Revolución en el Mundo de los Juguetes Sexuales!

Picaron@s! estamos revolucionadas con el nuevo juguete que acaba de llegar a nuestras manos!

Te animas a probar los succionadores de clítoris? suena algo raro e incluso agresivo, pero si te atreves, te aseguramos que habrá un antes y un después en tu vida sexual!

Satysfier estimula el clítoris sin contacto con ondas expansivas y pulsaciones excitantes para obtener un mayor placer. La revolucionaria tecnología de este juguete no tiene nada que ver con un vibrador pues, por primera vez, permite estimular el clítoris sin tocarlo!

El dispositivo absorbe ligeramente el clítoris y, después, lo estimula sin contacto en pequeñas dosis a través de ondas de presión discontinuas. De este modo permite disfrutar de una innovadora experiencia de placer que queda coronada con orgasmos de gran intensidad.

Satisfyer te permite disfrutar de orgasmos múltiples e increíblemente intensos en tan solo unos minutos. Mediante su cabezal ovalado, una innovadora tecnología de vacío y su acción de masaje sin contacto, Satisfyer  te proporciona una dosis extra de placer.

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Sexo: 6 trucos reales para tener orgasmos múltiples

Cierto. Los hombres tienen muchos menos problemas para alcanzar el orgasmo que las mujeres, y son muchas las que, lamentablemente, se sienten sexualmente insatisfechas. Pero un gran número de afortunadas, cuando llegan, no se conforman con uno.

Los expertos y estudios han recogido los pasos que se deben seguir para que después del primer orgasmo  lleguen unos cuantos más. Toma nota porque no es tan complicado como imaginas.

1. Aléjate del clítoris

 Sí, bien, has memorizado aquello de que es la llave del placer y que es bastante más común que una mujer alcance el orgasmo clitoridiano antes que el vaginal. Pero si queremos multiplicar el placer debemos obviarlo por completo. Más del 53% de las encuestadas aseguraron que no podían soportar cualquier tipo de presión, roce o tocamiento sobre su clítoris después de haber alcanzado el orgasmo número uno.

No es un botón del placer que se active una y otra vez. De hecho, resulta incluso doloroso toquetearlo en exceso, más aún justo después de haber alcanzado el clímax, cuando las contracciones y palpitaciones –recordemos que la sangre se concentra en la zona del mismo modo que ocurre en el pene al ponerse erecto o eyacular– hacen que esté especialmente sensible. Mucho mejor cambiar de estrategia y excitar otras zonas erógenas.

2. No repitas el camino

Tal y como comentan la mayoría de mujeres multiorgásmicas, después de alcanzar el clímax, lo menos aconsejable es tratar de seguir la misma estrategia para que el éxtasis se repita. La clave está en sorprender y si antes nos habíamos, por ejemplo, centrado en excitar los pechos, ha llegado el momento de pasar a las nalgas. Y cómo no, cambiar de postura. “Necesitan algo nuevo para la segunda ronda”. 

3. Céntrate en su labios

No, claramente no hablamos de besos y caricias postcoitales. Conocido como el ‘sándwich del clítoris‘, es la mejor estrategia para conseguir que el primer orgasmo no se quede solo. Consiste en apretar los labios y moverlos. No es el método definitivo, pero un número importante de mujeres aseguró que así consiguen múltiples orgasmos seguidos sin necesidad de un periodo de recuperación.

4. Sigue sus indicaciones

“Lo que averiguamos en estos estudios es que las mujeres que hablan específicamente sobre lo que les gusta o no en la cama tienen ocho veces más probabilidades de ser felices en su relación, y son seis veces más propensas a sentirse sexualmente satisfechas”, relata el experto Rob Perkins. ¿Cómo averiguar qué nos gusta? La respuesta la has escuchado en más de una ocasión: con la masturbación..

 

5. Los años dorados

Como se suele decir, a la vejez viruelas, y en la vida sexual este dicho se cumple más que nunca. Según explica Perkins, un elevado porcentaje de las participantes en el estudio no se dieron cuenta de que podían tener múltiples orgasmos hasta que fueron un poco mayores. El experto cree que esto probablemente se deba a que “han tenido más tiempo para experimentar con sus propias vulvas”. Así, ante el total de mujeres multiorgásmicas –calculan que en torno al 47% de las encuestadas– la tasa de adultas mayores de 40 años es bastante más alta que la de jóvenes de 20.

 

6. Sin relax no hay paraíso

Es importante partir de la base de que conseguir llegar al orgasmo al mismo tiempo que la otra parte es casi tan complicado como que los multiorgasmos se produzcan con la mera excitación del punto G. No es algo mecánico y si ponemos demasiado énfasis en que esto ocurra, aquellas mujeres que no lo consigan pueden terminar por frustrarse, y esto sólo conduce a que se tensen  y sus relaciones sexuales sean menos satisfactorias. Así que chicas, relax y a disfrutar del momento sin presiones ni prisas!

 

 

fuente: el confidencial

Seis cosas que nadie te contó sobre tu clítoris

Sobre esta parte femenina tan ligada al placer sexual hay mucho que decir … seguro que hay cositas que no sabias!

1. Un clítoris es único e irrepetible. Es el único órgano de tu cuerpo creado con el único objetivo de darte placer. Su papel en el orgasmo es crucial.

2. Ha sido un misterio durante muchos años. Hasta 1998 muchos libros de texto lo consideraban una glándula externa. Fue la uróloga australiana Helen O’Connell quien reveló a través de varias series de ecografías que se trataba de un poderoso sistema de órganos compuesto por ocho partes, y dos terceras partes se encontraban en el interior del cuerpo humano de la mujer.

3. Es mucho más que lo que se ve. “Cuando la gente habla del clítoris se refiere a la glándula externa que vemos, la parte exterior más sensible, pero eso es solo la punta del iceberg”, dice Rebecca Chalker, profesora de Sexología de la Pace University en su libro ‘Toda la verdad sobre el clítoris’ (The Clitoral Truth).

4. Tiene muchas terminaciones nerviosas. Es la parte más rica en nervios de la vulva, y contiene más de 8000 terminaciones nerviosas, que lo hacen ser el timón del placer del cuerpo femenino. Tiene dos veces más nervios que el pene.

5. En cada mujer puede ser diferente. Eso explica que cada una necesita una estimulación diferente para sentirse satisfecha. Algunas prefieren que se les estimule directamente en el clítoris mientras otras se excitan más si se les estimula en las zonas cercanas y no les gusta nada que se toque directamente su clítoris. Todo depende de la sensibilidad y la biología.

6. Es muy similar al pene. “Ambos parecen el reflejo del otro en un espejo, solo están organizados de manera diferente”, explica Chalker. “De hecho a las dos semanas de gestación es imposible distinguir el clítoris del pene en un feto. No es hasta la semana ocho de gestación que la testosterona aparece y hace que el pene empiece a tomar forma”, explica la investigadora que señala que la parte interna del clítoris está compuesta por tejido eréctil muy parecido al del pene.

En cuanto a productos eróticos relacionados directamente con la estimulación de clítoris nuestra Reina te recomienda las cremas orgásmicas o clítorianas, ideales para aumentar el riego sanguíneo y hacer que el clítoris este mucho más receptivo y sensible a las caricias.

Vibrador  Recargable A-Moore

Si deseas hacerte con un juguete para disfrutar a solas o en pareja, recuerda que los hay diseñados específicamente para esta parte del cuerpo! Nuestra recomendación del día es el tan ansiado y adorado conejito de Adrien Lastic, discreto , potente y encantador!!

 

 

fuente: mujerhoy

Tres lecciones para aprender a tener orgasmos

Casi la mitad de las mujeres sufre anorgasmia en alguna ocasión, es decir, se ven incapacitadas para llegar al orgasmo. Si recorriésemos su cerebro, hallaríamos que lo han sellado con una gruesa capa de tretas e inhibiciones que vetan el paso a la sexualidad. Si observásemos el de una mujer que disfruta de su erotismo, lo encontraríamos, sin embargo, lleno de imágenes sensuales, escenas obscenas o deseos ocultos muy útiles para activar e intensificar la maquinaria que lleva al orgasmo femenino.

Puede que, en un intento de ponerle cara a las primeras, nos vengan a la mente personas recatadas y quizá un tanto atormentadas. Nada más lejos de la verdad: “Le ocurre a cualquier mujer y en el momento más insospechado, porque la pasión humana y el deseo femenino son muy susceptibles. Pueden inhibirse por desidia en la pareja, alteraciones hormonales, estrés u otras circunstancias vitales pasajeras. Peor aún, hay mujeres que jamás han disfrutado de un orgasmo. Ni durante el coito, ni a través de otra práctica sexual”, explica el psicólogo Fernando Villadangos, presidente de la Sociedad de Sexología Al Garaia.

Afortunadamente, el orgasmo se puede aprender y el primer paso consiste en despertar nuestra mente erótica. Aunque solamente un 10% de las afectadas recurre a terapia para solucionar su impericia a la hora de disfrutar, existen entrenamientos específicos muy eficaces para que nuestros órganos sexuales -incluido el cerebro- respondan eróticamente.

El orgasmo debería suceder de manera natural cuando la mujer acumula excitación sexual, pero a veces esta habilidad necesita un aprendizaje  personalizado en el que cada mujer descubre de qué manera quiere alcanzarlo. “No debemos considerarlo una situación patológica, sino más bien como una falta de maña y de conocimiento de nuestro cuerpo. Por eso no hay píldora que pueda remediar la situación”, aclara Villadangos, Él ha ideado un programa de trabajo erótico que incluye las tres dimensiones del deseo sexual: la disposición psicológica y emocional, los estímulos internos y externos y, por último, la activación física. “Excepto si hay una enfermedad física o mental grave, o un conflicto en la pareja insuperable, todas las mujeres son capaces de aprender a llegar al clímax”.

El psicólogo propone una guía fascinante para recorrer el cuerpo y explorar qué pasa en nuestras cabezas y en nuestros órganos sexuales. Una especie de alquimia que dará como recompensa el orgasmo y la posibilidad de disfrutar de una sexualidad plena. La terapia se adapta a cada mujer (o pareja, si la hubiera) con un programa erótico que incluye ejercicios para practicar de forma individual y juntos. Por lo general, en unos meses se soluciona y la efectividad es del 100%.

 

1 – Autoestimulación. Aunque no existe un único camino para llegar al orgasmo, la estimulación del clítoris y los labios menores es un paso casi obligado para lograrlo. Es el modo más sencillo y eficaz. La mujer aprende a concentrarse en distintas zonas de su cuerpo para después explorarlas y sentirlas. Cuando tienen experiencia en masturbación -algo bastante infrecuente en las mujeres que se quejan de falta de orgasmo- responden más fácilmente a la terapia, según el Instituto Andaluz de Sexología y Psicología. Lo principal es dedicar un tiempo a darse placer. Relajada, sin prisas, sin más objetivo que descubrir el propio cuerpo y llenar la imaginación. La masturbación debe entenderse como una experiencia positiva, saludable y muy intensa. Si dejásemos volar a nuestra cabeza, nos llevaría a lugares inesperados. Supone además un magnífico entrenamiento para después intentar el orgasmo con la penetración, una vez que se han desbloqueado miedos y ansiedades. Toda mujer debería saber que es más fácil un orgasmo por estimulación externa que por el coito o penetración, pero muchas personas están confundidas en este punto crucial.

2 – Erotización. Devolverle el protagonismo sexual a la mujer y dejarle que exprese su sexualidad de manera natural y positiva. No existe un programa erótico universal. Villadangos insiste en que hay que analizar en cada mujer qué bloqueos le impiden disfrutar sexualmente. “Pueden ser factores de tipo psicológico como el miedo al descontrol, la vergüenza por expresarse sexualmente, estar demasiado pendiente del placer de tu pareja o no resultar atractiva físicamente”. Cuando esto pasa, el coito no facilita la erótica femenina, ya que deja de lado sus necesidades sexuales y la mujer acaba disfrutando del orgasmo por estimulación externa de los órganos geniales. En las terapias el psicólogo observa que persiste un modelo sexual demasiado centrado en las formas de disfrute de los hombres que lleva a muchas mujeres a adaptarse en exceso a las preferencias de su pareja (ritmo y prácticas sexuales) y a no atender lo que realmente las excita o les resulta válido eróticamente. Por eso, esta segunda lección finaliza marcando una estrategia de comunicación con la pareja. El primer consejo es hablar sobre ello y planteárselo como un descubrimiento para enriquecer la sexualidad. “La falta de orgasmo o la dificultad para lograrlo no es una enfermedad, sino la señal de que no estamos atendiendo las necesidades sexuales de la mujer. Por tanto, es inteligente dar a conocer a la pareja la anatomía y fisiología sexual femenina y realizar unas tareas eróticas adaptadas a cada caso”.

3- Gimnasia sexual. El ejercicio físico constituye la tercera lección estupenda para fortalecer los músculos en general, conseguir un mejor flujo sanguíneo, mejorar la capacidad de oxigenación y ejercitar los músculos que intervienen durante el orgasmo y permitirán un mejor desempeño sexual.

Abdominales, elevaciones de cadera, sentadillas, ejercicios de Kegel, etc. Además, la falta de deseo nace en ocasiones por la insatisfacción física o el miedo a no resultar atractiva. Mantener un cuerpo ágil ayuda a descubrir el placer de mostrarse desnuda y de ser acariciada en ciertas zonas. La mujer tendrá entonces la certeza de que todo cuerpo posee la capacidad de dar y recibir placer.

Es necesario ponerse en acción de inmediato, antes de que la relación de pareja se deteriore de modo irreversible y para recuperar el orgasmo como la expresión natural y más elocuente de nuestro goce.

 

 

fuente: yo dona

Otras técnicas de masturbación femenina fuera de la cama

La masturbación femenina ha sido durante mucho tiempo el gran secreto a voces de las chicas. Con el paso del tiempo, las mujeres se han despojado de la doble moral que las demonizaba por disfrutar a solas de su cuerpo. Ahora, nuevas formas de masturbación se imponen a las antiguas, y la intimidad del baño pasa a un segundo plano.

 

Déjate ver

Mastúrbate en la terraza, al lado de la ventana, en el coche… Una fantasía sexual recurrente es dejarse observar en una situación erótica, así que ¿por qué no hacerla realidad? Eso sí, hay que ser discreta para que no parezca que se hace aposta, pues puede causar graves malentendidos. Además, hay que estar muy segura de una misma para luego no sentirse mal. Si no tienes complejos o tabúes, ¡déjate mirar!
Cibersexo enmascarado

El sexo por internet se ha convertido en un reclamo para escapar de la monotonía del día a día. Es ideal para tener relaciones a distancia. Si a esto le añades una máscara, causarás más incertidumbre en tu pareja. Abstenerse de hacerlo con desconocidos, pues nunca se sabe dónde pueden ir a parar esas imágenes (a no ser que no tengas ningún problema en que todo el mundo las pueda ver).


En la ducha

El calor de la ducha, el vaho, la intimidad…Todos estos factores propician una masturbación muy placentera donde la presión del chorro de agua al chocar contra el clítoris hacen el resto. En el caso de salirnos de la norma y querer introducir el mango de la ducha, usa un preservativo, pues puede ser un nido de bacterias para tu vagina.

 

Frótate como una gata

¿Te has fijado alguna vez en cómo los gatos se frotan con todo? Ellos lo hacen para marcar el terreno y tú lo puedes hacer para convertir tu terrero en un juguete sexual. Un cojín, el pico de la mesa e incluso el marco de la puerta pueden hacer que a través de la fricción llegues al mismo cielo sin necesidad de salir de casa.

 

Delante de tu pareja

¿Quién dijo que la masturbación se tiene que disfrutar a solas? Imagina llegar a casa, ponerte delante de tu pareja y comenzar a masturbarte sin que interfiera, solo mirándote.


Tu momento prohibido

Tienes una reunión de empresa, la jornada laboral se alarga o has quedado a comer con tus suegros. ¡Haz una escapada al baño! Mientras el resto se queda charlando, tú pasas el tiempo dándote placer. A la vuelta seguro que tienes mejor cara.
Mientras ves la tele

En el mercado existen multitud de juguetes sexuales capaces de estimular la zona genital, mientras el resto no sabe lo mucho que estás disfrutando. Bolas chinas, huevos masturbadores, geles estimulantes… Espera a sentarte junto a tu pareja para ver la tele y activa tus juguetes. Puede llegar a ser excitante y divertido. Y en el caso de que te pillen, muy erótico.

 

Te animas??

 

 

 

fuente: gonzoo

Ten cuidado con tus gemidos: consecuencias de fingir tus orgasmos

Apunta Suzanne Lachmann, psicóloga clínica afincada en Nueva York, que al comienzo de una relación heterosexual, cuando la mujer aún no se siente cómoda y segura, la presión puede dificultar la experimentación de un orgasmo.

Se ha comprobado que uno de los aspectos más estimulantes para un hombre en la relación sexual heterosexual es el de ser capaz de excitar notablemente a la mujer. Así, las mujeres han aprendido a ser expresivas durante el acto sexual (sea dicha manifestación real o fingida) para hacer que sus parejas disfrutan más.

Toda esta dinámica contribuye a que, en los momentos iniciales de una relación, la mujer tema no alcanzar el orgasmo. La ansiedad o la vergüenza de cuánto puede tardar en experimentarlo llevan a menudo a las mujeres a fingir el orgasmo. Lachmann explica en un articulo del Psychology Today las principales consecuencias que tiene esta actitud.

 

Los problemas de fingir un orgasmo

Fingir un orgasmo es peliagudo y, más allá del hecho de que faltamos a la honestidad, podemos encontrarnos con consecuencias muy contraproducentes. El gesto nos soluciona la papeleta a corto plazo, pero a la larga no nos ayuda en absoluto. ¿Por qué?

  1. Podemos generar expectativas irreales

Fingir los orgasmos hace que parezca increíblemente fácil que los experimentemos, por lo que sentamos las bases de unas expectativas que no se corresponden con la realidad. El hombre creerá que siempre sucederá con esa facilidad y no será fácil salir de ese círculo vicioso.

  1. Aumenta la presión interna

La presión que se genera al desencadenar esa dinámica dificulta aún más la capacidad de la mujer para experimentar un orgasmo. Por otro lado, la facilidad con ella parece alcanzarlo hará que el hombre se relaje y considere que tampoco debe hacer mucho para que esto suceda.

  1. Empeora la capacidad de la mujer de tener verdaderos orgasmos

Como se ha señalado, la dinámica en que se entra si empezamos fingiendo los orgasmos impide la obtención de uno real y disminuye las posibilidades de que esto ocurra.

Las desventajas del porno

Lachmann señala, además, que del mismo modo que las mujeres generan unas expectativas irreales al simular que alcanzan el orgasmo fácil y rápidamente, el porno tampoco contribuye a la hora de proyectar unas expectativas reales. En el porno (en una gran parte del mismo) el objetivo único es que la mujer alcance el orgasmo, y éstas lo hacen en este tipo de vídeos eróticos con sencillez y rapidez. En ese sentido, el porno también apunta a la inseguridad masculina cuando ven que el orgasmo de su compañera tarda bastante más en llegar que el de cualquier actriz porno.

La sinceridad

Considerado lo dicho, parece claro que lo mejor que puede hacer una mujer en la cama es ser sincera: con lo que le gusta y con lo que no, pero también con el grado de expresividad que muestra y con lo placentero que le está resultando todo realmente. Hay dos razones por las que no fingir un orgasmo que Lachmann considera de peso:

1. Por mucho que esté influenciado por la pornografía o por las expectativas falsas que una mujer ha generado, en la vida real un hombre lo que quiere esque el orgasmo de ella sea real.

2. Aunque lleve más tiempo, es más sencillo experimentar un orgasmo si ella no ha creado trampas mentales y expectativas irreales que limitan todo el proceso.

La sinceridad a este respecto permite al hombre conocer mejor y de verdad el cuerpo de su partenaire, de modo que alcanzar el orgasmo sea algo natural, divertido y placentero. Además, la honestidad en la pareja suele liberarnos de cualquier presión a la que nos sintamos sometidos, haciendo que todo suceda de manera más relajada.

En otro orden de cosas, si la presión es grande y el orgasmo se complica, siempre puedes explicarle a tu pareja que la noche ha sido en cualquier caso muy disfrutable.

Disfruta del camino, de la experiencia al completo de manera relajada, y el orgasmo llegará solo. Pero si pensamos en el final desde el principio, la aceleración, la presión y las prisas no conducirán a nada bueno. Los preliminares son fantásticos, aprende a disfrutar de ellos!!

 

fuente: el Confidencial

Los cuatro motivos por los que las mujeres fingen el orgasmo

Una investigación científica realizada sobre 481 mujeres heterosexuales y publicada en la revista especializada Archives of Sexual Behaviour ha concluido que cuando una mujer finge un orgasmo durante la práctica del sexo en la gran mayoría de los casos lo hace por cuatro motivos básicos.

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En primer lugar se encontraría el “altruismo”: es decir, el deseo de hacer sentir bien y no herir los sentimientos de su pareja en la cama.

En segundo lugar se encontrarían los “miedos e inseguridades” relacionados con experiencias negativas en la cama.

En tercera posición estaría el deseo de autoexcitarse.

El cuarto y último motivo para fingir el orgasmo buscaría, directamente, terminar con el coito haciendo creer a la pareja que la mujer ya ha llegado al clímax.

El estudio también preguntó a las mujeres por qué fingen el orgasmo cuando se les está practicando sexo oral. En este caso, los tres primeros motivos principales serían idénticos a los mencionados anteriormente, pero en cuarto lugar se encontraría el miedo a posibles disfunciones sexuales.

 

Vosotras también lo hacéis? son vuestros motivos distintos a los anteriormente mencionados?
fuente: la vanguardia