El ‘sexting’ no es una moda adolescente: la mitad de los adultos lo practica

En un momento de revolución hormonal y tras intercambiar varios mensajes calentitos se toma una fotografía subida de tono o claramente explícita para acompañar a un texto igual de sugerente. No lleva más que un par de segundos, ya que la cámara del móvil está bien a mano y el propio teléfono tiene conexión a internet. Eso es el sexting, una práctica que tiene éxito porque es fácil y es divertida.

Es también el terror de cualquiera que tema ver expuesta a la voracidad pública un aspecto tan delicado de su vida privada. Después de todo, consiste en poner en manos de otro detalles que no querrías que viese nadie más. ¿Cuántas veces has leído que no cuelgues en Facebook las fotos de la fiesta de nochevieja en la que llevas una copa en la mano y la corbata en la cabeza? En caso de salir a la luz, los contenidos relacionados con el sexting dejarían esas fotos a la altura de inocentes anécdotas.

Pero en realidad la mayoría de nosotros no tenemos de qué preocuparnos porque, excepto algunas excepciones (como la ya célebre exconcejala Olvido Hormigos), el sexting es mayoritariamente un asunto de adolescentes. Son ellos los que más lo practican, utilizando apps de mensajería efímera tipo Snapchat, y son ellos los que se suelen meter en líos entre sus amigos y compañeros de clase cuando los mensajes acaban donde no deben. Los adultos no hacen estas cosas, ¿no es verdad?

LA MITAD DE LOS ADULTOS PRACTICA EL ‘SEXTING’

Pues no, no lo es. Según la encuesta anual Relaciones y Tecnología realizada por la firma de seguridad McAfee, un 50% de los mayores de 18 años utiliza su móvil para enviar o recibir mensajes, fotos o vídeos de contenido sexual a alguno de sus contactos, y muchos de ellos almacenan en su teléfono esos contenidos que han enviado o recibido y que consideran “de riesgo”.

Según Robert Siciliano, experto de McAfee, un gran número de adultos comparte “detalles privados de sus vidas, incluyendo algunos de naturaleza íntima desde dispositivos digitales muy inseguros”.

Vosotros que opináis? os animáis con el Sexting??

 

fuente: el confidencial.com

No puedo evitar espiar el móvil de mi pareja

Todos hemos notado que la relación de pareja convencional se ha visto modificada, a mejor o a peor, con la existencia de los teléfonos móviles y nuevas tecnologías.  Ahora puedes estar comunicado con tu pareja las 24h del día, enviarle mensajes, saber lo que está haciendo en cada momento y, en muchas ocasiones, se crean disputas innecesarias y también sospechas.

El uso de estos teléfonos sería perfecto si todos lo utilizásemos de un modo responsable, no agobiando a nuestra pareja y dejándole la libertad que todos merecemos. El problema es que puede convertirse en nuestro peor enemigo cuando convivimos con una persona que sufre de celos. Facebook, Twitter, Whatsup… aplicaciones a nuestro alcance que nos pueden traer más de una desconfianza.

¿Es necesario darle privacidad?

Si ambos tenéis la suficiente confianza como para estar seguros de que no se está produciendo una infidelidad, todo irá bien. Si tu pareja desconfía de ti, deberías intentar averiguar el por qué. Es posible que con el paso del tiempo hayas dejado de prestar la atención que se merece a la comunicación. Al llegar a casa no cuentas nada sobre tu día y esto lleva a tu pareja a sospechar que estás ocultando algo, aunque posiblemente lo que sucede en realidad es que no te gusta hablar del trabajo o que estás demasiado cansado como para hablar de tus problemas. Tal vez tampoco ayuda que estés todo el día enganchado a tu móvil y te suenen cada dos por tres avisos de mensajes.

Estas situaciones deben evitarse sea como sea, no es justo que tu pareja tenga que sufrir por tu falta de comunicación. Por otra parte, si esto ya ha sucedido en tu relación, lo mejor sería hablar sobre fidelidad y celos con tu pareja, cualquier cosa antes de espiar su teléfono móvil.

A pesar de que una pareja es cosa de dos, debes entender que continuáis siendo individuos con vuestros propios derechos y espacios, hay cosas que se comparten por el simple hecho de vivir en pareja, y por lo tanto se utilizan en común, pero no es el caso del teléfono móvil.

El teléfono móvil es una herramienta personal de cada uno, en el cual guardamos fotos  de nuestros amigos, mensajes en los que nuestros conocidos nos cuentan sus problemas e información de bancos u otras gestiones. Si hay un lugar en que se encuentre toda nuestra vida almacenada, ese es nuestro teléfono móvil, y por lo tanto no tenemos porqué compartir esta información con nadie del exterior. Hoy en día para muchos el móvil es sagrado, algo tan privado como cotillear el correo ordinario, agendas u otros…

Obviamente, si tenemos la suficiente complicidad en nuestra relación como para compartir estos datos, no debería existir ningún problema a la hora de compartirla en la intimidad. Pero siempre respetando la propiedad del otro y mirándolo con su propio consentimiento. En ningún caso espiar el teléfono a sus espaldas.

¿Por qué no comparte sus mensajes conmigo? ¿Esconderá algo?

Normalmente los usuarios de telefonía móvil tenemos largas conversaciones de mensajes con amigos, conocidos o familiares. Hay personas que además son muy cautas con su privacidad e intentan leer estos mensajes cuando nadie más puede verles. Si es el caso de tu pareja, lo mejor sería hablarlo con él y averiguar por qué se esconde para leer sus mensajes de texto. En este caso no se trata de un simple ataque de celos,  sino que la otra parte te está incitando a que sientas una curiosidad natural. No tiene porqué ser algo relacionado con la fidelidad, pero es lógico que nos interesemos por nuestra pareja. Tal vez esté discutiendo con alguien y no quiera preocuparnos, o esté haciendo nuevos amigos y no quiera que leamos lo que hablan entre ellos.

Son tantos los casos que podemos encontrar en una conversación telefónica que hacer conjeturas inventadas sería flagelarnos a nosotros mismos una y otra vez. Intenta hablar con tu pareja antes de entrar en una crisis causada por los celos y la sospecha. Si tu pareja no quiere darte ninguna explicación, y en absoluto quiere decirte las personas con las que habla por el móvil, tienes todo el derecho a sospechar y la necesidad de hablar con él.

¿Debo compartir los míos?

Compartir los mensajes de texto en una relación no es algo realmente necesario, aunque es cierto que si esto se hace, ayudará a crear más confianza entre vosotros y, de este modo, evitaremos sospechas por infidelidad.

Si crees que tu pareja se dedica a espiar tu teléfono móvil, deberías hablarlo con él y decirle que ese no es el camino correcto. No importa si guardas algo o no en tu móvil, pero esto es una falta de respeto que no se debe consentir. Es una muestra de que tu pareja no confía en ti.

Tampoco es necesario llevar esto a extremos y blindar nuestro teléfono móvil con claves y contraseñas que nuestra pareja desconozca, pues sería lógico que nuestra pareja empezase a sospechar que algo está sucediendo tras tanta seguridad.

Si eres consciente de que tu pareja empieza a sospechar que hablas con otros hombres por móvil y no es así, no alargues ese sufrimiento innecesario. Finalmente terminará por explotar y se creará una discusión basada en la nada de la que los dos saldréis mal parados.Habla con él, utiliza siempre la conversación para llegar a una solución a vuestro problema y entrad en razón, los celos no deben basarse en hechos inexistentes, la fidelidad se basa en la confianza, y el hecho de espiar el teléfono de nuestra pareja es un claro síntoma de desconfianza. Por lo tanto, si nuestra pareja espía nuestro móvil, debemos empezar a solucionar nuestros problemas de inmediato.

Toma nota y que el móvil y las nuevas tecnologías no te creen discusiones o ataques de celos innecesarios. Más que un enemigo utilízalo como un cómplice. O no a todas nos gusta recibir mensajitos románticos y subidos de tono??