La primavera tu libido altera

De todos es conocida la frase ” La primavera la sangre altera”

Te presentamos 5 curiosidades sobre cómo el cambio de estación afecta a tus relaciones sexuales

1.- Secreción de vitamina D. Esta vitamina es esencial para la correcta absorción del calcio y la protección de los huesos. Su déficit puede llevar a enfermedades como osteoporosis, y el sol es uno de los medios por los que podemos adquirirla. Algunos estudios han puesto de manifiesto que esta vitamina ayuda también a generar mayor nivel de testosterona, por lo que aumenta la libido y el deseo sexual.

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2.- Endorfinas. Con esta exposición al sol se obtiene a la vez una mayor secreción de estas hormonas que ayudan a reducir el estrés, levantando el ánimo y por tanto la recepción a la actividad sexual.

3.- Aromaterapia. Con el calor los aromas se magnifican, sobre todo los perfumes más intensos, incidiendo además sobre las feromonas, encargadas de las relaciones interpersonales. Esta mezcla hace que durante la primavera nos mostremos más propensos a interactuar, y por tanto a mantener relaciones íntimas.

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4.- Astenia primaveral. No toda la influencia de esta época es positiva, ya que existen casos en los que estas semanas provocan irritabilidad, cansancio, somnolencia o cefaleas, entre otros síntomas. Las mujeres que padecen este trastorno tienden a ver reducida su libido.

5.- Alergia. Esta época está también caracterizada por las alergias, que pueden influir en un menor deseo debido, precisamente, al malestar que supone el picor de ojos, estornudos y la desgana en general. En este sentido, lo mejor es esperar a que pasen los días de mayor virulencia, para poder disfrutar con posterioridad de unas relaciones plenas.

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Comienzan a alargarse los días, más exposición al sol, pero también astenia y alergias… la primavera es un cóctel explosivo que pasa factura en la cama.

No solo cambian nuestros hábitos con la primavera; también se revoluciona nuestra vida sexual. Cada vez vamos más ligeros de ropa y claro, todo suma 😉

¿Por qué en verano tenemos más relaciones sexuales?

El sol y las hormonas

El doctor Szent-Gyorgyi, ganador del premio Nobel por el descubrimiento de la vitamina C, probó que existen enzimas y hormonas que reaccionan a la luz y a los colores más intensos, generando alteraciones positivas en el estado de ánimo y disminuyendo el estrés. Se podría decir, por tanto, que las horas de sol que ganamos en estos meses nos ponen de buen humor.

Otros estudios han demostrado que con la luz solar y las temperaturas altas el cerebro eleva el nivel de oxitocina, dopamina, prolactina y noradrenalina, hormonas que se relacionan con la sensación de bienestar, que nos llenan de energía, nos impulsan a ser más sociables y despiertan el deseo sexual.

Ese efecto parece más intenso en los hombres que presentan un nivel alto de vitamina D. Según un estudio realizado por investigadores de la Universidad Médica de Graz (Austria), esa vitamina, que se genera en un 90% por la exposición al sol, activa la secreción de testosterona, lo que a su vez aumenta la libido masculina.

Resultado de imagen de sun and sexambién se especula, aunque no hay datos científicos concluyentes, que el sudor de los mamíferos contiene feromonas que despiertan el interés sexual de otros individuos. Algo parecido a lo que consiguen algunos perfumes sobre nuestros sentidos.

 

Cuestión de estímulos

Tan importante o más que la biología es el aumento de estímulos durante el verano. Por ejemplo, los que entran por los ojos al liberarnos de ropa y mostrar más piel. Pero también los que imagina la mente. La playa y el mar aparecen con frecuencia como marco idílico de las fantasías sexuales.

De manera que ya hay una relación inconsciente entre el deseo y las ideas asociadas al verano, como el calor, según explica el profesor Mateo Vess, de la Universidad de Ohio (EE:UU), en un artículo publicado en la revista Psychological Science: la mayoría de individuos tienden a percibir erróneamente las emociones relacionadas con el deseo y la seducción en los días calurosos. Es decir, se relaciona la temperatura con una mayor disposición a las relaciones sexuales.

Faltaría un último argumento: las vacaciones. Más tiempo de ocio, menos estrés, más descanso… En fin, que disfrutéis del verano.

 

5 tips para convertir tus orgasmos en ¡Ohhhhhrgasmos!

Hay muchos factores que influyen en la intensidad del orgasmo femenino y que hacen que sea más suave o de los que viene con luces y sonido estéreo.  Aquí van algunos tips para ponernos en órbita.

1 ¿Excitada? Cuanto más, mejor

A mayor excitación más probabilidad de tener un orgasmo, y un orgasmo potente además. Todo eso que (mal)llamamos “preliminares” tienen una enorme utilidad (además de ser sexo, con todas las letras, y de proporcionar placer en sí mismos): y es que incrementan la excitación. Poner en práctica fantasías, estimular manualmente el clítoris (tú misma o tu pareja), sexo oral… y en general todo lo que nos resulte excitante es (muy) bienvenido.

2 Atención y concentración para entrar en acción

Hoy en día pocas nos libramos de ser “multitasking”, por ejemplo podemos (y de hecho solemos) ver nuestra serie favorita mientras vemos y comentamos en Instagram el último y minúsculo modelo de la Kardashian. Pero esto de “estar en misa y repicando” para el sexo no vale: porque un placer estratosférico requiere toda nuestra atención. La interferencia de pensamientos nos “sacará de la escena” y hará que placer y excitación desciendan.

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3 Practica a solas

Es tu cuerpo y nadie mejor que tú para saber qué necesita, cuándo y cómo. Además, la masturbación, al ser en solitario, favorece la concentración y evita las distracciones que pueden darse en pareja, con lo que puede hacer que sea más sencillo alcanzar el orgasmo.

4  Pon a tono tus músculos “del amor”

Practica los ejercicios de Kegel (y cualquier tipo de ejercicio en general que tonifique el suelo pélvico: un mayor tono de los músculos de lo que llamamos el suelo pélvico hace que el orgasmo sea más intenso. Y es que durante el orgasmo se produce la contracción de estos músculos, así que a mejor tono, más intensidad de contracción y más placer. Hazte con unas bolas chinas y fortalece tu musculatura íntima.

Bolas Chinas

5  Mantén una buena autoestima en general, y una buena autoestima sexual en particular

Un estudio (entre otros muchos) realizado por la Universidad de Johns Hopkins  encontró que factores como una buena autoestima y una alta capacidad de empatía correlacionaban con un mayor placer sexual.

Lo mejor de todo es que esto es una dinámica que se retroalimenta (para nuestro placer): hay estudios que determinan que las mujeres que se masturban de manera habitual tienen una mejor autoestima. De manera que cuanto más practiquemos una más mejorará la otra y viceversa… así que manos a la obra.

Toma nota y disfruta!

 

fuente: trendencias

¿Qué es la libido?

¡Qué difícil es explicar el tema del género cuando hablamos de sexo!
Con esta contundente exclamación no quiero comenzar a dar una charla sobre transexualidad o hermafroditismo ya que en este caso sólo me voy a centrar en el significado gramatical de la palabra.
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¿La libido o ‘el’ libido?

Según la RAE se trata de un sustantivo femenino por lo que adjuntar al nombre el artículo el (masculino) daría lugar a un error gramatical.

¿Se escribe con ‘b’ o con ‘v’?

¡Evidentemente con b ! Si nos referimos a lívido con v estaríamos hablando de algo ‘amoratado’ o ‘pálido’ y que nada tiene que ver con el sexo.

¿Lleva acento esta palabra tan escurridiza?

No lleva acento. El término libido puede que sea uno de los más sufridores en erratas a nivel gramatical y es que no es raro que dé lugar a confusión. Además, solemos convertir la palabra en esdrújula cuando la pronunciación debería ser la equivalente a la de una palabra llana.

Hablemos de sexo…

Una vez aclarado el contenido gramatical del término vamos a centrarnos en lo que realmente nos interesa como seres humanos sexuados: ¿qué factores influyen a la hora de tener ganas de practicar sexo? La libido sería al sexo lo que el apetito al hambre. Es por ello por lo que muchos describen este estado como apetito sexual.

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¿Qué es lo que realmente potencia la libido? ¿Este estado influye por igual a hombres que a mujeres?

Hay multitud de factores que determinan la libido de las personas pero el más determinante es sin duda la excitación. Hombres y mujeres no se excitan por igual ni con las mismas cosas. Mientras que ellos consiguen llegar a tener una erección simplemente con la imagen impregnada en su retina de unos senos, ellas necesitan algo más que ver un pene para “ponerse a tono”

Otra gran diferencia entre hombres y mujeres es la influencia de las hormonas en la libido. El ciclo menstrual convierte a las féminas en hormonas andantes las cuales influyen de manera positiva o negativa en su nivel de excitación. En los días anteriores a la ovulación ellas son mucho más receptivas al sexo por el aumento del nivel de estrógenos. No ocurre lo mismo tras un parto pues, el cuerpo tras dar a luz genera prolactina, o lo que es lo mismo, la hormona del antideseo. Por eso tras el alumbramiento muchas mujeres disminuyen su apetito sexual.

La salud mental también influye en la libido de las personas. Los factores psicológicos son determinantes a la hora de practicar sexo. La salud física condiciona la fortaleza mental por lo que no gozar de un buen estado de salud implica desgana a la hora de hacer frente a una relación sexual. Dormir poco, el estrés y las preocupaciones, la falta de tiempo e incluso la ingesta de algunos medicamentos intervienen de forma negativa en nuestra recepción y aperturismo hacia el sexo.

Freud, la libido y la energía vital

Si alguien ha hablado con especial interés sobre este tema fue el psicoanalista Sigmund Freud a la que se refería como la energía vital de cada persona. No iba mal encaminado pues, si una persona no se encuentra bien con uno mismo o su estado de ánimo no derrocha energía y felicidad es incapaz de transmitir buenas vibraciones al resto de seres humanos.

En este contexto ni hombres ni mujeres podrían disfrutar de las relaciones sexuales y mucho menos sacar de dentro la energía suficiente como para utilizar la cama para algo más que para dormir.

Para Freud la energía psíquica profunda es la que orienta el comportamiento hacia un fin y se descarga para conseguirlo. La traducción sería que el nivel de excitación emana de dentro hacia fuera e impulsa a las personas a mantener relaciones sexuales con el fin de saciar las ganas de sexo.

 

fuente: gonzoo

Consejos y dudas sexuales: ¿Por qué sube y baja la libido?

A veces experimentamos una falta de ganas de mantener sexo que puede tener explicación o no. Otras veces, por el contrario, nuestra sexualidad se multiplica. Para hablar de esta situación se dice que ‘la libido está baja o alta’.

¿QUÉ ES LA LIBIDO?

La ‘libido’ es un término acuñado por Sigmund Freud que significa necesidad o deseo sexual. Esto depende tanto de un factor biológico como de un factor psicológico y uno social. En cuanto a la parte biológica las hormonas sexuales (testosterona y dopamina) moderan el deseo tanto en hombres como mujeres y en cada persona se da un mayor o menor nivel. Otras circunstancias sociales como la familia, la religión, el lugar o el trabajo así como el factor psicológico que puede estar condicionado por el estrés, la depresión o simplemente, la personalidad de cada uno también son clave para el apetito sexual.

¿POR QUÉ SUBE Y POR QUÉ BAJA?

Está demostrado que el deseo de sexo en la mujeres está relacionado en el ciclo menstrual. La mayoría de mujeres aumenta su libido los días anteriores a la ovulación, es decir, en el momento más favorable de su fertilidad. Este comportamiento se vincula con el nivel de testosterona durante el periodo, ya que en estos días es mucho mayor. En los días que siguen a la finalización del periodo la testosterona baja y por lo tanto, las ganas de actividad sexual.

A esto hay que sumarle la naturaleza biológica de los hombres y mujeres. En general, el momento en que la libido alcanza su mayor exponente en hombres es cuando llegan a la pubertad, entre los 15 y 17 años. A partir de ahí, su libido va bajando poco a poco a lo largo de su vida. A diferencia de ellos, las mujeres van ganándola momentáneamente hasta que llegan a la treintena, que será cuando su libido llegue a su momento cumbre.

Otras circunstancias sociales también afectan a la libido. La falta de privacidad puede ser una de ellas, ya que si no nos sentimos cómodos en un lugar será complicado hacer el amor. El estrés, las distracciones del día a día, el cansancio y la depresión son los motivos más frecuentes que bajan la libido, así como problemas psicológicos de experiencias sexuales traumáticas, ataques violentos, la baja autoestima o ansiedad por empezar una nueva relación íntima.

Por otra parte, el estado físico de cada uno también tendrá que ver. Los problemas de hormonas como el hipotiroidismo y algunos medicamentos afectan a la libido. En los hombres también importa la frecuencia de eyaculación, ya que en un estudio se demostró que tras 7 días de abstinencia la libido era mucho mayor.

Por supuesto otros medicamentos, drogas, anti-depresivos y hábitos reducen el apetito sexual. Las píldoras anticonceptivas, al contener la testosterona, también reducen las ganas de hacer el amor. El tabaco y el exceso de alcohol también afectan, y por el contrario, hacer ejercicio y disminuir estos vicios reforzarán una libido sana.

¿PODEMOS CONTROLAR NUESTRA LIBIDO?

Sí que es posible controlar nuestra libido mediante conductas y medicamentos, entre otros factores. Existe una variedad de fármacos afrodisíacos que ayudan a revitalizar el deseo de sexo así como la Viagra para hombres, o vigorizantes sexuales como los que puedes encontrar en nuestra tienda física que produce la erección para el acto sexual.

Gel Estimulante THOR

En el caso de las mujeres anímate a probar las cremas orgásmicas, te ayudarán a estar más estimulada y receptiva.

Pero como es lógico, el deseo sexual también dependerá mucho de la relación de pareja. Si estáis en buenos términos las probabilidades de tener una libido alta son mucho mayores que, si por ejemplo, acabáis de discutir. La comunicación entre vosotros será clave para que vuestra actividad sexual sea óptima.

Si la libido se convierte en un problema para ti y tu pareja puedes considerar buscar el consejo de nuestra sexóloga que te ayudará a buscar la raíz del problema y buscarle solución.

 

 

 

 

Las peores excusas para no tener sexo

Hemos llegado a la conclusión de que las etapas de buen sexo son como el entretiempo, algo que tiende a reducirse, cuando no a desaparecer.

Un periodo en peligro de extinción. La mayor parte de nuestra vida lo pasamos queriendo tener relaciones o intentando evitarlas, y tan complicado resulta una cosa como otra.

Si alguna vez nos hemos preguntado qué hacer para llevar a alguien a la cama, es muy probable que llegue un momento en la vida en el que nuestra inventiva esté dirigida a qué decir para evitar el sexo, sin que nuestra pareja se sienta ofendida. Aunque en este campo no parece que la humanidad haya avanzado demasiado. Un estudio llevado a cabo por victoriamilan.es, una de las muchas páginas de contactos concebida para planear una infidelidad, revela las peores excusas más utilizadas por las españolas para evitar el cuerpo a cuerpo. Los resultados provienen de haber encuestado a 5.586 hombres, supuestamente infieles, que a la pregunta de si estaban cansados de que sus parejas evitaran el sexo, el 88,9% respondía si, mientras solo el 11% decía que no.

La lista de pretextos desafortunados la encabeza “no tengo tiempo”, seguido de “me duele la cabeza”, “no me apetece ahora, ¿lo hacemos luego?”, “los niños pueden oírnos”, “estoy viendo una película, espera a que termine”, “estoy muy estresada, ha sido un día duro”, “tengo el periodo”, “me duele todo el cuerpo, podría estar cogiendo una gripe”, “no me puedo moverme, tengo agujetas del gimnasio” o “mañana me levanto temprano”.

Se estarán preguntando qué es lo que dicen ellos, porque la idea de que el hombre siempre está dispuesto y somos las mujeres las que nos negamos es una mentira piadosa que nos dijeron nuestras madres para vernos crecer más felices y confiadas. Mientras Victoria Milan promete preguntar a las mujeres infieles los pretextos que más les molestan de sus parejas, la Asociación Española de Andrología Medicina Sexual y Reproductiva (ASESA) se ocupó hace algún tiempo de hacer ese trabajo para averiguar las coartadas masculinas, en un informe llamado EXCUSE. La primera de la lista es “estoy cansado” seguida de “estoy estresado”, “tengo ansiedad”, “he bebido demasiado”, “estoy preocupado por mi economía”, “he comido mucho” o “ha perdido mi equipo de fútbol”. ASESA está convencida de que en muchas ocasiones estas evasivas no esconden sino conflictos sexuales, ya que según el estudio 5 de cada 10 hombres rechazan tener sexo por problemas de erección.

Que tire la primera piedra el que no haya utilizado alguna vez este arsenal disuasorio, el problema viene cuando la excusa se vuelve reiterada, como dice Alicia Gallotti, periodista, escritora de libros de sexo y portavoz en España de Victoria Milan, que cuenta con 5 millones de usuarios en todo el mundo, de los que 500.000 viven en nuestro país. “El rechazo sexual disimulado tras una justificación poco creíble puede generar problemas de autoestima en ambos sexos”, cuenta Gallotti, “además de inseguridad y miedo al rechazo, con lo que es muy probable que tras recibir un no como respuesta varias veces, la persona no vuelva ya a tomar la iniciativa. Se entra entonces en un círculo vicioso que acaba con la vida sexual de la pareja. Se crean víctimas y verdugos y esto hace que muchos y muchas busquen en otro sitio lo que en casa dan ya por perdido”.

Un repaso a las excusas más comunes nos muestra que, además de poco creativas, son meros pretextos para no mandar al otro a freír espárragos y que encierran, muchas veces, una concepción errónea del sexo.

– “No tengo tiempo”, una de las más utilizadas, no hace sino decirnos que la sexualidad no es lo suficientemente importante para nosotros y que casi nunca contemplamos dejarle un espacio en nuestras vidas. Si alguien rastreara nuestras agendas, en las que anotamos todo tipo de menudencias, hasta que tenemos que comprar un kilo de peras conferencia, jamás nadie verá “tener sexo en una habitación de hotel” o “beber una copa de vino y masturbarme”. ¡Una pena, serían mucho más divertidas! Sin embargo, seguimos pensando que el sexo debe ser algo que surja, espontáneo, irracional, tumultuoso… Pero eso si, los fines de semana y días libres que nos viene mejor. “Yo siempre digo que la sexualidad la tenemos guardada en una cajita y la abrimos de vez en cuando, en el horario que más nos convenga y esperamos entonces que funcione como un resorte, pero no es así”, comenta Gallotti, “la sexualidad hay que entrenarla a lo largo del día, con gestos, llamadas, mensajes.

En Argentina siempre se ha dicho que seducir es un deporte, y como todos los deportes, se practican mejor cuanto más entrenamiento se haga. Hablamos a menudo de los países caribeños, donde la sensualidad está más a flor de piel, pero es que allí está incorporada a la vida cotidiana, a todos los momentos del día”.

– “No tengo ganas” es otro clásico, además de un nuevo ejemplo de como el sexo es casi siempre el último mono en nuestro orden de prioridades, a no ser que estemos en época de enamoramiento que, como todos sabemos, dura solo un año. Gran parte de nuestras actividades las hacemos, generalmente, sin muchas ganas: trabajar, hacer las tareas de la casa, comprar, coger el metro, pagar las facturas, comer con los suegros los domingos… Sin embargo, le exigimos al sexo mucho entusiasmo para empezar a ponernos en marcha y atenderle como es debido. Piensen en las veces que salieron de noche sin apenas ganas, arrastrados por algún amigo, y no solo se lo pasaron bien y se emborracharon, sino que hasta ligaron. O en aquel affaire que, aparentemente, no era gran cosa pero que luego en la cama se convertía en un semental o una gata salvaje. Si queremos que el sexo nos sorprenda y nos entusiasme, debemos abrirle la puerta, aunque estemos en zapatillas y esa noche no nos apetezca salir. Además, como comenta Alicia Gallotti, “hay infinitas modalidades dentro de la sexualidad y no todo tiene que llevar a la penetración”. Elija la que más se ajuste a sus fuerzas y a lo mejor descubre que tiene más energía de la que creía.

– “Me duele la cabeza”, “estoy nervioso” o “estoy estresado”. Bajo este epígrafe se engloban las excusas sanitarias que aluden a dolencias o estados críticos y estas son siempre un golpe bajo porque desde niños se nos contó que con la salud no se juega. El dolor de cabeza fue el arma esgrimida durante siglos por nuestras madres, abuelas y tatarabuelas así como una forma de chantaje para que sus maridos accedieran a sus peticiones, cuando no lo hacían por las buenas. Estos tres pretextos, sin embargo, son fácilmente refutables, ya que cada día surgen numerosos estudios sobre los beneficios del sexo para el sistema cardiovascular, nervioso, para aliviar el estrés, la ansiedad, para ayudarnos a mantenernos más jóvenes, e incluso para evitar el alzheimer. Tan solo hay que recopilarlos todos, imprimirlos y guardarlos en la mesita de noche para esgrimir al primer intento de intimidación sanitario. Y por cierto, la Wake Forest University School of Medicine, en Winston-Salem, EEUU, lleva años estudiando  la conexión entre la migraña y el deseo sexual. Los investigadores han llegado a la conclusión de que los que padecen estos fuertes dolores de cabeza tienen niveles de deseo más altos y que esta dolencia y la libido pueden estar desencadenados por la misma sustancia química en nuestro cerebro, según expone un artículo de la revista Science Daily.

– Las excusas que nos damos a nosotros mismos. Dentro de esta filosofía del engaño, la más peligrosa siempre es la que va dirigida a la misma persona que la fabrica. En este campo si que hay una mayor creatividad y variedad, pero yo me atrevería a englobarlas en dos grandes grupos. Las que hacen referencia al aspecto físico de uno mismo y las que hacen referencia al otro – no es lo suficientemente guapo/a, interesante,sexy, atractivo/a- y que, en el fondo, no encierran sino los miedos y complejos del que las utiliza. ¿Cuántas veces hemos rehusado irnos con alguien porque no estábamos perfectamente depiladas, arregladas, delgadas o con la ropa interior adecuada? Lo que se traduce, en el idioma psicológico, como una falta de aceptación del propio cuerpo y, me temo que este problema no es solo ya de las mujeres. Es también muy probable que cuando nunca encontramos al hombre o mujer a nuestra altura y todos nos parecen de tercera o cuarta división, haya algo más profundo que indagar, seguramente un cierto miedo al sexo, al compromiso o a que de cerca, alguien pueda darse cuenta de nuestros defectos, que ocultamos con una capa de autosuficiencia, bolsos y zapatos de marca.

Claro que aquí el arsenal de justificaciones y evasivas debe ser variado y estar siempre a punto, porque hay gente francamente insistente, como el millonario de Con faldas y a lo loco (1959), enamorado de un Jack Lemmon disfrazado de mujer contrabajista, que no se puede decir que no eche mano de su imaginación para evitar la temida noche de bodas. “No puedo casarme con el vestido de tu madre, seguro que no tenemos el mismo tipo”, “no soy rubia natural”, “fumo muchísimo”, “tengo un horrible pasado, desde hace tres años estoy viviendo con un saxofonista”, “nunca podré tener hijos” y hasta “soy un hombre”.

 

fuente: el pais

9 razones por las que en primavera aumentan las relaciones sexuales

Después de tanto día gris y escaso de luz, la primavera se presenta este año más calurosa y soleada de lo normal. Así lo anuncian los meteorólogos y, de acuerdo con ello, la ciencia ya tiene su particular pronóstico sexual: primavera explosiva. Se avecinan días aptos para el idilio, mucho optimismo y energía positiva, libidos caldeadas e inmejorables condiciones para saborear la vida en pareja al máximo. En definitiva, sexo en estado puro.

Tanto es así, que las ventas de preservativos y de potenciadores sexuales aumentarán, como cada año por estas fechas, un 15%, según la Sociedad Española de Sexología. Los efectos del tiempo y el clima sobre el comportamiento sexual humano son predecibles, igual que nuestro calendario biológico, y los próximos meses vienen cargados de razones para sumar excelentes momentos eróticos:

  1. La primavera favorece la secreción de feromonas, oxitocina, dopamina y noradrenalina, hormonas que participan en la atracción sexual e influyen positivamente en el estado de ánimo, cargándonos de vitalidad. Dice el refrán que”cuando la higuera brota, la mujer trota”.
  2. Con las horas de luz aumenta la secreción de vitamina D. De acuerdo con la Universidad Médica de Graz, en Austria, los hombres con mayores cantidades de dicha vitamina presentan mejores niveles de testosterona, la hormona sexual que predispone al sexo. Tanto la testosterona como la vitamina D empiezan ahora una subida imparable hasta alcanzar su cota más alta en el mes de agosto.
  3. Según el andrólogo Ignacio Moncada, la posibilidad de dedicar más tiempo al deporte en esta estación ayuda también a mantener en regla los niveles de las hormonas sexuales.
  4. Hay una profusión de endorfina y serotonina en ambos sexos gracias al impacto de la luz. ¿Qué significa? Alivio del estrés, mejor ánimo y buena respuesta sexual.
  5. Después del despilfarro energético que exige la adaptación al frío, ahora nuestro cuerpo tiene ocasión de destinar una cuota mayor de energía al placer.
  6. Contamos también con el pretexto psicológico: abundan losestímulos visuales. Poca ropa y gestos más sugerentes.
  7. El entorno también ayuda. En la naturaleza y en las zonas verdes de las ciudades parece que brota de nuevo la vida. No es extraño ver animales apareándose.
  8. El buen tiempo mejora nuestro estado de ánimo y nos predispone a la relación social, sentimental y sexual. Las estadísticas indican que en países con las temperaturas más cálidas, las personas son más eróticas y pasionales.
  9. La alimentación también contribuye a mantener un buen tono sexual. La llegada de la primavera nos regala, por ejemplo, una de las frutas con más propiedades afrodisíacas, las fresas.

¡Atención! Tanto cambio brusco no siempre es recibido con el mismo alborozo. La primavera provoca también alteraciones en el sueño, cansancio físico, cierta irritabilidad y leves cuadros de ansiedad que suelen desaparecer en unos pocos días, según la Asociación Española de Psiquiatría Privada.

Pero en personas propensas a algún trastorno psiquiátrico, como ansiedad, la adaptación no es tan sencilla y los síntomas suelen agravarse. A algunas personas les vuelve más impulsivos y les lleva a conductas más agresivas. Antoni Bulbena, catedrático de Psiquiatría de la Universidad Autónoma de Barcelona, explica además que todas estas señales características de la llegada del buen tiempo se agudizan en personas que sufren trastorno afectivo estacional. Viven el invierno con aturdimiento, fatiga, tristeza y faltos de energía. Pero en cuanto asoman los días luminosos, el efecto es inverso.

 

Disfrutamos entonces de la llegada del buen tiempo??

 

 

fuente: yodona

Las 10 grandes amenazas para tu vida sexual (y cómo evitarlas)

Con el paso de los años el modo en el que mantenemos relaciones sexuales va modificándose en función de las expectativas, las circunstancias o la edad. Sean de la forma que sean, lo importante es mantener una vida sexual activa y saludable, pero parece que no resulta tan sencillo.

La última encuesta sobre sexo «American Sex Survey» muestra que la mitad de los estadounidenses se encuentran insatisfechos con su vida sexual. La disfunción sexual (que afecta a un 44% de la población), la pérdida de interés, el estrés, los problemas de autoestima o las discusiones de pareja, son algunas de las causas que dañan uestras relaciones sexuales –tanto a su cantidad como a su calidad– y terminan por afectar enormemente a nuestras vidas.

Como explica Erin Brockmeyer en GoLocalPDX, la situación se complica todavía más porque la gente evita hablar de los problemas que tienen en la cama por vergüenza o porque se sienten incómodos reconociendo que algo falla y puede ser por su culpa.

Una vida sexual satisfactoria es fundamental para ser felices y sentirnos plenos. Descubre qué puede estar amenazando tus relaciones y ponle solución.

1. Tener niños

Es cierto que “los hijos te cambian la vida”, pero no dejes que lo hagan a todos los niveles. Encontrar tiempo para estar a solas y practicar sexo cuando hay que adaptarse a los horarios y actividades de los niños suele ser complicado. A esto se le suma la falta de sueño y el estrés que suele derivar en discusiones de alcoba…

Es fundamental reservar momentos para la pareja al margen de la vida familiar. Brockmeyer propone organizar una cita a solas en la que sólo se permita hablar de temas relacionados con los niños y el hogar durante 10 minutos. El resto del tiempo conversar sobre la pareja, anécdotas pasadas, intereses comunes… Relacionarte como hacías antes de tener hijos.

Volviendo a ver a tu pareja como un ser atractivo con el que congenias, las ganas de practicar sexo juntos se reanimarán.

2. La falta de sueño

Aunque ante la pregunta de si al final del día preferían dormir o practicar sexo, el 61% de los estadounidenses escogieron la segunda, lo cierto es que no descansar bien puede derivar en la falta de interés por mantener relaciones consecuencia del cansancio físico y mental.

Además, a nivel hormonal la escasez de horas de sueño se traduce en menores niveles de testosterona en sangre (según un estudio se puede llegar a reducir hasta en un 15%) y, por ende, una disminución del apetito sexual.

¿Renunciar al sexo porque estamos cansados? Si quieres recuperar las fuerzas y estar activo sexualmente, necesitas buscar tiempo para dormir más horas. Hacer algo de deporte a diario nos ayudará a desconectar de los estreses diarios y a dormirnos antes –y, por tanto, más horas–.

3. La falta de sexo

Entramos en loop: un largo periodo con escasez de sexo puede derivar en no buscar practicarlo porque nos cansemos de tener siempre la iniciativa para tenerlo o porque directamente ya no tenemos ganas de encontrar el “momento adecuado”.

Como explica Brockmeyer, mientras “el cerebro masculino piensa en sexo con frecuencia independientemente de la cantidad que estén teniendo”, las mujeres tienen más necesidad de generar un deseo previo en el cerebro para que sus pensamientos se centren en practicarlo.

Si la falta de deseo se debe a un largo paréntesis, intenta anticipar el encuentro sexual mandándole mensajes provocativos a tu pareja para conseguir un estado de excitación previo, incluso antes de llegar a casa. Si su situación es que carece radicalmente de deseo sexual, acuda a un médico y plantéele su problema.

4. Disfunción eréctil

Ocurre más a menudo de lo que piensas. Se calcula que en todo el mundo, el 18,4% de los hombres mayores de 20 años padecen algún tipo de disfunción eréctil. Problema que aumenta con la edad y en personas con patologías como la diabetes.

La mayor parte de los hombres se avergüenzan ante este problema y no quieren hablar de ello. Como dice Brockmeyer, “si su salud física está teniendo algún impacto en su función sexual”, hacer ejercicio o llevar una alimentación saludable puede ayudar a terminar con el problema. Si nos encontramos con que la raíz está en problemas psicológicos, es necesario acudir a un médico para ponerle solución.

 

5. Depresión

Como decíamos, los problemas que afectan a la disminución del deseo sexual pueden ser físicos o psicológicos. En el caso de los segundos, pueden derivar en una depresión, patología que merma la capacidad de excitación sexual y aniquila el deseo.

Acudir a un especialista es fundamental para hacer frente a una depresión y conseguir mejorar nuestro estilo de vida para volver a recuperar nuestros instintos y deseos. En el caso de que nos prescriban antidepresivos, “asegúrate de solicitar un medicamento con pocos efectos secundarios a nivel sexual”, recomienda Brockmeyer.

6. Estrés laboral

Cuando estamos sobre saturados de trabajo y al terminar nuestra jornada laboral continuamos pensando en las tareas pendientes, atendemos a llamadas y contestamos emails, estamos dañando nuestra vida sexual. No tener trabajo afecta de la misma manera ya que no dejamos de pensar en conseguir uno y nuestra confianza y autoestima se ve afectada cada día más.

En cualquiera de los casos, si nuestro cerebro está ocupado en otras cosas no es capaz de desconectar para centrarse en sexo. Tómate al menos un rato al día en el que no pienses en trabajo –y dejes de atender a cosas relacionas– y relájate. Aprovecha ese momento para disfrutar de un buen rato de sexo: ¿hay mejor manera de desestresarse?

7. Mala comunicación (o incomunicación)

Si no se hablan los problemas de pareja –sean de cama o relacionados con cualquier otra actitud– tienden a crecer y aglutinarse hasta hacer una bola de complicaciones difícil de solucionar. Llegados a un punto extremo: ¿quién quiere acostarse con alguien con quien se lleva mal, no le entiende ni quiere escucharle?

 

Como decíamos, los problemas que afectan a la disminución del deseo sexual pueden ser físicos o psicológicos. En el caso de los segundos, pueden derivar en una depresión, patología que merma la capacidad de excitación sexualy aniquila el deseo.

Acudir a un especialista es fundamental para hacer frente a una depresión y conseguir mejorar nuestro estilo de vida para volver a recuperar nuestros instintos y deseos. En el caso de que nos prescriban antidepresivos, “asegúrate de solicitar un medicamento con pocos efectos secundarios a nivel sexual”, recomienda Brockmeyer.

 

8. El desequilibrio hormonal

Con la edad la menopausia afecta a las mujeres del mismo modo que a los hombres la disminución de testosterona: disminuye el deseo sexual.

Además de los tratamientos médicos que ayudan a regular esta carencia de excitación sexual, existen alternativas que van desde la acupuntura o medicina alternativa. Encontrar el equilibrio hormonal y recuperar el deseo.

Por su puesto, en esta nueva etapa de la vida, también es fundamental mostrarnos comprensivos con nuestra pareja y entender que son cambios naturales y tienen solución. Armaros de paciencia y descubrir lo placentero que es el sexo a partir de los 50.

9. Problemas de autoestima

La falta de autoestima y la poca confianza en uno mismo –que puede derivar de rupturas sentimentales, problemas laborales, discusiones familiares o con amistades, etc.– hace que nos sintamos menos atractivos y deseables, por lo que también nos afecta a la hora de mantener relaciones sexuales.

En ambos sexos, tener una mala imagen y percepción de nosotros mismos conduce a la disfunción sexual. De todos modos no te asustes:suele ser algo temporal. Si no eres capaz de salir de este estado de ánimo, debes acudir a un terapeuta para resolver los problemas de autoestima y recuperarte tanto a ti mismo como a tu vida sexual.

10. Algunas medicaciones

Como comentábamos, hay que tener cuidado con las contraindicaciones de algunos medicamentos de consumo generalizado como los antidepresivos.Efectos secundarios que acaban con tu vida sexual como la disfunción eréctil, la sequedad vaginal, falta de interés o la dificultad para alcanzar el clímax.

Es importante que no te sientas avergonzado ni culpable de lo que te ocurre y acudas a tu médico en busca de medicamentos alternativos para disminuir el problema sin que afecte a algo tan importante como poder disfrutar de relaciones sexuales plenas.

 

 

fuente: el confidencial

 

¿Más infieles por culpa del paro?

El paro se ha convertido en uno de los enemigos modernos del amor. Al menos, según demuestra un estudio llevado a cabo por la web de contactos extramatrimoniales AshleyMadison.com, que relaciona el aumento de la cifra de desempleados con el crecimiento del número de suscripciones a su página.

Este portal, ha realizado una comparativa entre la tasa de paro trimestral y el aumento de usuarios inscritos desde su desembarco en nuestro país a finales del 2011, cuando la tasa de parados se situaba en el 21,52%, según datos oficiales, y la web de contactos registró un aumento del 25,34% en tan solo tres meses.

Unas cifras que seguían creciendo a medida que aumentaba el número de desempleados, tal y como demuestran los resultados del último trimestre de 2011, que finalizó con un del 22,85% de la población en edad de trabajar en paro, mientras que las inscripciones a la web de aventuras extramaritales aumentaron en un 29,81%.
Una tendencia que se ha mantenido a lo largo del 2012, cuando el paro alcanzó máximos históricos -24,44% en el primer trimestre, un 24,63% en el segundo, un 25,02% en el tercero y un 26,02% en el cuarto- y la web de contactos continuó creciendo -desde el 34,97% registrado en los primeros tres meses hasta el 43,96% con el que cerró el año-. Sin embargo, y aunque el número de desempleados disminuyó ligeramente a finales del 2013, los socios de esta web continúan en aumento.

Según esta comparativa se demuestra que los españoles necesitan tener una válvula de escape para lidiar con los problemas diarios a los que tienen que enfrentarse, destacando como los más representativos no sólo el paro, sino también las condiciones laborales y salariales a las que mucha gente con trabajo tiene que aferrarse para sobrevivir.

Además, debido al tema económico muchas parejas no se plantean la opción de divorciarse, por lo que una aventura les ayuda a salir de su rutina diaria sin crear consecuencias negativas para terceras partes.

Estáis de acuerdo con el estudio?? el paro también esta afectando a nuestra sexualidad?

 

 

fuente: Yodona

¿Pones los cinco sentidos en el sexo?

En el mundo de los sentidos los hombres y mujeres también somos muy diferentes.

En general, los hombres suelen iniciar su excitación de manera mucho más visual. Es por ello que son los grandes consumidores material visual pornográfico: porque buscan una excitación sexual fácil y rápida a través de la vista.

Un cuerpo desnudo, un conjunto de lencería sexy pueden ser altamente excitantes para el sector masculino.

Las mujeres, en cambio, suelen excitarse más fácilmente a través del oído. Por esto, suelen ser quienes demandan más que se hable durante el sexo o que parte del juego de la excitación el deseo conste de palabras que puedan excitar (el grado de sutileza de dichas palabras en del juego verbal depende de cada la mujer). También el tacto es un gran sentido de excitación femenino, una caricia o un masaje erótico pueden ser grandes fuentes de excitación de la mujer. Si además utilizas productos especiales como aceites de masaje comestibles, afrodisíacos y aromáticos el resultado ya puede ser la bomba!

Cuando nos enamoramos es muy lógico que sintamos que nuestra excitación y nuestro deseo se descontrolan y aumentan. En ese momento seguiremos dirigidos por nuestro canal sensorial favorito pero nuestra excitación no suele tener dificultades, por lo que nos fijamos poco en qué nos excita o cómo lo hacemos para excitarnos. Estamos tan extasiados que no nos hace falta forzar el momento de tener relaciones.

Cuando la rutina entra en la relación de pareja, al inicio el deseo puede no verse dañado porque tendemos a buscar aquellas cosas que nos excitan a través de nuestro canal sensorial dominante. Pero para cuidar el deseo, que con el paso del tiempo tiende a disminuir si no lo cuidamos, quizás es importante que entren en el juego los demás sentidos, explorar otros canales como el oído, el tacto, el olfato.. para conocer y utilizar todo el potencial que tenemos en nuestro cuerpo, a nivel sexual y erótico.

Muchas veces, cuando una pareja desea tener relaciones sexuales, espera a que la excitación llegue como por arte de magia. Y eso sucede durante el enamoramiento, ya que parte de la química que se da en nuestro cerebro hace que aumenten nuestras ganas de sexo. Pero con el tiempo, esas alteraciones químicas disminuyen y seguimos esperando que nos excitemos sin hacer casi nada al respecto. Y hay quien lo puede ir manteniendo a lo largo de su vida, pero la mayoría de las personas se encuentran con que cada vez se va complicando más encontrar ganas para tener relaciones sexuales.

Es en ese momento en el que podemos llamar a nuestros sentidos para que nos ayuden a sentir más, a gozar más y promover de manera activa nuestro deseo y nuestra excitación sexual. Es altamente recomndable para luchar contra la rutina el uso de juguetes y cosmética erótica que te ayudarán a darle un aire nuevo a tu relación de pareja.

Os propongo un juego: antes decía que los hombres suelen excitarse más fácilmente por el canal visual y las mujeres por el auditivo. Pero eso es en términos generales. Vamos a vuestro caso concreto:

-¿Ya sabes qué sentido predomina en tu excitación?

-¿Sabes qué tiene que suceder para que tu deseo surja?

Si lo sabes, felicidades, es importante conocerlo bien. Si no lo sabes, te animo a que te fijes en cuáles son aquellas pequeñas cosas que te pueden ir excitando e incrementando tu deseo.

Primero es importante conocer cuál es la vía que predomina de manera natural… debes conocer tu sentido predominante… búscalo! pero nunca descartes explorar todos los demás!!

 

Fuente: Mucho más que sexo