.

 

Te has quedad tan flipado como nosotros??

 

 

 

 

fuente: gonzoo

 

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