Cinco situaciones que pueden hacerte perder el apetito sexual

La sexualidad forma parte de la pareja, y cuando algo falla en la cama, las consecuencias trascienden más allá de las sábanas. Por eso, es importante reconocer los problemas que van surgiendo a lo largo de la relación para poder remediarlos antes de que sea demasiado tarde.

En este sentido, la psicóloga y sexóloga María Felipa Gea López, advierte que cada vez son más las mujeres que acuden a su consulta buscando respuesta a su falta de apetito sexual. Este ‘Trastorno del Interés’ es un mal que afecta principalmente al género femenino, y que, según afirma la experta, puede persistir durante, como mínimo, medio año.

“A veces la problemática no proviene únicamente de la falta de deseo, sino de la pareja en sí misma. Por eso hay que entender los diferentes tipos de esta ausencia de interés sexual”, reconoce Felipa. Sobre esto, asegura que el trastorno puede ser primario, cuando desde siempre se ha presentado falta de apetito sexual o secundario. Este último es el más problemático, y se da cuando se pierde el deseo. Además, puede dividirse en generalizado (si esta pérdida de interés es hacia cualquier persona o situación) o hacia la pareja. El caso más grave, asegura, sucede cuando la disminución del deseo se convierte en aversión sexual. “Normalmente, este bajo deseo no suele incomodar cuando no se tiene pareja. Pero se convierte en algo preocupante cuando sí se tiene, ya que se relaciona, por ejemplo, con sentimientos de culpa, con desamor o con la falta de atracción sexual”, explica la experta. Estas son sus principales causas:

  1. Problemas dentro de la propia pareja: esta es la más frecuente, desapareciendo cuando estos conflictos se solucionan. Felipa aconseja trabajar en la mejora de la relación para así recuperar el deseo sexual femenino de manera natural.
  2. Sobrecarga de tareas: mujer, madre, trabajadora y todos los demás papeles que la sociedad exige al género femenino pueden ser también causantes de un cansancio que alcanza incluso el ámbito sexual. “Con tantas exigencias, la mujer acaba por ansiar la cama, pero no precisamente para practicar sexo”, bromea Felipa.
  3. Falta de compenetración: los miembros de la pareja no siempre van a compartir el mismo grado de deseo, y esta diferencia puede ser crucial si no se trata con cuidado. Cuando uno de los dos presiona al otro a tener relaciones, es normal que, en la otra persona, disminuyan aún más las ganas de practicar sexo. En este caso, la solución, cuando es un hecho puntual, es respetar a la persona y no forzar ninguna situación. Si se prolonga en el tiempo, es recomendable acudir a un profesional.
  4. Educación sexual inadecuada: la sexualidad, según afirma Felipa, ha sido tradicionalmente mal explicada: “Nuestra cultura ha optado por tomar la sexualidad como un degenerante del ser humano que sólo debía tener como fin la reproducción. El sexo ha sido visto como algo sucio, asociado al pecado capital, y por eso se nos ha olvidado que forma parte de un aspecto más del ser humano”, defiende la experta.
  5. Anticonceptivos hormonales: hay determinados tratamientos, como el uso de anticonceptivos orales, que puede alterar el apetito sexual de la mujer. Esto se debe a que inhiben la producción natural de andrógenos como la testosterona, hormona encargada, entre otras cosas, del aumento del deseo.

Así mismo, la experta recomienda no obsesionarse con las variaciones que se puedan producir en la libido, ya que, como tantas otras situaciones en la vida, son inevitables. “Sabemos cuando se ha convertido en una patología cuando estos síntomas se prolongan en el tiempo y crean un malestar lo suficientemente fuerte como para que estos influyan en otros ámbitos de su vida”, apunta Felipa. Es entonces cuando debe tratarse como un problema de deseo sexual hipoactivo, con atención psicológica y sexológica.

 

Tomad nota y no dudes en acudir a un especialista.

 

fuente: yo dona

Receta para una cena apasionada

Una buena cena romántica y a solas con tu pareja es un buen preludio a las relaciones sexuales.  Aprovecha  para darle un giro especial al menú y preparar platos con ingredientes afrodisíacos.

Según la encuesta realizada por SexPlace, entre sus más de 3.500 usuarios, la mayoría, el 63% de los entrevistados menores de 30 años, confiesan que van a utilizar alimentos afrodisiacos.

Pero, ¿qué hay de verdadero en los efectos de ciertos alimentos sobre la libido y el deseo?, y ¿de qué alimentos hablamos?

De los resultados de la encuesta se desprende que entre los productos más usados por sus efectos afrodisíacos se encuentran:

Las fresas: el postre más ‘sexy’. Son las compañeras perfectas del champán y el chocolate. En cuestiones fisiológicas dicen que mejoran la circulación sanguínea, estimula las glándulas endocrinas y el sistema nervioso.

El chocolate: entre las parejas es uno de los más usados, el 74,5% de los encuestados afirman haberlo empleado alguna vez. Su poder afrodisíaco se asume por el hecho de que aumenta los niveles de serotonina, que se relaciona con el incremento del deseo sexual.

El jengibre: se dice que esta planta es una herramienta natural contra la impotencia sexual, además de un rico condimento.

Las ostras: se sostiene que el marisco es el afrodisíaco más potente y de entre todos, las ostras son el referente. Dicen que crudas tienen un mayor efecto, pero hay que andarse con ojo con ellas, pueden sentarnos mal y arruinar la noche. Empíricamente sus efectos son la aportación de altos niveles de zinc que a su vez producen testosterona y estrógenos.

El ajo: Noelia Atienza, Relaciones Externas de SexPlace explica que entre las especias afrodisiacas “la más usada, casi en un 70% es el ajo, una planta de gran poder nutritivo pero también colabora con la vitalidad de las personas y el efecto ‘calentador’ que tiene”.

Pero la lista no se queda ahí, otros productos como el anís, las almendras, el aguacate, la canela, el ginseng, la miel y el regalíz también tiene fama de surtir un efecto lujurioso entre los comensales.

Todo el que se anime a preparar una cena especial, o que quiera sorprender a su pareja, o celebración con pasión, pueden incluir en su cesta de la compra esta lista de ricos alimentos. Y así podrán juzgar por sí mismos sus efectos afrodisíacos.

 

Te animas? Vostros, cena afrodisíaca y un buen vino. Seguro que aciertas!

 

Fuente: Yo Dona