10 condiciones sexuales que deberías conocer

En la actualidad existe una gran variedad de condiciones sexuales que cada vez están más en auge, las conoces todas?

Lesbiana

La “L” en LGBTQ significa lesbiana. El término describe a una mujer emocional, romántica y / o sexualmente atraída por las mujeres. Sin embargo, no todas las mujeres que se sienten atraídas por las mujeres usarán este término; podrían describirse a sí mismas como homosexuales.

Gay

La “G” en LGBTQ, describe a una persona que se siente atraída emocional, romántica y / o sexualmente por personas del mismo sexo. También se puede usar específicamente para describir a un hombre que se siente atraído por los hombres.

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Bisexual

Este término es la “B” en el acrónimo LGBTQ. Describe a una persona que se siente emocional, romántica y / o sexualmente atraída por más de un sexo o identidad de género. Las personas que son bisexuales pueden no sentirse atraídas simultáneamente por el mismo sexo o identidad de género, y no necesariamente de la misma manera o la misma cantidad. Por ejemplo, podrías ser bisexual incluso si solo has salido con hombres. Y puede sentirse un poco más atraído por un sexo que por el otro.

Transgénero

La “T” en LGBTQ. No es una orientación sexual. Describe a una persona cuya identidad de género y / o expresión de género difiere de las expectativas del sexo que se le asignó cuando nació. Las personas transgénero pueden tener cualquier orientación sexual.

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Intersexual

En ocasiones, se añade una I al final de LGBTQ. Significa “intersex”, intersexual, un término que se refiere a una combinación de hormonas, órganos sexuales, genitales y cromosomas que son diferentes de los dos patrones de hombre y mujer. El primer término que su usó para describirlos era hermafrodita, pero esa palabra ahora se considera obsoleta y ofensiva.

Asexual

Asexual es una orientación sexual que típicamente describe a una persona que no siente atracción sexual o un deseo de tener una pareja sexual. Esto no es lo mismo que el celibato, que se abstiene deliberadamente del sexo. Las personas asexuales a veces tienen relaciones sexuales, pero pueden tener poco interés en ellas o solo estar interesadas en actividades sociales.

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Poliamoroso

Ser poliamoroso significa que desea tener relaciones consensuales no monógamas o relaciones con varias personas. Esto puede tener diferentes configuraciones, pero puede incluir relaciones abiertas o polifidelidad (poliamorio cerrado), que es cuando las personas se encuentran en relaciones múltiples que no están abiertas para agregar nuevos socios.

Androsexual

Este término se refiere a una atracción (emocional, romántica y / o sexual) a la masculinidad. Ser androsexual puede significar que te atraen los hombres, pero también te pueden atraer las mujeres masculinas.

Sexually Fluid

Este término se refiere a la idea de que las orientaciones sexuales pueden cambiar con el tiempo y en función de la situación que se tenga entre manos. Las personas también pueden identificarse como sexualmente fluidas.

Pansexual / Omnisexual

Ambos términos se refieren a personas que se sienten atraídas emocional, romántica y / o sexualmente hacia personas de todos los géneros y sexos. No es lo mismo que ser bisexual (ya que no suele incluir atracción por personas que no se identifican con un binario de género), aunque las personas pansexual / omnisexuales también son bisexuales.

Pegging: cambio de roles sexuales

Seguimos metiéndonos en el gran universo de las más variadas prácticas sexuales, hoy le toca el turno al pegging. Cambio de roles sexuales, pegging, bend over boyfriend con todos estos calificativos se conoce a esta práctica, que cada vez más parejas de heterosexuales se anima a experimentar.

El pegging consiste en la penetración por parte de la mujer a su pareja (hombre), con una prótesis, dildo o arnés sexual. Es una práctica que le da a la mujer el rol de dominación, quedando el hombre en una total postura de sumisión. Y muchas de las parejas vienen juntas a tienda para elegir el modelo, color y tamaño del juguete que servirá para darle placer a ambos y jugar aunque sea por un rato, con el cambio de roles.

Seguramente muchos de los hombres que estén leyendo este artículo, verán esta práctica casi como aberrante y por nada del mundo aceptarían “jugar este juego” y esto debido a la cultura machista reinante y por temor a ser juzgados como homosexuales.

Pero lo cierto es que, como toda práctica innovadora, sólo persigue el objetivo de salir de la rutina, vivir nuevas experiencias sexuales y, por qué no también, enriquecer la vida sexual y de pareja. En el caso de la mujer, la satisfacción sexual puede darse a través de la penetración, si se está utilizando un arnés doble, es decir mientras penetra a su pareja, es penetrada a su vez, por el juguete sexual, o por una satisfacción psicológica, por el sólo hecho de penetrar y satisfacer a su hombre.

En tanto en el hombre, la estimulación es anal o prostática, y también por la excitación que le despierta el hecho de ser penetrado por una mujer. Hay una gran variedad de arneses sexuales disponibles en el mercado, los más comunes son con cinturón, pero también existe un modelo sin cinturón, que cuenta con un extremo para introducir en la vagina, y de este modo poder penetrar. También los hay con varias velocidades e intensidades.

Por supuesto los arneses sexuales también son muy utilizados en las relaciones de parejas lesbianas, siendo en este caso un poco más aceptado que en el caso de cambio de roles entre un hombre y una mujer, sobre todo por el tabú del sexo anal.

Si lo que buscas son nuevas experiencias en la cama no dudes en atreverte con esta práctica sexual cada vez más extendida.

¿Te animarías a practicar pegging?

 

 

fuente: republica

Bolas Tailandesas, un placer por descubrir

Bolas Tailandesas: también llamadas bolas chinas o tiras anales. Tradicionalmente son una serie de bolas unidas por un cordón textil o más actualmente de silicona , con un anillo en uno de sus extremos, para evitar que se introduzcan totalmente en el recto.

Las bolas tailandesas puede comenzar con bolas pequeñas que van aumentando de tamaño progresivamente o en algunos casos mantienen un tamaño uniforme a través de la cuerda o tira. Nuestra Reina te ofrece bolas tailandesas de todos los tamaños y materiales, seguro que encuentras las tuya.

Dejamos claro que se trata de un juguete unisex y por lo tanto el placer puede ser compartido.

La recomendación más común, es insertar las bolas chinas durante el juego sexual, para luego retirarlas en el momento del orgasmo.

TIRA ANAL - TRIBALL

Se insertan muy lentamente en el ano con una gran cantidad de lubricante, para posteriormente tirar del cordón/tira  e ir sacándolas de manera lenta. Cuando las bolas tailandesas comienzan a salir, estimulan los músculos del esfínter, y muchas personas encuentran en este movimiento una sensación muy agradable y placentera.

Cuando las bolas tailandesas se encuentran dentro del ano, se puede optar por continuar con el juego sexual estimulando otras partes del cuerpo, hacer penetración vaginal, o sexo oral, todo depende de la manera en que se vaya desarrollando el juego.

Cuando notes que estáis listos se puede comenzar a tirar de la cuerda para ir sacando las bolas anales, si es la primera vez hazlo  lentamente, y espera entre bola y bola para acomodarse y sentir plenamente la sensación sobre el esfínter, con el tiempo, es posible que quieras cambiar la velocidad con la que las bolas salen del ano, ya sea de manera mucho más lenta o rápida.

Lo más recomendable, es utilizar bolas anales unidas mediante cordones fuertes hechos de caucho de silicona, ya que las cuerdas comunes tienden a deteriorarse ,romperse y http://reinapicara.com/es/59-bolas-chinas-analesson poco higiénicas.

Como prevenir accidentes con las bolas anales:

Si piensas utilizar bolas tailandesas de plástico duro, asegúrate de revisar cada una de ellas con el fin de detectar alguna aspereza o borde cortante.

Asegúrate de  que las bolas anales posean un sujetador en forma de anilla, que sea lo suficientemente grande para evitar que se deslicen totalmente en el recto.

Recuerda utilizar abundante lubricante de buena calidad durante cualquier tipo de penetración anal. El ano no es como la vagina y no dispone de lubricante natural.

Si utilizas uno específico anal mejor, ya que son más densos y ayudan a penetrar y deslizar mejor.

El uso de las bolas anales o tailandesas puede ser un experiencia emocionante si se hace en pareja, ya que ofrece la oportunidad de agregar otros ingredientes muy divertidos y excitantes durante el juego sexual . Si hay suficiente confianza el humor puedes ser uno de ellos, así como la adición de un elemento prohibido de poder y control.

Te animas a probarlas?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tu pene me sobra: chicas hetero que se enamoran de otras chicas

La heterocuriosidad es tendencia. Mujeres que se definen como heterosexuales pero que se excitan con determinadas chicas. Algunos dicen que es una moda, pero igual es una forma bastante reduccionista de tratar el asunto. Los ‘girl crushes’ (flechazos femeninos) han existido siempre, solo que ahora se habla de ello

Hace unos días, El Pais publicaba un reportaje sobre las ‘heterocuriosas’: chicas capaces de enamorarse de otras mujeres sin llegar a mantener relaciones sexuales con ellas. Desde pequeñas, las chicas van fraguando su identidad sexual. Siempre había una chica en el colegio que destacaba por encima de las demás y que su forma de andar, hablar o vestir se repetía como síntoma de admiración.

 

La idealizada y la que todas querían ser como ella. ¿Hasta qué punto esa situación tan cotidiana de la vida de una chica puede provocar que ‘cambie de acera’? ¿Se puede pasar de adorar a alguien a estar enamorado de esa persona sin necesidad de tener sexo con ella? Y de ser así, ¿qué idea de futuro tiene alguien heterosexual enamorada de una mujer lesbiana?

No os rasguéis las vestiduras por pensar que la heterocuriosidad es una bisexualidad encubierta, un proceso por el cual una persona se niega a sí misma por el qué dirán o el contexto social. No tiene por qué ser así. A veces, ciertas actitudes conjugadas con determinado aperturismo mental hacen que una chica hetero se enamore de otra (hetero o no).

La bisexualidad es mucho más complicada que la heterosexualidad o la homosexualidad. Tachados de viciosos, insaciables o inconformistas, a menudo los bisexuales se han visto obligados a esconderse bajo nombres como ‘heterocuriosos’ por miedo a una sociedad injusta con la capacidad de amar de cada uno.

El fenómeno de los “Girl Crushes” esta al orden del día.

 

fuente: gonzoo

Orgullo Gay, una celebración con mucha historia

Comienzan las Fiestas de Orgullo Gay en Madrid y la ciudad se ha teñido con los colores del arco iris. Marchas, conciertos, carrozas inundan las principales arterias de la ciudad entre el 1 y el 5 de julio pero no será hasta la tarde del 4 cuando se podrá vivir la gran manifestación en pro del colectivo LGBT. Se estima que alrededor de 2,5 millones de personas llegarán a la capital de España con un lema común ¡Identidad sexual y tolerancia! 

Hay quienes aún viviendo en el siglo XXI se siguen llevando las manos a la cabeza ante la exposición y alardeo de conductas sexuales diferentes a lo “normal” pero, ¿qué es lo normal?

Las primeras referencias que se tienen en la historia sobre el Orgullo Gay son más antiguas que el nacimiento de Cristo pero no fue hasta finales de los años 60 del siglo XX, y como resultado de los disturbios de Stonewall en Nueva York, cuando por fin gais, lesbianas, bisexuales y transexuales salieron a la calle para reivindicar sus derechos y dejar de ser perseguidos por una sociedad que imponía cánones ”normales” con conductas anormales.

Londres, Ámsterdam, París o Barcelona son otros lugares del mundo donde también se celebra esta fiesta por la libertad y contra la discriminación sexual. Esto no ha sido de la misma manera siempre. Como diría la canción de Sabina, ”pongamos que hablo de Madrid”…

Años 70, la bandera bicolor

Y tan en bicolor ya que la televisión sólo emitía imágenes en blanco y negro sobre el comienzo del activismo gay en Barcelona. La primera manifestación que se produjo en España tomó las calles de la ciudad condal el 28 de junio de 1977, fecha que pasaría al calendario como el comienzo del Orgullo. A pesar de que lesbianas y gays acudieron a la marcha, sus reivindicaciones no llegaron a tener ninguna repercusión social.

Por fin, ¡no somos delincuentes!

En 1978 se firmó al Constitución Española. Este texto derogaba la Ley de Peligrosidad Social despenalizando la homosexualidad pero tuvo que pasar aún una década para que el colectivo saliera de su sombra y viera por fin la claridad.

Poco a poco la cifra de personas que se unen al Día del Orgullo Gay comienza a ser mayor a medida que las reivindicaciones se simultanean en otros lugares del mundo como Nueva York o Londres. En el año 92 algo más de 500 personas salían a las calles de Madrid por sus derechos. Esta semana serán más de dos millones.

Faltaban aún muchos pasos por dar. En el año 1995, el Congreso de los Diputados aprobaba un nuevo Código Penal por el cual se castigaba la discriminación por cuestiones de orientación sexual. Ya no eran delincuentes y tampoco vulnerables. Será por ello que un año más tarde las marchas del Orgullo colonizaban el país desde Sevilla hasta Bilbao.

En Madrid ya eran más de 3000 personas las que luchaban bajo el lema de visibilidad pues a pesar de los logros obtenidos aún eran señalados con el dedo. ¿La diferencia? Esta vez lo harían con la mano en alto pues apareció la primera carroza en las marchas del festejo.

Adiós a la vergüenza

En el año 2000 Madrid estaba a la cabeza de ciudades europeas con más afluencia de visitantes durante las marchas del Orgullo. Carrozas, látex, marineros, cuerpos esculturales, patrocinadores, prensa, conciertos…y sobre todo aperturismo. Adiós a la vergüenza.

Cada año son más las personas que llegan a la capital para disfrutar de una fiesta que todo un país ha logrado hacer suya con compromiso, esfuerzo y muchas veces contra leyes absurdas que pretendían tapar una realidad social. En 2005 llegó el gran avance con la aprobación del matrimonio homosexual.

Normalización, respeto, libertad, son sinónimos de avance pero también son palabras con mucho peso y con las que millones de personas en el mundo se pueden sentir CON MUCHO ORGULLO.

 

 

fuente: gonzoo

Bisexuales, el colectivo invisible y desconocido

Algunos hablan de forma equivocada de un tercer género para referirse a aquellos que se sienten atraídos física y psíquicamente tanto por hombres como por mujeres. La bisexualidad ha sido catalogada como una ‘desviación’ del ser humano durante toda la historia y, aún hoy, parece complicado que la opción de que existan personas que se enamoren de otras sin importar que sean hombres o mujeres sea algo que entre en las cabezas de muchas personas.

Otros, sin embargo, lo achancan a modas o movimientos sociales que abogan por la libertad sexual huyendo de las formas tradicionales de pareja. Pero la bisexualidad no es una tendencia ni una forma de vida, es una realidad.

Una tercera idea sobre la bisexualidad es aquella que defiende a este colectivo como personas que están en fase de descubrir su homosexualidad. Piensan que ser bisexual atiende a un estado de la persona cuyo género, aún sin definir, busca salir o quedarse ‘en el armario’ y, mientras, encuentran en las relaciones sexuales con hombres y mujeres su verdadera identidad sexual. Otro error. No es una etapa puente.

Sigmund Freud aseguraba que todos somos bisexuales de nacimiento y que son las circunstancias las que nos hace cruzar o no de acera. Hoy en Según la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales, la bisexualidad se define como la orientación sexual de quienes sienten atracción sexual, emocional y/o romántica hacia personas de más de un género y/o sexo, no necesariamente al mismo tiempo, de la misma manera, al mismo nivel ni con la misma intensidad.

Así de fácil, conciso y preciso. Pero hay quienes se niegan a que haya personas en el mundo capaces de amar a seres de su mismo sexo a la par que lo hacen con el contrario.

 

La difícil tarea de ser bisexual

Desde nuestro punto de vista, no debe ser fácil ser bisexual. En primer lugar, tienes que enfrentarte a una sociedad donde la mayoría no entenderá tus gustos y te calificará de ‘depravado’. En segundo lugar, sentir que no estás satisfecho cien por cien con ninguna pareja a no ser que seas liberal.

También hay bisexuales que viven en parejas no liberales y deben decantarse por hombres o mujeres sin poder ‘probar’ el sexo opuesto. La eterna lucha entre el deseo y la fidelidad es la culpable de que, en algún momento, pueda surgir un sentimiento llamado insatisfacción, causante de muchas rupturas de pareja.

 

¿Es la bisexualidad solo cosa de mujeres?

Si hay algo curioso en la definición de  la bisexualidad es que varios estudios demuestran una incidencia mayor en mujeres que en hombres. Por ejemplo, un informe realizado por la Universidad Estatal de Boise (Idaho, EEUU) afirmó que el 60% de las mujeres se sentían atraídas por su mismo sexo aún siendo heterosexuales. El porno que consumían, además, no era exclusivamente hetero; también se demandaban vídeos lésbicos e, incluso, porno gay.

La diferencia con respecto de los hombres es mucho más pequeña. Según otro informe de The Open University (Inglaterra), los declarados bisexuales no llegan al 6% de todo el conjunto de la población encuestada. Lo realmente complicado de la bisexualidad es la aceptación de uno mismo. De hecho, existe la bifobia, que es el odio a las personas bisexuales e, incluso, a uno mismo por el hecho de serlo. Descubrir la bisexualidad no es tarea fácil y, en muchas ocasiones, hace que nazca del interior un sentimiento de confusión y rechazo que les impide abrirse al mundo.

Interesante, verdad?

 

 

fuente: gonzoo