Tu narcisismo puede conllevar problemas sexuales

La moda del selfie pone de manifiesto la clara tendencia de lo que nos gusta que otros nos miren. El narcisismo o amor por uno mismo se apodera de las redes sociales e, incluso, se cuela entre las sábanas de la cama.

El fenómeno de la autofoto es tan fuerte que ya se habla de enfermedades como la ‘selfitis’ o lo que es lo mismo: subir fotos compulsivamente a internet hasta el punto de que eso impide realizar labores cotidianas como comer, trabajar e incluso practicar sexo.

Hay quienes lo llaman egocentrismo, otros piensan que las personas que no paran de autorretratarse solo esperan la aprobación de los demás para llenar la carencia de autoestima que tienen en sus vidas. Nosotros, desde nuestro punto de vista, preferimos catalogarlo de narcisismo.

 

Enamorarse de uno mismo

El mito cuenta que Narciso estaba bebiendo agua en un estanque y al ver reflejado su rostro en el agua, se quedó tan fascinado consigo mismo que falleció sin poder moverse del lugar. A su muerte surgió la flor que lleva su nombre para recordar la belleza del joven.

El problema del narcisista es que su ego es tan fuerte que destruye el de su pareja. Es muy difícil la convivencia con un “enamorado de sí mismo”. Nunca aceptará una crítica, tampoco a nivel sexual, por lo que en el sexo se sentirá frustrado ante un gatillazo o pérdida de libido. Siempre serán los mejores en todo y prefieren la caída de su pareja antes que la suya propia. Son proclives a la infidelidad, pues una vez dejan de ser idolatrados deciden buscar los piropos en un amante. Normalmente, se preocupan de temas superficiales como el poder y la belleza, dejando incluso a un lado el sexo o la salud.

Onanismo versus sexo en pareja

El paso siguiente al fracaso es la soledad. ¿Quién va a aguantar a una persona que se piropee más a sí misma que a su propia pareja? No es fácil creerse el mejor mientras el resto del mundo te da la espalda y te sientes solo en el mundo. Ante el aburrimiento: masturbación y falta de sexo.

Masturbarse de vez en cuando es bueno, pero nunca para sustituir las relaciones sexuales. Está bien ser guapo y sentirse admirado, pero es mejor aún que a uno le quieran por ser auténtico y diferente a los demás. Te parece?

 

 

fuente: gonzoo

Menea el culo o fotografíalo y súbelo a internet

Nos pasamos la vida entera viendo fotos de famosos y no tan famosos a través de las redes sociales gracias al ya tan conocido selfie. El ser humano, siempre persiguiendo la novedad y el protagonismo, se las ha ingeniado para ir más allá mostrando la parte del cuerpo que siempre permanece oculta: el culo.

Carencias e inseguridad

¿Qué hay detrás de la moda de enseñar el culo por internet? ¿Es una nueva forma de negocio, publicidad o marketing? Y las personas anónimas, ¿consiguen algo mostrando sus encantos al mundo? Varios estudios apuntan a que aquellos que se dedican a colgar sus autorretratos constantemente en redes sociales (sean del culo o de la cara) tienen carencias en su vida privada, amorosas o afectivas, y por ello necesitan ser mirados (o admirados) por sus contactos.

Internet es una ventana al mundo capaz de hacer que personas que pasan desapercibidas tengan un hueco entre un grupo de seguidores. No hace falta decir que el reclamo o la connotación sexual de estas imágenes es más que obvia. ¿Qué queremos conseguir enseñando al mundo un ‘autorretrato’ del culo? En mi opinión, por una parte es un intento de recibir piropos y, por otra, de conseguir seguridad.

 

Gustarse uno mismo

Para disfrutar del sexo en pareja (o sin ella) una persona debe sentirse totalmente segura de sí misma. Gustarse no es malo. Siempre se ha criticado a quienes sienten amor por su cuerpo. Quererse es maravilloso, sube la autoestima y nos hace más felices. Si te gustas siempre es más fácil gustar a los demás. Estar orgulloso del cuerpo de uno mismo, sea como sea, genera endorfinas: la hormona del placer  y la píldora más efectiva para llegar al clímax en el sexo.

Si estás preparado para ponerte delante de un espejo, hacer una foto de tu culo y enseñarla al mundo (o compartir imágenes picantes con tu pareja), sin duda serás capaz de practicar el sexo libre de prejuicios. La fealdad solo está en la mente del que no sabe mirar.

Te atreves a mandarnos tu Belfie??

 

 

fuente: gonzoo