7 ideas románticas para volver a la rutina

Como ya hemos comentado anteriormente el 28% de las demandas de divorcio de todo el año se presentan en los juzgados en el mes de septiembre. Según los estudios y, contra todo pronóstico, un affaire puede salvar una relación pero es evidente que existen otras prácticas menos arriesgadas y menos dañinas para mantener viva la llama.

Ha llegado el momento de reivindicar los pequeños gestos que realmente importan. He aquí 10 ideas románticas para derrochar más ganas que dinero:

1. Un masaje

Si tu única relación con la ancestral técnica del masaje es para eliminar al celulitis, necesitas reinventarte. Los masajes son sexy y altruistas; además, según un estudio de Cotto Usa, el simple contacto con la piel de nuestra pareja libera oxitocina (la hormona del amor), refuerza el vínculo afectivo, ayuda a conciliar el sueño, y reduce la inflamación intestinal y la presión arterial. Si le sumas una aceite especial el resultado ya será la bomba! Una velitas o incluso una vela de masaje serán ideales para animar la velada.

2. Dedícale unas palabras

Uno de los autores preferidos de Sara Carbonero, Marwan,  asegura que empezó a escribir poemas y componer canciones para ganarse el corazón de una mujer. Tal vez no tengas alma de Neruda ni estés muy puesta  en el arte musical, pero nada de eso es necesario. Basta un post-it con un mensaje bonito para que tu pareja empiece el día con una sonrisa.

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3. Compartid las tareas

Compartir es vivir. Si bien cada vez hay una mayor tendencia a compartir las tareas de casa, los roles también tienden a mantenerse. ¿Siempre es él quien cocina? Sorpréndele con una cena. ¿Agradecerías que diese de cenar y acostase a los niños sin que tú se lo pidieras? Ofrécete a acompañar a su madre en una tarde de shopping. Un estudio reciente asegura que compartir las tareas del hogar mejora la vida sexual ¿Necesitas más motivos?

4. Cena romántica

Una cena romántica no tiene por qué ser la más cara del mundo. La pareja que bebe unida permance unida  según un estudio, así que el vino ya sentará las bases de una cita de éxito. Si eres cocinillas, puedes sorprenderle con la tendencia sushi moisaic, o algún plato algo exótico e incluso afrodisíaco.

5. Elaborad playlists conjuntas

No importa si os gusta la misma música o no; la capacidad de sorprenderos (o echaros unas risas) es la misma. Plataformas como Spotify permiten compartir playlists y hacerlas colaborativas. Aprovéchalo: no tenéis por qué tener vuestra canción; podéis tener muchas canciones.

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6. Haz regalos fuera de fecha

Piensas en tu pareja para su cumpleaños, en Navidad, para San Valentín, vuestro aniversario o incluso en el día del libro, pero los mejores regalos son los que no se esperan. No hace falta que te gastes un dineral: basta con que imprimas una foto bonita de vuestra última escapada o le compres su chocolatina favorita cuando vayas a hacer la compra.

7. Romped con la rutina

Dándole la bienvenida a septiembre puede sonar paradójico el romper con la rutina, pero no son necesarios viajes al sudeste asiático. Preparad un picnic este fin de semana, apuntaos a un curso de cocina  o haced algo que no hayáis hecho nunca. De nuevo, el dinero no debería ser impedimento: hay experiencias increíbles a coste cero.

Has tomado nota?

 

 

 

Si no te gusta San Valentín, ¡celebra el día del infiel!

Según la web de contactos Asley Madison, el 13 de febrero es el día más romántico del año para los infieles. Según un estudio realizado por esta página, aquellos que le son infieles a sus parejas se curran mucho más el 13 de febrero que el propio San Valentín, con detalles morbosos y regalos más caros hacia sus amantes.

Después de nuestro último post dónde nuestra Reinas os ofrecía ideas para regalar a vuestros enamorad@s. Vemos que los infieles también regalan a sus amantes cosas siempre mucho más atrevidas..

La encuesta, realizada a 17.392 usuarios de Ashley Madison, arroja algunos datos impactantes, como que el 71% planea con premeditación escaparse junto al “otro” o “la otra” un día antes de celebrar la jornada del amor. El 55% de los hombres de la muestra planean decir a sus parejas que ese día saldrán tarde del trabajo, mientras que la coartada de las mujeres será la de una tarde de compra junto a las amigas.

Mentira y traición

Infidelidad implica mentira y traición. ¿Qué necesidad hay de vivir una vida paralela con un amante mientras actúas con tu pareja como si la relación fuera viento en popa? Hay quienes utilizan el 14 de febrero como excusa para poner los cuernos, al no sentirse lo suficientemente valorados por su pareja.

Este es el motivo por el que acaban engañándola un día de San Valentín. Ser detallista no equivale a querer más o menos a la otra persona, pero hay quienes se desmotivan ante la falta de regalos o cenas a la luz de las velas.

 

Día del infiel

En nuestra opinión, el amor entre dos personas debe ir más allá de lo meramente materialista. Los detalles no deben tener valor monetario, sino sentimental. Esto no quiere decir que la falta de ellos suponga una infidelidad, pero sí produce desmotivación en la pareja.

Puestos a poner fechas en el calendario, y como si de un chiste se tratase, el día del infiel existe y se celebra nada más y nada menos que un día antes que San Valentín. La verdad es que nos escandaliza la manera que tiene el ser humano de mentir, pero hay quienes piensan que una infidelidad de vez en cuando ayuda a revivir la llama del amor.

 

Estáis de acuerdo?

 

 

 

fuente: gonzoo

Cinco cosas que puedes hacer hoy para que mejore tu relación de pareja

Cuando llevamos mucho tiempo saliendo con una persona solemos olvidar que nuestra relación puede venirse abajo en cualquier momento. Esta realidad es difícil de aceptar, pues llega un momento en la historia de toda pareja en que ambas partes se acomodan y olvidan que el amor es caduco, y que si no se riega acaba marchitándose.

Todo esto no quiere decir que tengamos que vivir con un miedo constante a que nos dejen (esto es incluso más peligroso), pero si queremos que nuestra relación continúe siendo satisfactoria debemos cuidar a nuestra pareja en el día a día. Poco importa que te gastes mucho dinero en Navidades o en vacaciones para contentar a tu compañero, los cimientos de toda relación son la confianza y el cariño cotidiano, y eso sólo se demuestra en los pequeños detalles.

Según explica el doctor Gail Saltz en un raticulo en Health “encadenar estos pequeños detalles es la manera de que reconducir una relación”.  Y en su mayoría son cosas que no requieren un esfuerzo especial. Estas son cinco sencillos gestos que pueden asegurar la buena salud de tu relación de pareja y que puedes realizar hoy mismo.

1. Por las noches, apaga el teléfono y el ordenador

Si durante el poco tiempo que pasamos con nuestra pareja entre semana, cuando volvemos del trabajo, estamos todo el rato mirando el móvil y el ordenador, el amor acabará pudriéndose de forma irremediable. Un estudio publicado en la revista Computers in Human Behavior, que contó con información de 1.160 personas casadas, llegó a la conclusión de que existe una relación directa entre el uso de las redes sociales y la satisfacción marital. Cuánto más se usan las redes, menor es la felicidad en la pareja y mayores son las posibilidades de divorciarse. No tiene nada de malo mirar de vez en cuando el Facebook, pero si estás más tiempo metido en él que hablando con tu mujer es que las cosas no van como debieran.

 

2. Ve a la cama a la vez que tu pareja

Las distintas obligaciones y horarios hacen que algunas noches tengamos que acostarnos antes o después que nuestra pareja, pero si esto se convierte en costumbre perderemos el mayor momento de intimidad de que disponemos. Para las familias con hijos esto es especialmente importante, pues es el único momento del día en que el la pareja puede estar a solas.

En la cama los amantes entran en contacto físico. Y esto es mucho más importante de lo que parece. Además de potenciar la práctica de sexo (que siempre es saludable), el simple contacto físico con nuestra pareja –a ser posible con piel– libera oxitocina, la conocida como hormona del amor, que refuerza el vínculo afectivo, apuntala la monogamia  y nos ayuda a conciliar el sueño, pues evita los efectos dañinos del cortisol (la hormona del estrés), y reduce la inflamación intestinal y la presión arterial.

El sexo es muy importante en una pareja, pero si bien se puede funcionar con raciones más o menos limitadas de éste, es imposible que una relación sea feliz si las partes no se abrazan y se tocan.

 

3. Prepara el desayuno a tu pareja

Los pequeños actos de amor, como traer un día cualquiera un regalo a tu pareja, sorprenderla con un ramo de flores o prepararle el desayuno, son gestos importantísimos para la salud de una pareja.

El doctor Terri Orbuch, famoso terapeuta conocido en EEUU como “el doctor amor”, estudió el comportamiento de 373 parejas durante 28 años. Las conclusiones de la investigación se pueden encontrar en su libro 5 Simple Steps to Take Your Marriage From Good to Great (Delacorte Press), y una de las más importantes es que los pequeños actos de amabilidad y cariño cotidiano son los que mejor predicen la felicidad de una pareja. A mayor frecuencia, mayor bienestar. No des por hecho que tu pareja sabe lo que quieres, déjaselo claro en el día a día.

 

4. Recuerda los buenos momentos que habéis vivido

Las parejas de largo recorrido que disfrutan recordando momentos del pasado, orgullosas de aquello que vivieron, mantienen su vínculo en buen estado en el presente. Si tu pareja recuerda con cariño momentos pasados de la relación (aunque tu quizás los hubieras pasado por alto) es que sigues siendo importante para él y aún te quiere de verdad.

En un estudio de 2006 , el psicólogo Doris G. Bazzini, profesor de la Appalachian State University, mostró que al recordar una situación cómica vivida por ambas partes la felicidad de la pareja aumenta. “El recuerdo de las risas fortalece aún más los recuerdos, pues la gente revive el momento riendo de nuevo”, asegura Bazzini.

 

5. Haz cosas distintas

La rutina es el gran enemigo de toda relación de pareja. Como explica el psicólogo Ty Tashiro  en su libro The Science of Happily Ever After (Harlequin Sales Corp), la infelicidad en el seno del matrimonio está ligada en la mayoría de casos al aburrimiento o “habituación”, como lo definen los sexólogos, debido a que desaparece el factor sorpresa y la capacidad de seducción. Es por ello que la novedad es siempre un elemento que refuerza el bienestar de la pareja.

Según un estudio dirigido por Arthur Aron, profesor de psicología en la Universidad de Toronto, las parejas que realizan actividades novedosas tienen relaciones de mayor calidad. Y no estamos hablando necesariamente de hacer barranquismo o viajar a Kenia, lo importante es que sean cosas a las que la pareja no esté acostumbrada: ¿qué tal salir a bailar un día entre semana, cenar algo distinto o ir al teatro? Todo lo que nos lleve a escapar de la rutina será bueno para la pareja. Y esto también incluye el sexo: no hagas siempre lo mismo, cambiad de postura, o introducir juguetitos nuevos que os hagan romper la monotonía.

 

Tomad nota y veréis como notáis el cambio!

 

 

fuente: el confidencial

Peleas de pareja durante las vacaciones

Nos pasamos todo el año esperando las vacaciones, esa época del año donde creemos que vamos a descansar y desconectar de todo. Sin embargo, al viajar con nuestra pareja, es posible que surja alguna discusión o bronca que terminen en grandes peleas.

Por eso, te explicamos porqué suceden estos problemas, cómo prevenirlos y evitar que vuelvan a suceder en el futuro.

Por qué las vacaciones son una época clave

Cuando nos encontramos sumergidos en la rutina tenemos menos tiempo libre para pasar con nuestra pareja. Así pues, las obligaciones del día a día nos mantienen ocupados física y psicológicamente, por lo que tenemos menos tiempo de prestar atención a pequeños detalles que pueda decir o hacer nuestra pareja y que terminen en bronca.

No obstante, durante las vacaciones, si decidimos además hacer un viaje juntos, es probable que pasemos 24 horas en compañía del otro. Eso incrementa las posibilidades de pelea, ya que pasaremos mucho más tiempo con nuestra pareja y seremos capaces de discrepar y ver comportamientos indeseados más de lo que nos gustaría.

Esto sucede, en mayor parte, porque llevamos idealizando nuestras vacaciones durante todo el año, especialmente si hacemos un viaje fuera de nuestra residencia habitual. Puede que sea solo un integrante de la pareja quien lo haga, pero eso ya es suficiente para generar una discusión.

Al imaginar unas vacaciones perfectas estamos creando un mundo irreal que es muy fácilmente destructible, ya que nadie es perfecto. Motivo por el cual una tercera parte de las rupturas sentimentales de producen durante la época de las vacaciones de verano.

Por qué se suele discutir

Algunas parejas creen que organizar unas vacaciones de verano juntos es la clave para mejorar sus problemas cotidianos. Sin embargo, esa no es la mejor solución, puesto que sin diálogo y entendimiento es imposible que ningún problema de pareja se solucione, sino que se agravará al pasar más tiempo juntos de lo normal.

También se genera discusión durante las vacaciones por cuestiones económicas. Puede que un miembro de la pareja sea más derrochador o menos consciente de la economía familiar y eso pueda ser el incentivo de grandes peleas.

Además, el trabajo puede ser un obstáculo para la pareja durante las vacaciones. Hoy en día nos encontramos con mucha gente que no sabe desconectar del todo. El otro integrante puede que se sienta menospreciado si nuestra atención se encuentra en correos electrónicos o llamadas de trabajo inoportunas.

Si tenemos hijos, estos pueden influir en la pelea durante el viaje. Quizás alguna disputa verso a la educación o del modo de tratarlos puede escalar a una discusión realmente grave. Aunque nos encontremos de vacaciones debe seguir reinando el orden y unas normas similares a las que tenemos en casa para la organización. Por lo tanto, la pareja debe sincronizarse de nuevo para ordenar la habitación o limpiar aquello que esté sucio para que este no sea motivo de disputa.

Finalmente, los celos son un problema más que común durante las vacaciones. Puede que si nos encontramos de viaje en un lugar turístico o en un país extranjero nuestra pareja tienda a mirar más a su alrededor. No obstante, no debemos dejar que un impulso tan bajo como son los celos nos controlen durante las vacaciones, puesto que es motivo de muchas rupturas porque la pareja siente que no confiamos en ella.

Cómo sobrellevar estas situaciones

Si alguna de las peleas nombradas se suceden durante nuestras vacaciones con nuestra pareja, lo que debemos hacer es evitar futuros problemas más graves. Así pues, cuando percibamos que nuestra pareja empieza a enfadarse o nos da una mala conversación, intentaremos restarle importancia al asunto.

Si eso hace que todavía se moleste más, intentaremos hablar con ella civilizadamente para saber cómo solucionar el problema. A veces en las parejas parece que la otra persona disfrute del placer de discutir, si eso es así, le pedirás que te de unos minutos para relajarte (quizás salir a dar una vuelta o sentarte en una habitación diferente) y después podéis hablar del tema una vez estéis más tranquilos y relajados.

Una vez el problema esté solucionado intentaremos no echar en cara todos los problemas y disfrutaremos del resto de nuestras vacaciones lo más plácidamente posible.

Consejos para evitar las discusiones

Para evitar las peleas en las vacaciones, lo más importante es que las planeemos desde el principio juntos. Eso significa que nos involucraremos al 100% en las mismas y lo organizaremos todo por igual. Si el peso de toda la organización recae en una sola persona, es probable que esto sea un buen argumento para echarse en cara el uno al otro si algo no sale como esperado.

Si los dos estamos contentos con el destino y las actividades es más probable que disfrutemos al 100% de la experiencia y menos inconvenientes o broncas puedan surgir. Puede que durante las vacaciones vislumbremos algún comportamiento de nuestra pareja que no nos guste. Si eso sucede y no es de gran importancia,podemos evitarlo.


Sin embargo, si es algo que realmente nos molesta debemos hablarlo civilizadamente, siendo conscientes de las palabras que escogemos para no hacerle daño ni crear una bronca todavía mayor.

Finalmente, le prestaremos plena atención a la persona que más queremos y seremos tolerantes y flexibles. Olvidaremos todos los problemas pasados, las interrupciones laborales y otras personas que puedan entorpecer la relación para centrarnos en nuestra pareja y disfrutar estos días libres que tenemos juntos y crear unas vacaciones para recordar durante toda la vida.

 

fuente: Bekia

Síndrome post-vacacional y desencanto sexual

Cuando llega el mes de septiembre parece inevitable hablar de síndrome post-vacacional. La vuelta a la rutina, la necesidad de adaptarnos a los horarios, el trabajo que espera como una pesada carga, hace que podamos sufrir cansancio, desgana, angustia, ansiedad y cierta melancolía agudizada por el cambio de tiempo y las primeras lluvias. Este estado psicológico favorece la vulnerabilidad afectiva y sexual, pudiendo hacer que los desencuentros se conviertan en conflictos insuperables.

El desencanto y la vuelta a la rutina hacen estragos en la pareja cuya vida sexual no va bien y atribuye su malestar a la falta de tiempo, al trabajo, al estrés, esperando que las vacaciones sean la solución. Cuando ya no hay excusas y se tiene todo el día -y toda la noche- por delante y no se manifiesta ni el más tibio deseo… Cuando las escasas relaciones dejan un poso de amargura y desencanto… Cuando se piensa en el sexo como una asignatura pendiente que no se aprobó durante el curso y se lleva mal para septiembre… Cuando el placer no visita a la pareja y la intimidad sexual no ayuda a difuminar las rencillas y conflictos que toda convivencia genera… Y aun más, se perfilan y agigantan aquellas manías y defectos que en la vorágine cotidiana pasan más desapercibidos…

En esta situación la pareja está a la deriva y abogados, psicólogos y sexólogos sabemos que en el mes de septiembre se incrementan las visitas de parejas. En unos casos para formalizar la irremediable separación y, en otros, en un intento desesperado por salvar la convivencia.

Ante esta vorágine de sentimientos y emociones es mejor no tomar decisiones precipitadas, no nos dejemos llevar por el desencanto post-vacacional. Las ilusiones y emociones con las que una vez se construyó ese vínculo de pareja bien merecen delimitar si es una crisis pasajera o si son discrepancias irreconciliables. Identificar sosegadamente los sentimientos, deseos y afectos es muy importante y para esto puede ser muy útil la ayuda de un profesional.

Dale un toque distinto y anímate a probar juguetitos, lencería nueva o cosmética erótica que ayude a romper la rutina de pareja, seguro que quedareis encantados.

¿Has vivido alguna crisis post-vacacional? ¿Cómo vive tu libido la vuelta de vacaciones? ¿Qué opinas de este tema?

fuente: el mundo

8 Ideas picaronas para combatir la rutina de pareja

1) Improvisa un viaje o una escapada de fin de semana

Organiza un fin de semana romántico a cualquier sitio y en cualquier época para desconectar de la rutina «metro-oficina-casa». Dos días sin los ajetreos diarios, los niños y las tareas del hogar devolverán la alegría a tu pareja. Tendrás la ocasión de pasar más tiempo con tu enamorado y estarás a su entera disposición; un momento perfecto para abriros y comunicaros

2) Prohibido planificar

Cada verano te vas con toda la familia a la casa de campo de tus suegros. Todos los domingos, al cine o al museo. El sábado, toca hacer la compra. Total, que todas las semanas haces lo mismo, con tu molesta manía de planificarlo todo siempre. No es mala opción, así no corres el riesgo de que algún acontecimiento te coja desprevenida, pero si quieres que tu relación dure, es necesario que cambies el chip: da pie a lo imprevisto, hazle un hueco a la espontaneidad en tu modo de ver las cosas y da más libertad a tu pareja.

3) Practicad juntos nuevas actividades.
Las palabras clave de la complicidad en una
pareja son «originalidad» y «compartir». Intentad practicar juntos un nuevo deporte: yoga para relajaros,natación, tenis, etc. ¿Por qué no probáis con el salto en paracaídas? Compartir sensaciones fuertes alimentará vuestra complicidad.

4) En la cama hay que ser creativos
¡Añade un poco de sal a tu relación! Intentad cosa nuevas, por ejemplo, compra 
lencería sexy, juguetes sexuales, hazle un striptease, o haced el amor en lugares insólitos. No es obligatorio cambiar de postura, pero sí es bueno variar el escenario y la frecuencia, tampoco es cuestión de hacer el amor cada martes por la noche.

5) Mímate
Dedícate tiempo: ve de compras con las amigas, cuídate en un centro de belleza, date un
masaje o ve a los baños árabes. No olvides que, aparte de madre de familia, sigues siendo una mujer. Si te cuidas, te sentirás mejor, estarás más relajada, zen, resplandecerás y eso tendrá un impacto muy positivo en tu pareja.



6) Comunicación

Si la p
areja no funciona es porque no hay comunicación. Pon en práctica la «comida semanal de la comunicación». En casa o en el restaurante, no importa. Sólo hay una norma: los niños deben estar acostados y la tele, apagada. Aprovechad este encuentro para hablar de vuestras preocupaciones, angustias, deseos o necesidades. Esta costumbre evitará que conviváis sin diálogo, como auténticos extraños.

7) Cuidad los detalles
Daos placer mutuamente: una cena a la luz de las velas, un regalo para él cuando vayas de compras, un beso en el cuello, un masaje con aceite especial.. Pequeñas muestras de ternura que mantienen la seducción y alteran la monotonía. ¿Por qué no quedáis a la salida del trabajo para tomar algo y evitar así la rutina del día a día?

8) Desmelénate

No estáis obligados a hacerlo todo juntos. Deja que tenga su noche de fútbol con amigos. Hay que darse libertad, si no correréis el riesgo de agobiaros el uno del otro. ¿Por qué no te vas una semana a un spa con las amigas? Estos momentos separados harán que os echéis de menos y despertarán el deseo de volver a veros, como al principio de vuestra relación.

Fuente: enfemenino