Decálogo para protegerse de una Pareja Asfixiante

Primero te seduce y te colma de atenciones. Cuando ya te ha enamorado, empieza a limitar tus movimientos y a querer gestionar tu vida social. Cuando te quieras dar cuenta, ya te habrá aislado de tus amigos y de otras personas queridas. Una vez que te tenga bajo su control, intentará manipular tu mundo. Por momentos creerás enloquecer e incluso conseguirá que llegues a cuestionarte tu estado mental, pensando que así quedarás para siempre bajo su control. Si por esta causa se te ocurre en algún momento perder tu equilibrio emocional, aprovechará esa crisis nerviosa como prueba de un posible trastorno.

Con esta secuencia, el psiquiatra Luis De Rivera describe la situación que se desarrolla en muchos hogares a causa de una pareja controladora y asfixiante. El escenario es similar al que protagonizaron Charles Boyer e Ingrid Bergman en la película ‘Gaslight’ (1944), un clásico del thriller psicológico que sigue repitiéndose en demasiadas parejas.

El mito de la media naranja, y el deseo desesperado de encontrar la otra mitad que nos complete, han convertido muchas relaciones en un rosario de maltratos y humillaciones. “Destruye el yo individual y hace que en esa fusión de hombre y mujer, uno acabe devorado por el otro”, indica De Rivera. El motivo fundamental es la inseguridad de la parte de la pareja que pretende controlar el mundo de los dos. “Esa inseguridad -dice- deriva en celos, desconfianza y miedos. El amor se transforma entonces en apego, una emoción que implica dependencia y necesidad de conjugar cada verbo en plural. En el amor existe confianza y gusto por compartir, pero también un espacio vital y físico para cada uno. En el apego, sin embargo, solo hay una actitud posesiva que lleva al maltrato psicológico y, en ocasiones, a la violencia física o sexual”.

 

Este sentimiento de apego resulta letal para la pareja, pues acaba por minar el amor. Es también destructivo para el individuo, tanto para el que sufre el control como para quien tiene esa necesidad de dominar e inspeccionar cada movimiento de la persona que cree amar. “La persona asfixiante normalmente sufre soledad y una falta de seguridad en sí misma. Y eso es lo que le vuelve posesivo. Convierte a su pareja en sospechosa, no sabe de qué, y necesita revisar su bolso, curiosear en su móvil, examinar sus redes sociales y seguir sus pasos. Cualquier incidente levanta su sospecha. Y reacciona. Los arranques de pasión e ira se hacen constantes e insoportables”.

Una personalidad tan obsesiva y controladora es habitualmente el resultado de una carencia afectiva que se arrastra desde la infancia. “Muchos niños que crecen con miedos, falta de amor e inseguridades pasan a ser adultos con una necesidad enfermiza de sentirse queridos. Por eso, se aferran a su pareja con el temor constante de la pérdida y del abandono”, explica el psiquiatra.

Es un comportamiento tan común en hombres como en mujeres. Son personas dependientes e inestables emocionalmente. El sufrimiento que transmiten es tal que, en lugar de atraer a la pareja, hacen que se aleje cada vez más, a pesar del amor.

De Rivera deja claro que esta actitud despótica, además de abominable, resulta inadmisible: “Lo normal en la relación es sentirse libre y, cuando no es posible, tratar de interrumpir este ciclo de acoso desde la primera señal”.

  1. Si su necesidad de control es persistente, no confundir su conducta con una muestra de amor romántico. No existe nada que lo justifique.
  2. No permitir que se haga cargo de todas las tareas y responsabilidades. Esto le permite hacerse fuerte en su conducta posesiva.
  3. Actuar con tranquilidad. Quien vive sintiendo el martillazo constante comete más errores y sufre, por tanto, de manera más intensa esa sensación agobiante de su controlador.
  4. Por más que el otro insista, no descuidar jamás el círculo de amistades y familiares.
  5. dentificar los hábitos de la persona obsesiva y no tolerar esos métodos de asedio que vulneran el espacio personal y privado: Llamadas continuas, hacerse con cualquier contraseña, afán por colarse en todas las conversaciones u obsesión por conseguir los números de teléfono de toda la familia, amigos y compañeros de trabajo.
  6. Acostumbrarle a que el teléfono móvil, igual que otros dispositivos, pertenecen a la esfera privada y son inviolables.
  7. No cometer el mismo error de controlar sus pasos. Nada de peleas, venganzas o noches en vela a causa del sufrimiento. Hay que tratar de atenuar el dolor y ser proactivo.
  8. Marcar distancia. No existe disponibilidad absoluta para el sexo, para responder a sus llamadas o para atender sus requerimientos las 24 horas del día.
  9. Si persiste el amor, intentar fomentar su autoestima y valorar con él la posibilidad de buscar ayuda psicológica o una terapia de pareja.
  10. No buscar un único culpable. Cada uno debe responsabilizarse de su parte de la situación creada y tomar las medidas necesarias para conseguir una vida en común armoniosa.

Como advierte el psiquiatra, puede que el amor no sea suficiente para lograr ese espacio íntimo e infranqueable. Si a pesar de todo esfuerzo, la relación ahoga e impide el crecimiento y desarrollo personal, quizá una ruptura a tiempo evitará mayor desgaste físico y psicológico.

 

fuente: yodona

¿Por qué te aburres con tu pareja? 15 signos de alarma

Por alguna de estas 15 razones puedes estar aburrida de tu pareja. La rutina, la falta de interés en el sexo o la incomunicación son algunas de las razones que propician el aburrimiento en la pareja. Pero no te preocupes, hay esperanza. Si sabes el problema, quizá estés más cerca de la solución.

Si estás aburrida de tu pareja, quizá te sientas identificada con alguna de estas 15 razones que hacen que llegue el sopor a una relación. ¿Te ves retratada en alguna de ellas?

1. La rutina del día a día. Tu relación es absolutamente predecible. No hay sorpresas. Los días, las semanas y los meses son idénticos. Sabes exactamente lo que va a pasar cada día, lo que vais a hacer juntos, incluso eres capaz de predecir las pequeñas discusiones que pueden surgir y cuándo. Cuando el amor empieza a ser monótono la sensación es como la de estar atrapado en una habitación cerrada con un candado. Intenta romper la rutina planeando algo distinto pero sencillo, un cambio de horario, una cervecita juntos después del trabajo, un masaje o caricias antes de ir a dormir..

2. Vuestra vida no es demasiado interesante. ¿Recuerdas la última vez que hicisteis juntos algo verdaderamente apasionante? Cuando llevamos mucho tiempo en una relación con una persona, empezamos a dar por hecho el entusiasmo y la sorpresa del otro. Quizás ya no se entusiasme con lo mismo de hace cinco años. Y tú probablemente, tampoco. Si estás aburrida porque tu relación no te causa ningún tipo de interés, haz algo al respecto. Haz cosas nueva, improvisa una cena cualquier día de la semana, un viaje, pasa una noche en un hotel de la ciudad sin ninguna necesidad, solo porque os apetece cambiar de cama.

3. Unos cimientos frágiles. Cuando dos personas se enamoran, los expertos en pareja siempre aconsejan que se tomen un tiempo. Enamorarse demasiado rápido puede significar construir la relación sobre puntos débiles. Especialmente si uno de los dos está intentando superar a un ex o si lo que les une al principio es un buen ajuste sexual. Lo mejor es ir despacio, y no tomar decisions importantes como irse a vivir juntos.

4. Aparecen mejores oportunidades por doquier. Cada vez que miras a tu alrededor, no importa dónde, siempre ves mejores oportunidades que la que supone la persona que tienes al lado. Te gusta tu pareja, mucho, pero en algún lugar profundo de tu corazón esperas más o sientes que mereces algo mejor.

Si ése es tu caso, no tienes muchas opciones. Lo más honesto es terminar la relación y buscar algo más parecido a lo que quieres. De lo contrario nunca serás feliz ni dejarás serlo a la persona que está contigo.

5. Tienes o estás teniendo un ‘affaire’ que se te va de las manos. Quizás se estén creando lazos emocionales con un amigo o amiga o un compañero de trabajo muy cercano. Quizás estabas jugando y las cosas se han tornado más serias de lo que esperabas y están afectando tu vida de pareja. ¿Te sientes más cómoda hablando de temas personales con alguien que no es tu pareja pero que podría serlo? A menos que sea capaz de reconocer este hecho ante tu pareja, comenzarás a aburrirte y a desconectarte de él.

6. El sexo es aburrido. El sexo puede volverse muy monótono con los años. Sota, caballo y rey. Si te divierte más inventarte excusas para evitar el sexo que irte a la cama con tu pareja, quizás estés algo más que aburrida con tu pareja. Piensa en ello. Una buena opción es también recurrir a los juguetes eróticos, te ayudarán a darle un toque distinto a tus relaciones de pareja.

7. Los buenos recuerdos empiezan a escasear. Los recuerdos de los buenos momentos compartidos crean lazos entre los amantes y entre los amigos. Es así como funciona la vida. Si dejas de crear entusiasmo y de compartir momentos que luego se convertirán en buenos recuerdos, llegará el día en que no tendrás nada especial que os una.

8. Problemas de comunicación. ¿Estás cansada de intentar explicar las cosas a tu pareja porque te resulta engorroso entrar en los detalles de cada acontecimiento? Esto es exactamente el comienzo de la pérdida de comunicación en una relación. Estar aburrido de contárselo todo o sentir que los pequeños detalles no son importantes y no vale la pena compartirlos con el otro. Realmente las cosas pequeñas son las que cuentan.

9. Falta espontaneidad. Planear toda la vida con sus horas, sus días y sus meses es el modo perfecto de preparar tu relación para el futuro. Pero la realidad es que en algún momento necesitaréis saltaros ese guión para que la relación siga siendo interesante.  Prepara las maletas y sorprende a tu pareja con una escapada romántica o un plan totalmente inesperado.

10. Echas de menos estar soltera. Es difícil de reconocer esta sensación y es un lugar difícil donde moverse si tienes pareja. Sin embargo, lo mejor que puedes hacer es plantarle cara al asunto e intentar explicarte a ti mismo lo que te pasa para intentar buscar una solución. Intentar ignorarlo solo servirá para que la sensación se haga más fuerte y aparezca en los momentos más inconvenientes. Piensa en lo que hacías cuando eras soltera y ahora ya no puedes hacer. Si lo único que echas de menos es flirtear con otros, quizás sea el momento de reconocer que quieres volver a estar sola.

11. No compartís metas ni pasiones. Cada uno avanza en un sentido, a veces en sentido contrario. Con el tiempo esto se convierte en que cada uno habla de lo que le interesa y ambos se aburren como ostras cuando están juntos. Construir juntos castillos en el aire une a una pareja, suspirar por lo mismo es un modo de ilusionarse con una vida futura, aunque las cosas nunca lleguen a ser tal y como las habíamos imaginado.

12. Demasiado tiempo juntos. Pasar tiempo juntos es bueno. Nunca he acabado de creerme a esas parejas en las que cada cual hace todo por su lado. Sin embargo, demasiado tiempo juntos es claustrofóbico. Aquí hay que practicar el arte del equilibrio. Disfruta de espacio para tus amigos, tu familia y tu pareja.Hay que tener cosas que contarse al final del día. Si estamos todo el día juntos, ¿de qué vamos a hablar? Este punto también puede aplicarse en el sexo, nada mejor que el sexo a solas para conocerte mejor y disfrutar de un rato de intimidad.

13. Estás interesada en alguien más. Esto pasa todo el tiempo, no tienes que sentirte culpable por ello. Pero aún cuando no te pase por la cabeza engañar a tu pareja, el interés y entusiasmo que esa nueva persona aporta a tu vida te puede hacer asumir que tu relación es aburrida y monótona. Es muy difícil no hacer comparaciones. Date tiempo a ver hacia dónde va ese nuevo interés y cuánto tiempo consigue tenerte abducida.

14. Algo en tu pareja te molesta. ¿Encuentras en tu pareja algún detalle que te resulta molesto o desagradable? ¿Quizás es vago o torpe? Intenta decírselo de la mejor manera pero no te lo guardes. Incluso los detalles más pequeños suelen ir a más y convertirse en algo insoportable con el tiempo.

15. Sientes que has perdido tu vida. No tienes tiempo para ti fuera de la relación. Has renunciado a tu amigos y a tus hobbies por pasar más tiempo con tu pareja, y ahora sientes que has renunciado a demasiadas cosas por algo que no ha acabado siendo tan maravilloso como esperabas. Evita llegar a este punto y aprende a equilibrar tu vida entre tu pareja y tu vida anterior, pues seguramente ha tenido cosas maravillosa que vale la pena conservar.

 

 

Fuente: Mujerhoy

 

 

¿Más infieles por culpa del paro?

El paro se ha convertido en uno de los enemigos modernos del amor. Al menos, según demuestra un estudio llevado a cabo por la web de contactos extramatrimoniales AshleyMadison.com, que relaciona el aumento de la cifra de desempleados con el crecimiento del número de suscripciones a su página.

Este portal, ha realizado una comparativa entre la tasa de paro trimestral y el aumento de usuarios inscritos desde su desembarco en nuestro país a finales del 2011, cuando la tasa de parados se situaba en el 21,52%, según datos oficiales, y la web de contactos registró un aumento del 25,34% en tan solo tres meses.

Unas cifras que seguían creciendo a medida que aumentaba el número de desempleados, tal y como demuestran los resultados del último trimestre de 2011, que finalizó con un del 22,85% de la población en edad de trabajar en paro, mientras que las inscripciones a la web de aventuras extramaritales aumentaron en un 29,81%.
Una tendencia que se ha mantenido a lo largo del 2012, cuando el paro alcanzó máximos históricos -24,44% en el primer trimestre, un 24,63% en el segundo, un 25,02% en el tercero y un 26,02% en el cuarto- y la web de contactos continuó creciendo -desde el 34,97% registrado en los primeros tres meses hasta el 43,96% con el que cerró el año-. Sin embargo, y aunque el número de desempleados disminuyó ligeramente a finales del 2013, los socios de esta web continúan en aumento.

Según esta comparativa se demuestra que los españoles necesitan tener una válvula de escape para lidiar con los problemas diarios a los que tienen que enfrentarse, destacando como los más representativos no sólo el paro, sino también las condiciones laborales y salariales a las que mucha gente con trabajo tiene que aferrarse para sobrevivir.

Además, debido al tema económico muchas parejas no se plantean la opción de divorciarse, por lo que una aventura les ayuda a salir de su rutina diaria sin crear consecuencias negativas para terceras partes.

Estáis de acuerdo con el estudio?? el paro también esta afectando a nuestra sexualidad?

 

 

fuente: Yodona

20 cosas que las mujeres odian de los hombres

Está claro: las mujeres y los hombres somos muy distintos, y por eso es inevitable que no nos entendamos y en muchas ocasiones tengamos conflictos. Pero juntando y preguntando a muchas chicas picaronas hemos llegado a realizar un listado de las 20 cosas que las chicas odiamos de los hombres.

¿Sabes qué aspectos comunes de los hombres, no les gusta para nada a las mujeres?

1. Que no recuerden…

Si hay algo que no nos gusta para nada a las mujeres, es que se olviden de lo que para nosotras es importante. Cómo nos gusta el café, cómo se llama nuestro perro o si esta semana tienes hora en la peluquería o has quedado con tus amigas.

2. Que no ayuden en casa

 Muchos no ayudan para nada en casa o realizan lo mínimo o lo que más les gusta. No saben que si hay algo que nos encanta, es que crean en la igualdad y consideren que tienen que lavar los platos tanto como nosotras. Ya lo vimos en ‘El diario de Bridget Jones’, cuando Mr. Darcy ayudó en la cocina por motivo de la celebración del cumpleaños de Bridget… y es una de las razones de por qué todas nos hemos enamorado de él.

3. Que no pidan ayuda

Los hombres tienen fama de entender los mapas mil veces mejor que nosotras, pero… también ellos se pierden, y cuando lo hacen ¡no preguntan a nadie! Van de listos y en muchas ocasiones no tienen ni idea!

4. Que no hablen sobre la relación

A nosotras nos gusta hablar sobre todo lo que sentimos, y resolver nuestras diferencias con la palabra, pero a ellos les cuesta mucho más hablar sobre los sentimientos, eso si, de fútbol y batallitas de amigotes no hay problema XD

5. Necesitarte demasiado

Al igual que a un hombre no le gustaría tener a alguien detrás de forma constante, llamando a todas horas y pidiendo para quedar, a nosotras no nos gusta cuando un hombre memoriza todas nuestras actualizaciones en Twitter o Facebook e insiste en vernos en el día de hoy, y en el de mañana, y también en el de pasado mañana. ¡Ellos también tienen que hacerse los difíciles de vez en cuando para que no perdamos interés!

6. Que dejen en la cama su toalla usada

Si está mojada… ¡no la pongas encima de la cama, que ahí es donde dormimos! Calcetines y demás ropa interior en el suelo … y un sinfín de cosas más.

7. Que en el cine no nos dejen elegir

Esto también es una queja para las mujeres, porque tanto el uno como el otro deberían turnarse para escoger la película. Una vez de terror, otra de ciencia ficción y de vez en cuando una comedia romántica femenina.

8. Que no llamen lo suficiente

Si no llamas para saber cómo estamos y puedes estar un día entero sin saber de nosotras… olvídate, ya hemos perdido el interés.

9. Que no se den cuenta de cuánto nos hemos arreglado

Sí, no van a notar un exceso de maquillaje… ¡pero ese es el punto, porque la idea es maquillarnos de forma natural! Pero eso no significa que no le hayamos dedicado a la pre-base, base, corrector, máscara de pestañas  y colorete. Estrenamos vestido, y nos cuidamos el pelo para que en muchas ocasiones no le presten atención.

10. Que no nos digan que somos guapas

En el fondo, es lo que más necesitamos oír. Nos arrancareis una sonrisa para toda la jornada.

11. El apodo ‘gorda’

¿A alguna chica le gusta ser llamada de esta manera? Con la de apodos monos y cariñosos que existen escogen el peor para el genero femenino.

12. Que escupan en la calle

Totalmente inaceptable. Por favor, no hagáis eso. ¡Es asqueroso!

13. Que no apuesten por la comunicación

Cuando hay un problema, si no se habla no se resuelve. Muchos hombres no quieren hablarlo, y esto es algo que desespera a las mujeres.

14. Llenarte de babas… hasta el cuello y exceso de fogosidad en público

Los besos no deberían ser tan excesivos, que tengas que pasarte una toalla por las mejillas y el cuello…besos y caricias húmedas sólo para ciertas situaciones.

15. Que no nos abracen después de tener sexo.

¡No es aceptable!

16. Que no bajen la tapa

Tampoco es aceptable.

17. No van al médico cuando lo necesitan

Dicen conocer la solución de su problema de salud, dicen que no es nada… ¡pero los síntomas ahí siguen!

18. Ellos y su fútbol…

No se pierden ni un partido y, por más que no lo entendamos, es algo con lo que tendremos que convivir.

19. Empiezan muy detallistas

Bombones, rosas rojas y blancas, cartas y mensajes  románticos  que escriben sus sentimientos hacia ti y muchas más cositas originales… pero al comienzo de la relación. Luego, cuando van pasando los meses, de repente ¡olvidan cómo ser detallistas!

 

20. Los hombres demasiado directos

Los que no tienen ningún inconveniente en decirte que ‘El diario de Noa’ es la película más cursi que han visto en su vida. Los que se ríen porque has llorado por una tontería. Esos hombres pierden mil puntos.

 

Bufff y si seguimos al igual haríamos una lista algo más larga, jajajja pero lo dejamos en vuestras manos! Chicas añadiríais algo más??

 

Fuente: Bekia

Top 10 de empleos que causan divorcios

En el mundo de las relaciones de pareja, existe un factor que debe ser considerado en cuenta para tratar de asegurar su éxito. Se trata de las carreras profesionales, ya que algunas actividades o empleos son motivo de divorcio o separación.

 

La estrecha relación entre una carrera o trabajo y el posible éxito matrimonial surge de un singular estudio de la Universidad Radford de Virginia, basado en un detallado análisis de los últimos datos de laOficina de Censos de Estados Unidos, cuyos resultados pueden ser considerados al momento de estudiar los posibles motivos de divorcio en una pareja.

 

Determinados trabajos poseen una tasa de divorcio superior al resto, donde pareciera que las parejas no logran superar los problemas asociados a estos empleos y terminan por separarse definitivamente, explica Michael Aamodt, autor del estudio y profesor en la Universidad.

 

“Hemos realizado una profundización en el estudio sobre el vínculo entre carrera y matrimonio, y descubrimos que influyen también en la felicidad conyugal el nivel de educación y riqueza de los esposos”.

 

En ese sentido, el estudio publicado en el Journal of Police and Criminal Psycvhology, muestra que entre las profesiones o empleos con mayores índices de divorcio son:

 

1. Policía (Probabilidad de divorcio del 80%)
2. Barman (38%)
3. Masajista terapéutico (38%)
4. Empleados de industria de tabaco o comida. (29%)
5. Operadores telefónicos (29%)
6. Personal de salud, enfermeras, psiquiatras, auxiliares (28%)
7. Deportistas, artistas y empleados de entretenimiento (28%)
8. Vendedores y telemarketing (28%)
9. Empleados de mantenimiento y construcción (27%)
10. Trabajadores domésticos (26%)

 

De manera general, el estudio de Aadmodt revela que los empleados o profesionales más inteligentes, con más cultura y disponibilidad económica, se divorcian menos que quienes se siente en más desventaja. No obstante, como algunos otros especialistas en el tema indican, los motivos de un divorcio siempre son multifactoriales.  Y tú, ¿a qué te dedicas?

 

Fuente: Sexualidad 180

Dudas Frecuentes en la Alcoba

Sea cual sea nuestra edad, todos tenemos alguna pregunta que nos corroe sobre el sexo y el erotismo

¿Soy normal? ¿Estaré dando la talla? Con qué agrado miraríamos el coito de los vecinos sin más afán que cotejar con lo que uno tiene y responder a estas dos preguntas universales y eternas. Dice la sexóloga Georgina Burgos que estas son las mayores dudas sexuales que rondan por nuestras cabezas. “Estas preguntas, casi siempre abiertas a causa de la falta de información veraz y unas expectativas poco realistas acerca del hecho sexual humano, pueden llevarnos a esperar lo que quizá no es alcanzable para la naturaleza humana. Y pueden crear confusión y frustración”, explica.

 

La ansiedad escénico-sexual:

Bajo ese empeño en dar la talla o ser normal se solapan muchos interrogantes. “Tantos como personas hay en el mundo, y la variedad de matices es inmensa. Por otra parte, las dudas que no tienes hoy las puedes tener mañana; los deseos que jamás imaginaste pueden surgir cuando menos lo esperas… y así vamos construyendo nuestra sexualidad a lo largo de la vida, con todos los cambios biológicos, psicológicos y sociológicos que el paso del tiempo comporta”, explica la experta.

Pone algunos ejemplos: ansiedad porque nos cuesta encontrar el famoso punto G (cuando ni la ciencia ha dado con su localización exacta) y en lugar de explorar las zonas más erógenas nos perdemos en la búsqueda de ese misterioso botón mágico. Ansiedad por saber con qué frecuencia es natural el sexo en una pareja, como si hubiera un patrón más allá de lo que marcan el deseo y la ocasión. O ansiedad por alcanzar el orgasmo simultáneo. ¿Qué necesidad hay? ¿Y cuántos quebraderos de cabeza despilfarramos intentando dilucidar si el tamaño importa o si el grosor es más importante que la longitud?

Las angustias son interminables.

Pero la más universal es el condón. Lo comprobó el Instituto Kinsey de la Universidad de Indiana (EEUU) después de comparar medio centenar de artículos publicados en catorce países entre 1995 y 2011. No se usa durante todo el coito, muchos se lo ponen al revés, otros lo retiran de modo incorrecto. Y no será por falta de instrucciones en el envase, a veces incluso ilustradas.

Y luego están las dudas puntuales que uno atesora en su intimidad: ¿Sentir deseo por una persona del mismo sexo o una fantasía sexual con ella implica homosexualidad? ¿Es extraño que necesite gritar palabras obscenas o buscar situaciones de riesgo para alcanzar el orgasmo? ¿Por qué, si le deseo, no consigo excitarme? ¿El sexo anal es doloroso? En ocasiones, las vacilaciones surgen por trastornos y disfunciones que la medicina sexual tiene claramente identificados, y entonces hay que recurrir a un profesional. “Cuanto antes, mejor”, indica Georgina Burgos. “Cuando la solución de los problemas se aplaza, es frecuente que se agraven”.

En cuanto a géneros, a ellos les cuesta más hablar sobre sí mismos y exponer sus preocupaciones. Por eso, cuando lo hacen hablan más de la pérdida de deseo de su pareja que de sí mismos. Ellas, sin embargo, se centran en sus insatisfacciones y en sus cuitas. Y confiesan cosas tan reveladoras para la ciencia como que cuanto mayor es la frecuencia del coito, mayor es también, al contrario que en los hombres, su deseo de masturbarse.

Es difícil dar respuesta científica a esas dudas inabarcables que nos suscita nuestra sexualidad, pero si hablásemos más, hasta los científicos quedarían atónitos.

Fuente: Quo