Pegging: cambio de roles sexuales

Seguimos metiéndonos en el gran universo de las más variadas prácticas sexuales, hoy le toca el turno al pegging. Cambio de roles sexuales, pegging, bend over boyfriend con todos estos calificativos se conoce a esta práctica, que cada vez más parejas de heterosexuales se anima a experimentar.

El pegging consiste en la penetración por parte de la mujer a su pareja (hombre), con una prótesis, dildo o arnés sexual. Es una práctica que le da a la mujer el rol de dominación, quedando el hombre en una total postura de sumisión. Y muchas de las parejas vienen juntas a tienda para elegir el modelo, color y tamaño del juguete que servirá para darle placer a ambos y jugar aunque sea por un rato, con el cambio de roles.

Seguramente muchos de los hombres que estén leyendo este artículo, verán esta práctica casi como aberrante y por nada del mundo aceptarían “jugar este juego” y esto debido a la cultura machista reinante y por temor a ser juzgados como homosexuales.

Pero lo cierto es que, como toda práctica innovadora, sólo persigue el objetivo de salir de la rutina, vivir nuevas experiencias sexuales y, por qué no también, enriquecer la vida sexual y de pareja. En el caso de la mujer, la satisfacción sexual puede darse a través de la penetración, si se está utilizando un arnés doble, es decir mientras penetra a su pareja, es penetrada a su vez, por el juguete sexual, o por una satisfacción psicológica, por el sólo hecho de penetrar y satisfacer a su hombre.

En tanto en el hombre, la estimulación es anal o prostática, y también por la excitación que le despierta el hecho de ser penetrado por una mujer. Hay una gran variedad de arneses sexuales disponibles en el mercado, los más comunes son con cinturón, pero también existe un modelo sin cinturón, que cuenta con un extremo para introducir en la vagina, y de este modo poder penetrar. También los hay con varias velocidades e intensidades.

Por supuesto los arneses sexuales también son muy utilizados en las relaciones de parejas lesbianas, siendo en este caso un poco más aceptado que en el caso de cambio de roles entre un hombre y una mujer, sobre todo por el tabú del sexo anal.

Si lo que buscas son nuevas experiencias en la cama no dudes en atreverte con esta práctica sexual cada vez más extendida.

¿Te animarías a practicar pegging?

 

 

fuente: republica

Puntos erógenos masculinos

Los puntos erógenos son aquellas zonas que podemos utilizar a la hora del sexo para obtener un mayor placer y que van más allá de los genitales. Hay distintas zonas que pueden ser consideradas un punto erógeno, pero todo depende de cada persona. Es algo particular, ya que no todas las personas sentimos el placer en los mismos sitios.

Esta manera de activación sexual tiene su importancia en los preliminares a hacer el amor. Nos permite explorar otras zonas de nuestra pareja, sin centrarnos en los genitales. Se pueden estimular con caricias, besos o soplidos, pero también tienen cabida objetos como plumas, bolas, o todos aquellos que creamos que pueden estimular a nuestra pareja o incluso a nosotros mismos, el sexo no siempre tiene que ser compartido. En el momento de la penetración pueden utilizarse para incrementar el placer, para ello será necesario que encontremos la postura adecuada para llegar hasta el punto erógeno.

Puntos erógenos masculinos

– Cuello: es una de las principales zonas erógenas tanto para un hombre como para una mujer, además de las más recurrentes a la hora de estimular a tu pareja para hacer el amor. Los besos y las caricias de la manera más sexy posible harán que tu pareja vaya subiendo poco a poco su grado de excitación.

– Orejas: suele ir ligada a la estimulación a través del cuello. Este punto erógeno sirve para estimular al hombre ya que se concentran gran cantidad de terminaciones nerviosas que ayudan a ello. Además no todo tiene que ser a través de tacto o caricias. Mientras estéis haciendo el amor podrás susurrarle lo que quieras que te haga sentir más sexy en combinación con la estimulación, o simplemente dejar que escuche tus gemidos. Además no será necesaria una postura específica, ya que es una zona muy accesible.

– Pelo: el cabello aparte de tener una misión estimulante, también sirve de relajante. Al igual que las orejas, es una zona accesible y muy recurrente. Masajea el cabello de una manera calmada y ve subiendo la velocidad de manera paralela a la excitación que estéis sintiendo.

– Pezones: normalmente se cree que es un punto erógeno femenino, pero la razón de que no se considera masculino es porque no se le presta la misma atención cuando se trata de un hombre. Sorpréndele rozando esta zona, ya que puede que sea tan sensible para él que descubras una forma más de estimulación a la hora de hacer el amor con tu pareja.

 – Próstata: ésta está ubicada en el interior de su cuerpo entre los testículos y el ano. Se le puede considerar el punto g del hombre. La mejor forma de usar este punto erógeno es presionarla cuando nuestro hombre esté a punto de llegar al clímax. Ya no es que le ayude, sino que hará que éste sea mucho más placentero. Existen juguetes específicamente diseñados para la estimulación de próstata.

– Genitales masculinos: es la parte más sensible del cuerpo de un hombre, por ello es la más recurrida para la estimulación y el punto erógeno masculino más utilizado para dar placer en el sexo. Por una parte está el pene que tiene su punto erógeno más placentero en el glande o la punta. Los testículos son menos recurrentes, pero también placenteros para un hombre. Combina la estimulación de pene y testículos para que alcance el clímax de la mejor manera posible.

– Labios: es la zona del cuerpo masculino que más rápido responde a los estímulos. Verás que la intensidad de los besos irá en aumento. Puedes introducir pequeños mordiscos. Además, como otros puntos erógenos, no requiere de una postura complicada para poder acceder a ellos, ni siquiera es necesario que haya sexo.

– Ano: puede que nuestra pareja sea un poco reacia a que accedas a esa zona, pero atrévete a ello y verá cómo puede disfrutar si le introduces un dedo y presionas. En Reina Picara encontraras un amplio surtido de juguetes anales para el sector masculino.  Además a través de él podrás acceder a su próstata, o punto G masculino.

– Parte interior del muslo: al estar cercanas a los genitales, la estimulación de estas partes puede hacer que se vuelva loco y que vaya pidiéndote más o te acerque hacia ellos. Aprovecha para tomar tú las riendas y déjale claro que si es tu turno en el sexo, iréis al ritmo que marques.

Cómo estimularlos

Para empezar a estimular a tu pareja, tienes que dejarle claro que eres tú la persona que va a llevar las riendas,, que es tu turno y que es lo que quieres hacer. Dile que se deje llevar y disfrute del placer que le vas a proporcionar accediendo a zonas de su cuerpo que nunca habías accedido o que él no se espera que vayas a rozar. Si quieres dotar al momento de mayor excitación, saca tu lado más sexy y pierde cualquier tipo de vergüenza. Ten en cuenta que si consigues un alto grado de excitación en él, luego te lo devolverá con creces. Además no deja de ser un juego dentro del sexo, por ello abre tu imaginación y déjate llevar sin pudores.

Para empezar lo mejor será que empieces por aquellos puntos erógenos más superficiales como el cuello, el pelo, las orejas y los labios. Busca una postura que sea cómoda para ambos y desde la cual tengas acceso a esas zonas. Mientras masajeas su cabeza, puedes ir dándole pequeños besos jugando con sus orejas y su cuello. Si acompañas el juego con un aceite estimulante y comestible las sensaciones serán más intensas. Puedes ir alternando los besos con pequeños soplidos y mordiscos, aunque en el caso del cuello ten cuidado, ya que un chupetón no es nada sexy.

Una vez que ya le tienes donde quieres, pasa a sus labios, ya que es una forma de transición bastante cómoda y simple y que hará que el pueda estimularte también. Bésale poco a poco y dale pequeños mordiscos, sobre todo en el labio inferior ya que es un punto erógeno mucho más sensible que el superior.

Una vez que le tengas sin ropa y en una postura cómoda, vete bajando por su cuerpo hasta los pezones y succiónalos con suavidad. Todo hazlo de la manera más dulce posible, ya que la brusquedad puede que le haga daño. Puedes ir combinando esta estimulación con el acceso a sus genitales poco a poco para poder así obtener mayor excitación en tu hombre.

De ahí baja hasta su pelvis e interior de sus muslos con tu boca y continúa llenándole de besos y caricias. Si eres más atrevida, puedes ayudar de una pluma o una bola para ir rozándola con suavidad por todas estas zonas. No todo tiene que ser con la boca, utiliza tu mente y piensa a ver cómo puedes innovar.

Cuando ya creas que le has estimulado suficiente o ves que ya es un sufrimiento para él que no accedas directamente a sus genitales, pasa directamente a ellos. Comienza por lamer suavemente el glande. Puedes acompañarlo de una suave masturbación. Poco a poco accede hasta la base del pene y combínalo con caricias a los testículos. Cuando la excitación sea considerable, debe ser el momento en el que decidas si te arriesgas o no a acceder a su ano y, por lo tanto, a su próstata. Ha de ser una decisión tuya, aunque es posible que él hubiese preferido que lo consensuarais previamente.

fuente: Bekia

Estimulador Masculino con vibración Naughty Boy

Hoy nos queremos centrar en el placer masculino para que también conozcas alguno de los productos que vendemos en Reina Pícara y puedas considerar usarlo o no. Como sabes, los hombres también tienen un punto G al que se accede por el perineo y, más concretamente y mejor, a través del ano, lo cual hace que la penetración anal para ellos sea necesaria para conseguir estimularlo y poder alcanzar un orgasmo que podríamos decir sería igual que el de la mujer.

Para ello existen algunos estimuladores que son como vibradores especialmente diseñados para ellos con los cuales estimular la próstata mientras, con una vibración en el perineo, se aumentan las sensaciones en esta zona para explotar en un placer distinto e intenso.

El vibrador Naughty Boy puede conseguir esto y con él tendrás 10 centímetros de largo y 2,5 de diámetro (no es mucho, apenas lo notarás una vez te acostumbres y podrás disfrutar más de la sensación de estar estimulando el punto G).

Que no te de corte sentir una penetración por detrás. Algunos hombres no se dejan hacer eso porque se sienten degradados pero en realidad no tiene por qué ser así y hay que abrirse un poco. Eso sí, si una vez lo has probado ves que no te gusta entonces quizás es que realmente no vas a sentir placer con ello.

En este caso, para que funcione mejor, aparte de una buena preparación y de estar tranquilo, te recomendamos usar lubricante para una mejor penetración, para que sea más rápida e indolora. Después solo tienes que lavarlo con agua y jabón.

Puedes adquirirlo en Reina Picara.