5 detalles románticos para soprender a tu pareja en vacaciones

No hace falta recurrir a los planes más caros de tu ciudad o a aquellos que estén de moda, con tan solo echar manos de aquellos detalles que hacen que uno se sienta especial bastaría. Besos, caricias, te quieros, detalles, pequeños regalos significativos… Las opciones pueden llegar a ser infinitas. Solo tienes que dejar rienda suelta a tu imaginación y acertar con aquello que le haga sentirse único.

Las vacaciones de verano en pareja pueden ser el escenario perfecto para sacar a relucir todas esas sorpresas inesperadas. Te damos unas cuantas ideas!

UNAS VACACIONES EN PAREJA MUY ESPECIALES

1- Infórmate, antes de llegar a tu destino, sobre cuál es el mejor restaurante  de la zona donde vais a disfrutar de vuestro romántico viaje. La gastronomía es una de esas maravillas que dependiendo del lugar al que te dirijas puede obtener unas características u otras. Siempre está bien probar la comida típica de cada ciudad aunque nos dispongamos a viajar por nuestro propio país.

Seguro que os acabáis sorprendiendo con más de un plato o sabor. Y nada mejor que experimentarlo junto a la persona que quieres. Sin embargo, si preferís un plan parecido pero de bajo coste, también puedes optar por elaborar alguna de esas comidas tradicionales de tu propia mano. Puede que incluso acabes conquistando aún más a tu pareja.

2- Los planes nocturnos suelen ser los más románticos a la hora organizar una cita romántica con tu pareja. Si habéis optado por descansar cerca de la costa, invitale a dar un paseo por la playa a la luz de la luna mientras contempláis miles y miles de estrellas en el cielo. Además, también puedes superarlo aún más iluminando el suelo con velas y formando un gran corazón donde descansar y tumbaros juntos.

Por otro lado, si optáis por un viaje de montaña también podréis llevar a cabo esta actividades pero con un escenario diferente. Escoge una pradera llana donde poder tumbaros para contemplar el manto de estrellas o una pequeña colina donde se puedan divisar fabulosas vistas a grandes ciudades o pueblos. Le encantará disfrutar junto a ti de esta bonita sorpresa.

3- Otra prueba de amor durante este viaje sería disfrutar juntos de la mejor puesta de sol de la zona. Seguramente, haya algún punto de la ciudad o del pueblo donde se divise mejor este hermoso acto de la naturaleza.

Además, puedes acompañar esta sorpresa con un pequeño picnic que haga mucha más amena la espera. También podréis charlar de formar distendida y recordar, divertidamente, alguna anécdota de vuestra escapada. Tampoco olvides los besos y las caricias, pueden hacer que el plan aún mejor.

4- Recuerda que si estás en la playa es preferible que saques el máximo rendimiento a tu destino. Para ello, y contando con que el resto del año te resulta imposible realizar actividades de costa, lánzate a alquilar una moto de agua, un pequeño barquito o una barca a pedales para adentrarte junto a él en el mar y poder descubrir lugares recónditos y ensoñadores.

5- Una vez hayáis reservados los días para vuestras vacaciones, elabora una pequeña ruta de un día para descubrir los lugares más emblemáticos de la zona. Aún así, también puedes informarte de poblaciones cercanas por si resultar ser más apetecibles y realizar un pequeño planning para visitar las zonas más turísticas de vuestro destino.

Tu pareja valorará todo el esfuerzo realizado para sorprenderle y disfrutará junto a ti de una sorpresa diferente. Eso sí, no olvides llevar la cámara de fotos para inmortalizar cada uno de los recuerdos vividos durante este día. Seguro que a él le hace mucha ilusión que hayas pensado tanto en la relación para no olvidar jamás esta experiencia juntos.

 

fuente: bekia

Manual para practicar sexo en una tienda de campaña

Discrepamos con Nell Frizzell de The Guardian, cuando sostiene que las acampadas son el mejor antídoto para la lujuria, en un artículo que titula “Why camping is a passion killer”   Aunque estamos de acuerdo con ella en que no es lo mejor que se puede hacer cuando se está empezando una relación con alguien que realmente interesa y en quien se han depositado, si no todas, algunas esperanzas. “La última cosa que necesitas cuando los pegajosos brotes del potencial amor aparecen en las ramas de la vida de soltero, es ir de camping. Deslizarse en una claustrofóbica mortaja de nailon llena de olor a pies junto a alguien al que se conoce desde hace muy poco tiempo y bajo el insano bamboleo de un techo en medio del campo es el equivalente, en cuanto a relaciones, a poner tu brazo en la boca de un Rottweiler. Puedes salir ileso, pero tienes muchas posibilidades de que no”, dice Frizzell.

“El problema con el camping”, continúa Nell, “es que es íntimo y anti higiénico. No es el mejor lugar para cimentar una nueva relación. La mayor parte del tiempo que pasas dentro de la tienda, lo haces enroscado como una gamba a la plancha y la mayor parte del tiempo que pasas fuera, lo haces llevando un forro polar. Nadie está sexy con un forro polar”. Es verdad que el camping suele ser un lugar incómodo y poco acogedor, pero es muy probable que algunos de los mejores momentos de sexo  de nuestra vida los hayamos echado en malolientes váteres de bares, destartalados coches, portales llenos de meadas de perros o estrechísimos retretes de aviones. Y también cabe la posibilidad de que cuando planeamos la noche de nuestra vida, en un hotel de ensueño, con el hombre o mujer que más nos calienta, resulta que sobreviene el gatillazo. Sí, los camping son sucios, pero el sexo también lo es.

Además, volver, aunque sea de forma simulada, a la naturaleza y al modo de vida de nuestros ancestros, nos hace sentir vulnerables, insignificantes y a merced de los animales o las inclemencias del tiempo, lo que puede contribuir a abrir nuestras mentes, corazones  al mismo tiempo, en una poco corriente e interesante combinación. .

Michelle Waitzman es otra entusiasta de este deporte, tanto que ha escrito el libro Sex on a tent: A wild couple’s guide to getting naughty in Natura, en el que da consejos para practicar el sexo en una tienda de campaña, además de sugerir enclaves románticos alrededor del mundo y recetas para comer ese tipo de cosas que solo se ingieren cuando no se dispone de cocina, nevera y lavar los platos es una de las actividades a evita a toda costa. Dejarlo todo a la aventura, no es la mejor idea para tener una ídem dentro de un pequeño cubículo de nailon, en medio del bosque, por lo que hay que observar ciertos puntos en los que Waitzman y todos los que tienen algo que contar al respecto coinciden.


1. Para tener una relación sexual en una tienda, lo primero que hay que tener es una tienda.

El material de camping se ha modernizado mucho en los últimos años y ha dejado atrás a aquellas tiendas de campaña que tardaban horas en erguirse y segundos en desplomarse, especialmente si alguna actividad, más interesante que dormir como una piedra, tenía lugar en su interior. La regla básica para comprar una tienda es que hay que elegirla de cuatro plazas, si los que planean pasar la noche son dos y la de ocho, si lo que se pretende hacer es un cuarteto; ya que los fabricantes de estos productos tienen una idílica idea de sus clientes y creen que son todos muy delgados y que no se mueven mientras duermen. Los techos mínimamente altos son otra característica a tener en cuenta, si uno pretende hacer algo más que la postura del misionero y no quiere acabar con tortícolis o lumbalgia, y también hay que procurar que la tienda tenga ventanas, con mosquitero incluido. Las que cuentan con dos entrada son perfectas, porque así no habrá que pasar por encima del otro si uno quiere ir al baño en mitad de la noche. Siguiendo con el equipo, no estaría de más hacerse con un saco de dormir doble o con cremalleras compatibles y que unido a otro pueda convertirse en uno más grande porque, aunque estamos en verano, las noches pueden refrescar en el campo o en la montaña. Finalmente, un colchón hinchable o una esterilla algo ancha y consistente es importante. Por mucho que limpiemos el suelo sobre el que vamos a plantar la tienda siempre habrá una piedra o raíz que se nos incruste en la espina dorsal en el momento menos indicado.

2. El kamasutra de las acampadas

Aunque unas vacaciones en el camping no es el mejor momento para probar el nivel advanced del Kamasutra, tampoco hay que limitarse a la aburrida postura del misionero. Todo dependerá de las dimensiones de la tienda, la altura y la creatividad que se despliegue con los accesorios propios de una acampada, pero ya hay una postura indicada especialmente para estos casos. Según el terapeuta sexual Ian Kerner, autor dePassionista: the empowered women’s guide to pleasuring a men, la de la cuchara –los dos de lado y él detrás de ella– es la más adecuada porque según Kerner “no importa lo larga, corta o alta que sea la tienda”, y añade que para darle más emoción al asunto se puede utilizar un anillo vibrador de pene, para estimular aún más el clítoris. Si se cuenta con un colchón o algo mullido, la cosa no debería ser muy distinta a estar en la propia cama, lo que sí hay que evitar a toda costa es aquellos movimientos en los que sea necesario asirse a una barra o algo sólido. En las tiendas de campaña nada es lo suficientemente resistente, créanme. Los juguetes eróticos son siempre bienvenidos mientras no sean demasiado ruidosos, aunque implican que hay que lavarlos a conciencia y mantenerlos limpios. Y si la tienda no es lo suficientemente grande y no hay moros en la costa, siempre se puede salir al exterior y secundar el movimiento erótico-ecologista Fuck for Forest, para salvar las masas verdes del planeta, al mismo tiempo que uno da rienda suelta a la lujuria.

3. Evitar dar un espectáculo de luz y sonido

El delicado tema de la luz es otro de los aspectos a tener en cuenta, porque las populares velas están estrictamente prohibidas dentro de una tienda y es normal que queramos algo de claridad, e incluso la necesitemos para echar mano de algún complemento. Los camping gas son artilugios a evitar porque además de servirnos para inhalar dosis indeseables de gases, proporcionan una luz nada favorecedora, que convierte al más pintado en una aberración de la naturaleza. Existen linternas con luz graduable y suave, mucho más apropiadas. Aunque lo más importante es el lugar donde se coloque el foco luminoso. Si lo ponemos en el suelo de la tienda este hará el efecto de sombras chinescas y agrandará las siluetas de los que están dentro; mientras fuera, un público entusiasta disfruta de una sesión de porno a la fresca. Si no queremos proporcionar este espectáculo la solución esté en poner la luz arriba, en la cúpula de la tienda, lo más suave posible.

Los/las amantes ruidosos tienen tres opciones: ir de camping a un festival de música lleno de gente –nadie notará los gemidos–, practicar la acampada libre en un lugar remoto y apartado o jugar al juego del silencio. Esta última opción puede añadir morbo al asunto. Uno está rodeado de tiendas y debe experimentar todo tipo de sensaciones sin emitir un solo sonido. Puede incluso, que si no lo consigue alguien deba taparle la boca y seguir adelante con el experimento.

4. Un poco de higiene, pero sin obsesionarse

Si hay algo imposible de mantener limpio y en orden es una tienda de campaña, pero para eso han sido creadas, para retener olores aunque se las ventile de la mañana a la noche y para que nunca encontremos nada dentro de ellas. En cuestión de sexo muchos aconsejan usar preservativos, aunque se tenga pareja estable y no se utilicen habitualmente, por el simple hecho de evitar el derramamiento de fluidos; tener siempre toallitas húmedas a mano y disponer de bolsas de plástico con cierre, para no ensuciar más de lo necesario. Los hay tan precavidos que proponen llevar un váter portátil para asearse en caso de que en el baño haya cola. Aunque tal vez lo mejor sea relajarse, asumir que tras unos días de acampada es posible que las moscas empiecen a girar sobre nuestras cabezas y beneficiarse de los eróticos efectos de las feromonas, esas sustancias presentes en el sudor de forma natural que luego compramos en esencias y perfumes carísimos para atraer al sexo contrario, o al propio.

No, no creemos que ir de camping sea un mata pasiones y la prueba viviente es que Nicholas y Bobbin Ercoline, la pareja que fotografió Burk Uzzle en el mítico festival de Woodstock de 1969 –que aparecía abrazada y cubierta por una manta– y que ilustró un disco, se mantiene unida y en perfecto estado de salud. Nicholas y Bobbi rompieron todas las reglas: fueron de acampada y casi seguro que hubo sexo, drogas y rock & roll y, contra todo pronóstico, siguen aún juntos y felices.

 

fuente: el pais

¿Por qué en verano tenemos más ganas de sexo?

En verano salimos más y aumentan las posibilidades de conocer gente nueva en un ámbito lúdico, donde el mal rollo o el estrés están fuera. Además, llevamos menos ropa, por lo que el deseo sexual aumenta gracias al sentido de la vista.

A pesar de que dicen que “la primavera la sangre altera”, es en verano cuando realmente el biorritmo de las personas cambia debido a diferentes factores externos (como el calor o las horas de luz), e internos (como la disminución del estrés o el aumento de las llamadas “hormonas del placer”). Pero ¿por qué ocurren todos estos cambios y qué tienen que ver con tener más ganas de practicar sexo?

Por una parte, el sol activa la producción de oxitocina (la hormona del placer) a través de las células de la piel. La luz, a su vez, estimula la hipófisis, liberando otras hormonas sexuales como la testosterona, que en el caso de los hombres mejora su virilidad, garantiza mejores erecciones y aumenta el deseo sexual. El calor hace que sudemos, y al sudar nos convertimos en una fuente de feromonas que influyen en el deseo sexual de otras personas.

 

Sexo con libertad

Si hay un elemento indispensable para que se produzcan las relaciones sexuales y además sean placenteras es la libertad. Libertad en todos los sentidos: de horarios, de trabajo, de agenda…Los ‘polvos rápidos’ pasan a mejor vida durante el verano, ya que al día siguiente no hay que madrugar.

Hay que tener en cuenta también que salimos más y aumentan las posibilidades de conocer gente nueva en un ámbito lúdico, donde el mal rollo o el estrés están fuera. Además, llevamos menos ropa, por lo que el deseo sexual aumenta gracias al sentido de la vista. También estamos dispuestos a practicar sexo en cualquier parte: en la playa, en la piscina, en un parque…

 

Embarazos

Todo ello hace que en verano estemos un 75% más predispuestos a tener sexo. Según una encuesta tendencias sexuales realizada en 2010 y publicada en El País, las relaciones en pareja triplican sus encuentros sexuales, al igual que los hombres solteros. Sin embargo, las mujeres solteras los duplican.

Además, después de diversos estudios sobre índice de natalidad se demuestra que en los meses comprendidos entre enero y mayo nacen más niños. ¡Ya sabes! Si te vas de vacaciones y no quieres ser papá (o mamá) mete condones en tu maleta. ¡El complemento ideal junto con tu crema solar!

 

 

fuente: gonzoo

Seis lugares muy calientes para disfrutar en vacaciones

El ocio y el erotismo se unen para crear destinos y propuestas muy llamativas en donde la diversión adquiere tintes eróticos muy diferentes de los que estamos acostumbrados. Esta es una pequeña muestra de los lugares más picantes que podemos visitar este verano.

Bares onanistas en Tokio: Love Joule Bar

La Tierra del Sol Naciente siempre nos sorprende con ideas y curiosidades increíbles, complicadas de encontrar en otras partes del mundo. El Love Joule Bar ofrece la posibilidad a las mujeres de poder masturbarse mientras pasan un agradable rato tomando algo con sus amigas. 

Realmente la idea nació para “acabar con los tabúes que rondan la masturbación femenina”, según comenta la propietaria del bar, Megumi Nakawa. En este lugar encontrarás todo lo necesario para disfrutar del sexo con una misma, desde vibradores hasta dildos y otros productos eróticos relacionados con el onanismo y la mujer.

Restaurantes con mucha “pechonalidad”: Hooters

Este restaurante de comida rápida amenizada con partidos de fútbol y otros deportes de masas es originario de EEUU (Atlanta). Hoy en día podemos encontrar la franquicia en más de 28 países. Nada tendrían de especial si no fuera por sus “Chicas Hooters”, camareras que son auténticas modelos de pasarela con un uniforme que dejan admirar un potente canalillo, utilizado como reclamo y publicidad de la franquicia.

Hooters alaba la labor de su personal, pues advierte que no solo son una cara bonita. Las chicas están altamente cualificadas para hablar en varios idiomas y tener don de gentes. Además, parte del beneficio de la empresa se destina a la investigación contra el cáncer de mama.

A pesar de ello, no se han librado de aquellos que tachan de sexista tanto su forma de trabajar como el trato que dan a la mujer. Quizás el Hooters más aclamado sea el que se encuentra en Las Vegas (Nevada), abierto desde 2006 como Hotel Casino con todas las características de un restaurante Hooters.

Compras picantes: Sex Capital (México)

En México DF encontramos el centro comercial destinado al sexo más original del mundo. Puedes comprarte unas braguitas muy picantes, deleitarte en las cabinas de strippers o hacer un intercambio swinger en alguno de sus bares mientras tomas un refresco. Es casi imposible no encontrar algo relacionado con la fantasía sexual más estrambótica, ya que en Sex Capital existen más de 80 sex shops en su interior.

Arte al desnudo: Museo Erótico de Hollywood

Si quieres disfrutar (con todos los sentidos) de la meca del cine, no puedes visitar Hollywood sin pasar por el Museo Erótico más importante de los EEUU. Abrió sus puertas en el año 2003 y desde entonces no ha dejado de recibir visitantes, expectantes todos por ver la amplia colección que alberga sobre las conejitas más sexies del mundo:las chicas PlayBoy, incluyendo la portada que la misma Marilyn Monroe concedió a la revista del magnate del sexo Hugh Heffner.

Otros atractivos que posee el museo son maniquíes tamaño natural(como el de Pamela Anderson) a la venta para todo aquel que se encapriche de ellos. Fotos, pinturas, cine y celebridades se mezclan en lahistoria del erotismo contada desde el respeto y sin tabúes en el Museo más X de los EEUU. Si deseas visitar este lugar lo encontrarás en el 6741 de Hollywood Boulevard.

 

Paseos pornográficos: Parque Jeju Loveland (C. del Sur)

En Corea del Sur encontramos el único parque dedicado al sexo. Se encuentra en Jeju, la isla con mayor tamaño del país y una de la grandes joyas de la naturaleza. En él, podemos fotografiarnos con todo tipo de esculturas de temática sexual: sexo anal, oral, y posturas de todo tipo, que hacen que esta naturaleza de virgen… no tenga nada.

 

Que te han parecido nuestras propuestas? te atreves a visitar alguna?? Recuerda mandar foto!!

 

 

fuente: gonzoo

Peleas de pareja durante las vacaciones

Nos pasamos todo el año esperando las vacaciones, esa época del año donde creemos que vamos a descansar y desconectar de todo. Sin embargo, al viajar con nuestra pareja, es posible que surja alguna discusión o bronca que terminen en grandes peleas.

Por eso, te explicamos porqué suceden estos problemas, cómo prevenirlos y evitar que vuelvan a suceder en el futuro.

Por qué las vacaciones son una época clave

Cuando nos encontramos sumergidos en la rutina tenemos menos tiempo libre para pasar con nuestra pareja. Así pues, las obligaciones del día a día nos mantienen ocupados física y psicológicamente, por lo que tenemos menos tiempo de prestar atención a pequeños detalles que pueda decir o hacer nuestra pareja y que terminen en bronca.

No obstante, durante las vacaciones, si decidimos además hacer un viaje juntos, es probable que pasemos 24 horas en compañía del otro. Eso incrementa las posibilidades de pelea, ya que pasaremos mucho más tiempo con nuestra pareja y seremos capaces de discrepar y ver comportamientos indeseados más de lo que nos gustaría.

Esto sucede, en mayor parte, porque llevamos idealizando nuestras vacaciones durante todo el año, especialmente si hacemos un viaje fuera de nuestra residencia habitual. Puede que sea solo un integrante de la pareja quien lo haga, pero eso ya es suficiente para generar una discusión.

Al imaginar unas vacaciones perfectas estamos creando un mundo irreal que es muy fácilmente destructible, ya que nadie es perfecto. Motivo por el cual una tercera parte de las rupturas sentimentales de producen durante la época de las vacaciones de verano.

Por qué se suele discutir

Algunas parejas creen que organizar unas vacaciones de verano juntos es la clave para mejorar sus problemas cotidianos. Sin embargo, esa no es la mejor solución, puesto que sin diálogo y entendimiento es imposible que ningún problema de pareja se solucione, sino que se agravará al pasar más tiempo juntos de lo normal.

También se genera discusión durante las vacaciones por cuestiones económicas. Puede que un miembro de la pareja sea más derrochador o menos consciente de la economía familiar y eso pueda ser el incentivo de grandes peleas.

Además, el trabajo puede ser un obstáculo para la pareja durante las vacaciones. Hoy en día nos encontramos con mucha gente que no sabe desconectar del todo. El otro integrante puede que se sienta menospreciado si nuestra atención se encuentra en correos electrónicos o llamadas de trabajo inoportunas.

Si tenemos hijos, estos pueden influir en la pelea durante el viaje. Quizás alguna disputa verso a la educación o del modo de tratarlos puede escalar a una discusión realmente grave. Aunque nos encontremos de vacaciones debe seguir reinando el orden y unas normas similares a las que tenemos en casa para la organización. Por lo tanto, la pareja debe sincronizarse de nuevo para ordenar la habitación o limpiar aquello que esté sucio para que este no sea motivo de disputa.

Finalmente, los celos son un problema más que común durante las vacaciones. Puede que si nos encontramos de viaje en un lugar turístico o en un país extranjero nuestra pareja tienda a mirar más a su alrededor. No obstante, no debemos dejar que un impulso tan bajo como son los celos nos controlen durante las vacaciones, puesto que es motivo de muchas rupturas porque la pareja siente que no confiamos en ella.

Cómo sobrellevar estas situaciones

Si alguna de las peleas nombradas se suceden durante nuestras vacaciones con nuestra pareja, lo que debemos hacer es evitar futuros problemas más graves. Así pues, cuando percibamos que nuestra pareja empieza a enfadarse o nos da una mala conversación, intentaremos restarle importancia al asunto.

Si eso hace que todavía se moleste más, intentaremos hablar con ella civilizadamente para saber cómo solucionar el problema. A veces en las parejas parece que la otra persona disfrute del placer de discutir, si eso es así, le pedirás que te de unos minutos para relajarte (quizás salir a dar una vuelta o sentarte en una habitación diferente) y después podéis hablar del tema una vez estéis más tranquilos y relajados.

Una vez el problema esté solucionado intentaremos no echar en cara todos los problemas y disfrutaremos del resto de nuestras vacaciones lo más plácidamente posible.

Consejos para evitar las discusiones

Para evitar las peleas en las vacaciones, lo más importante es que las planeemos desde el principio juntos. Eso significa que nos involucraremos al 100% en las mismas y lo organizaremos todo por igual. Si el peso de toda la organización recae en una sola persona, es probable que esto sea un buen argumento para echarse en cara el uno al otro si algo no sale como esperado.

Si los dos estamos contentos con el destino y las actividades es más probable que disfrutemos al 100% de la experiencia y menos inconvenientes o broncas puedan surgir. Puede que durante las vacaciones vislumbremos algún comportamiento de nuestra pareja que no nos guste. Si eso sucede y no es de gran importancia,podemos evitarlo.


Sin embargo, si es algo que realmente nos molesta debemos hablarlo civilizadamente, siendo conscientes de las palabras que escogemos para no hacerle daño ni crear una bronca todavía mayor.

Finalmente, le prestaremos plena atención a la persona que más queremos y seremos tolerantes y flexibles. Olvidaremos todos los problemas pasados, las interrupciones laborales y otras personas que puedan entorpecer la relación para centrarnos en nuestra pareja y disfrutar estos días libres que tenemos juntos y crear unas vacaciones para recordar durante toda la vida.

 

fuente: Bekia