Sexo acuático? Toma nota!

Practicar sexo bajo el agua resulta bastante prometedor ¿verdad? Estamos acostumbrados a ver maravillosas escenas porno en piscinas, playas, bañeras…. Pero lo cierto es que a veces resulta mucho más placentero verlo a través de la pantalla que sentirlo en tus propias carnes.

 

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Si eres de las que aún no ha tenido sexo acuático y lo tienes idealizado, estas son las 7 cosas que deberías saber:

1- El agua puede ser portadora de bacterias

Tampoco hay que volverse loca y pensar que lo estamos haciendo en un hospital pero lo que sí que es cierto es que hay que tener cuidado porque, al hacerlo bajo agua que pueda estar contaminada, las bacterias entrarían por el canal vaginal provocando infecciones.

2- El agua no es un buen lubricante

De hecho hay mujeres que padecen de sequedad porque el agua arrastra la lubricación natural dejando la zona interna de la vagina más seca de lo habitual.

3- Más fricción de la debida

Consecuencia directa de la sequedad vaginal ya comentada, es que se produzca un aumento de la fricción con respecto a la práctica de sexo en seco. Esto es porque, como no contamos con tanto lubricante natural, el roce con las paredes internas es más fuerte y en ocasiones provoca dolor e irritación. Recomendamos usar un lubricante de base silicona para mejorar la penetración.

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4- Infecciones urinarias

Además de las infecciones vaginales de las que ya hemos hablado, también se pueden reproducir en el canal urinario. Esto ocurre porque algunas mujeres tienen facilidad para dilatar el conducto por el que expulsan la orina mientras realizan el coito. Lo que, al igual que ocurría con el vaginal, facilita la entrada bacteriana.

5- El pH de tu flora vaginal puede que cambie

Sobre todo si lo hacemos en piscinas o jacuzzis que contengan cloro. Hay que tener especial cuidado porque, cuando el nivel de pH aparece alterado, somos más propensas a desarrollar hongos.

6- Usar preservativo puede complicarse

Al hilo de lo que comentábamos con anterioridad, el aumento de la fricción puede acarrear roturas en el látex de los preservativos.

7- Te puedes quedar embarazada también

Es cierto que la leyenda de que bajo el agua no puedes quedarte embarazada anda circulando por el mundo. Pero nada de eso, sin usar anticonceptivos, la probabilidad de embarazo practicando sexo acuático es exactamente la misma que haciéndolo en seco.

Toma nota y disfruta de un sexo en el agua de una forma segura y satisfactoria!

 

Las peculiaridades del sexo bajo el agua

Si echamos la vista atrás hacia algunas de las escenas más apasionantes del cine, probablemente muchas de ellas tengan el agua como protagonista. Desde el mítico baño de Anita Ekberg en la Fontana de Trevi en ‘La Dolce Vita’, a las más recientes ‘El lago azul’, ‘La playa’ o ‘Lucía y el sexo’.

Según los expertos, el agua tiene para algunas personas una connotación erótica que hace que se convierta en inspiración de muchos de nuestros deseos y, sobre todo en verano, en el lugar preferido de miles de personas para dejarse llevar por la imaginación. Pero, a pesar de la fantasía, hay algunas peculiaridades de esta práctica sexual que es necesario resaltar.

Ideas preconcebidas

“En realidad no se puede hablar de riesgos específicos por el hecho de tener encuentros sexuales en el agua, sin embargo, el riesgo partiría de las ideas preconcebidas que llevarán a las personas a no usar protección frente a embarazos no deseados o enfermedades de transmisión sexual”,  la médico y sexóloga Ana Rosa Jurado, miembro de la Academia Española de Sexología y Medicina Sexual y presidenta del Instituto Europeo de Sexología.

Hay gente que piensa erróneamente que en el agua no se puede producir un embarazo, o que por el hecho de estar en un medio acuático, el producto del eyaculado dentro de la vagina no va a ser efectivo, o que el agua puede eliminar el riesgo de infecciones de transmisión sexual.

“Todas estas ideas, unidas al hecho de que es más difícil utilizar el preservativo en el medio acuático, podrían relajar a los protagonistas del encuentro y aumentar las posibilidades de tener una relación de riesgo”, explica la experta.

Precauciones

Por tanto, es necesario conocer algunas peculiaridades como que el agua no favorece la lubricación vaginal, y si esto dificulta la penetración se puede solucionar con un lubricante de base acuosa. También hay que saber que el preservativo podría romperse. “Es conveniente colocarlo con el pene erecto, como en otras circunstancias, pero mejor fuera del agua, aunque después se pueda tener el encuentro en el agua, vigilando que no se rompa. También el preservativo puede secarse, lo que se solucionaría con lubricante”, indica.

Por estos motivos, las precauciones que se debe tomar son exactamente las mismas que fuera del agua: “Utilizar protección contra las enfermedades de transmisión sexual si la pareja no es estable (o no se tienen garantías de que no pueda haber algún tipo de contagio), usar de forma correcta el preservativo (colocándolo fuera del agua y controlando que no se rompa) y tener a mano un buen lubricante de base acuosa”, explica esta especialista.

Asimismo y como es lógico, explica la doctora Jurado, también hay que considerar el estado del agua: “Si el agua está estancada o sucia, o si tiene gran cantidad de jabones, se podrían producir irritaciones en cualquier parte de la piel. O si el encuentro sexual es en la playa, también hay que considerar los inconvenientes de la arena, así como los de cualquier otro medio natural”.

La erótica del agua

Pero una de las peculiaridades que lleva esta práctica sexual es que podemos experimentar otras formas de expresión erótica. De este modo lo explica la sexóloga María Victoria Ramírez Crespo, psicóloga en Lasexologia.com y profesora del Máster Oficial en Sexología de la Universidad Camilo José Cela: “Sabemos que sexo no equivale a coito, y que hay muchas formas de expresar la sexualidad, y esa diversidad sexual puede llegar a ser muy placentera en el agua, quizá por las sensaciones del tacto y el menor peso de los cuerpos”.

Así, el medio acuático, añade Jurado, puede proporcionar un espacio discreto para intentar caricias, juegos y experiencias más atrevidas. “La piel es la gran olvidada de los encuentros sexuales, que solemos centrar en los genitales, con lo cual las sensaciones eróticas que se reciben en el agua pueden ser muy novedosas para muchas personas y muy convenientes”, comenta.

No obstante, estas prácticas pueden ser placenteras para muchas personas pero no para otras, por lo que Ramírez mantiene que no existen reglas ni recetas universales de lo que es más o menos placentero. En sexualidad hay gustos muy diversos y particulares, y distintas situaciones o prácticas que agradarán a unas personas y desagradarán a otras. “Las personas somos únicas y particulares y también lo es nuestra sexualidad. Lo importante es conocerse y saber comunicar y negociar bien los gustos y preferencias con la pareja, tanto si se trata de una pareja estable, como de una pareja ocasional (que con estas también se puede negociar)”, concluye esta experta.