Manual rápido para encontrar el amor en 2017

En las citas a parte del a primera impresión física hay una serie de actitudes que pueden ser decisivas para que todo funcione.

1. Sobre tu teléfono móvil

No es de recibo ignorar a alguien en la primera cita. Ni llamadas, ni Whatsapps ni chequeo de los feeds de Instagram o Facebook.  Además, las publicaciones de tus amigos no se van a mover de ahí y, si recibes un mensaje, es probable que no puedas responder. Guarda el móvil en el bolso si de otro modo crees que es probable que te sientas tentada a utilizarlo.

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2. Beber demasiado

Todos sabemos que el alcohol desinhibe y tal vez sientas que  eso puede ayudarte en la priemra cita, pero no caigas en la tentación. Esfuérzate en conocer a la otra persona y viceversa. Nadie quiere ver cómo su cita tiene lagunas al día siguiente, especialmente si has pasado horas contándole tu vida. Además, la sensación de pérdida de control que produce un exceso de alcohol es cualquier cosa menos sexy. Tal vez beber juntos sea el secreto de una pareja feliz pero, por ahora, hazlo con moderación.

3. Preguntar por sus anteriores relaciones

Es vuestro primer encuentro: se trata de que os conozcáis el uno al otro, no necesariamente vuestro currículum sentimental y, menos aún,vuestras parejas sexuales. Si la química nace entre vosotros, ya habrá tiempo para descubrir los vuelcos que dio su vida y topar con su mochila emocional. Hoy, céntrate en él, en su infancia, en sus hobbies y en sus gustos.

4. Mencionar a tu(s) ex

Dar el primer paso para conocer a una persona significar que estás trabajando en tu futuro, así que mejor ahórrate mencionar el pasado. Por supuesto, tampoco es recomendable hablar de lo mal que acabaste con ellos (que podría transmitirle una imagen sesgada de ti) o decirle que sigues llevándote bien con alguno. Más allá de lo que la ciencia deduzca de la amistad entre dos ex novios, podrías provocar un sentimiento de celos innecesario.

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5. Hablar de mudanzas

Si te estas planteando trabajar en el extranjero  o mudarte a Nueva York porque, simplemente, es la vida que deseas vivir tal vez no deberías comentarlo en la primera cita. De hacerlo, tu acompañante podría creer que le estás haciendo perder el tiempo y podrá sentirse decepcionado. ¿Por qué te molestas en conocer a alguien si estás pensando en cambiar de ciudad? Es solo una de las cosas que le pueden pasar por la cabeza. Por no hablar de que la noticia podría llevar a una incómoda relación sobre las relaciones a distancia.

6. Mencionar un cambio de look

Os hayáis conocido en un bar,  vía Tinder  o gracias a una amiga, es muy probable que lo poco que sin duda os atrae (por ahora) del otro es su físico. Si llevas melena y te estás planteando un bob, puede que aciertes a nivel de tendencias pero, aún así, a él le choque. Si te atrajo su tupé y te habla de raparse el pelo es posible que tú también reacciones con escepticismo.

7. Cuestión de actitud

Vuestra cita es de dos, así que es importante que las decisiones las toméis entre los dos. ¿Habéis quedado para tomar café y prefieres una cerveza? ¿Te gustaría ir a cenar y lleváis ya tres horas dando un paseo? ¿Odias el queso ? Manifiesta tu opinión en todo momento y no tengas miedo de parecer atrevida. De la cita de hoy depende que existan una segunda y una tercera. ¿Hay algo más importante que ser una misma?

 

fuente: glamour

Me he enamorado por Internet: ¿Cómo afronto la primera cita?

Meetic, eDarling, Badoo, Flirt y Tinder son algunas de las páginas y aplicaciones que guardan las más curiosas y particulares historias de amor de los últimos tiempos. Todos sabemos que abrirse a las personas y conversar a través de un teclado y una pantalla de ordenador puede llegar a ser de lo más fácil. Otra cosa muy distinta es que la jugada acabe saliendo bien o mal. Bien si al final logras encontrar a tu amor verdadero y mal si todo acaba convirtiéndose en un auténtico desastre. Es en este caso donde todas tus armas deben estar a punto para actuar de la manera más correcta posible.

DESDE EL PRIMER “HOLA” HASTA EL PRIMER ENCUENTRO”

Empecemos por el principio de todo. Decides abrirte una cuenta en una de las conocidas páginas web para encontrar pareja y parece que una persona logra destacar por encima del resto de pretendientes. Compartís gustos, os contáis el uno al otro particularidades de vuestro carácter y de vuestra vida privada, os intercambiáis fotografías, os sentís cómodos con él o ella, etc. Y así, poco a poco, vuestras conversaciones diarias acaban coronándose como uno de los rituales más indispensables en vuestro día a día. Así, hasta el momento, solo el gusanillo del amor parecía reinar en tu persona… Hasta que decidís dar el paso de conoceros en una cita. 

Cientos y cientos de pensamientos comienzan a impregnar tu cabeza y las clásicas preguntas inician su particular desfile.  Un sinfín de cuestiones  inundan al completo tus ideas en busca de una rápida solución. Pero solo hay una manera de resolverlo: concretando una cita con esa persona con la que llevas hablando días, semanas e incluso meses.

CÓMO ACTUAR ANTE CUALQUIER SITUACIÓN IMPREVISIBLE

Debes tener claro que uno de los rasgos más importantes a mostrar es tu naturalidad.. No aparentes ser quien no eres ni mucho menos te sientas forzado a aparentar algo que no va contigo. Muéstrate tal y como lo has hecho mientras hablabais todo este tiempo por Internet, seguro que lo otra persona agradecerá encontrarse con quien se ha sentido tan a gusto todo este tiempo.

Es cierto que los nervios pueden llegar a ser uno de los causantes de la mayor catástrofe que puedas imaginarte, pero si los dos ponéis de vuestra parte podréis recordar este día tal y como os lo imaginabais. Proponed planes que puedan convencer y agradar al otro,recordad temas de conversación que hayáis tenido a lo largo de todo este tiempo,intentad conoceros aún más contando anécdotas o particularidades vuestras que aún no hayáis confesado, etc.

Sin embargo, y aunque lo deseemos con toda nuestra fuerza, no todo siempre termina siendo color de rosa. O incluso para más inri, no todo empieza siendo tal y como hubiéramos querido. Imagínate que después de tanto tiempo, llegas a la cita y antes de que se cumpla una hora estando juntos te das cuenta de que esa persona no encaja para nada contigo, ¿cuál sería tu reacción? Pues bien, esta es una de las situaciones que podríamos catalogar como una de las más habituales en este tipo de casos, si bien también puede pasar que aún en persona os gustéis más que por Internet.

¡QUE NO CUNDA EL PÁNICO!

Sea como sea, existen innumerables ocasiones donde uno de los dos no se sienta para nada atraído por el físico de la otra persona. Es cierto que desde que empezasteis a hablar os habéis estado mandando fotos el uno del otro casi todos los días, pero eso no quiere decir que una imagen tenga que representar al 100% la realidad. Todos sabemos que las diferentes poses, los diferentes ángulos y los milagros del Photoshop pueden ayudar a más de uno en esta vida, incluso para mentir a través de Internet.

Aunque no todo tiene porqué estar relacionado con el físico. Puede ocurrir también que al conocer a esa persona en vuestro primer cara a cara, su personalidad difiera completamente a lo que os ha estado mostrado frente al ordenador. No pasa nada, seguro que no eres ni el primero ni el último afectado en vivir una situación como ésta. Tan solo tienes que mostrarte convincente y hacérselo saber al momento. Si por el contrario no te ves del todo atrevido a contárselo, intenta acabar con esta cita lo antes posible.

Pero si además piensas que nada peor podría ocurrirte en tu primer cara a cara es porque, en ningún momento, la posibilidad de que esa posible media naranja te diese plantón  no había rondado aun tu cabeza. Pero sí, esta situación existe y podría darse en el momento que menos te imagines. Lo primero que tienes que hacer es no desanimarte, puede que le haya surgido cualquier imprevisto y por eso no haya acudido a la cita. Explícale que te gustaría saber los motivos por los que no ha asistido a vuestra quedada y si notas que intenta evitarlos o que actúa de una forma muy diferente a como era, corta por lo sano. No merece la pena, seguro que alguien mucho mejor puede aparecer en cualquier otro momento.

 

 

fuente: bekia

 

12 Minutos para Triunfar en la Primera Cita

Según un estudio 12 minutos son suficientes para determinar si estamos interesados en alguien. Es decir, basta menos de un cuarto de hora para descartar o aprobar a un posible pretendiente y, aunque, la cifra denote superficialidad no se trata de amor (o desamor) a primera vista, hay muchos factores que entran en juego: desde el aspecto a la voz pasando por el lenguaje no verbal.

Minuto 1:00 – Sonríe Lo suficiente para que desee devolverte la sonrisa pero no tanto que como para resultar espeluznante. Más de la mitad de los encuestados consideran este gesto determinante a la hora de juzgar a su cita. Así que un semblante demasiado serio puede hacer que, inconscientemente, acabes ingresando en club del NO antes incluso de mediar palabras.

Minuto 2:00 – Cuida tu aspecto Eso de ‘la belleza está en el interior’ aun no vale aquí. Esta es solo la fase en la que te fijas en unos zapatos horribles en el caso de ellas o uñas locas en el caso de ellos. Una camiseta poco afortunada, un estilo diferente al nuestro o un peinado anacrónico son cosas que estamos dispuestos a pasar por alto pero no ocurre con el olor corporal. Es la causa principal de rechazo para el 60% de los encuestados mientras un mal aliento puede hacer que hasta el 53% salga corriendo.

Minuto 3:00 – Sinestesia El cerebro asocia las sensaciones y las relaciones entre estímulo y respuesta pueden alterarse. Así que, de la misma forma que un animal puede reaccionar con un sonido que relaciona con alimentos, los humanos tendemos a vincular olores o sabores como momentos felices o agradables (o todo lo contrario). Un aroma atractivo, un entorno confortable o  un sabor apetecible pueden seducir a la otra persona antes incluso de lo que lo intentemos nosotros.

Minuto 4:00 – Contacto visual  ¿En qué punto mirarse fijamente a los ojos deja de ser terriblemente  romántico para ser terrible a secas? Probablemente en ese punto en el que empiezan a dolerte los ojos o tienes la sensación de bizquear. Hasta un 58% (y no solo mujeres) quiere que le sostengan la mirada pero, como todo, con moderación.

 

Minuto 5:00 – El tono de voz Aquí, me temo que no hay nada que hacer, hay agraciados que han nacido con las voces de Ramón Langa o Scarlett Johansson, otros que aprendieron a modularla y otros que tendrán que explotar cualquiera de sus puntos fuertes para evitar ser rechazados por ese 25% que valora MUY positivamente esa cualidad. Tranquil@, tienes muchas otras.

Minuto 6:00 – La regla de las tres preguntas Ha llegado la hora de entablar conversación y Harvard ha venido al rescate. Olvida el’¿estudias o trabajas?’ hay tres cuestiones clave elegidas mediante un algoritmo, que según las matemáticas, determinarán vuestra compatibilidad. Y son: -¿Te gustan las películas de miedo? -¿Has recorrido algún país en solitario? -¿No sería genial dejarlo todo y vivir en un barco? Si la otra persona contesta lo mismo que tú, la ciencia da luz verde a lo vuestro.

Minuto 7:00 – Eso que vibra… ¿es tu Whatsapp? No se sabe qué es peor: la insistencia de los avisos o el hecho de que no dejes de mirarlo. Podías haberlo silenciado del todo pero al menos no lo has abierto ¿Lo has hecho? Game over.

Minuto 8:00 – El falso elogio Hay dos tipos de halago: los sinceros y los que hacen que se te vea el plumero. Esos es mejor evitarlos. Sobre todo porque o son inútiles o perjudiciales pero nunca beneficiosos así que ¿para qué?

Minuto 9:00 – Entrevista de trabajo Vale que lo del cronómetro añade presión pero tu tarea principal es mantener la calma… y evitar los interrogatorios: tanto bombardear a preguntas, como condensar tus respuestas o la cita se convertirá en un partido de tenis (el más aburrido del mundo). No hay respuestas correctas pero sí preguntas apropiadas y son las que propician la conversación y no un tercer grado.

Minuto 10:00 – No hables de tu ex Nunca. Bajo ningún concepto. ¿Te ha preguntado? Pues parece que se ha quedado buen día. A efectos prácticos tu vida sentimental -si quieres que exista una con esa persona- empieza en el día I D.C (después de la cita).

Minuto 11 – Mide tus palabras A razón de 200 palabras por minuto (ppm) de media en una conversación normal, en este intervalo tienes 2640 oportunidades de cagarla. Y si ‘¿qué tal te ha ido el día?’ no debería ser una opción  tampoco las palabrotas. El 83% las valora negativamente y a mi me habrían bastado 21 palabras para… arruinar la cita. Conclusión: lo bueno, si breve, dos veces bueno.

Minuto 12 – Intenta sorprenderla Si has logrado llegar hasta aquí significa que algo has hecho bien pero no te confíes. En la mayoría de los casos lo hombres están dispuestos a dar una segunda oportunidad tras un mal encuentro pero las mujeres tenemos más reticencias así que aunque la primera impresión haya sido mala tienes el resto de minutos de la cita para cambiarla.

Has tomado nota?

 

fuente: glamour

Claves para reconciliarte con tu cuerpo y sentirte sexy

Así de indulgente puede llegar a ser la mujer consigo misma: Si tiene un cuerpo en cilindro lo quiere en campana. Si su pecho está firme, se queja de nalgas chatas. Pero si sus nalgas son respingonas, ante el espejo fija su mirada en ese michelín que asoma del abdomen. Un insignificante defecto hace que todo se vuelva miedo. Miedo a que su pareja la vea desnuda. Miedo a no despertar deseo sexual en suficiente cantidad. Miedo a ser comparada. Y miedo, sobre todo, a la luz encendida.

La psicóloga Lara Castro nos plantea lo que sería un entrenamiento básico a partir de ideas  para aceptar nuestro cuerpo y, por tanto, ganar autoestima y seguridad en el encuentro sexual:

  1. Dejar de juzgar nuestro cuerpo y dirigirle una mirada de aceptación. Obviar esas arrugas, granitos o detalles que nos incomodan y fijar la vista en la imagen global. Olvidarse también de referentes de belleza e ideales estéticos que no corresponden con la realidad y, sobre todo, nada tienen que ver con la capacidad de desear y de sentirse deseado.
  2. Practicar la seducción con una misma. No podemos seducir a nadie, ni sentirnos deseadas, si antes no nos hemos seducido a nosotras. El valor que nos otorguemos es el valor que verán las demás personas.
  3. No dejarse impresionar ni vencer por la presión que ejercen ciertos cánones de belleza. Y aunque sigue siendo más fuerte sobre las mujeres que sobre los hombres, lo cierto es que cada vez está más igualada.
  4. Conocer el propio cuerpo. No podemos aceptarlo si no lo conocemos. Acercarse a él con amor y dirigirle la mejor de las miradas.
  5. Una vez que hemos aceptado nuestro cuerpo, liderar nuestra sexualidad. Es decir, saber cuáles son nuestras zonas más erógenas y de qué forma estimularlas. Esto solo se consigue autoexplorándonos. Aunque tendamos a limitar la sexualidad a la zona genital, el cuerpo está lleno de rincones que esperan ser descubiertos para proporcionarnos placer.
  6. Un excelente ejercicio es aprender a disfrutar de los cinco sentidos, abrir el cuerpo a experimentar con ellos, concentrando toda la atención en esta práctica. Sentir el agua en la ducha, poner una canción que nos gusta, deleitarnos con nuestros olores favoritos… Darle espacio al placer en nuestras vidas y comenzar a establecer los pilares de una buena autoestima, valorándonos por lo que somos y no en función de las creencias, los juicios y los mensajes que hemos ido recibiendo a lo largo de la vida.
  7. Por último, reflexionar sobre cómo estamos viviendo la sexualidad, cómo la queremos vivir y qué cambios necesitamos hacer. En definitiva, revisar nuestros pensamientos y aprender a gestionar nuestras emociones para cumplir nuestros objetivos en esta área de la vida y poder disfrutar de ella.

 

fuente: yo dona

Los nueve ‘pecados’ del primer mes de relación

Un chispazo desencadena todo lo demás. Las relaciones deben superar la frontera de las primeras semanas para consolidarse y dar un paso hacia el compromiso, pero a veces esa frontera es una diabólica carrera de obstáculos. El ansia por sentirnos queridas o la inseguridad pueden hacer que nos comportemos como auténticas psicópatas y echemos a perder justo aquello que andábamos persiguiendo.

Muchas veces ser natural es lo más difícil. Como decía Fernando Pessoa, “amar es pensar”, y pensar demasiado hace perder el norte a cualquiera. Para evitar los errores en los albores de una relación, el portal de citas EHarmony ha elaborado una lista con los nueve pecados más frecuentes durante la primera toma de contacto con una posible media naranja.

 

  1. Llegar tarde

    Puede parecer una tontería, pero no lo es en absoluto. Hacer esperar a la otra persona no es solo una falta de educación, sino también una falta total de respeto. A nadie le gusta sentirse despreciado, y menos durante el comienzo de la relación. De modo que, si eres de las que deja todo para el último momento, ponte las pilas y organízate para llegar con 20 minutos de antelación.

  2. Pasarte con las copas

    Un par de vinos pueden ayudarte a sentirte más a gusto y hacer que la cita fluya mejor. Sin embargo, parecer una ebrio durante la cena no hará que él o ella te mire con buenos ojos. Si piensa que no eres capaz de moderarte, podría entender que también eres irresponsable en otras áreas de tu vida. La emoción está bien, pero vivir junto a un torbellino incontrolable no es divertido. Por tanto, un persona que valga la pena preferirá una pareja tímida y sobria -al menos en la primera fase- que alguien que se líe la manta a la cabeza mientras agita el quinto cubata.

  3. Hacer ‘la búsqueda’ en internet

    Es un clásico: conoces a alguien y te lanzas a investigarle en las redes sociales. Te sientes Sherlock por unos minutos (o incluso unas horas). Al final del día sabes dónde estudió, quiénes son sus padres y cuáles son sus cinco grupos de música favoritos. Lo de ‘La Búsqueda’ es una auténtica droga, sí, pero debes dejarla. De modo que bloquea tus instintos y espera para conocer a tu cita por los cauces normales: cena y conversación, de esa forma resultará mucha más natural .

  4. Hablarle de tu ex

    Probablemente te marcó para siempre, pero no es el momento de hablar de él o de ella. Cuando comienzas una relación tienes que centrarte en el futuro, no en el pasado. En caso de que sigas siendo amigo/a de tu ex pareja, tampoco deberías compartir los detalles de esa amistad con tu nueva conquista, porque podría crear inseguridad y hacerle creer que tiene un competidor demasiado cerca. El tema de los amoríos pasados debe quedarse en el cajón, por lo menos hasta que tu nueva relación sea un poco más sólida.

  5. Decirle que te estás enamorando

    Hablar de esa clase de sentimientos demasiado pronto puede estropear la relación. Durante las primeras semanas, la pareja aún no es lo suficientemente fuerte como para decir ‘te quiero’. Al principio, los sentimientos de cada uno evolucionan a ritmos diferentes, de manera que siempre habrá una parte más ‘colgada’ que la otra. Dar a entender que estás enamorado hará sentir incómoda a tu pareja y podría arruinar lo vuestro. Es mejor esperar y disfrutar de su compañía, ver cómo se van desarrollando los acontecimientos y dejar el ‘te quiero’ para cuando sea una expresión real y correspondida.

  6. Soltar la ‘bomba’ del matrimonio

    Puede que comiences a quedar con alguien con la idea de terminar teniendo una relación seria. Quizá planeas, en un futuro no muy lejano, casarte y tener hijos. Sin embargo, las primeras semanas de una relación no son el mejor momento para poner ese tipo de cartas sobre la mesa, ya que una declaración así podría asustar a tu pretendiente. Interrogarle sobre su opinión acerca del matrimonio no es buena opción tampoco. La mejor estrategia es esperar, porque entre conversación y conversación, sus perspectivas respecto al compromiso quedarán claras sin necesidad de ponerle contra la espada y la pared.

  7. Criticar

    La línea entre preocuparse y criticar a alguien es peligrosamente fina. Si no te gusta cómo le queda la barba o el vestido que se ha puesto, no es buena idea dejárselo caer en la tercera cita. De la misma manera, debes tener mucho cuidado con las personas que vierten críticas sobre ti demasiado pronto, puesto que es una actitud que seguramente empeorará con el tiempo. Si te dice que debes perder un par de kilos o que no le gusta cómo vistes, posiblemente no sea para ti.

  8. Poner verde a alguien

    Todos tenemos nuestra opinión sobre los demás. Hay personas que nos hacen hervir por dentro y rasgos que no soportamos. Sin embargo, con un puñado de citas con alguien en nuestro haber, no sabemos lo suficiente como para ensañarnos con alguien. Podemos detestar ciertas ideas políticas o algún tipo de acento, pero cuidado, no sabemos si su hermano, por ejemplo, cumple con nuestro objeto de rechazo. Ser moderado puede evitar un comentario muy desafortunado para el que no estáis preparados.

  9. El sexo

    Ese arma de doble filo. Cuando conocemos a alguien que nos gusta, a las pocas citas sentimos la tentación de intimar en todos los sentidos. El deseo aparece enseguida y es difícil decir que no a los instintos naturales. El problema es que ir a la cama sin estar preparados puede abrir una brecha grande en la pareja. Estar seguros de los sentimientos y que fluya cierta confianza es importante para que los juegos sexuales actúen como un vínculo y no un motivo de distanciamiento.

 

 

 

fuente: yo dona

Todos malinterpretamos las señales del sexo opuesto

En el común escenario de una charla entre un hombre y una mujer en la que esta se interesa por el tema, sonríe y es amable, él lo que cree es que existe un interés sexual.

¿Te suena? La situación al contrario es la misma: un hombre que se siente sexualmente atraído por una mujer que acaba de conocer y le muestra diversas señales pero ella piensa que únicamente está tratando de ser amable.

Ambos, hombres y mujeres, malinterpretamos esas “señales” o “pistas” del sexo opuesto, según un reciente estudio del Departamento de Psicología de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología (Noruega) y que recoge la revista Evolutionary Psychology.

Uno de los temas en los que los psicólogos evolucionistas están especialmente interesados es en la psicología sexual de género entre las culturas y los grupos sociales. “La aptitud reproductiva de un hombre, es decir, la cantidad de descendencia que produzca, depende de la cantidad de mujeres a las que él es capaz de dejar embarazadas. Pero esa actitud no funciona para las mujeres”, explica Mons Bendixen, coautor del estudio. De hecho, el riesgo de un embarazo con el consecuente parto, lactancia y crianza del mismo, ha hecho que la psicología de la mujer -a través de miles de generaciones- haya evolucionado a poner el listón más alto; lo que significa que ellas necesitan señales mucho más claras que los hombres antes de considerar mantener relaciones sexuales.

 

Para su estudio, los investigadores contaron con 308 participantes heterosexuales (siendo el 59% de ellos mujeres) con edades comprendidas entre los 18 y los 30 años. La mitad de las mujeres y el 40% de los hombres estaban manteniendo una relación sentimental en el momento del estudio. Todos ellos realizaron un cuestionario con idénticas preguntas al estudio realizado en EE.UU. en 2003 con idéntico fin. Los resultados fueron idénticos a los del estudio americano: tanto hombres como mujeres explicaban que sus señales sociales eran malinterpretadas por el otro, pero en el caso de los hombres, estos eran los que más veces malinterpretaban las señales.

 

Los resultados no son una sorpresa, visto desde una perspectiva evolutiva-. Lo fascinante es que nuestros resultados son idénticos a un estudio realizado en los EE.UU., a pesar de que Noruega es uno de los países sexualmente más liberales que la mayoría en igualdad de género en el mundo. Este hecho debilita alegaciones alternativas sobre que los roles sociales de hombres y mujeres en diferentes culturas determinan su psicología en estas situaciones”, aclara Bendixen.

Estáis de acuerdo?

 

fuente: muy interesante

 

 

El lenguaje corporal como arma de seducción

Todos los seres humanos gozamos de capacidad para ligar utilizando el lenguaje corporal. Existen una serie de técnicas infalibles para lograr el propósito con éxito. Es evidente que hombres y mujeres utilizan diferentes tipos de gestos para llevarse a su ligue al huerto pero, ¿cómo debemos utilizar el lenguaje no verbal como arma de seducción?

Ellos: un galán de película

Antes de comenzar a fraguar la estrategia el hombre debe ponerse en la piel de la mujer y conocer qué es lo que se espera en ese encuentro: desecha la idea de hablar, pensar o mirar a otras mujeres. Ella y nada más que ella es el objetivo.

Clava los ojos en los suyos como si no hubiera un mañana: saber mirar es casi tan importante como saber hablar. A través de la mirada una persona dará más o menos confianza como para repetir una segunda cita. Además, cuando alguien te mira es porque está interesado en ti, en tu conversación y en tus vivencias. ¡No te despistes!

Lleva las riendas de la cita: a las mujeres les gusta controlar la situación pero a la vez sentirse controladas. Tomar las riendas quiere decir llevar el hilo de la conversación, sacar temas, elegir el menú y por supuesto, pagar la cuenta. ¡Cuidado con pasar de controlar la situación a intentar controlar a la chica!

Las manos, encima de la mesa: no hay que pasarse de listo. Hay chicas a las que les gusta un roce pero a otras ni el rumor del viento en la primera cita. Utiliza tus manos para enfatizar conversaciones,tocarte la barbilla o simplemente tenerla a la vista de tu ligue. Una mano grande y cuidada dice mucho del tipo de hombre que está en frente.

No te pases de rudo: que a las chicas les gustan los hombres malos es un mito pasado de moda. Ahora lo que se lleva son los hombres que se ponen en la piel de la mujer, que escuchan y comparten. ¡Atento! No caigas en ser demasiado pasteloso pues aburrirás a la chica y saldrá corriendo. Quieres llevártela a la cama, no ser su mejor amigo.

La media sonrisa mejor que la carcajada: si la situación se tercia en divertida siempre es un punto a tu favor. La mejor opción para ser divertido sin resultar grosero es no pasarse con la carcajada o el chiste fácil (o machista). Por un lado quedarás fatal y por otro puede llegar a resultar ofendida. Una media sonrisa siempre es mucho más sexy y varonil.

Una imagen vale más que mil palabras: es cierto. Cada vez gustan más los hombres que se cuidan, los que saben elegir bien la ropa y los que a pesar de su barba de tres días está perfectamente rasurada.Cuida tu imagen. Son las letras de abecedario de tu lenguaje corporal.

 

Ellas: una diosa del erotismo

Si las mujeres buscan un hombre sensible a la vez que varonil y protector, ellos quieren a una tigresa en la cama y una mujer elegante y discreta en la calle. Los gestos que harán llevarse a un hombre al huerto son:

Hazle sentir que lleva las riendas: a los chicos les encanta creer que controlan la situación. Tomate unos segundos antes de tomar una decisión y que sea él quién lo exponga; sobre el tema de conversación, el primer plato o donde tomaréis una copa. Al final aunque elijas tú, él estará crecido mostrándose más abierto y de verdad. Te permitirá conocer mejor a la persona que tienes delante.

Enrédales con el pelo: no hay mejor arma de seducción que el pelo de una mujer. Acariciándolo suavemente o enroscándolo entre los dedos. A ellos les encantará esta forma de coquetear tan sexy pero a la vez tan recatada.

Mímate mucho: acariciarse el cuerpo es un síntoma de que amas el roce piel con piel. Su carácter sexual llega al subconsciente del quearderá de pasión por ser él quien pueda tocarte.

Instinto básico: a pesar de que los médicos y las madres siempre nos dicen que no crucemos las piernas por eso de las varices… ¡Haz una cruzada de vez en cuando al más tipo “Instinto Básico”! La imaginación es mucho más erótica que la indiscreción.

Labios seductores: muérdete los labios, pero cuida la manera con la que lo haces. Puedes parecer una loba si la mordedura es brusca o demasiado agresiva….saldrán corriendo.

Toma nota y seduce al máximo!!

 

fuente: gonzoo

Trucos para enamorar a un hombre

¿Cómo conquistar al chico que te atrae? En primer lugar hay que tener en cuenta que, al igual que ocurre con las chicas, ningún chico es igual que otro y, por lo tanto no podemos considerarlos como tal a la hora de plantearnos la forma de llegar a su corazón. Una vez que se tiene claro que han de ser tratados como seres individuales, sí que hay conductas que a todos hacen que la otra persona nos atraiga o que la sintamos más especial comparada con el resto. Las muestras de cariño, la capacidad de hacer sonreír o la comprensión, harán que ese chico que nos gusta nos vea como una persona más cercana y tenga cierta necesidad de tenernos a su lado llegando, incluso, a enamorarse.

Algo principal que debe quedar claro es que hay que tener paciencia. No se consigue enamorar a un hombre de un día para otro, ya que es un proceso que requiere su tiempo. Si de verdad le quieres conseguir, esperarás lo que sea necesario, además sabes que el resultado será más que satisfactorio a la larga.

En el caso de que finalmente tu amor no sea correspondido, no debes desistir porque eso no significa que algún momento la situación cambie y mucho menos debes sentir que es una derrota. Intentarlo cuenta, además existe la posibilidad de que,aunque no hayas ganado un novio, tengas un amigo para toda tu vida.

Algunas recomendaciones y trucos para enamorar a un hombre:

Lo principal es ser una misma. No se puede estar toda la vida fingiendo ser otra persona, ya que en algún momento nuestro verdadero ‘yo’ sale a la luz. Además, para empezar a ligar con ese chico que te gusta, la naturalidad y espontaneidad sumarán puntos. Ten en cuenta que has de darle lo que tú le pides, y la sinceridad siempre es un punto a favor. Dentro de esto también se incluye tu aspecto físico.

No te obsesiones con estar siempre como piensas que le gustas más. Tú tienes tu propio estilo y tu manera de arreglarte, por lo que si el chico llega a enamorarse de ti lo aceptará, de lo contrario te verás obligada a cuidar una estética que no te representa y, a su vez, no le dejarás conocer tus propios gustos.

Aparte de amor, también es necesario que exista amistad. Si te convierte en su amiga, poco a poco irás conociendo aspectos de él que, si fueras directamente a ligar, pasaría por alto. A la vez que vais conociendo cómo sois interiormente, se va creando un vínculo afectivo acompañado de confianza. Esto supondrá que te posicione como una persona importante en su vida ya sin ser su pareja aún. Si llega a enamorarse de ti, lo hará conociendo cada aspecto de tu personalidad y sabiendo que, pase lo que pase, aparte de su novia, vas a ser su amiga y le ayudarás en lo que sea necesario.

Con una sonrisa a tiempo puedes ganar mucho rápidamente. Los chicos suelen buscar a una mujer que les divierta, que les aporte alegría en su vida. No quieren a alguien al lado que les aburra y haga que la rutina se vuelva más pesada. Haz que cuando esté contigo se olvide de todo lo malo del día y esboce una sonrisa. Le tendrás en el bolsillo.

Intenta amoldarte. Esto no tiene nada que ver con ser como tú crees que quiere que seas, sino con interesarte por sus gustos y aficiones y, si los desconoces, dile que te enseñe. Ese interés le gustará, además, te ayudará a pasar más tiempo con él y, en el caso de que te guste algo ya tienes excusa para poder plantearle planes. Si quieres sorprenderle sin que se de cuenta, puedes utilizar a su entorno como aliado para enterarte de sus gustos y así planear una sorpresa sin que se entere.

No le agobies. Si estás mucho tiempo encima de él puede que acabe necesitando un respiro y empiece a poner distancia entre vosotros. Para enamorar a un hombre tienes que conseguir que te desee, que te eche de menos. Esa necesidad de ti hará que te llame antes de que tú descuelgues el teléfono para hacerlo. Ten paciencia, todo llega.

No te muestres de primeras del todo, deja que tenga curiosidad sobre cómo eres en ciertos aspectos. Si el primero día ya te descubre, no podrás jugar al juego del misterio y, además, estarás en desventaja ya que el chico tendrá más información sobre ti que tú de él. Paso a paso, vete viendo, además las reacciones que vas creando en él, te ayudarán para seguir con la conquista.

Muéstrate segura de ti misma. Si a la hora de ligar con el chico que te gusta, ve inseguridad en ti, igual no ve claras las intenciones que tienes con él. Además, puede que la falta de tranquilidad haga que cometas errores como hablar más de la cuenta o quedarte totalmente callada. Esto no hará más que darle una imagen equívoca de ti y puede que no llegue a enamorarse. Si te muestras firme y decidida, aparte de actuar de una manera más directa, verá a una persona que tiene las cosas claras y que no dará margen a la incertidumbre.

Gánate a sus amistades. Si no consigues que sus amigos te admitan, puede que él decida que no quiere conocerte. Saca tu lado más social y métetelos en el bolsillo ya que influirán en tu chico y más al principio de una relación. Muéstrales que eres la persona idónea para su amigo y que contigo va a estar perfectamente.

Lo que el hombre espera de ti

Cuando un hombre busca algo que más que una relación esporádica, quiere encontrar a esa persona especial con la que compartir todo. Serás su amiga, compañera, su amante, su confidente, etc. Por ello no se va a obsesionar con ligar, ya que querrá encontrar estabilidad y eso no se consigue probando de una en otra. Si ve en ti algo que crea que te hace diferente al resto, verás cómo no te dejará escapar. No te obsesiones con lo que piensa que espera de ti, para enamorar a un hombre nada mejor que la naturalidad y ser uno mismo. Es lo que nos caracteriza.

En realidad nunca va a buscar nada distinto a lo que una mujer busca en una relación, así no busques complicaciones donde no las hay porque la realidad es mucho más simple y fácil.

 

Toma nota de todas estas pautas y atrévete a llevarlas a la práctica!!

 

 

Fuente: Bekia

¿Es cierto el mito de que las “personalidades oscuras” son más atractivas?

Sharon Stone se convirtió en una de las mujeres más deseadas de los 90 gracias a su papel protagonista en la película Instinto Básico, donde interpreta a una mujer de carácter narcisista y psicótico, dos cualidades con las que la actriz encandiló al público masculino. El poder de atracción del personaje de Stone invita a pensar si ese tópico cinematográfico de que a las mujeres les gustan los chicos malos y los hombres pierden la cabeza por las ‘femme fatal’ es solo un mito o tiene algo de cierto. Un estudio de la Universidad de Washington resuelve este enigma al demostrar que las personas que poseen una “personalidad oscura” resultan más atractivas físicamente.

Nicholas Holtzman y Michael Strube, los autores de esta investigación publicada en la revista Scientific American, se plantearon demostrar si aquellas personas con rasgos como el narcisismo, la psicopatía o el maquiavelismo, a los que denominan en su estudio “la tríada oscura”, son más atractivos. Para ello, realizaron una investigación en la que participaron 111 estudiantes que fueron fotografiados con la ropa, el peinado y el maquillaje con el que llegaron al laboratorio. Después de tomar esta instantánea, Holtzman y Strube vistieron a todos los jóvenes con la misma ropa, un pantalón gris y una camiseta, y pidieron a las mujeres que se desmaquillasen y recogiesen el pelo para realizar una nueva fotografía. Las imágenes del antes y del después fueron mostradas a un grupo de extraños que se encargó de evaluar el grado atractivo de cada sujeto.

Los investigadores compararon los resultados de ambas fotos y obtuvieron dos conclusiones. La primera fue cómo las personas son capaces de cambiar su apariencia física y resultar mucho más favorecedores mediante el simple uso de ropa, maquillaje y accesorios. La segunda y más reveladora fue la constatación de que aquellas personas cuya personalidad podía identificarse con “la tríada oscura” eran considerados más atractivos cuando llevaban su propia ropa y maquillaje, pero perdían su encanto al despojarse de ella .

Holtzman y Strube demuestran con este estudio que aquellas personas que tienen una “personalidad oscura” no son más atractivas que el resto, simplemente son capaces de parecerlo gracias a su capacidad de impresionar.

Tu que opinas? te atraen más los malot@s??

 

Fuente: Yo Dona