Cómo hacer un trío: consejos de experta

Hacer un trío es una de las fantasías sexuales más comunes pero, ¿Cómo hacerlo con tu pareja y que luego no surjan problemas?, ¿Qué pasa si uno de los dos no está completamente convencido de ello? Son muchas las dudas que pueden asaltarnos a la hora de hacer realidad esta fantasía. Hemos hablado con una sexóloga y nos ha orientado con sus consejos para hacer un trío en pareja, que salga todo bien y, sobre todo, disfrutarlo.

Los cuentos de Tríos demuestran que “no hay dos sin tres” - Colofón Revista  Literaria

Sonia Encinas, sexóloga y coach de mujeres, nos explica que a la hora de plantear cualquier tema sexual con tu pareja “debe partir de una buena comunicación, confianza y no juicio. Tenemos derecho a compartir con nuestra pareja nuestros deseos, lo que no implica que nuestra pareja deba aceptar participar en ellos. Como todo, es cuestión de compartir, no exigir, y aprender a llegar a acuerdos y puntos comunes”.

Antes de nada hay que diferenciar entre deseo y fantasía, nos explica la sexóloga, “tú puedes fantasear con hacer un trío y en tu mente montártelo con y como quieras para gozar. Como fantasía, puedes gozarla a solas o compartirla, porque una fantasía no tiene por qué quererse llevar a la práctica. Ahora bien, si lo que tienes es un deseo, significa que sí querrías que ocurriera, y entonces el marco es bien diferente”. Por eso, si tu caso es el deseo, puedes empezar por comunicárselo a tu pareja.

Cómo hablar con tu pareja sobre el deseo de hacer un trío

Si sientes deseo de tener sexo con dos personas a la vez debes comunicarte con tu pareja con total naturalidad. ” Lo primero es contárselo, pero en ningún caso exigírselo. Y entonces una buena comunicación de base y saber negociar puntos comunes es fundamental. Porque cabe la posibilidad de que tu pareja no quiera hacer un trío y hay que respetarlo”, nos aconseja la sexóloga.

Para hacer un trío, deberíamos plantearlo como tener sexo con una pareja, es decir, “deseo tener sexo” impersonal, es diferente de “deseo tener sexo contigo” porque tú me excitas o me gustas. ¿Desde dónde nos estamos relacionando con el sexo? Para un trío, un duo o una orgía, elige a personas que te gusten y desees, porque el objetivo es disfrutar y pasar un buen rato.

Hacer un trío: dudas y emociones

Y, ¿Qué pasa si durante o después aparecen dudas? “Podemos llegar a cualquier práctica sexual abiertas a disfrutar y a dejarnos llevar y, después, sobre la marcha, decir que no en el mismo instante en el que no queramos hacer algo o no estemos disfrutando de cualquier práctica. Y da igual lo avanzado que esté el encuentro, si quiero parar, tengo derecho a parar. Si surgen celos y no lo esperábamos, toca hablarlo abiertamente. Hablar de cómo nos hemos sentido, en vez de cómo nos han hecho sentir”, nos cuenta la experta.

Lo que nadie te dice de los tríos

Debemos lidiar con esos sentimientos o emociones como con cualquier otra experiencia, desde el permiso a interpretar y sentir lo vivido de forma individual haya encajado o no con la expectativa que teníamos.

 

Te animas?

 

fuente: womens health

Prácticas sexuales que tu chico no se atreve a pedirte

La comunicación es un aspecto muy importante de la pareja y la ausencia de ella es una de las causas de frustración dentro de una relación, y más si se trata del terreno sexual. A la hora de tener sexo, los gustos de cada persona son muy dispares y resulta muy difícil concretar a nivel global qué cosas suelen gustar más en la cama.

Sea como sea, sí hay una serie de prácticas que, generalmente, suelen responder a los deseos de la mayoría de la población mundial. Nuestra Reina te desvela qué cinco fantasías son con las que los hombres sueñan más.

 

VER MASTURBARSE A SU PAREJA

Muchísimos hombres tienen la fantasía de ver sus respectivas parejas tocarse así mismas. Por norma general, cualquier varón responde muy bien a los estímulos visuales y nada hará que se excite más que ver a su pareja masturbarse. En caso de que esto pase, el hombre también agradecerá que su pareja lo haga mirándole a los ojos y siendo muy expresivo/a.

Pedir esta práctica puede resultar raro o incómodo pero nada más lejos de la realidad. El sexo está para disfrutar y en este terreno todo vale siempre y cuando sea consentido. Pedirlo directamente no debería de ser un problema pero si tanto tu pareja como tú sois personas bastante vergonzosas, podéis aprovechar la hora de la verdad para entrar en situación.

Si además utilizas algún juguete sexual el resultado ya será la bomba.

 

SEXO ANAL

En las relaciones heterosexuales el  sexo anal suele ser un tema evitado. Existiendo la penetración vaginal, muchas mujeres obvian o rechazan cualquier intento por probar dicha práctica por miedo a que sea algo bastante dolorosa o por puro pudor.

Muchos hombres fantasean con esto, en mayor medida, porque es algo que se sale de la norma y porque supondría una experiencia nueva para sentir. Tanto tú como tu pareja debéis tener en cuenta que no hay nada malo en practicar sexo anal siempre y cuando se lleven a cabo una serie de precauciones.

Pedir esta práctica no debe de ser un problema siempre y cuando se haga con tacto y entendiendo a la otra persona. Investigad y plantearos las diferentes posibilidades. Con el uso de lubricantes específicos y con mucho cuidado y paciencia, la penetración anal puede llegar a resultar una experiencia llena de placer y no hacer nada de daño. ¡La paciencia y ayudarte de algún juguete para empezar a dilatar son  es la clave del éxito!

HACER UN TRÍO

Quizá un trío sea una de las fantasías más recurrentes que a un hombre le pueda apetecer. Convencer para llevarlo a cabo no siempre será fácil pero, como todo, una buena comunicación y el saber cómo llevar el tema, ayudará mucho. Compartir cama con tu pareja y otra persona, sea desconocida o no, es algo con lo que muchos sueñan.

Sin embargo, no todas las parejas están dispuestas a pasar por ahí. Los celos, los complejos o las inseguridades dificultan que una persona acceda a compartir, aunque sea en el terreno sexual, a quien ama. Aún así, si las tres razones de antes son las causas de la negativa de su pareja, lo recomendable es hablarlo y hacerle ver a la otra persona que no hay motivos para no poder disfrutar de una experiencia sexual así. Déjale claro a tu pareja que el sexo y el amor son cosas totalmente diferentes y que, pase lo que pase, a quien querrás es a ella y no a otra persona con quien compartáis esporádicamente alguna experiencia.

HACERLO EN UN SITIO PÚBLICO

El miedo a ser descubiertos puede llegar a excitar y dar mucho placer a una gran mayoría de gente. Los sitios públicos no suelen ser el escenario más idóneo para mantener relaciones sexuales pero, de vez en cuando, suelen dar una cierta chispa a la relación. Baños públicos, parques o un portal de un edificio suelen ser los emplazamientos que más propician un encuentro sexual.

Si sueñas con vivir una experiencia de este tipo pero a tu pareja no le hace mucha gracia la idea, recuerda, planteárselo tranquilamente y no forzar las cosas será lo que te ayude. Además, siempre se puede recurrir a la opción de intentar convencer a tu pareja en el momento en el que estés fuera de casa. Un intenso pero pequeño roce, unas miradas furtivas o alguna que otra frase pasional podrían convencer hasta al más vergonzoso para desinhibirse.

USAR DISFRACES

Jugar a ser otra persona nunca viene mal. La fantasía más recurrente de un hombre suele ser el cambio de rol dentro del encuentro sexual. En el caso de una relación heterosexual, al varón puede llegar a excitarle enormemente que su pareja se vista de una determinada forma y actúe en consecuencia.

Enfermera y paciente, stripper y observador ,alumna y profesor… son cientos de posibilidades que existen y que mayor placer pueden llegar a dar a un hombre. Además, los disfraces eróticos suponen también una liberación sexual y de la imaginación que ayudan a que el sexo sea satisfactorio.

El uso de tacones, medias de rejilla o ropa de interior muy sexy pueden servir para introducirse en esta práctica que, aparte de placer, brindará a la pareja mucha diversión y confianza.

 

Te animas?